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  • mesmontse 10:31 am el 27 September, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España,   

    ESPAÑA – FASCISMO: Ataque de Vox al diputado hispano-argentino Gerardo Pisarello 

    Ma il fascismo no |

    Ataque xenófobo de Vox contra Gerardo Pisarello


    El partido de la extrema derecha española le llama ‘extranjero’, lo acusa de «manchar la bandera española y la mesa del congreso» y amenaza de enviarlo a Argentina «de una patada en el culo»

    FUENTE VILAWEB


    El Secretario primero de la Mesa del Congreso español, Gerardo Pisarello, ha sido víctima de un ataque xenófobo por parte del partido de extrema derecha Vox. Ayer, el diputado de En Común- Podemos, reprochó a Felipe VI la llamada que hizo el monarca al presidente del CGPJ (Consejo General del Poder Judicial), Carlos Lesmes, y la calificó de acto de desobediencia. Además, agregó: «Por este camino, serán la prepotencia y la ineptitud de los Borbones lo que precipitará su fin».
    (N. de la E.: El pasado viernes se celebró en Barcelona la entrega de diplomas a los nuevos jueces, egresados de la Escuela Judicial, un acto que acostumbra a presidir el rey. Pero este año, el gobierno del Estado le «aconsejó» al monarca que no asistiera a Barcelona «por motivos de seguridad», habida cuenta del rechazo que provoca la presencia de Felipe VI en Cataluña, especialmente después de aquel discurso del 3 de octubre de 2017 -tras la celebración del referéndum por la independencia, y la siguiente represión que dejó 1000 catalanes heridos- en el cual sólo faltó que amenazara a los catalanes con tirarlos al foso de los cocodrilos, o encerrarlos de por vida en mazmorras medievales. Al parecer al monarca no le pareció bien la indicación del gobierno constitucional del Estado y llamó al presidente del Consejo General del Poder Judicial para decirle que él quería asistir al acto y que el gobierno no se lo había permitido. Los jueces pusieron el grito en el cielo e hicieron duras declaraciones contra el gobierno de Pedro Sánchez. Fue en este contexto que Gerardo Pisarello escribió en su twitter «Esta llamada no autorizada políticamente de Felipe VI es un acto abierto de desobediencia constitucional, inaceptable en una monarquía sometida al principio democrático. Por este camino, serán la prepotencia y la ineptitud de los borbones la que precipitarán su fin».)

    El partido de extrema derecha aprovechó este posicionamiento político para escribir en las redes sociales acusando a Pisarello de «ensuciar la bandera española, la Mesa del Congreso y apoyar un golpe separatista» (N.de la E. lo de «apoyar a separtistas» es por su apoyo a Cataluña). En ningún momento, el partido de Abascal se refiere a Pisarello por su nombre, sino que le llama «extranjero» y concluye: «Todo lógico, excepto que no lo hayamos devuelto a la Argentina de una patada en el culo».

    El diputado de En Común-Podemos replicó diciendo que es «hijo de un abogado asesinado por haber hecho frente a la dictadura de Videla, nieto de republicanos andaluces y padre de dos jóvenes republicanos catalanes» y añadió «Tendréis que hacer algo más que ladrar y embestir para conseguir que renunciemos a “la funesta manía de pensar».

    Apoyos a Gerardo Pisarello

    El diputado por Barcelona en el Congreso recibió numerosas muestras de solidaridad y apoyo, entre ellas la de los parlamentarios de Bildu; de la Internacional Progresista (de la cual forma parte Noam Chomsky entre otras conocidas personalidades), que escribió «toda nuestra solidaridad a Gerardo Pisarello contra los fascistas de España»; del presidente del Parlamento de Cataluña; de catedráticos; de ex letrados del Tribunal Constitucional como Joaquín Urías, quien escribió » da asco ver al fascismo atacando a alguien con la dignidad de Gerardo Pisarello. Si éstos son los amigos del rey, se hace muy difícil estar en su bando»; del portavoz el Grupo del PNV (Partido Nacionalista Vasco) en el Congreso; del portavoz de ERC (Esquerra Republicana de Cataluña) en el Congreso y de algún diputado del PSOE a título individual.

     
  • mesmontse 1:08 am el 17 September, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: , España,   

    PANDEMIA: Por qué España lidera el número de casos en la segunda ola de COVID-19 

    Un desconfinamiento precipitado, la clave de la segunda ola de COVID-19 en España

    Invadidos por el coronavirus

    Fuente VILAWEB


    Un estudio realizado por expertos de diversas disciplinas del Instituto de Ciencias de la Salud del Hospital Universitario Trias i Pujol, de Badalona (Barcelona) , junto con investigadores del Departamento de Biología Computacional y Sistemas Complejos de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), investigó por qué España lidera en número de casos la segunda ola de Covid-19, a pesar de la alta presencia de la gente en las calles durante el verano, siendo que al aire libre la tasa de contagio es veinte veces más baja que en espacios cerrados.

    El Estado español sufre una segunda oleada de Covid-19 que puede llegar al resto de Europa estos días próximos, advirtieron los científicos autores del estudio, el cual ha sido enviado a la Comisión Europea.

    «El efecto de bares y restaurantes puede tener grandes repercusiones en la evolución de las epidemias«, dice el informe. (N.de la E. España es líder mundial en número de bares y restaurantes, con uno por cada 175 habitantes. En España hay un total de 277.539 establecimientos gastronómicos, que en 2017 facturaron 36.024 millones de euros, y se abrieron 1.300 nuevos locales del sector. De promedio, un español se gasta al año 1.900 euros en bares y restaurantes, una suma muy elevada teniendo en cuenta que el salario más frecuente en España es de 1.450 euros mensuales. Vale la pena comparar el gasto en cultura: la inversión promedio de un español en productos culturales es de 274,6 euros al año -datos de 2018- y la mayor parte corresponde a servicios de telefonía móvil e internet, rubro que no siempre se orienta a actividades estrictamente culturales).

    El informe también advierte a las autoridades europeas que el momento actual es crucial para detener la segunda ola y que, de lo contrario, se puede volver a una situación similar a la de marzo.

    Para el equipo científico, la clave está en el hecho de que el gobierno español levantó las restricciones a la movilidad, especialmente entre provincias, antes que el resto de países de la UE en un momento en que, señala el informe, fechado el 2 de septiembre, «la tasa de casos positivos podía ser tres veces superior a la que realmente se detectaba y la actividad social incrementó notablemente».

    Esta apertura temprana puede explicar que España haya sufrido antes de que los otros países los momentos más duros de esta segunda ola, caracterizada por un aumento de casos positivos asintomáticos y una cifra más baja de hospitalizaciones y muertes, aunque los científicos recuerdan que «el virus no ha cambiado y el número de personas inmunizadas es probablemente muy bajo».

    Las cifras muestran un descenso de los casos positivos en España en estos últimos días, aunque los investigadores se muestran reacios a asegurar que es un cambio de tendencia y puede ser un efecto debido a retrasos en el registro de los datos.

    España lidera, a fecha 1 de septiembre la incidencia acumulada (IA) de casos de Covid-19 -el total de casos por cada 100.000 habitantes- en Europa, con 1.002 afectados por cada 100.000 habitantes, seguida de Suecia (837), Bélgica (737 ), Portugal (571), Rumanía (461), Italia (447), Francia (438), Países Bajos (415), Alemania (292), Polonia (179), Grecia (101) y Hungría (65).

    Francia, en el mismo camino que España

    A pesar de ello, el estudio dice que varios países siguen el mismo camino que España, y en estas últimas dos semanas han experimentado un importante repunte de los casos, como son Francia, con una IA de los últimos 14 días de más de 100 positivos por 100.000 habitantes , Bélgica, de 60; y los Países Bajos, que superan los 50 casos, mientras que en España la cifra está por encima de los 200 pacientes.

    Suecia: un mal ejemplo

    Un caso muy diferente es el que viven Suecia y Polonia, según el informe, que resalta que el país escandinavo, con una cuarta parte de población que Polonia, ha sufrido este verano el triple de muertos y lo más crudo de la epidemia.

    Los investigadores resaltan que Suecia no ha llegado a cerrar completamente las fronteras mientras que los polacos lo hicieron inmediatamente, frenando la entrada y viviendo -en esta segunda ola- la primera curva pronunciada en su estadística de contagios.

    Los científicos han dividido la evolución de la epidemia en cuatro fases: la importación del virus; un rápido crecimiento de los contagios «con efectos devastadores en los ámbitos humano, social y económico» contenido con duras medidas de distanciamiento; una fase de estabilización y relajación del control; y un incremento de nuevos casos a partir del mes de julio, que ha desencadenado la llamada segunda ola.

    Mal uso de la mascarilla protectora en Barcelona

    Image


    Un estudio hecho en Barcelona concluye que el porcentaje de uso no llega al 10% y aún es más bajo en terrazas de bares y restaurantes, donde no son obligatorias

    Investigadors del grupo de investigación de Biología Computacional de la UPC (BIOCOMSC) avisan en un estudio del poco uso de la máscara en reuniones en los parques. Han estudiado el comportamiento de unos 3100 ciudadanos de Barcelona en términos de si llevaban la mascarilla bien puesta o no (sin cubrir nariz y boca). Llevar mal puesta la mascarilla es como no llevarla . Se han observado diferentes entornos y distritos de la ciudad.

    Si bien en los supermercados, un espacio interior donde se coincide con gente desconocida, un 95% de los encuestados lleva la máscara, el porcentaje baja por debajo del 10% en encuentros de más de dos personas en un parque, aunque es obligatorio de usarla.

    En las terrazas de bares y restaurantes, el uso de las máscaras, que no es obligatorio, baja hasta el 2%.

    El grupo ha trasladado este informe a la Comisión Europea.

    En los supermercados, donde estamos en interiores con gente no conocida obtenemos el máximo porcentaje de uso correcto de mascarilla (en torno al 95%). Más que la media en la calle o comercio minorista a pie de calle. En cambio en terrazas de bares y restaurantes con conocidos, el uso apenas llega al 2%

     
  • mesmontse 8:48 pm el 3 September, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: , España   

    CATALUÑA: El independentismo de izquierda se organiza en un colectivo político 

    En un intento de desprestigiar al ex presidente Carles Puigdemont, columnistas de medios conservadores ya se han referido a él, como «Juan Domingo Puigdemont», vaticinando que causará en Cataluña una (supuesta) destrucción similar a la que el peronismo, según ellos, originó en Argentina.

    Los independentistas catalanes de izquierda se organizan y reconocen el liderazgo del ex presidente Carles Puigdemont

    Este sábado tendrá lugar la asamblea constituyente (de manera virtual debido a la pandemia) del colectivo Independentistes d´Esquerra (Independentistas de Izquierda)  con un centenar de repesentantes de todos los Países Catalanes.

    El colectivo promueve la unidad estratégica del independentismo, para formar un Bloque Republicano de Liberación Nacional y reconoce el liderazgo del ex presidente Carles Puigdemont (actualmente en el exilio) y del Consejo por la República Catalana.

    La ponencia que se presentará el sábado también remarca la necesidad de abrirse al ámbito territorial de los Países Catalanes.

    Los Países Catalanes (Països Catalans) son ​​los territorios que forman parte de una unidad histórica, cultural y lingüística de cultura catalana. Estos territorios, con una superficie total de 70.520 km, se encuentran actualmente divididos entre diferentes entidades administrativas repartidas entre los Estados de España, Francia, Andorra e Italia. Dentro del  Estado español, los territorios catalanes están repartidos en cinco comunidades autónomas: Cataluña, Valencia, Baleares, la franja oriental de Aragón y la comarca del Carche, en Murcia. Dentro del  Estado francés forman el Departamento de los Pirineos Orientales, más conocido como Cataluña Norte. El Estado andorrano es un microestado soberano donde el catalán es la lengua oficial. En el Estado italiano, el territorio de cultura catalana es la comuna de Alghero, al noroeste de la isla de Cerdeña, donde el catalán es lengua co-oficial junto al sardo y al italiano. La población total  de los Países Catalanes es de 14.176.065 habitantes, de los cuales la mitad viven en Cataluña.

