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  • mesmontse 8:08 pm el 30 August, 2022 Enlace permanente | Responder
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    EL REY ESPAÑOL Y LA ESPADA BOLIVARIANA 

    La actitud irrespetuosa del monarca español -impropia de un Jefe de Estado invitado a una ceremonia institucional en un país extranjero- ante la entrada de la espada de Bolívar durante la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, el pasado 7 de agosto, provocó en España el entusiasmo de la prensa de derechas; la protesta de Podemos y la izquierda catalana y vasca; el silencio de la Casa Real, y la justificación del PSOE.

    Severa crítica al monarca desde Cataluña

    Los medios catalanes calificaron duramente la conducta de Felipe VI. Y los ciudadanos de Cataluña llenaron de comentarios las redes sociales, coincidiendo en general que fue » una falta absoluta de sensibilidad, educación y decencia, obviamente debe disculparse con el pueblo colombiano y su representante democráticamente elegido», «¡qué poca cultura y educación la del Borbón!«, y que «si no sabe comportarse que se quede casa, ser jefe de Estado es un trabajo y fue una falta de profesionalidad imperdonable». Otros señalaron con humor, que tal vez los colombianos lo invitaron porque no lo conocían bien. Alguno se preguntó si un 14 de julio -fiesta nacional de Francia que conmemora la toma de la Bastilla- va a los actos institucionales, ¿tampoco mostrará respeto porque le cortaron el cuello a uno de sus parientes?

    En una nota titulada La espada de Bolívar irrita a Felipe VI en la toma de posesión de Petro, Nació digital, dijo «El símbolo de la liberación y la justicia social en Latinoamérica puso de pie a los mandatarios presentes, excepto al rey de España, en un arrebato imperialista. Felipe VI está cada vez más incómodo en las visitas a Latinoamérica. El avance de los líderes de izquierda con un discurso contra el imperialismo y el colonialismo, también el español, han creado momentos poco amables en cumbres e investiduras. El último capítulo tuvo lugar al asumir Gustavo Petro el cargo de presidente de la República de Colombia. El rey de España, que asistió a la ceremonia con otros jefes de Estado, y fue silbado por el público asistente, no se levantó en señal de respeto cuando la espada de Bolívar, un símbolo de libertad y justicia social en la región entró en la plaza que lleva su nombre en Bogotá. El resto de los líderes, sí lo hicieron».

    El Punt Avui, con el título Polémica por el gesto imperialista de Felipe VI en Colombia informó sobre las reacciones al incidente: «Avalancha de críticas a Felipe VI por la actitud imperialista exhibida el domingo [7 de agosto] en Bogotá durante la toma de posesión de Gustavo Petro como nuevo presidente de Colombia, donde asistió como invitado. Las imágenes del monarca español sentado al paso de la espada de Simón Bolívar han levantado controversia. La ministra española de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, ha pedido «una disculpa» y el portavoz adjunto de Unidos-Podemos al Congreso y miembro de Galicia en Común, Antón Gómez-Reino, denunció el lunes en un mensaje en su perfil de Twitter la «vergüenza borbónica» de este acto. «La vergüenza que nos ha hecho pasar un señor que no es elegido democráticamente ni sabe respetar la democracia de otros países«, tuiteó. También desde ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) criticaron la actitud del monarca español, que describieron como «impresentable». Igualmente criticó el gesto del monarca, el portavoz de Unidos-Podemos en la Cámara Baja española, Pablo Echenique, quien lo calificó como «falta de respeto» siendo «el único que permanece sentado al paso de la espada de Bolívar que representa a independencia y soberanía de tantos pueblos latinoamericanos que ya no son vasallos «. «Qué falta de respeto. Entonces nos preguntamos por qué gusta tanto este rey a los ultraderechistas de Vox «, escribió Echenique en las redes sociales. El PSOE, por su parte, guarda silencio. Calla ante el gesto del monarca«.