    Con vistas a las próximas elecciones catalanas, Independentistas de Izquierda propone una candidatura unitaria, que sea «radicalmente democrática y plural», para alcanzar la independencia.

    La mayoría de los miembros de Independentistas de Izquierda  provienen  de las formaciones históricas del independentismo catalán, como el PSAN (Partido Socialista de Liberación Nacional, creado en 1968); el Frente Nacional de Cataluña (creado en el exilio en 1940), Nacionalistes d’ Esquerra, y también de ERC (Esquerra Republicana de Catalunya)  y la CUP (Candidatura de Unidad Popular). También se han unido antiguos dirigentes de organizaciones históricas de la izquierda no independentista como Organización Comunista de España- Bandera Roja (fundada en 1968, tendencia maoista, disuelta en 1994); el PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña, federado al PCE, fundado en 1936, integrado en 1987 en ICV); ICV (Iniciativa por Cataluña-Verdes, referente de Izquierda Unida en Cataluña) y Partido Socialista de Cataluña.

     
    • xuxuyoc450 7:40 pm el 4 septiembre, 2020 Enlace permanente | Responder

      Google no permite comentar, borra todo con las app de odio y maldad contra las democracias del mundo.

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  • mesmontse 10:52 pm el 16 August, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España,   

    ESPAÑA: La monarquía resistirá porque no hay alternativas viables 

    En vistas al gran interés que han despertado los recientes acontecimientos políticos en España protagonizados por la monarquía -especialmente en Latinoamérica a juzgar por la procedencia mayoritaria de los lectores de estas notas- seguimos haciéndoles llegar los aportes de los mejores intelectuales del Estado español sobre el tema. Como se puede apreciar, por el momento la opinión más extendida es que no hay lugar para el optimismo en cuanto a la posibilidad de que los ciudadanos del Estado español puedan elegir el modelo de Estado que prefieren.

    La monarquía española resistirá porque no hay alternativa, sostiene el reconocido sociólogo Salvador Cardús


    ROGER GRAELLS FONT / VILAWEB


    El profesor y sociólogo Salvador Cardús cree que la crisis de la monarquía no pondrá fin a esa institución porque no hay ninguna alternativa viable. Cardús interpreta la connivencia del gobierno español con la fuga de Juan Carlos I, como garantía del mantenimiento de la unidad de España, vehiculada por medio del rey como símbolo, y cree que Unidas Podemos ha tenido que aceptarlo porque no tenía más remedio.

    -¿Le sorprendió la salida de Juan Carlos I de España?

    Empiezo a tener muy gastada la capacidad de sorpresa, en este país que cada dos por tres produce situaciones muy difíciles de prever. Si me hubieran dicho hace seis meses que Juan Carlos terminaría en el exilio, no me lo hubiera creído. Hubiera dicho que buscarían otras soluciones más suaves y menos descaradas. Me sorprende el descaro con que se ha hecho. Que se retire y se esconda de la escena pública ya era previsible, pero una fuga tal como lo ha hecho, con comunicado oficial, con un gobierno socialista que se llama de izquierdas enmascarando esto …

    -¿Lo considera un exilio?

    Es más que un exilio. Un exilio responde a una causa de persecución política, y en este caso es más bien una huida por razones judiciales. Es un fugitivo.

    -¿Qué le parece la gestión del gobierno español? ¿Cree que se mantendrá?

    -Intentan a toda costa salvar la monarquía. Tratan de encubrir esta fuga y el intento de escapar de la justicia.

    Sobre todo por una razón de fondo, la más relevante: la monarquía en España se ha utilizado como símbolo de unidad nacional y para crear sensación de unidad. Un símbolo fuerte. A veces, es más fuerte un símbolo que mil discursos. Y la petición de Franco al rey en su lecho de muerte fue precisamente ésta, que salvara la unidad de España. Esta ha sido su función principal, y en un momento actual en que el independentismo pone en cuestión esta unidad, el gobierno del estado, la justicia, los medios de comunicación y los poderes fácticos intentan salvar la monarquía para salvar la unidad. No lo hacen tanto por ser monárquicos, sino porque saben que ese es un elemento fundamental de la unidad de España. En este mismo sentido, quien más ha puesto en riesgo la monarquía y la ha debilitado, es el independentismo. Quizá sin ser suficientemente consciente, el independentismo ha puesto a la monarquía contra la pared, porque ha discutido la unidad de España.

    -¿Qué le ha parecido el papel de Unidas Podemos?

    -Es un papel triste, lleno de contradicciones, pero entiendo que la alternativa que tenían, que es abandonar el gobierno, es excesivamente costosa. Tanto para ellos, porque tomaron la decisión de estar en el gobierno y cambiar de registro, como porque eso hubiera hecho saltar este gobierno y nadie puede estar seguro de que lo que vendría después sería un escenario mejor. Por lo tanto, entiendo su reacción como reacción de supervivencia de ellos, y también porque ellos piensan que es un gobierno más progresista que otras alternativas. Seguro que han sufrido mucho, y lo han hecho visible, pero desde el punto de vista de la coherencia es un papel triste.

    -Casi no ha habido protestas contra la monarquía en las calles. ¿A qué lo atribuye?

    -Hay varios factores. Uno es que se ha elegido muy bien el momento de representar esta fuga. A comienzo de agosto, en el momento de máxima dispersión de la población y de las dinámicas sociales y la actividad. En verano es cuando se toman las decisiones difíciles. Interviene también, principalmente, la situación de la pandemia, que hace muy difíciles las movilizaciones populares espontáneas o programadas, más o menos multitudinarias. Prácticamente nadie con dos dedos de frente hace convocatorias masivas en la calle.

    Y también se debe tener en cuenta que en el ámbito estatal los discursos de los medios de comunicación mayoritarios han tendido a minimizar la gravedad de la situación, a veces hasta el punto de mentir o enmascararla. Es tan grande lo que ha sucedido, tan monumental, que sólo es digerible a base de disimular, engañar y utilizar un relato que lo presenta casi como si se hubiera ido de vacaciones.

    Estos tres factores no quitan gravedad a los hechos ni salvan del descrédito de la monarquía, que se notará -si lo quieren preguntar- en las próximas encuestas. No sólo en Cataluña, donde el prestigio de la monarquía ya está bajo mínimos.

    -El descrédito de la monarquía española hace años que se arrastra. ¿Cree que a medio o largo plazo la institución sobrevivirá?

    -La monarquía resistirá porque la alternativa no está. Si hubiera un escenario alternativo factible, seguramente sería fácil que cayera, pero no lo hay. Pasar de un régimen monárquico a uno republicano significa hacer un referéndum, por la vía constitucional.

    Son necesarias unas mayorías políticas que no existen en España y, además, requiere un proceso muy complicado porque se debería reformar la Constitución, formar unas cortes constituyentes, volverlas a votar … Esto, en medio de una crisis sanitaria, económica y política general. Nadie en España es tan estúpido para embarcarse en esta vía.

    La otra vía es la abdicación de Felipe VI, pero quedarían los sucesores. Y si abdican todos y se van al extranjero, eso no tiene recorrido tampoco, ¿qué pasaría entonces? Habría un vacío extraño, porque la Constitución no prevé una autodisolución de la monarquía.

    -El independentismo convocó un pleno en el Parlamento de Cataluña, pero ha acabado enfrentándose (con los abogados de la Cámara) por la no publicación de la resolución entera contra la monarquía.

    -Es una reacción de dignidad, casi. Una cosa es que no haya concentraciones en la calle en pleno verano, y otra que las instituciones y el Parlamento de Cataluña no dijeran nada en un momento en que hay una mayoría independentista, que venimos de una agresión durísima de la monarquía a los catalanes el 3 de octubre de 2017 … No decir nada me hubiera parecido impresentable. Que esto haya derivado en una nueva discrepancia entre los dos partidos independentistas que están en el gobierno, tampoco tiene más relevancia, forma parte de una cadena de estrategias diferentes. Simplificando, es lo que hemos llamado una estrategia de confrontación y otra de intento de diálogo (con el gobierno del Estado). Es lógico que unos expresen la confrontación a través del pleno y que esto se traduzca en términos internos y que los demás busquen superar la situación como sea, sin poner en riesgo la supuesta voluntad de diálogo. No me parece más grave que los otros momentos de discrepancias.

    -¿Piensa que el confinamiento, las restricciones, y el miedo del virus, pueden convertirnos en una sociedad más obediente?

    -Los miedos y las actitudes obedientes ya las llevamos por defecto. Antes de la pandemia, ya había muchos comportamientos relacionados con los miedos, lo que los expertos llaman la aversión al riesgo. Nuestros comportamientos habituales ya incorporan como propia esta aversión. Por lo tanto, ante una nueva amenaza, efectivamente, la gente toma decisiones en relación con la percepción del riesgo. Como se ha visto, es muy desigual. Hay gente que ha actuado con mucha prudencia y hay gente que ha sido muy imprudente porque no ha tenido sensación de riesgo hasta que le ha caído encima, como se ha visto en comportamientos más juveniles, de ocio, y de ocio nocturno. En la medida en que la amenaza de la pandemia desaparezca, sea menor, o la normalicemos -como hemos normalizado el riesgo de accidentes de tráfico o de tener un infarto, y no por ello la gente deja de conducir, de fumar ni comer grasas- la percepción de riesgo disminuirá y los comportamientos volverán a ser como los de antes. No creo que esta pandemia cause grandes cambios.

     
    • Carlos 11:41 pm el 16 agosto, 2020 Enlace permanente | Responder

      Sobre las confrontaciones internas no quiero opinar pues no las conozco y si las conocen ustedes. Pero sobre los trazos gruesos y en especial lo referido al tema de la monarquía, leí con interés al profesor Marcus, cuyas consideraciones me parece que tienen sensatez y lógica, dos mercancías escasas en estos tiempos.
      ¿Así que el tema de la «realeza» despertó interés por aquí, en Latinoamérica? Repito que yo opiné de intruso nomás, ya que es una cuestión de los españoles (y de otros países de Europa) y que nosotros, que tenemos tantos lastres, por suerte no padecemos. Aunque sufrimos hasta el año pasado uno que se creyó rey y hay otros que se mueren de ganas.
      Gracias Montse por permitir el atrevimiento de esta intervención en asuntos ajenos. Estas discusiones son saludables, ejercitan el cerebro y siempre queda agregada alguna luz, por pequeña que sea.

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      • mesmontse 12:10 am el 17 agosto, 2020 Enlace permanente | Responder

        Muchas gracias por los comentarios; y a todos los que participan. Sí, las notas sobre la monarquía española, por el momento son las más leídas del mes, sobre todo desde Latinoamérica.

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  • mesmontse 3:51 pm el 13 August, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España,   

    ESPAÑA: La monarquía blindada 

    El destierro del ex rey ha renovado el interés, especialmente en Latinoamérica, por saber por qué España tiene un sistema de monarquía parlamentaria en el siglo XXI, y sobre todo, por entender por qué es tan difícil cambiar ese modelo de Estado. La nota que pueden leer a continuación, seguramente les hará comprender mejor la situación.

    ¿Por qué la Constitución española hace imposible un referéndum vinculante sobre la monarquía?

    14 de Abril de 1931 Proclamación de la II República Española ...

    La Constitución española no permite convocar referéndums vinculantes y blinda la monarquía parlamentaria, que sólo podría sustituirse por una república con un cambio de Constitución

    ROGER GRAELLS FONT / VILAWEB

    La salida de Juan Carlos I de España ha puesto sobre la mesa un debate de fondo, el referéndum entre monarquía o república. Tanto el independentismo catalán, vasco y gallego, como la Coalición Compromiso (de Valencia) y Unidas Podemos son favorables a un cambio de modelo de Estado para profundizar en la democratización de España, mientras que el PSOE cierra filas con la derecha en defensa de la Casa Real. Las voces discrepantes dentro de los socialistas que reclaman un debate interno en el PSOE, como la de la vicealcaldesa de Valencia, Sandra Gómez, son minoritarias.

    Estos últimos años se han organizado consultas populares sobre la monarquía, como las que se han hecho en algunas universidades, y en algunos pueblos y ciudades del Estado español. La organización de estas votaciones no ha estado exenta de polémica, ya menudo la prensa monárquica y la derecha española las han atacado y descalificado.