    En una nota de opinión, titulada Felipe VI, el pequeño, el columnista Toni Romero de El Punt Avui, escribió:

    » La imagen del rey de los españoles en la toma de posesión del presidente colombiano Gustavo Petro, sentado mientras el resto de los mandatarios se levantaban al paso de la espada de Simón Bolívar -con la cual se dice que luchó contra el colonialismo español- admite interpretaciones diversas. A primera vista, parece un gesto de ese rancio imperialismo, tan arraigado en la impostora madre patria, que por suerte, ya no nombra ni destituye mandatarios allá. Un mal perder que enlaza con la actitud del Estado español -y singularmente de su jefe, pero no sólo de él- en la relación de dominio que practica hacia los territorios que considera sometidos al derecho de conquista. Cataluña, por decir uno.

    También se puede leer la repentina parálisis de Felipe en la silla como resultado de un cálculo. La contrapartida de una actitud tan poco protocolaria vendría en clave doméstica, para rellenar con un «¿por qué no te callas?» un poco menos estridente, la popularidad de una monarquía desprestigiada y decadente.

    Un discurso excluyente el 3 de octubre de 2017  lo desconectó definitivamente de Cataluña, pero satisfizo el reavivado neo falangismo social español. En Bogotá, no levantarse, lo ha expulsado del imaginario de la Sudamérica que lucha por la autoestima y las raíces. Detrás del mal llamado descubrimiento de América, España escondió el colonialismo extractivo, racista y explotador, destinado a vivir sin trabajar y llenar las arcas de la metrópolis robando con impunidad. Levantarse ante el sable bolivariano habría sido un primer gesto de disculpas por las atrocidades, que la historia oficial española impuesta en las escuelas durante décadas, camuflaba con hermandad y evangelización.

    No habrá acto de contrición. Ni la corona británica -la Reina de Inglaterra sigue siendo la jefa de Estado de antiguas colonias, reunida en la Commonwealth- ni en la belga –pidiendo perdón en el Congo – son un ejemplo para los Borbones.

    Puestos a interpretar a Felipe pegado a la silla, se puede hacer una lectura casi literal: el rey de los españoles se empequeñece en un momento solemne».

    ¿Un gesto contra el libertador del pasado o los ‘bolivarianos’ de hoy?

    Cabe mencionar el fuerte simbolismo que fue adquiriendo la espada de Simón Bolívar desde que el presidente venezolano Hugo Chávez comenzó a entregar réplicas de la espada del libertador a presidentes extranjeros y personalidades internacionales. El presidente Maduro ha continuado con esta práctica y en los últimos 20 años la réplica de la espada se convirtió en uno de los mayores honores que concede la República Bolivariana de Venezuela.

    Esta es una muestra de las personalidades que la han recibido: Evo Morales, siendo presidente de Bolivia recibió la espada bolivariana en 2006, de manos del presidente Chávez; el dirigente libio Gadafi, en septiembre de 2009, durante la cumbre América del Sur-África; el presidente ruso Vladimir Putin, dos veces, de manos de Chávez en 2010, y de Maduro en 2019 durante una visita a Rusia «en agradecimiento a su respaldo a Venezuela, y por su respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos». En 2017, el presidente Maduro entregó una réplica del sable de Bolívar a los funcionarios de la República Bolivariana de Venezuela sancionados por EEUU, como la ministra de Asuntos Penitenciarios, el Defensor del Pueblo, el ministro de Relaciones Exteriores; la presidenta del Consejo Nacional Electoral y el ministro de Interior.

     
  • mesmontse 3:02 am el 20 May, 2022 Enlace permanente | Responder
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    ESPAÑA – PEGASUS: El escándalo del espionaje que puede acabar con el gobierno de Sánchez 

    Pegasus, la crisis de los servicios de inteligencia españoles que enfrenta al propio Gobierno y lo deja al borde del abismo

    LUIS GONZALO SEGURA, ex militar español. Nota publicada en RT el 05.05.22 19:10 GMT

    Era una noticia, como tantas otras, condenada al ostracismo en la cartelera mediática española. Como mucho, aspiraba a tener relevancia en los clásicos circuitos alternativos y marginales en los que se sabe más de la democracia española de lo que la propia democracia española sabe de ella. Era, no cabe duda, una noticia demasiado incómoda y reveladora como para poner el foco mediático sobre ella: servicios de inteligencia, o en su defecto un ente elegible al gusto del actor o espectador de turno, espiaron a más de sesenta personas vinculadas al independentismo catalán, incluidos políticos, activistas y abogados. Y lo hicieron no ya con el fin de impedir la independencia en Catalunya, sino, peor aún, cuando esta había sido abortada y el proceso judicial seguía su curso. [N. de la E.: el ex presidente catalán Carles Puigdemont anunció en rueda de prensa que denunciará los hechos ante tribunales de Barcelona, Bélgica, Suiza, Alemania, Francia y Luxemburgo. También anunció querellas contra la empresa israelí NSO, que desarrolló el programa, y su subsidiaria luxemburguesa, y pedirá que se investigue al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y a todas las entidades españolas vinculadas al caso.Oriol Junqueras, ex vicepresidente de Cataluña, ex eurodiputado, y presidente de ERC, anunció que llevarán el caso al Parlamento Europeo].

    Era, decía, porque todo cambió cuando desde los partidos catalanes consideraron el asunto injustificable y comenzaron a pedir cabezas, so pena de reventar el Gobierno. Ahí, los medios empezaron a dudar. Incluso El País, que le había dado al asunto el trato que conviene en estos casos, comenzó a virar. Los catalanes amenazaban con no apoyar el decreto de medidas económicas destinadas a paliar los efectos de la guerra de Ucrania. No sólo lo amenazaron, sino que lo cumplieron. Un decreto que, aunque pudo salir adelante gracias al apoyo de EH Bildu, dejó al Gobierno con los tirantes casi desabrochados.

    El Partido Popular, revitalizado por Núñez Feijóo, un político que estuvo durante años veraneando con un narcotraficante, no desaprovechó la ocasión. Ofreció apoyo gubernamental a cambio de una rebaja de impuestos. Sonido celestial para una mayoría, la más pobre, para la que los impuestos, más altos o más bajos, cambian entre poco y nada su paupérrima vida. Y sonido celestial para una minoría, la más adinerada, para la que los impuestos más bajos, que afectan especialmente a los que menos recursos poseen, les cambian entre poco y nada su elitista vida. Y ahí, en la economía y el perfil liberal, Feijóo, como buen comandante de naves tripuladas por narcotraficantes, se mueve con maestría. Los españoles no quieren saber de ideas, sino de pasta (dinero).

    Así, entre bajadas de impuestos, que servirían para que los pobres tengan cada día menos y los ricos cada día más, y presiones políticas, el Gobierno comenzó a meterse en un lío del que parece que no va a salir; o no sabe muy bien cómo va a salir; o no lo hará de una pieza. De momento, las encuestas, incluso las más izquierdosas, dan empate técnico o victoria a los Populares. Vox reduciéndose, Unidas Podemos empequeñecida y el PP cerca de ganar las elecciones al PSOE. Y queda un año para los comicios. Puede pasar de todo, pero no está el horno para bollos.

    Y en esas llegó el bollo. Margarita Robles, (ministra de Defensa) soltó en la sesión de control al Gobierno hace siete días: «¿Qué tiene que hacer un Estado, un Gobierno, cuando alguien vulnera la Constitución, cuando declara la independencia, corta las vías públicas, cuando realiza desórdenes públicos, cuando alguien está teniendo relaciones con dirigentes políticos de un país que está invadiendo Ucrania?». Hoy ya es una frase histórica de lo más cloaquero (propio de las cloacas) del posfranquismo español. Y ya es decir.

    Margarita Robles justificaba lo injustificable y admitía, a la vez, lo mayor: el Gobierno español había espiado a los independentistas. Fue algo así como la mítica escena de Jack Nicholson y Tom Cruise en Código rojo, solo que le faltó aseverar «You can’t handle the truth!»[¡Tú no puedes soportar la verdad!]. Pero, ¿qué esperar de quien tuvo como asesor durante meses al general Rodríguez Galindo, condenado por torturas; que ha justificado el terrorismo de Estado; ha sido acusada de entregar millones de pesetas a la Casa Real en mano para no dejar rastro; ha protegido a ultraderechistas y neonazis; o ha expulsado demócratas en el Ejército español?

    Al instante, Pere Aragonés, presidente de la Generalitat de Catalunya, pidió la dimisión de Margarita Robles. Lo hizo, además, por escrito. No fue el único, casi todos los partidos que apoyan al Gobierno lo han hecho.