    A pesar del reavivado debate sobre el referéndum en la opinión pública, convocar un referéndum vinculante sobre la continuidad de la monarquía es casi imposible con la Constitución española vigente, que blinda el modelo de Estado como monarquía parlamentaria.

    Sólo el artículo 92 de la Constitución española abre la puerta a convocar un «referéndum consultivo» sobre las «decisiones políticas de especial trascendencia». La propuesta la hará el presidente español, previa autorización del congreso. Y es el rey es quien debe firmar la convocatoria del referéndum.

    Por lo tanto, sólo una interpretación flexible de la Constitución, que tendría que pasar por el tamiz del Tribunal Constitucional español (TC), podría abrir la puerta a hacer una consulta sobre la monarquía, y siempre no vinculante. Además, el TC ya ha sentado jurisprudencia, a raíz del proceso participativo del 9-N (N.de la E.: fue la consulta convocada el 9 de noviembre de 2014, en Cataluña para que los ciudadanos allí residentes opinaran si Cataluña debería ser un Estado y si ese Estado debería ser independiente. Se convocó por acuerdo mayoritario de todos los partidos del Parlamento de Cataluña, excepto PSOE y PP), según la cual no pueden hacerse referéndums ni consultas sobre cuestiones «resueltas en la Constitución».

    Un referéndum posible pero improbable

    El único referéndum vinculante posible sobre el papel que sometería a votación la monarquía española sería el de una nueva Constitución que incluyera un cambio del modelo de Estado, con todas las dificultades que conlleva modificar la carta magna vigente. Para ello es necesario el apoyo de dos tercios del Congreso y del Senado, una convocatoria electoral y la ratificación de la reforma con las mismas mayorías en las cortes españolas, y por último, una votación en referéndum de la nueva Constitución.

    Ni siquiera un cambio de posicionamiento del PSOE haría posible esta opción, porque es necesario el concurso de la derecha española, que es declaradamente monárquica.

    Los monárquicos argumentan que el conjunto del pueblo español aceptó la monarquía parlamentaria como modelo de Estado en el referéndum de la Constitución española en 1978. Sin embargo, la falta de garantías bajo las que se hizo aquel referéndum -Censo con irregularidades, falta de alternativa a la dictadura, ruido de sables – hacían inviable que se planteara una alternativa republicana en la Constitución.

     
    • Carlos 10:16 pm el 13 agosto, 2020 Enlace permanente | Responder

      ¿Así que el referendum de 1978 fue válido, pero uno nuevo no? Es algo maravilloso. Una cosa es que no se pueda cambiar la situación porque no se puede hacer porque no hay voluntad política, votos suficientes y otra que sencillamente no se quiera hacer.
      Es decir que, según la nota precedente, la soberanía de España no está en manos del pueblo español sino de un tipo al que llaman rey , de unos tipos que integran un tribunal , de socialistas impostores (porque no son socialistas ya que uno en política es lo que son sus ideas políticas, y no como se llame. Estos, como los nuestros, son falsos socialistas. Si fueran auténticos, estarían en contra de las monarquías: no puede haber socialismo con reyes ni reyes con gobiernos socialistas, uno de los dos es falso) y también en manos de los legisladores que, según parece, una parte importante quiere tener rey, no quiere cambiar la constitución y por lo tanto impedirá habilitar el procedimiento para modificarla, que no entiendo que diferencia tiene con cambiarla. Joder, ustedes tienen la lengua castellana.
      ¿La mayoría de los españoles quiere tener monarquía o eliminarla? Si la mayoría quiere eliminarla y se reúne en el Congreso la voluntad suficiente, se debe convocar a una asamblea constituyente para modificarla parcialmente o cambiarla totalmente, lo que debería incluir un capítulo referidos al bendito tribunal constituyente pues no es posible que los sujetos que lo integran decidan por todos los españoles.
      ¿ Franco está vivo y sigue en el gobierno? Aunque esté muerto, es más eficaz que Pinochet.
      Repito: es una situación surrealista. Y por lo que dice la nota, seguirán con esta constitución intocable y con rey hasta el fin de los tiempos. Salvo que antes llegue la renovación generacional y la revolución mundial de las mujeres y tire a muchos por las ventanas, lo que estará muy bien.
      Mientras, no discutan más (salvo que esto los divierta) por la conducta del que tengan de rey porque no tiene la menor importancia. Pesetas más, pesetas menos, amantes más o amantes menos, son asuntos de interés para los medios, pero no cambian en nada el fondo de la cuestión.

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  • mesmontse 3:25 am el 8 August, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España,   

    ESPAÑA: La monarquía caerá a corto plazo, pronostica una periodista de investigación 

    Prólogo del libro, “Juan Carlos I, la biografía sin silencios” | L ...

    Entrevista a la periodista gallega Rebeca Quintans, autora de la primera biografía crítica del rey emérito español Juan Carlos I

    OT BOU COSTA / VILAWEB

    La periodista gallega Rebeca Quintans (1964) es toda una experta sobre el rey emérito español, Juan Carlos I. De hecho, es quien hace más tiempo que se dedica a investigar su vida, los negocios y las sombras. Entrevistada hace sólo un mes por el medio digital catalán VilaWeb -cuando salió a la luz que la justicia suiza investigaba al ex rey- la crisis monárquica parecía incipiente y estaba casi ausente en buena parte de la prensa española, pero Quintans ya previó que todo se precipitaría a gran velocidad. Pronosticó que pasarían más cosas, que si Juan Carlos I se iba al exilio, sería para vivir a lo grande, como un rey, y que la monarquía estallaría a corto plazo.

    En el año 2000, Quintáns publicó Un Rey golpe a golpe, la primera biografía no autorizada del monarca, que tuvo que firmar con el seudónimo de Patricia Sverlo por motivos de seguridad. En 2016 publicó otro libro que ampliaba la investigación sobre la trayectoria, Juan Carlos I: una biografía sin silencios. Después de mucho tiempo, Quintans ve una brizna de esperanza para el final de una institución que considera desfasada.

    -¿Se imaginaba que Juan Carlos se iría tan pronto? ¿Qué ha acelerado su salida?

    -Han aprovechado la pandemia, porque las movilizaciones en la calle podrían poner obstáculos al proceso quirúrgico que hacen para salvar la corona. Ahora todo está muy dormido. En la gira que Felipe hizo por España ya se vio que podían controlar muy bien las pocas protestas que hubo. La gente está en casa, asustada, tapados con la mascarilla. Tienen muy poca respuesta (de la calle) y eso les favorece mucho.

    -¿Es exclusivamente eso, o también se afanan porque pronto saldrán más cosas?

    -Saldrán más cosas y todo empeorará, sí. No creo que sea la única decisión que deberán tomar este verano. Le retirarán el título de rey emérito en cualquier momento. Soltarán lastre poco a poco, a ver cuánto necesitan. Creo que no les bastará con nada de lo que hagan, pero tratarán de alejarse de Juan Carlos progresivamente. Está no se detendrá, y las decisiones que tomen ellos mismos continuarán alimentando la maquinaria mediática.

    -La decisión, ¿la tomó Juan Carlos I o Felipe VI? ¿Se imagina cómo ha sido?

    -No tengo datos, pero entiendo que lo han pactado la casa real y sobre todo Pedro Sánchez, que no quiere involucrar a todo el gobierno. Supongo que a Juan Carlos se lo habrán impuesto. Porque él estaba dispuesto a mucho menos. No quería perder ningún privilegio ni salir formalmente de España por la humillación que significa. No tanto porque no quisiera salir de aquí, porque ya pasa gran parte del año fuera, sino por la humillación.

    El gobierno español deja entrever que ha participado en la operación y luego no da información.

    Es increíble que Pedro Sánchez dijera tantas veces «no contestaré». No sé cuánto tiempo podrá mantener esta falta de transparencia. Y Pablo Iglesias actúa con la misma falta de transparencia, porque dijo que no pensaba hablar de la conversación que había tenido con Sánchez. Quieren desplegar un manto de silencio terrible que no augura nada bueno y que, para un gobierno progresista, es bastante incoherente.

    -Hace un mes y medio dijo que, si Juan Carlos I se iba de España, sería un exilio «dorado e ilegal»

    -Y lo será. Vivirá como un auténtico rey. En la República Dominicana o donde sea. Y creo que es un exilio ilegal porque se va por rehuir el foco judicial. Y el mediático. Ambas cosas me parecen poco éticas, aunque en este momento la justicia española se lo consienta todo. En Suiza lo reclamarán para declarar y ya veremos si se presenta o no, porque si estuviera en la República Dominicana las leyes de extradición no lo facilitarán. (N.de la E.: y en los Emiratos Árabes Unidos, tampoco).

    También hay que ver quién pagará los gastos de este exilio dorado. Pedro Sánchez también se negó a explicarlo, pero quizás lo deberá terminar haciendo, porque según qué financiación sea, puede bordear la ilegalidad.

    -Pero él tiene fortuna de sobra para pagarse la estancia en el extranjero.

    -Claro, a él nunca le ha hecho falta una financiación especial del Estado, aunque el Estado haya cargado con muchos gastos. Por ejemplo, pagar el chantaje para que Bárbara Rey (una antigua relación sentimental de Juan Carlos) estuviera callada. Esto lo pagó el Estado, y él tenía dinero de sobra para pagarlo, por supuesto. Tiene dinero de sobra para vivir como un rey el resto de su vida. Ahora, seguro que preferirá que el Estado español se lo pague todo. Es una práctica habitual de los Borbones. Que les paguemos las vacaciones, los vicios, la seguridad en viajes privados que no tienen nada que ver con el Estado …

    Aparte de la causa abierta en Suiza, la justicia española también le investiga.

    -Yo no tengo muchas esperanzas de que esto progrese. Tienen muchos argumentos: las fechas, «esto ya ha prescrito», «cuando pasó él aún era impune». La fiscalía del Supremo dará muchas vueltas y seguro que acaban decidiendo que no. Y las investigaciones de la Audiencia Nacional no se centran en Juan Carlos sino, curiosamente, en Corinna Larsen (la última relación sentimenal conocida de Juan Carlos, y su socia de negocios). Todo depende de la fuerza de las pruebas que se presenten y de los testigos. Corinna está obligada a declarar como encausada en la Audiencia y hay que esperar a ver si lo declarado hace que se abran más expedientes o no. Este proceso será largo y pueden pasar muchas cosas. El Supremo quiere cerrar tan pronto como pueda, pero va muy a remolque de cómo evolucione el proceso en Suiza, y ese proceso sí continuará.

    -Según varios medios, como El País y La Vanguardia, la salida de España de Juan Carlos I, es como un paréntesis. ¿Usted cree que volverá?

    -Seguramente eso le han dicho a él, que será temporal, porque no les sería nada fácil convencerlo de que se fuera. No tiene ni pies ni cabeza que la casa real lo prepare como algo temporal, porque esto no tiene solución. Juan Carlos vive en un mundo de fantasía en el que se cree sus propias mentiras. Y como nadie le dice nada a la cara porque es el rey, debe de ser muy ignorante de la realidad que hay, tanto en España como en el extranjero, con las portadas (sobre su persona) que salen en Europa. Puede que a él le hayan dicho que esto son unas vacaciones y que «vuelva cuando quiera, majestad, no se preocupe», pero este no es el plan ni de (el rey) Felipe ni del gobierno.

    -La prensa española ha cerrado filas con Felipe VI y se ha dedicado a ensalzar la figura de su padre.

    -Es el cuento de siempre. Aparcaron a Juan Carlos para poner a Felipe y salvaguardarlo. Con las mismas técnicas de manipulación y de ocultación de la información que se siguieron con Juan Carlos. La narrativa es un poco diferente, pero la mecánica es la misma. Juan Carlos era «un hombre muy cercano», y Felipe es «un chico muy preparado y muy honrado» porque ellos lo dicen, y así construyendo una serie de tópicos, han cerrado todas las vías. Quieren un nuevo «juancarlismo» pero con Felipe. Habrá que trabajar mucho para revelar todas las mentiras en torno a la figura de Felipe, porque cuesta creer que él sea diferente y no haya aprendido de su padre.

    -¿Se puede hablar de una crisis de régimen?