    El 4 de mayo, en la comparecencia de la ministra de Defensa, Pablo Echenique ha afirmado que ya sabe lo que tiene que hacer para conservar su dignidad y la del Gobierno.

    El problema del asunto es que en el caso de la ministra de Defensa, y sobre todo de la directora del CNI, Paz Esteban, añadir al espionaje a más de sesenta personas una negligencia tan terrible como haber sido espiados [ellos mismos], no sólo no rebaja la responsabilidad política, sino que la aumenta.

    Entre ambas comparecencias de la ministra de Defensa, tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como la ministra de Defensa, Margarita Robles, desvelaron que fueron espiados por Pegasus. Es como si unos policías acusados de atracar a los vecinos alegaran que también han atracado su comisaría. No sólo serían responsables de los atracos perpetrados, sino que, además, quedarían como negligentes por el atraco sufrido. Pues, bien, el Gobierno pretende usar la negligencia como justificación de su fechoría. Es decir, mal de muchos, consuelo de tontos.

    El asunto a estas alturas se mueve entre lo estrafalario, lo deleznable, lo obsceno y lo insoportable, según gustos. Porque Margarita Robles no tiene mucha intención de dimitir ni tampoco parece que vaya a ser cesada, aunque ni lo uno ni lo otro se puede descartar. Como tampoco se puede descartar que se produzca un relevo en las próximas semanas o meses, una vez amaine el chaparrón. Tan pocas ganas tiene de dimitir que se está escudando en los profesionales del CNI, que ninguna culpa tienen en el asunto, sólo son mandados, y está responsabilizando a Presidencia, a Félix Bolaños, del espionaje al móvil de Pedro Sánchez.

    Y es que Robles es política vieja haciendo vieja política y tiene suficiente experiencia como para aguantar hasta las elecciones. Y en ello se empeña, aunque sitúe al Gobierno en el cisma interno, con unos culpando a los otros y casi todos pidiendo su dimisión, y al borde del abismo. Del abismo del Partido Popular y Vox.

    ‘Pegasus’, el caso de espionaje que desnuda la democracia española

    LUIS GONZALO SEGURA, ex militar español. Nota publicada en Rt el 22.04.22 15:07 GM

    El escándalo ‘Pegasus’ no es nuevo, ni mucho menos —tiene dos años de antigüedad—, pero esta semana ha detonado la agenda política española como nunca antes —el presidente de Cataluña, Pere Aragonès, amenaza con dinamitar el apoyo parlamentario que sustenta al Gobierno español—.

    Según Citizen Lab, un organismo de ciberseguridad canadiense, en España fueron espiados un total de 63 personas, todas ellas vinculadas al independentismo catalán, desde dirigentes de partidos catalanes como ERC, Junts x Cat (Juntos por Cataluña) o CUP (Candidaturas de Unidad Popular) hasta miembros de las asociaciones cívicas Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) y Òmnium Cultural. Un ataque contra la disidencia española más propio de organizaciones mafiosas que de Estados democráticos, y que fue usado, por ejemplo, por Arabia Saudí para asesinar y descuartizar al periodista y crítico Jamal Khashoggi en 2018. Para reflexionar sobre lo que España es en realidad.

    ¿Qué es ‘Pegasus’?

    ‘Pegasus’ es un spyware de la compañía privada israelí NSO Group que, en teoría, sólo se vende a gobiernos si lo aprueba el Gobierno israelí. Gracias a esta aplicación se pueden escuchar conversaciones, leer mensajes encriptados, tomar el control de la cámara y el micrófono o modificar la memoria del dispositivo. Es decir, no es sólo escuchar las conversaciones telefónicas, es mucho más.

    Es un espionaje total mucho más allá, incluso, de lo estrictamente necesario para las labores propias del espionaje: escenas íntimas, discusiones familiares, infidelidades, disputas laborales, enemistades o cualquier otra circunstancia personal que hubiera podido acontecer o a las que se hubieran podido referir las víctimas, en ámbito público, laboral, privado o cualquier otro, quedaron en poder de los espías. Más que en Gran Hermano.

    El CNI no niega poseer ‘Pegasus’, pero aseveran que han sido escrupulosos con la legislación y alegan que guardan silencio porque la legislación así lo exige. Legislación, la de los secretos oficiales, todo sea dicho, de origen franquista. Cosas de la «democracia plena» española.

    El spyware se introdujo en los móviles de las víctimas mediante software malicioso o debilidades de diferentes aplicaciones, como el error de WhatsApp que permitió que ‘Pegasus’ infectara 1.400 teléfonos en 2019. Entre estos últimos [“infectado” en 2019] se encuentran Roger Torrent,  ex presidente del Parlament de Catalunya, y Ernest Maragall, ex diputado de Esquerra Republicana de Catalunya.

    Además, cabe señalar que no se trata de un espionaje barato, aunque pudiera parecer lo contrario. Para hacernos una idea, Enrique Peña Nieto, ex presidente mexicano entre 2012 y 2018, debió asumir un coste de 27 millones de euros en 2014 por 500 intentos de infección con Pegasus. Intentos que no necesariamente dieron sus frutos de infectar los dispositivos. En Catalunya fueron infectadas 63 personas. A saber cuántos millones costó el asunto, pero seguramente no fueron pocos.

    Nadie sabe nada

    A pesar de lo evidente, que el espionaje a políticos y activistas catalanes tiene un principal interesado, el Estado español, nadie parece saber nada. Ni los medios de comunicación, que tiran balones fuera de forma demasiado descarada en ocasiones.

    Sin embargo, más allá de España, y el tercero que hubiera podido cobrar por semejante encargo, no parece que haya nadie lo suficientemente interesado en la cuestión catalana como para gastarse una millonada y violar las leyes. Claro que, si no encuentran a nadie, siempre tienen a los rusos a mano, que son un buen chivo expiatorio si la cuestión se complica.

    Siguiendo con la autoría, tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil o el Gobierno niegan saber algo y, tan solo, el CNI, los servicios de inteligencia españoles, ofrece alguna grieta. Pues el CNI no niega poseer ‘Pegasus’, pero aseveran que han sido escrupulosos con la legislación y alegan que guardan silencio porque la legislación así lo exige. Legislación, la de los secretos oficiales, todo sea dicho, de origen franquista. Cosas de la «democracia plena» española.

    Los inquietantes antecedentes

    Existen, además, inquietantes antecedentes, pues los servicios de inteligencia españoles deben cumplir la Ley de Control Judicial Previo. Una ley que fue aprobada en el año 2002 para poner algo de control al ‘escándalo Manglano’, un caso que destapó el masivo espionaje a múltiples personalidades durante los años noventa.

    Fue en 1995 cuando se desveló que el Cesid, como entonces se denominaba el CNI, llevaba una década espiando y grabando a periodistas, políticos, empresarios y otras personalidades. No fue un caso aislado, sino que tuvo clara continuidad temporal. En los años de Mariano Rajoy (2011 a 2018) la conocida como ‘policía patriótica’ alcanzó su apogeo y las actividades del ‘comisario Villarejo’ ofrecieron una continuidad temporal de las sucias actividades policiales del franquismo en los años ochenta y noventa. Y es que la fontanería española no ha descansado desde hace décadas.

    Por si fuera poco, existen hechos todavía más inquietantes. Por un lado, un medio ha difundido la relación entre el juez encargado de autorizar el espionaje y la vicepresidenta Carmen Calvo y, por otro lado, los cebos con los que se intentó infectar los dispositivos de los políticos catalanes demuestran que hubo un espionaje previo, demasiado personalizado como para que no tuvieran información (privada) anterior. Además, el espionaje previo queda más que demostrado con la detención en Alemania de Carles Puigdemont en marzo de 2018. Como última reseña, recordar que el CNI estuvo usando un software espía similar a ‘Pegasus’ de la compañía italiana Hacking Team.

    Nadie asume responsabilidades

    Como viene siendo habitual, a pesar de la magnitud del escándalo, tanto el Gobierno español como la mayoría de los medios de comunicación están haciendo lo posible para minimizar las consecuencias derivadas de tan criminal episodio. No es que parezca complicado que, tanto la ministra de Defensa, Margarita Robles, como la directora de los servicios de inteligencia, Paz Esteban, tuvieran que asumir responsabilidades judiciales, sino que tal y como transcurren los acontecimientos mediáticos, ni tan siquiera se atisban responsabilidades políticas o mediáticas.