    Por supuesto. Es una crisis muy importante. Muy importante. La monarquía representa, sobre todo, el régimen del 78, que no es sino una continuidad del régimen franquista, por eso el término «régimen» es tan adecuado. Hay continuidad en estructuras de poder, en privilegios de clases oligárquicas, en todos los frentes de poder: el policial, el judicial, el económico …

    Y el puntal que sostiene todo esto es el sistema monárquico, que como buen representante de lo que defiende tiene ramificaciones y corruptelas en todos estos ámbitos, está muy involucrado en todo el organigrama de poder del régimen. Y esto es una crisis en toda regla para el régimen. Evidentemente intentarán salvarlo como sea, y los partidos políticos lo están haciendo para conseguirlo. Pero la crisis es muy profunda y es muy posible que no lo logren si hay una fuerza de oposición bastante potente y decidida, que quiera cambiar las cosas.

    -¿ Usted mantiene su pronóstico de que esta crisis pondrá fin a la monarquía a corto plazo?

    Sí. Y cada vez veo más corto el plazo. Todo se acelera, por mucho que lo quieran retrasar, y cada nueva decisión será un nuevo escándalo que intentarán neutralizar. Esto se ha tomado como una fuga y tienen que dar muchas explicaciones.

    La conferencia de prensa de Pedro Sánchez fue muy reveladora, intentó hablar de todo menos de eso, pero todas las preguntas de los periodistas eran sobre el rey. La insistencia continuará y él se encontrará con que debe continuar respondiendo.

    -¿Felipe VI está en condiciones de resistir? ¿Tiene suficiente apoyo de la familia?

    -La familia real está muy desestructurada. El matrimonio de Juan Carlos y Sofía hace décadas que en la práctica no es un matrimonio. Una parte de la familia, Urdangarin y Cristina, ya había sido expulsada. Las relaciones personales entre Felipe y Letizia son muy malas y están al umbral del divorcio, según la prensa extranjera … Esta crisis no hará sino alimentar las distancias que había entre todos ellos, y no ayudará a que el entorno se mantenga unido. No creo que sus cenas familiares sean agradables.

    -¿Cómo cree que se defenderán?

    -Eso me intriga mucho, porque están en una situación francamente complicada. Es una crisis muy difícil de gestionar. Acaban de sacrificar el rey y pretenden continuar la partida.

    Me imagino que (la defensa) será reprimir mucho, pero deben medir muy bien, porque no creo que sea buen momento. Ahora estamos pendientes de si encarcelan (al cantante de rap) Pablo Hasel (por sus letras contra los borbones). Imagínese como caería la noticia de la detención de Pablo Hasel. Si son inteligentes, esperarán un poco. Pero tampoco son tan inteligentes. Y Felipe está enojado y con ganas de venganza.

    -¿Enojado con quién?

    Con los republicanos en general, y con todo el mundo que es crítico. La cabeza visible (de la gente que no le gusta) es Podemos, pero también la gente que salió a silbarlo en esos recorridos que hizo por España. Arrogante como es, todo esto lo digiere muy mal. Y puede que influya en las respuestas que vaya dando. Tiene muchas ganas (de vengarse).

    Quitarles el tercer grado penitenciario (que les permitía salir de la prisión durante el día para trabajar) a los independentistas catalanes fue una respuesta airada y de venganza. Con las armas que tienen, lucharán, y en los juzgados tiene muchos aliados. Han puesto al juez Marchena a decidir si admite la querella de (la asociación civil catalana) Òmnium a trámite o no. Será que no, claro.

    ¿Está preparado el gobierno y toda la estructura estatal por si se acaba la monarquía?

    -Yo creo que no. No hay nadie preparado. Ni siquiera lo están los republicanos más convencidos para saber cuáles son los pasos que hay que dar para que no haya otra falsa transición. Los partidos no están preparados para asumir un proceso constituyente. Aguantarán dónde están, por el momento. Todo esto les trastoca y les molesta. Pero deberían prepararse.

     
    • xuxuyoc450 6:51 pm el 8 agosto, 2020 Enlace permanente | Responder

      Ya en la historia anterior a JC Aristóteles refutaba a Alejandro Magno que no se podía conjugar monarquía con democracia, aun cuando esta democracia admitiera formas comunes de convivencias y privilegios con reyes y nobles, como el derecho de ambas formas de gobierno, por ejemplo, a tener esclavitud. Por supuesto que esto es inconcebible y aceptable, a no ser que el lenguaje sea propiedad de los poderes y que lo que se llama esclavitud moderna de la mujer, de niños y niñas o de trabajadores que deben estar 12 o más horas laborales, pagadas de formas ilegales, con especias o bajísimo salario diario sea una esclavitud sin visibles cadenas o ruidosos latigazos, pero la falta de sueño, la bajísima nutrición, sumado hoy el riesgo de contraer virus o bacterias, o envenanamiento directos o cánceres diversos por los «valores agregados» al producto, etc., son máscaras de una esclavitud peor que la que vieron Aristóteles y Alejandro, ni en Grecia ni en Macedonia había conciencia y acuerdos internacionales sobre los DDHH y las obligaciones de las empresas de pagar impuestos a la riqueza, basada en la explotación de la energía humana como exhibición, a la vez, del botín de guerra, y hoy sí existen en redacciones de leyes, códigos de convivencia civil, comercial y de castigo penal si un ciudadano no cumple con esas leyes, por eso es peor. Si se quiere una nueva Europa, una España igualitaria, cumplir con los acuerdos de la ONU sobre derechos laborales y para convivencia equitativa en cualquier forma de sociedad la monarquía NO SIRVE, sólo su existencia prueba que existe una conducta social esquizofrénica que los gobiernos progresistas deben corregir y curar, pero si los líderes como Sánchez e Iglesia NO COMPRENDEN la sociedad es quien tiene que formar exigencias de cambio profundo de gobierno o de que estos representantes defensores de la monarquía -irregular en España al ser impuesta por Franco- den un paso al costado y dejen gobernar a los más capaces, ni siquiera se trata de conocer política hipócrita o «real politik» sino necesidades de la ciudadanía hiospánica y satisfacer todas las necesidades.

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    • Carlos 8:28 pm el 8 agosto, 2020 Enlace permanente | Responder

      Soy argentino, hijo de gallego.Escribo desde mi país de modo que , posiblemente,, mi opinión difiera de la de muchos españoles . Aprecio el esfuerzo de la periodista Rebeca Quintans pero, disculpen, todo el asunto me parece surrealista. ¿Así que Juan Carlos se fue a refugiar al exterior «y seguro que vivirá como un rey»? ¿Y por supuesto ¿como quieren que viva si es rey? Perdón, para ser exacto, «rey emérito», o sea que la cosa es vitalicia, aunque sea un poquitito, pero reyY se lo deben pagar ustedes, claro ¿quién va a mantener a un rey sino sus subditos?.
      A diferencia de lo que opina el lector que comenta precedentemente, la justiocia social, los derechos laborales, nada existe si un rey auténtico no lo quiere y nada tiene que ver con la buena o mala conducta o los sentimientos del sujeto que está ocupando ese «cargo». Un rey tiene un reino y es el dueño del mismo, hace lo que se le canta, para eso es rey, si nó es otra cosa, que no se lo que es.
      ¿Así que Juan Carlos está medio gagá pero bandido; que hay coirrupción en la «casa real» y líos de matrimonio y que Felipe además está enojado y quiere venganza, y que un rapero es una cuestión de Estado? Acá hace poco tuvimos uno al que le hubiese gustado ser Felipe e hizo unas cuantas cosas como si lo fuera y al final pudimos frenarlo, no sin un gran esfuerzo. En estos días anda por allí, de paseo. Pero tenemos a quien salir, amigos. De ustedes y de los italianos…¡vaya mezcla!
      El problema no es si la monarquía se porta bien o mal, lo increíble es que haya países que dicen ser democráticos, que en el siglo XXI tengan monarquía. El problema es de los españoles. En esto coincido con las citas históricas del lector preopinante. Democracia con monarquía es un oxímoron. En España y en todos los demás países de similar organización. Ni que hablar del «socialista» Sanchez, un socialista que convive con un rey y encima lo encubre… Lo que se dice un auténtico socialista. Lo mismo que Iglesias, un izquierdista monárquico, una rara especie de izquierdista, debe ser algo moderno. Y ambos, auténticos «progresistas» pidiendo permiso para gobernar a uno que dice que tiene mandato de un dios (o de Franco, algo igualmente absurdo).
      Todo lo que dije lo hice de curioso y de metido nomás.
      En este tema estoy en completo acuerdo con el parlamento catalán.
      Gracias a RG por las informaciones y por permitir opinar.
      .

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  • mesmontse 12:43 am el 8 August, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: , España,   

    CATALUÑA: El Parlamento catalán resuelve que no reconoce a ningún rey 

    Los partidos independentistas (JxCat, ERC y la CUP) que gobiernan Cataluña con mayoría, han aprobado una resolución conjunta en el Parlamento donde reivindican la República Catalana y que Cataluña «no reconoce ni quiere tener ningún rey». También quieren denunciar la connivencia de los poderes del Estado español con la «‘fuga consentida» de Juan Carlos I.

    JxCat, ERC y la CUP reivindican en el Parlamento la República Catalana proclamada en 2017

    VILAWEB

    Los partidos independentistas catalanes (JxCat, ERC y la CUP) han aprobado una resolución conjunta en el parlamento donde reivindican la República Catalana y que Cataluña «no reconoce ni quiere tener ningún rey». Las formaciones indepedentistas también quieren que la cámara denuncie la connivencia de los poderes del estado español con la «‘fuga consentida» de Juan Carlos I y que «el único camino para superar el régimen monárquico es constituir efectivamente la República Catalana como un estado de derecho, democrático y social».

    El partido socialista y Ciudadanos han intentado que el pleno no votara esta resolución contraria a la monarquía española.

    En cuanto a la resolución aprobada por los partidos independentistas, constata el fracaso y la crisis definitiva del pacto constitucional del 78 que, «por su carácter irreformable», «blinda la continuidad de una monarquía delincuente, un sistema autonómico fallido y una democracia intervenida por poder judicial».

    El texto también carga contra la familia Borbón y la califica de «calamidad histórica para Cataluña», y recuerda que el rey emérito aceptó la sucesión de Franco «jurando fidelidad a los principios de su régimen». Por ello, remarca que la monarquía española es la continuación del régimen anterior e inseparable de la persona de Juan Carlos I.

    Además, la propuesta insta a la cámara catalana a denunciar la connivencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial del Estado español para «sustraer la monarquía de cualquier fiscalización y control democrático». Un extremo que «llega a su momento culminante con la fuga consentida del rey para evadir la acción de la justicia».

    «Un sistema autonómico fallido, una democracia intervenida por el poder judicial, unas políticas sociales que son anuladas cuando las aprueba el Parlamento y una legislación que castiga el ejercicio de derechos fundamentales», remarca el documento.

    La propuesta también pide a la cámara que ratifique, de acuerdo con la voluntad expresada «por el pueblo de Cataluña y el Parlamento el 1 de octubre; el 10 de octubre y el 27 de octubre de 2017» que «el único camino para superar este régimen monárquico es constituir efectivamente la República Catalana». Por ello, instan a exhortar la sociedad civil y las instituciones del país a «continuar el camino y avanzar decididamente hacia el objetivo de la independencia».

    Otras propuestas de resolución

    El Parlamento catalán también ha aprobado un texto propuesto por ERC que denuncia que la monarquía española es «sucesora del régimen franquista y que el rey ha participado concertadamente con el resto de poderes del estado en la represión y laminado los derechos del pueblo catalán».

    El Parlamento también ha reprobado a Felipe VI y a «toda la dinastía borbónica por décadas de impunidad y de enriquecimiento ilegítimo utilizando las instituciones públicas y las figuras institucionales», así como a la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, por «colaborar en la fuga» del rey emérito.

    Esta propuesta de resolución de la CUP, que también ha recibido el apoyo de JxCat y ERC, señala al ejecutivo estatal como «cómplice de la impunidad perpetrada por la monarquía» y pide al gobierno que trabaje para retirar del nomenclátor de las calles de Cataluña toda referencia a la corona española.