    Porque la ministra de Defensa y la directora del CNI son las máximas responsables de lo acontecido, ya sea por acción, haber espiado, o por negligencia, haber permitido el espionaje. Y no se trata de señalar por señalar, ya que, si nos remontamos a lo ocurrido en 1995, cuando estalló el escándalo del espionaje, tanto el ministro de Defensa, Julián García Vargas, como el director de los servicios de inteligencia, el entonces general Emilio Alonso Manglano, dimitieron —también lo hizo Narcís Serra, entonces vicepresidente, por sus años como ministro de Defensa en el gobierno socialista de Felipe González—. Sin embargo, ni la ministra ni la directora del CNI son señaladas en forma alguna.

    Sin Estado de derecho

    Más allá de las bonitas palabras de los políticos de las democracias liberales en sus intervenciones públicas, una de las consecuencias más evidentes del escándalo de espionaje en España es la ausencia de un Estado de Derecho verdadero.

    Porque lo peor del escándalo no es ni siquiera la perpetración de este, sino la ausencia de consecuencias. Una ausencia de consecuencias que, no sólo invita a volver a repetirlo, sino que demuestra muy a las claras la existencia de un sistema de impunidad estatal y un aparato judicial, mediático y político cómplice con las actividades delictivas más perniciosas de la democracia, aquellas que atentan, erosionan, socaban y, finalmente, colapsan al Estado de Derecho.

    Y es esta ausencia de Estado de Derecho y de un modelo realmente democrático, el origen de todos los males de las democracias liberales. Ultraderecha, incluida.

    Los teléfonos de Pedro Sánchez y la ministra de Defensa de España fueron «infectados» con el ‘software’ espía Pegasus, revela el Gobierno

    LUIS GONZALO SEGURA, ex militar español. Nota publicada en Rt 02.05.22 11:48 GMT

    Los móviles del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y de la ministra de Defensa, Margarita Robles, fueron «infectados» con el ‘software’ espía israelí Pegasus, anunció el pasado 2 de mayo Félix Bolaños, ministro de la Presidencia. La Moncloa señala que las intervenciones en los móviles de Pedro Sánchez y Margarita Robles, que se produjeron en mayo y junio del 2021, son «ilícitas» y «externas», «ajenas a los organismos estatales» y «no cuentan con autorización judicial.

    El alto funcionario comunicó en una conferencia de prensa que el Gobierno español «ha puesto en conocimiento de la Justicia dos informes técnicos del Centro Criptológico Nacional, según los cuales los teléfonos móviles del presidente del Gobierno y de la ministra de Defensa han sido infectados con el ‘software’ Pegasus», y explicó que se trata de «una herramienta que permite acceder al contenido de los móviles».

    Según detalló Bolaños, en mayo del 2021 se produjeron dos intrusiones en el dispositivo de Sánchez, mientras que el teléfono de Robles fue intervenido en junio del mismo año. «No hay pruebas de que se haya producido ninguna intrusión posterior a estas fechas», aseguró, revelando que el Gobierno español conoce el volumen de la información que fue extraída de los móviles afectados, pero hasta el momento no se sabe exactamente qué datos se extrajeron. «La intervención ilegal de estos teléfonos se ha comprobado en el curso de una verificación que aún está en marcha y que alcanzará a todos los miembros del Gobierno», afirmó el ministro, señalando que «son hechos contrastados y fehacientes, no son suposiciones».

    Bolaños afirmó que se trata de intervenciones «ilícitas» y «externas» que son «ajenas a los organismos estatales y que no cuentan con autorización judicial». Subrayó que las autoridades de España serán inflexibles «con cualquier vulneración de derechos y libertades fundamentales» y añadió que tanto la administración central como los gobiernos y parlamentos autonómicos,y otras instituciones, seguirán reforzando sus sistemas de seguridad.

    Bolaños apuntó que la Abogacía del Estado presentó el mismo 2 de mayo una denuncia ante la Audiencia Nacional para que se investigue el incidente, agregando que el documento no señala a los supuestos responsables, pero se basa en hechos «verificados y contrastados».