    En cambio, se han rechazado las resoluciones presentadas por los Comunes (la marca de Podemos en Cataluña), que apostaban por «cambios legislativos para regular el ejercicio de las funciones del jefe de estado y su familia con el fin de garantizar la transparencia» y «prohibir la realización de cualquier actividad económica o de intermediación para empresas», así como «la apertura de cuentas en el extranjero y limitar la inviolabilidad de jefe de estado». (N.de la E.: los socios de Podemos, saben que estos «cambios legislativos» que proponían, son en realidad imposibles, porque la monarquía está blindada en la Constitución del 78, y es más bien una propuesta para salir del paso). Las fuerzas independentistas no apoyaron esta propuesa, y como es obvio, Ciudadanos, socialistas y el PP votaron en contra.

    El PP, presentó una propuesta que reclamaba que el Parlamento catalán reafirmara «el compromiso con la monarquía parlamentaria» y condenara «los ataques de los que pretenden desestabilizar el sistema institucional».

     
    • Carlos 9:48 pm el 8 agosto, 2020 Enlace permanente | Responder

      Me llaman la atención dos conceptos: la condición «irreformable» de la consttitución y el «blindaje» que esta le da la monarquía. Por un lado, la «monarquía» constitucional» es un ente político absurdo, un disparate, es algo contradictorio, un oxímoron. Por otro lado, la constitución, la de cualquier país es reformable y hasta puede ser cambiada totalmente. La cuestión es si la mayoría necesaria de españoles quieren reformar la Constitución (o cambiarla totalmente) y eliminar la monarquía (de la Contitución y de la realidad). Si la mayoría de los españoles lo quiere, se modifica o cambia la constitución y a la familia «real» se le dice adios si te he visto no me acuerdo. Ahora, si la mayoríade los españoles no quiere, pues entonces se seguirá con esta parodia de gobiernos elegidos pero que dependen de un rey y de reyes que no son tales pues no tienen las atribuciones que debe tener un rey ni disponer del reino como le plazca.
      El dictador sanguinario Pinochet hizo algo parecido con la Constitución de Chile, para que sus ideas y privilegios y los del sector social al que representaba se mantuvieran «blindados» y permanentes. Los gobiernos populares (también allí se autodenominan «socialistas») no se animaron a modificarla o no tuvieron la fuerza política (votos) suficiente para hacerlo y, sin embargo, las protestas sociales (suspendidas por la pandemia) forzaron al actual presidente, el millonario pinochetista Piñera a pensar en convocar a votación para su reforma. Se duda de la limpieza de su decisión, pero queda claro que se puede hacer. No entiendo por qué los españoles no pueden modificar la suya. Si Franco dejó una que dice que no se puede cambiar ¿los españoles seguirán con ella por toda la eternidad?

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  • mesmontse 10:42 pm el 7 August, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España,   

    ESPAÑA: Operación Salvar al soldado Juan Carlos 

    Ignoro el nombre en clave que le habrán dado a la operación de sacar al ex rey Juan Carlos de España, pero propondría el título de la película de Spielberg de 1998, «Salvar al soldado Ryan» (que en Latinoamérica se llamó «Rescatando al soldado Ryan).

    En la dictadura, se decía que para saber lo que pasaba dentro de España, había que leer los periódicos extranjeros, en especial los de Francia. En los últimos años hemos tenido que volver a informarnos por la prensa extranjera, por ejemplo cuando el gobierno de Aznar (PP) mintió todo el tiempo que pudo -amenazando con penas de cárcel a quienes contradijeran la versión del gobierno, en comunicados que parecían calcados a los de la junta militar argentina del 76- sobre la autoría del atentado del 11-M en 2004, acusando a ETA, cuando todo señalaba a terroristas yihadistas. Lo mismo ha ocurrido con los hechos políticos y sociales que se han desarrollado los últimos 10 años en Cataluña: quien no viviera en la comunidad catalana y viera la realidad con sus propios ojos, si quería estar informado tenía que recurrir a la prensa extranjera o quedaba a merced de la desinformación o el ocultamiento de la realidad.

    Ahora, tras la Operación que sacó al rey emérito del país, también es recomendable leer la prensa extranjera. No tanto porque no sepamos los hechos que informan, sino por cómo pueden calificarlos. Disfruten con el titular del Daily Mail, un poco largo pero no tiene desperdicio.

    El fugitivo ex rey Juan Carlos de España se esconde en una suite de 13.000 dólares por noche en un hotel de lujo en Abu Dhabi después de huir en medio de un escándalo de corrupción

    El ex rey español Juan Carlos se encuentra en Abu Dhabi, informó el diario español ABC. Se esconde en una suite presidencial de 13.000 dólares la noche en el Emirates Palace Hotel. Se registró el lunes, aproximadamente a la misma hora en que se anunció que se iba.

    GERARD COUZENS / MAIL ON LINE

    El escondite del ex rey español Juan Carlos es una suite presidencial de 13.000 dólares la noche en uno de los hoteles más caros del mundo en Abu Dhabi, se afirmó hoy.

    El respetado diario español de derecha ABC informó que el ex rey de 82 años se registró en el Hotel Emirates Palace el lunes por la noche, casi al mismo tiempo que se hizo pública su carta a su hijo Felipe VI anunciando su decisión de salir de España.

    Según el ABC tomó un avión privado desde Vigo (provincia de Pontevedra, en Galicia) cerca de la frontera noroeste de España con Portugal, el lunes de esta semana, con al menos otros cinco pasajeros, incluidos cuatro guardaespaldas. (N.de la E.: los guardaespaldas seguramente van a cargo del erario público español porque el ex rey se negó a renunciar al título de émerito -según ha trascendido de las negociaciones que hubo entre el gobierno, el actual monarca y el ex rey, cuando se pactaba su salida de España- lo cual le permite conservar privilegios como la seguridad).

    El vuelo de siete horas y 13 minutos cubrió las 3.751 millas (6.036 km) entre la ciudad costera gallega y Abu Dhabi (capital de los Emiratos Árabes Unidos). El ABC identificó el avión como un Global 6500, un jet de más de 58 millones de dólares (N.de la E.: es el mejor y más moderno avión privado ofrecido para «viajes de negocios», opera desde fin de 2019), número de registro 9H-VBIG, contratado por la sucursal maltesa de la aerolínea TAG Aviación. También afirmó que la ruta de vuelo fue «alterada» como parte de una práctica «legal» adoptada por futbolistas y otras celebridades y hombres de negocios adinerados para disfrazar la identidad de la persona en el avión, señalando la ruta falsa París-Abu Dhabi pero en realidad el ex rey pasó la noche del domingo pasado en Vigo antes de partir hacia Oriente Medio.

    «Exiliado» con lujo oriental en un hotel mayor que el Palacio de Buckingham

    El avión aterrizó en el Aeropuerto Ejecutivo Al Bateen, el primer aeropuerto exclusivo para jets privados en Medio Oriente y África del Norte. Juan Carlos hizo la última parte de su largo viaje en helicóptero hasta el Emirates Palace Hotel, propiedad del gobierno.
    El Emirates Palace Hotel tiene un valor de unos 4 mil millones de dólares, es un hotel de siete estrellas, con 302 grandes habitaciones y 92 suites, y ha acogido a huéspedes como Tony Blair y Bill Clinton. Está situado en 1.000 hectáreas de zonas verdes ajardinadas con 100 fuentes de agua y 8.000 árboles. Tiene una playa privada de un kilómetro y medio, una pista para correr de 6 km, dos piscinas y estacionamiento subterráneo para 2.500 automóviles. El hotel tiene una superficie total de 850.000 metros cuadrados, mayor que el Palacio de Buckingham, que tiene 77.000 metros cuadrados.
    El jeque Mohammed bin Zayed al Nahyan, príncipe heredero del emirato de Abu Dabi, hizo el hotel «a prueba de paparazzis» aumentando la seguridad privada tras la llegada de Juan Carlos.

    El ex rey abandonó la ciudad costera justo después de las 7:30 de la mañana del lunes, unas dos horas y media antes del vuelo que despegó a las 10 hacia Abu Dhabi, y que ABC hizo público hoy. El informe de ABC se elaboró ​​con información de una agencia de prensa española llamada Grupo Diarma (especializada en exclusivas sobre celebridades que publica la llamada «prensa del corazón» o «prensa rosa»).

    Al parecer Juan Carlos se aloja en el piso más alto del hotel, en una de las seis suites, fuera de contacto con todos los miembros de las familias reales de los EAU esperados en el hotel.

    Ni República Dominicana ni Portugal: el juego del despiste

    El mismo periódico afirmó a principios de esta semana que el ex Rey se hospedaría en la lujosa casa del magnate azucarero cubano Pepe Fanjul en la República Dominicana, aunque la cantidad de detalles adjuntos en la extensa nota de hoy sugiere ABC pudo haber descubierto ahora el escondite secreto.

    Fanjul, quien reside en Florida, afirmó el miércoles en una entrevista con el diario conservador español El Mundo: «No tengo conocimiento de sus planes» y pareció sugerir que no estaba en su casa en el exclusivo complejo de Casa de Campo en el Caribe.

    Portugal también ha sido propuesto como un destino alternativo por el sitio web de noticias español El Confidential, citando fuentes cercanas a la familia real española, dijo a principios de esta semana que había sido acogido por la aristocrática familia Brito e Cunha-Espirito Santo y que se alojaba en una finca llamada Casa Grande Quinta do Peru en Azeitao (Portugal).

    El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, dijo que «realmente no sabía» si el ex monarca estaba en su país.

    Como si fueran monarcas absolutistas y los ciudadanos siervos analfabetos

    Juan Carlos, cuyo hijo mayor Felipe VI se convirtió en rey de España en 2014 tras la abdicación del monarca, causó conmoción en todo el país el lunes al anunciar que dejaba el país. La noticia surgió en una carta a su hijo que se hizo pública al final del día.

    Más tarde se supo que ya había salido de España cuando la Casa Real publicó la carta. La Casa Real española hasta ahora se ha negado a comentar sobre el paradero de Juan Carlos.

    Su partida provocó reacciones encontradas, con monárquicos y políticos de derecha acusando al gobierno de obligarlo al exilio y los críticos del ex rey acusándolo de un intento de protegerse a sí mismo y a su hijo de los escándalos de corrupción que amenazan el futuro de la menguante familia real de España. (N.de la E.: la izquierda deseaba que se quedara y afrontara las responsabilidades legales que debiera. Obviamente, la salida de España -diseñada seguramente por sus consejeros, y que el sentido común indica que es la peor opción que podían elegir si querían salvar la monarquía, pero en este país ni un ex rey millonario tienes buenos asesores, imagínenese lo que son los asesores del gobierno- es para evitar tener que acudir a responder ante un juez en persona, y si llega ese momento, calculan que estando lejos pueda responder por videoconferencia, o por escrito, que con la pandemia y su avanzada edad de por medio, seguro que un juez lo autoriza).

    Pablo Iglesias, el líder de la formación de izquierda Podemos, socia de la coalición gubernamental de Sánchez, ha calificado la «huida al extranjero» del ex rey como «indigna de un ex jefe de Estado» y afirmó que dejó a la familia real del país en una «posición muy comprometida».

    Los abogados de Juan Carlos insisten en que permanece «a disposición» del sistema judicial español. Su salida de España se produce después de que fiscales suizos abrieran una investigación sobre las cuentas bancarias que Juan Carlos tenía en paraísos fiscales.

    España ha iniciado su propia investigación basada en parte en la información compartida por Suiza sobre el efectivo que recibió el ex rey como parte de su mediación en un contrato ferroviario del tren de alta velocidad en Arabia Saudita.

    ¿Quién es el ex rey de España, Juan Carlos I?

    Juan Carlos I reinó como rey de España desde noviembre de 1975 hasta su abdicación en junio de 2014. Es nieto de Alfonso XIII, último rey de España antes de la abolición de la monarquía en 1931 y la posterior proclamación de la Segunda República Española.

    Juan Carlos nació en Roma, Italia, el 5 de enero de 1938, durante el exilio de su familia. Llegó a España en 1947. (N.de la E. Juan Carlos fue entregado con 10 años por su padre, al dictador Francisco Franco -que había prometido restaurar la monarquía abolida por la República, pero nunca cumplió- con la promesa de que educaría al niño para sucederle. La familia de Juan Carlos permaneció exiliada en Portugal, y el menor -educado bajo el franquismo- los veía en contadas ocasiones. En una de esas visitas, a Juan Carlos, de 18 años -y con instrucción militar- se le disparó un arma, y como resultado murió en el acto su hermano de 16 años, y el siguiente en la línea sucesoria al trono. El accidente despertó las sospechas del propio padre, que según los biógrafos gritaba a Juan Carlos, con su otro hijo muerto en brazos: «¡Dime que no lo has hecho a propósito!»).

    Juan Carlos comenzó a actuar periódicamente como jefe de Estado de España en el verano de 1974. El dictador fascista Francisco Franco murió en noviembre del año siguiente y Juan Carlos se convirtió en rey el 22 de noviembre de 1975, dos días después de la muerte de Franco.

    El rey y la reputación de la monarquía comenzaron a sufrir después de que empezaron a sucederse los escándalos. En abril de 2012, tuvo lugar el episodio del viaje de caza de elefantes en Botswana durante la época de gran crisis financiera en España. El público se enteró del viaje porque el Rey se lesionó y hubo que enviar un avión especial para llevarlo a casa. Funcionarios españoles afirmaron que los gastos del viaje no fueron pagados por los contribuyentes ni por la Casa Real, sino por el empresario Mohamed Eyad Kayali (N. de la E.: Kayali, muerto hace un año, era el administrador del patrimonio inmobiliario de la casa real saudí en España. Era sirio pero tenía nacionalidad española. Fue quien hizo las gestiones para la concesión del AVE a La Meca a empresas españolas. Su nombre apareció en los papeles de Panamá, en 15 sociedades offshore dedicadas a todo tipo de negocios).

    Los escándalos de corrupción que rodean a la familia real arreciaron cuando una hija, Cristina, fue acusada de fraude fiscal en 2014 y se convirtió en la primera persona de la realeza española en ser juzgada. Fue absuelta, pero su esposo fue sentenciado y aun cumple condena.

    En 2014, Juan Carlos abdicó a favor de su hijo, el príncipe Felipe, y en 2019 anunció su decisión de retirarse de la vida pública, poniendo fin a sus apariciones en actos institucionales.

    En junio de 2020, el fiscal del Tribunal Supremo de España abrió una investigación sobre la mediación de Juan Carlos en el contrato ferroviario del tren de alta velocidad en Arabia Saudí que se otorgó a un grupo de empresas españolas en 2011.

    El rey Felipe renunció a su propia herencia y despojó a su padre de su asignación de palacio en marzo después de que se informara que este último recibió 100 millones de dólares del difunto rey saudí. (N.de la E.: suma que se ocultaba en cuentas opacas fuera de España).

    COMENTARIOS DE LOS LECTORES DEL DAILY

    » ¿Por qué alguien, sean quien sea, necesita una suite de 10.000 por noche? Eso es simplemente ridículo y casi estúpido. De hecho, es simplemente vulgar. Realmente, con personas de todo el mundo preguntándose cómo van a sobrevivir, ¿cómo se puede justificar eso? Nauseabundo», escribe Kenzie en el Daily»

    ¿Lo va a pagar él?, se pregunta un lector del Daily desde Berlín

    «10.000 por noche, ¿qué idiota pagará eso?» , dice un lector y otro le responde «Uno que les robó millones a los contribuyentes españoles y de la UE».

    «Otro sucia sucia basura «Royal» que se ayuda a sí mismo con las arcas de su país ..debe ser extraditado y encarcelado de inmediato por robo», escribe en el Daily un lector de EEUU

    «No tiene vergüenza. Está viviendo a todo tren y no se detendrá porque cree que es invencible. Y su hijo no es un santo», dice un lector del Daily, desde Reino Unido

    «¡Asesino de elefantes y osos! ¡Patológico tramposo serial! ¡Hombre horrible y codicioso! ¡Vete!», escribe Isabella, en el Daily, desde EEUU

     
  • mesmontse 4:59 am el 29 July, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España,   

    ESPAÑA 1936: Un país con el movimiento obrero más radical de Europa 

    Cuando las fuerzas reaccionarias, con un triunvirato de generales al frente (Sanjurjo, Mola y Franco) dieron un golpe de Estado contra la Segunda República Española, el 18 de julio de 1936, no habían previsto que los trabajadores tomarían las armas y serían capaces de parar el golpe, y de resistir tres años.

    Tras la derrota republicana , surgió la gran pregunta: por qué perdimos la guerra, y tanto los supervivientes que la protagonizaron como los historiadores han intentado responder a la cuestión. Simplificando, dan dos explicaciones: la que responsabiliza a los comunistas fieles a los dictados de la URSS de Stalin, y la que achaca la derrota a los anarquistas y marxistas independientes de la URSS. Cada uno de estos sectores, representaba dos estrategias diferentes: la de ganar la guerra para hacer la revolución, del PC; y la otra, hacer la revolución para ganar la guerra, de anarquistas y marxistas no alineados con el gobierno de la URSS. Es decir, unos proponían «primero hay que ganar la guerra y después ya se hará la revolución social» y los otros sostenían que había que hacer las dos cosas al mismo tiempo para que en el frente se defendiera la revolución que se hacía en la retaguardia en beneficio del pueblo.

    La lucha por la estrategia enfrentó a las izquierdas en la retaguardia, y no dialécticamente, sino a tiros. Hasta el influyente anarquista Abad de Santillán (muy ligado a la Argentina, por cierto), consideró «incluso sacrificamos la revolución» cuando la central obrera anarquista entró a formar parte del gobierno republicano, y en su opinión los trabajadores no estaban tan dispuestos a arriesgar su vida en primera línea porque se trataba de defender a «una república democrática» y no a una revolución social. En realidad este es un falso dilema, porque cuando un pueblo armado gana una guerra, no hay gobierno burgués por republicano que sea, al cual no le puedan arrancar todas las demandas sociales que consideren oportunas. Por otra parte, el conocimiento del sacrificio y la entrega de este pueblo en la guerra contra los facciosos fascistas – y también la perspectiva que da el tiempo- hacen ver que estas observaciones sobre hasta dónde estaban dispuestos a luchar los campesinos y obreros españoles del 36, son injustas. Seguramente fueron comparables a los norvietnamitas o a los sirios que hoy defienden su país, pero los republicanos españoles no tuvieron ni remotamente el armamento ni los apoyos exteriores que tuvo Vietnam del Norte (apoyado por China, URSS y todos los países del Pacto de Varsovia, Cuba, Corea del Norte, Argelia, Ceilán, Congo, Guinea, Irak, Mali, Mauritania, Mongolia, Siria, Somalia, Sudán, Suecia, Tanzania y Yemen del Sur), o los que tiene hoy Siria.

    Los facciosos españoles tenían el apoyo de tropas militares profesionales italianas y alemanas, y del armamento alemán, que en ese momento estaba en pleno apogeo innovador. Sólo como pequeño ejemplo de lo que representaba esa diferencia, conviene recordar que a los pocos días de estallar la guerra un submarino alemán dejó sin flota a la República, hundiendo los barcos en puerto, y la aviación alemana e italiana bombardearon criminalmente a la población civil en acciones comparables al bombardeo de EEUU sobre Irak. Mientras tanto el gobierno republicano tenía que comprar armas de segunda mano a precio de oro en el mercado negro por las sanciones de EEUU contra la República Española. Además, la tecnología militar de la época no ayudaba a las fuerzas que no fueran militares profesionales, cosa que hoy ha cambiado. Tampoco el contexto histórico ayudó, porque de haber existido el sistema de bloques que se configuró tras la Segunda Guerra Mundial, y un Consejo de Seguridad de la ONU, las cosas hubieran terminado de forma muy diferente para la República. Les dejo con una nota muy didáctica de un medio alemán, publicada con motivo de los 84 años de la Revolución Española de 1936.

    España 1936, el martillo y la hoz en cada muro

    Columna ASCASO.Tercera columna anarcosindicalista que salió de Barcelona hacia el frente Aragón,con 3 camiones convertidos en blindados por los obreros metalúrgicos

    FLORIAN WILDE / MARX21

    Cuando el escritor y socialista inglés George Orwell llegó a Barcelona en diciembre de 1936, se sintió emocionado por lo que experimentó: «Por primera vez estuve en una ciudad donde la clase trabajadora estaba al mando», informa más tarde. “Los trabajadores tomaron el control de prácticamente todos los edificios más grandes y colgaron banderas rojas, o banderas rojas y negras de los anarquistas. El martillo y la hoz y las primeras letras de los partidos revolucionarios han sido pintadas en cada pared. (…) Cada tienda y cafetería tenía una inscripción de que habían sido colectivizados. Incluso colectivizaron a los limpiadores de zapatos y pintaron sus cajas de rojo y negro ”. Orwell había llegado al corazón de la comunidad catalana, el centro radical de la revolución española. Allí fue testigo de uno de los experimentos sociales más importantes del siglo XX después de la Revolución de Octubre: el breve intento de construir una sociedad libre en Cataluña.

    España 1936: el movimiento obrero más radical en Europa

    La revolución fue apoyada por el movimiento obrero más radical de Europa en ese momento, el español. Durante décadas, el movimiento obrero había estado dominado por los anarquistas, que sólo fueron superados por el partido socialista (PSOE)  y su sindicato UGT fuera de Cataluña en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial.

    La situación social y política en España era extremadamente dura. La nobleza, el clero y los militares se aferraban al esplendor pasado del imperio colonial español y luchaban contra todos los movimientos renovadores. La burguesía, que representaba a esta nueva era, por su parte, ya vivía en constante temor al movimiento obrero radical y, por lo tanto, rehuía tomar medidas decisivas contra las viejas élites. El movimiento obrero mismo llamaba a tomar el control de las fortunas del país y dejar de lado a las élites reaccionarias y a la asustada burguesía.

    El partido comunista: PCE

    Como en casi todas partes de Europa, un partido comunista, el PCE, había surgido en España después de la Revolución Rusa. Desde mediados de la década de 1920 en adelante, como los otros partidos de la Internacional Comunista, había comenzado un proceso de estalinización. En el curso de esto, la democracia dentro del partido dio paso a un régimen autocrático y el PCE se volvió completamente dependiente de las directivas de Moscú. En consecuencia, desde 1935 en adelante, se dedicó por completo al concepto del «Frente Popular» desarrollado por la Internacional Comunista.

    Antes, los comunistas habían utilizado la «política de frente único» para luchar fuera de la lucha parlamentaria junto a otras organizaciones del movimiento obrero. Ahora estaban siguiendo una estrategia que incluía a los sectores progresistas de la burguesía y las clases medias, y posiblemente también formar gobiernos comunes con estas fuerzas.

    Esta alianza de comunistas, socialdemócratas y (pequeña) burguesía pretendía evitar un mayor aumento del fascismo en Europa. Para no poner en peligro esta alianza y no asustar a los aliados burgueses, el PCE renunció a las demandas radicales del movimiento obrero  y argumentó que el primer capitalismo tenía que desarrollarse plenamente en España, y sólo entonces el llamado a una sociedad socialista estaría en la agenda. Esta orientación de frente popular estaba en línea con la política exterior soviética: en 1936 Stalin confió en una alianza con Francia e Inglaterra dirigida contra Alemania. La revolución española amenazaba esto: una España fascista habría sido mucho más soportable para estos dos países que una revolucionaria.

    El partido marxista: POUM

    Los comunistas excluidos del PCE fundaron el partido marxista POUM. A diferencia del PCE, este último argumentaba que el capitalismo y el movimiento obrero en España ya estaban mucho más desarrollados que en Rusia antes de la revolución, y que, por lo tanto, era posible una revolución socialista. El POUM no buscó una alianza con las fuerzas burguesas, sino que se orientó hacia una escalada de las luchas de clases con el objetivo de la conquista revolucionaria de la clase trabajadora. Fue este POUM al que George Orwell se unió poco después de su llegada a Barcelona y en cuya milicia pronto lucharía en el frente de guerra contra los fascistas.

    Desde la abdicación del rey hasta la victoria electoral de la izquierda

    En 1931, el rey se vio obligado a abdicar. Entonces se formó un gobierno de republicanos burgueses y socialistas, que  no pudo cumplir las esperanzas puestas en él para la reforma agrícola y reformas sociales integrales. Por lo tanto, de  1933 a 1936, pronto reinó la derecha.  Durante este tiempo, estalló un importante levantamiento de mineros liderados por la UGT en Asturias, que fue reprimido sangrientamente, dejando 3.000 trabajadores muertos  y más de 30.000 presos.

    En las elecciones de 1936, la izquierda se presentó como un frente popular  que incluía a liberales, socialistas y comunistas de clase media. El POUM también participó en la alianza electoral. El programa de la coalición era muy moderado, pero una de las demandas despertó las esperanzas y pasiones de las masas: la liberación inmediata de todos los mineros arrestados. Debido a esta demanda, los anarquistas por primera vez renunciaron al boicot electoral y pidieron indirectamente la elección de los partidos del Frente Popular.

    De hecho, lograron una brillante victoria en febrero de 1936. Inmediatamente después de las elecciones, los trabajadores de todo el país irrumpieron en las cárceles y liberaron no sólo a los mineros encarcelados, sino también a miles de otros presos políticos, en su mayoría del movimiento anarquista. El asalto a las cárceles fue sólo el comienzo de una gran ofensiva por parte del movimiento obrero.

    Muchos trabajadores habían aprendido del gobierno de izquierda anterior a no esperar nada de él, pero vieron la victoria electoral como su propia victoria,  pidieron cambios radicales y los tomaron en sus propias manos. Una ola de huelgas y ocupaciones se extendió por todo el país.

    El golpe fracasado abrió la puerta a la Revolución Social Española

    El 17 de julio de 1936, militares reaccionarios al mando del general Franco se sublevaron contra el gobierno republicano. Pero este golpe se encontró con la resistencia inesperada y dura de los trabajadores.

    En muchos lugares, los trabajadores obligaron al gobierno a entregarles armas, o incluso asaltaron los cuarteles  y se armaron. El sindicato anarcosindicalista  CNT también convocó a una huelga general a nivel nacional el 18 de julio. Entonces, el golpe desencadenó exactamente lo que se suponía que debía evitar: abrir las cerraduras de la revolución social.

    Porque aunque el gobierno republicano permaneció oficialmente en el cargo, el aparato estatal en el que se basó se vino abajo.

    El viejo ejército ya no existía. Muchos soldados se habían unido a los golpistas, mientras que otros se integraron en las nuevas milicias obreras. Lo mismo le sucedió a la policía y la administración. El poder real ahora estaba en gran parte del país -donde el golpe no tuvo éxito por la resistencia de las clases populares-  en manos de las organizaciones de trabajadores, a menudo bien armadas después de la toma de cuarteles, y sus comités locales y regionales, que se empezaron a  formar en todas partes. La revolución social y política fue más pronunciada en Cataluña.

    Acontecimientos similares, pero a menudo en menor medida, tuvieron lugar en otras partes del país.

    España 1936: comienza la revolución

    En Barcelona y otras ciudades catalanas, las organizaciones de trabajadores se hicieron cargo de todos los edificios importantes, de los automóviles, e incluso el tranvía y los decoraron con sus banderas. Se crearon comedores populares para garantizar el suministro a la población. Los comités compuestos por representantes de los partidos obreros y republicanos tomaron el poder local. Fueron responsables de todas las cuestiones de la revolución, desde la expropiación de las empresas hasta el control de los activos bancarios y la división de la tierra expropiada, hasta el bienestar social, el control de precios o la vivienda. La Iglesia perdió su influencia en la educación escolar, y  se inició el establecimiento de escuelas mixtas.

    Los sindicatos tomaron el control de las fábricas y confiscaron su propiedad a los dueños. Alrededor del 70 por ciento de las empresas catalanas se colectivizaron de esta manera. Telecomunicaciones, transporte, electricidad, teatro, prensa y restaurantes fueron socializados. Los trabajadores agrícolas mataron a los grandes terratenientes, quemaron los registros de la propiedad y dividieron la tierra entre ellos. En Aragón, vecina a Cataluña,  tres cuartas partes de la tierra pronto se gestionaron colectivamente. El odio centenario a la Iglesia Católica como instrumento central para la represión y el sometimiento de las masas españolas, se desató:   muchos religiosos fueron asesinados, las iglesias quemadas o convertidas en centros comunitarios, sus tierras socializadas. Las milicias de los trabajadores tomaron el lugar de la vieja policía, y el antiguo poder judicial fue reemplazado por una nueva jurisdicción democrática. Formalmente, un gobierno burgués permaneció en el cargo en Cataluña, sin embargo, el poder real estaba en el  «Comité Central de las Milicias Antifascistas».

    España en 1936 y la experiencia rusa

    A partir de lo que ocurría en Cataluña, parecía posible una revolución como en Rusia en 1917. Allí, también, el aparato estatal se había caído y la clase obrera organizada en consejos se había apoderado de los negocios, mientras los campesinos se apropiaban de la tierra.

    En octubre de 1917, la clase obrera, liderada por el Partido Bolchevique, finalmente conquistó el poder estatal. Un gobierno de coalición basado en los consejos impulsó más la revolución social  y legalizó las fábricas colectivizadas y las ocupaciones de tierras. Finalmente, esto también le permitió ganar la guerra civil contra las viejas fuerzas zaristas en las condiciones más difíciles: porque se libró como una guerra revolucionaria, los trabajadores y campesinos sabían exactamente por qué luchaban: eran sus fábricas, su país, su gobierno, el suyo,  que defendieron contra la contrarrevolución.

    Un enfoque similar habría sido obvio para la revolución española, especialmente porque la clase obrera española era mucho más grande, mejor organizada y más experimentada que la rusa antes de la revolución.

    Traición de los estalinistas

    Pero el PCE estalinista, siguiendo su estrategia frentista, quería que la guerra civil – en completo contraste con las experiencias de la Revolución Rusa- se librara como una guerra nacional, democrática y antifascista en alianza con la pequeña burguesía.

    No estaba entusiasmado con las expropiación en Cataluña y otros lugares, como tampoco lo estaban  el gobierno de Londres ni el de París, a los que Stalin quería ganar como aliados contra Hitler.

    El hecho de que la Unión Soviética fuera el único país que suministraba armas a la República aumentó enormemente el prestigio y la influencia de los comunistas, cuya membresía aumentó a un millón en el verano de 1937. Utilizaron todo su poder para presionar con éxito al gobierno, hacerle retirar las expropiaciones, disolver las milicias obreras y unirlas  al ejército republicano, desempoderar a los comités revolucionarios y poner fin al proceso revolucionario. Absurdamente, los comunistas se convirtieron en la fuerza dentro del Frente Popular que reprimió con más éxito la ola revolucionaria del verano de 1936.

    España en 1936 y los anarquistas

    Los anarquistas de repente ya no se centraron en radicalizar la revolución, sino que incluso ingresaron en los gobiernos de Cataluña y luego en España. La práctica anarquista siempre había rechazado radicalmente cualquier tipo de Estado y gobierno, y  la forma de construir un Estado del proletariado revolucionario basado en los Consejos, como se había hecho durante la Revolución Rusa.

    Su teoría sólo aceptaba una transición inmediata a una sociedad apátrida y libre de reglas. Sin embargo, en la situación de un ataque militar fascista se requería alguna forma de coordinación del Estado para defenderse, por lo tanto, ingresaron al gobierno. Primero se debe ganar la guerra civil, luego la revolución debe continuar, dijeron.

    Del rechazo radical del Estado, los anarquistas pasaron a participar en él, lo  que también contribuyó a su fortalecimiento y la eliminación de los comités revolucionarios. «Había una gran masa en España que quería la revolución, y había las llamadas minorías, entre ellas las nuestras, que (…) les cortaban las  alas por todos los medios», escribió el influyente anarquista Diego Abad de Santillán, en un libro autocrítico.

    España en 1936: «Incluso sacrificamos la revolución»

    Pero cuanto menos se trataba de defender una revolución, más difícil era ganar. ¿Por qué deberían levantarse los trabajadores agrícolas y los trabajadores en las áreas ocupadas por los fascistas, por qué los trabajadores de Barcelona arriesgarían sus vidas en la primera línea, si sólo se trataba de la defensa de una república democrática, que no trajo reformas sociales, y en cambio arrojó trabajadores a la prisión? «Incluso sacrificamos la revolución» -resumió Abad de Santillán hablando de la participación anarquista en el gobierno- «sin darnos cuenta de que esta víctima también incluía el objetivo de la guerra (la victoria contra Franco)». El compromiso desinteresado de decenas de miles de comunistas de todo el mundo, que lucharon contra el fascismo en las «Brigadas Internacionales», no podía cambiar el hecho de que la guerra no se podía ganar sin una perspectiva de emancipación social.

    Del levantamiento de mayo del 37 a la derrota

    Cuando se hizo cada vez más obvio que los partidos del gobierno de izquierda no buscaban expandir los logros revolucionarios, sino que, por el contrario, los redujeron,  las bases anarquistas en Barcelona finalmente se levantaron junto con el POUM en el «Levantamiento de mayo» de 1937, que fue reprimido sangrientamente por instigación de los comunistas.

    Los ministros anarquistas fueron cesados poco después. El «breve verano de anarquía» (Hans Magnus Enzensberger) terminó en Cataluña después de solo un año.

    El cambio drástico en el estado de ánimo surge de un informe de George Orwell en el verano de 1937: «Durante las últimas semanas que pasé en Barcelona, ​​había un sentimiento peculiar y malvado en el aire, era una atmósfera de desconfianza, de miedo, de incertidumbre y odio no disfrazado. Los enfrentamientos de mayo habían dejado una consecuencia inevitable. (…) La responsabilidad del orden interno había sido transferida a los ministros comunistas, y nadie dudaba de que iban a aplastar a sus rivales políticos tan pronto como vislumbraran la oportunidad «.

    De hecho, poco después, bajo la presión de los comunistas, el POUM fue prohibido, cientos de sus miembros arrestados y sus líderes asesinados. George Orwell también se veía a sí mismo como un supuesto «espía trotskista-fascista» y tuvo que huir de un país cuya revolución esperaba defender. Al regresar a Inglaterra, siguió desde allí cómo la derrota de la revolución fue seguida por la victoria de los fascistas en la guerra civil.

    GLOSARIO

    CNT: Confederación Nacional de Trabajadores. Sindicato anarcosindicalista, durante mucho tiempo fue la mayor organización española de trabajadores. En 1936 tenía un total de 1,5 millones de miembros, y dominaba el movimiento obrero en Cataluña. No era parte del Frente Popular, pero pidió el voto para el Frente en las elecciones de 1936 y se unió al gobierno español en noviembre de ese mismo año.

    PSOE: Partido Socialista de los Trabajadores de España, de orientación marxista en su fundación. Se dividió internamente en un ala reformista que buscaba mejoras graduales dentro del capitalismo a través de coaliciones con partidos burgueses;  y un ala de izquierda que seguía defendiendo la revolución. Su líder indiscutible fue Largo Caballero en 1936, apodado el Lenin español. Fomó parte del gobierno del Frente Popular.

    UGT: sindicato Unión General de Trabajadores, cercano al PSOE. Sus sedes, Casas Populares, se convirtieron en centros políticos y culturales del proletariado socialista en todo el país. Fuera de Cataluña, la UGT superó a la CNT en 1936 y tenía aproximadamente dos millones de miembros. Se dividió como el  PSOE en un ala reformista y revolucionaria. Fue parte del gobierno del Frente Popular.

    PCE:  Partido Comunista de España. Tenía sólo unos pocos cientos de miembros en la década de 1920, pero llegó a  30.000 en 1936. Se benefició enormemente del prestigio de la Unión Soviética y de las entregas de armas soviéticas a la República española. Formó parte del gobierno del Frente Popular.

    POUM:  Partido Obrero de Unificación Marxista, fundado por comunistas que se opusieron a la estalinización del PCE. Cuando estalló la revolución tenía unos 6.000 miembros, y 5.000 estaban en Cataluña. En diciembre de 1936, se cree  que alrededor de 60.000 personas se habían organizado en el POUM, sus organizaciones y milicias. Apoyó al Frente Popular en las elecciones de 1936, pero no se unió al gobierno español.

    Florian Wilde es historiador y trabaja en el Instituto de Análisis Social de la Fundación Rosa Luxemburgo. De 2012 a 2014, fue miembro de la junta ejecutiva del Partido de la Izquierda alemana (Die Linke)

     
  • mesmontse 7:28 am el 24 July, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España, Podemos   

    ESPAÑA – PODEMOS: Crisis de proyecto, cambio de estrategia y abandono del ideario del 15-M 

    En Podemos el desastre es descomunal, dice el mentor político de Pablo Iglesias

    ANDREU BARNILS / VILAWEB

    Manuel Monereo (1950) es considerado uno de los padres políticos de Pablo Iglesias. Viejo militante del PCE (Partido Comunista de España), donde conoció y formó a Iglesias, Monereo fue uno de sus asesores más cercanos y diputado de Podemos en Madrid en 2016. Pero poco a poco se ha ido alejando de la estrategia de Podemos, y esta semana ha escrito el artículo «Podemos, una crisis de proyecto», en el que no sólo analiza la derrota electoral del partido en Galicia y el País Vasco, sino que describe carencias estructurales. Curtido en mil batallas, Monereo también fue durante años mano derecha de Julio Anguita en Izquierda Unida (IU) y uno de los grandes partidarios de la confluencia de IU con Podemos. El medio catalán VilaWeb ha entrevistado a Monereo.

    -¿Quién es Manuel Monereo?

    -Un andaluz de Jaén. Ahora soy un viejo militante comunista, que ingresó en el Partido Comunista de España (PCE) en 1970. Con relaciones peores o mejores con la dirección del PCE, yo me siento comunista como cuando era joven. Y hasta cierto punto, más. Fui fundador de Izquierda Unida, y trabajé muchos años con Julio Anguita. Estuve en los inicios de Podemos, básicamente apoyando a Pablo Iglesias, con Podemos fui diputado por Córdoba casi tres años. Y ahora soy un jubilado, después de haber sido abogado laboralista durante bastantes años, cuadro del PCE y de Izquierda Unida.

    – A usted lo definen como padre político de Pablo Iglesias.

    -Eso lo dijo Pablo Iglesias, no sé si será para tanto. Sí digo que soy amigo de Pablo Iglesias, desde que él militaba en las Juventudes Comunistas. Lo he acompañado siempre, también durante su licenciatura y su doctorado. Quizás he sido como un hermano mayor, que le ayudó en su formación.

    -¿Cómo interpreta los resultados electorales de Podemos en Galicia y el País Vasco?

    Los valoro tan mal como lo dijo el mismo Pablo Iglesias. En Podemos el desastre es descomunal, sobre todo en Galicia. En el País Vasco, algo menos. Recordemos que Galicia es donde empieza Podemos. Allí ha pasado de ser la segunda fuerza política a desaparecer del parlamento. Eso es mucho. Algo muy gordo ha pasado.

    En el País Vasco habíamos llegado a ser primera fuerza en dos elecciones estatales, como en Cataluña. Y mire cómo estamos ahora. En mi opinión, esto merece un análisis profundo y sistemático, y ver la tendencia histórica.

    -¿Cuál sería este análisis?

    -Podemos sufre una crisis de proyecto. Lo he escrito en un artículo en Cuarto Poder. Se lo voy a resumir: Podemos tiene una crisis de proyecto, con cuatro o cinco características específicas. Primero, decadencia electoral, elección tras elección pierde peso territorial a marchas forzadas. Cada vez se parece más a Izquierda Unida (en su decadencia) pero sin haber llegado a tener su implantación, ni sus cuadros ni su influencia social. Segundo: es una especie de partido llamado cártel, que vive de los cargos públicos, se financia del Estado y la conexión que tiene con la sociedad es a través de los medios de comunicación. A Podemos no le ha interesado nunca tener círculos implantados territorialmente, ni estar insertado en el conflicto social. Ha vivido al margen. Tercero: ha habido un cambio de estrategia. No es lo mismo ser una fuerza que nace para ser alternativa al bipartidismo, y concretamente al PSOE, que acabar pidiendo el voto para gobernar con el PSOE, y encima, en posición subalterna. Esto afecta clarísimamente a la cuarta razón: el imaginario. El imaginario de Podemos impugnaba, era subversivo, antisistema, y ​​este imaginario se ha ido perdiendo. Podemos se ha convertido en un partido más, y eso lo perjudica. No es casualidad, por ejemplo, que el voto que se ha perdido no vaya al PSOE, sino al nacionalismo de izquierdas. Es decir, a partidos asentados en el territorio, existentes en la realidad social y con un votante que ahora considera que votar a Podemos en unas elecciones autonómicas no quiere decir nada, no tiene ningún tipo de interés. ¿ A dónde nos lleva todo esto? A una crisis de proyecto, que va más allá de una crisis electoral.

    ¿Por qué ha desaparecido del imaginario de Podemos, el lema «Ni PP ni PSOE» del 15-M?

    -Cuando se llega al 20% del voto la tentación de «ser normal» es muy fuerte. El problema es que te vas convirtiendo en una maquinaria electoral, tienes prisa por llegar al gobierno y buscas atajos para llegar fácilmente. Esto tiene muchos costes. Y si encima tienes la oligarquía que manda en España, hay que ir con mucho cuidado. Desde mi punto de vista, la normalización de Podemos y la pérdida de arraigo social van muy unidas a la decadencia del imaginario alternativo que tenían antes Podemos y Pablo Iglesias.

    -Usted ya fue crítico con la entrada de Podemos al gobierno del PSOE en 2019.

    Siempre he sido contrario a la entrada en el gobierno. No hubo nunca un programa común, ni un proyecto común. Aún más: toda la actitud de Pedro Sánchez era liquidar a Podemos. A mí siempre me pareció una huida hacia adelante gobernar con un PSOE tan contrario a nosotros. Y que programáticamente estaba en otro mundo. Nos desdibujaba nuestro proyecto histórico. Por eso me opuse, sí. Y no por sectarismo. Ya me gustaría que los socialistas fueran de izquierdas y capaces de llevar programas transformadores. Sucede que este PSOE, como el de antes, es incapaz de hacerlo. Más bien al contrario.

    -Por lo tanto, ¿qué propone, que Podemos esté en la oposición?

    -Soy de la escuela Anguita: programa, programa, programa. Y estoy dispuesto a sentarme incluso con el diablo si hay posibilidad de hacer políticas de izquierdas. El problema es que con el PSOE, nunca está esa posibilidad, o es muy pequeña. ¿Qué habría intentado? Pactar un programa de legislatura y fiscalizar al gobierno desde la oposición. Y no comprometerme con un dirigente como Pedro Sánchez, que a estas alturas no es que no me fíe, es que me fío cada vez menos.

    ¿Ha hablado con Pablo Iglesias para decirle todo esto?

    -Hace tiempo que no hablo. Pero siempre le he dicho lo que pienso, sí. Y como no suelo callar, se lo digo directamente. Y cuando veía que no me hacía mucho caso, empecé a escribir lo que pienso.

    Manuel Monereo, ¿que opina del referéndum de autodeterminación y del dirigente vasco Arnaldo Otegi?

    -Soy de la vieja tradición del PC: el derecho de autodeterminación es un derecho democrático. Y que en determinadas condiciones y momentos, no tan sólo se puede proponer, sino que se debe hacer, y con rigor.

    Me ha parecido muy bien, siempre, la convergencia con sectores de la izquierda independentista en la unidad de acción. Sabiendo las diferencias que hay, encontrar la posibilidad de llegar a acuerdos que nos permitieran cambiar las realidades en aspectos sociales importantes. Y luego, sí: cuando las posibilidades de paz se fueron concretando siempre he apoyado, y con todas mis fuerzas, tanto la negociación política en el País Vasco como la persona de Arnaldo Otegi, quien siempre me ha parecido un campeón en esta lucha.

    -¿Qué opina de la idea que algunos sostienen de que «la independencia es cosa de burgueses y querer un referéndum es cosa de ricos»?

    -Es una simplificación brutal de la realidad. El conflicto social es muy diverso. Tiene muchas caras. Y lo que ocurre ahora mismo con la derecha nacionalista catalana es un reflejo. Nada explica mejor los conflictos que las contradicciones de fondo que ahora tiene la derecha. Y que hacen ver con mucha seguridad que el hecho social y el hecho político, cabalgan juntos. Es muy difícil de evitarlo. El mundo independentista siempre tiene este problema: hasta donde pesa la cuestión nacional, y hasta donde pesa la cuestión de clase. Viejo problema entre el frente de clase y el frente nacionalista. Y mezclarlo no es fácil. No lo es para nadie. Tal como lo veo, este es un conflicto que sigue vivo, y yo soy de los que creo que se debe hacer un esfuerzo de unidad de acción y programática.

    ¿Se siente cerca de los nacionalistas andaluces?

    -No tengo vínculos ni contacto. Lo vivo muy alejado, seguramente porque me conozco bien Andalucía, mi país, y sé que no tiene ningún tipo de recorrido. Se lo digo tal como lo veo.

    ¿ A Puigdemont, lo ve como un líder?

    -Muy típico de las crisis políticas. Aparecen personas que pasaban por allí, que no eran ni mucho ni poco, y son capaces de representar un proyecto. Es decir, nadie se esperaba que fuera él. Y lo es. Pasa igual con Torra (el actual presidente de Cataluña): nadie esperaba que fuera él. Y lo es. Cataluña tiene una crisis orgánica y aparecen personas tan singulares como Puigdemont.

    ¿Cuál será la evolución de Podemos?

    -No sé mucho, la verdad. Más bien, tengo la impresión de que Podemos está en un callejón sin salida. Y que haga lo que haga, saldrá mal. Espero que no sea así. El dilema no es fácil. Por ejemplo, ahora cuando veo todo este espectáculo a favor de la Unión Europea y el acuerdo firmado, me da risa.

    Pensar que esta Europa nos arreglará los problemas y que esto es «Bienvenido, Mr. Marshall» me parece lamentable. Y me hace pasar vergüenza. Veo que Podemos ya está en el mundo de la gobernabilidad, y de lo que es políticamente correcto. Y eso, para una fuerza como Podemos, es muy peligroso.

    El poder atrae mucho, tiene muchas tortuosidades. El PSOE tiene colmillos de elefante, y tengo miedo de que no sepamos salir adelante, pero pronto llegará un momento que tendremos que escoger. Si algo tiene este proceso europeo, es que pronto veremos el coste que se esconde detrás de este acuerdo. Y Podemos deberá definirse y decidir si quiere ser un partido de la austeridad o si está dispuesto a avanzar en políticas sociales. En mi opinión, avanzar en políticas sociales es incompatible con este gobierno y con la Unión Europea.

    -¿Está tan débil la monarquía, o es que así la vemos desde Cataluña y perdemos perspectiva? Desde Andalucía y España, ¿qué análisis hace? Sabemos que el establishment la apoya, pero, ¿y la gente?

    -La población no ve a la monarquía como en Cataluña, pero la distancia tampoco es sideral. Mi opinión es que se están llevando una sorpresa. La sorpresa es que hemos tenido un rey corrupto -por cierto, bien tradicional entre los Borbones, que son corruptos por definición. Desde esta perspectiva crece un descreimiento bastante fuerte en una figura santificada como padre de la transición. Ahora se cuestiona a una persona, comienza a cuestionarse una Casa Real, y dentro de poco se cuestionará la monarquía. No sé si será mañana o pasado mañana. Pero avanza mucho más deprisa de lo que parece.

    -Para terminar: usted tiene setenta años, y cincuenta en política. ¿Cuál es la gran diferencia entre los jóvenes politizados de ahora y los de Izquierda Unida y el PCE de los años ochenta?

    -La memoria. No tienen la misma memoria, para bien o para mal. Y ahora no se da valor a la importancia de la organización, de la disciplina y del trabajo. Hacer una revolución es algo muy serio. Implica muchos sacrificios, perder muchas tardes y vida privada. Ahora esto les cuesta más.

     
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