    Además, el ministro recordó que existe constancia de que el ‘software’ Pegasus, desarrollado por la firma cibernética israelí NSO Technologies  –que afirma que solo provee a gobiernos con la finalidad de luchar contra criminales y terroristas–  «ha sido utilizado de modo ilícito en al menos veinte países, y que entre las víctimas de estas intervenciones se encuentran gobiernos, personalidades de la sociedad civil de distintos ámbitos, e informadores».

    Las declaraciones se produjeron después de que Citizen Lab, un laboratorio canadiense experto en detección de ataques informáticos, publicara el pasado 18 de abril un informe en el que reveló que al menos 65 figuras políticas y activistas independentistas catalanes fueron espiados entre 2017 y 2020 con el ‘software’ israelí Pegasus. Entre ellos, se encuentran todos los presidentes de esa comunidad autónoma desde 2010. Aunque la investigación no señala un responsable específico, recoge «un nexo con las autoridades españolas». A su vez, la empresa israelí y el Gobierno de España negaron las acusaciones. La portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Raquel Sánchez, sostuvo en una rueda de prensa que el Gobierno no tiene «nada que ocultar», pero que debido a la ley de seguridad nacional hay «asuntos que tienen que ser tratados de forma secreta», en respuesta a la pregunta sobre si el Gobierno podía garantizar que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) no había hecho uso de Pegasus.

    Por su parte, Pedro Sánchez aseguró que «todo lo que se ha hecho por parte del CNI ha sido atendiendo escrupulosa y rigurosamente a la ley». Además, el presidente del Gobierno español señaló que existe una investigación abierta en el seno del organismo de Inteligencia y ha afirmado  su voluntad de ofrecer explicaciones y reconducir el diálogo con los grupos políticos que apoyaron su investidura, entre los que se encuentran los partidos catalanes.

     
  • mesmontse 6:18 pm el 13 November, 2021 Enlace permanente | Responder
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    CONFLICTO DEL SAHARA OCCIDENTAL: Fruto del colonialismo y del exterminio de la izquierda marroquí 

    La guerra por el Sahara Occidental ha vuelto

    El movimiento anticolonial que luchó contra franceses y españoles, ha estado luchando contra Marruecos durante décadas.

    JÖRG TIEDJEN / JUNGE WELT

    Antecedentes olvidados del conflicto

    A fines del año pasado el conflicto por el Sahara Occidental -que había estado latente durante casi tres décadas- estalló nuevamente cuando el ejército marroquí avanzó hacia la llamada zona de amortiguamiento de guerra en el sur del Sáhara Occidental, el 13 de noviembre de 2020, para disolver una manifestación de activistas saharauis. Al hacerlo, violó un acuerdo de alto el fuego firmado en 1991 con el Frente Polisario (acrónimo de Frente Popular de Liberación de Saguia al-Hamra y Río de Oro). Este último declaró inmediatamente nulo el acuerdo y reanudó la lucha después de casi tres décadas. Marruecos recibió el apoyo del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump,  quien en diciembre de 2020  reconoció como legítima la ocupación de facto del reino de Marruecos de la ex colonia española.  

    Cuando se trata de la lucha por la independencia del Sahara Occidental y del Frente Polisario , el trasfondo del conflicto generalmente sólo se explica de forma abreviada. Se olvida colocarlo en la historia de las luchas anticoloniales de la región. El norte de África siempre ha jugado un papel importante en esto. En Argelia, esto es más dolorosamente consciente que en otros países: cuando los argelinos celebraron la victoria contra la Alemania nazi en Sétif el 8 de mayo de 1945 y mostraron su bandera nacional, conscientes de que el dominio colonial también terminaría, fueron atacados por colonos franceses y su policía, y decenas de miles fueron enterrados en fosas comunes.

    Al igual que los argelinos, la mayoría de los marroquíes se habían opuesto duramente a todo gobierno extranjero desde el principio, durante siglos. Pero, al final, fue el propio sultán quien pidió ayuda a Francia en 1912 para evitar su violento derrocamiento por parte de insurgentes que querían evitar que el país fuera entregado. Así se firmó el Tratado de Protectorado de Fez, que otorgó a Francia amplios poderes.

    Otra peculiaridad era que Marruecos se había dividido en varias zonas desde el Tratado de Algeciras de 1904. La provincia del Rif quedó en manos de España, al igual que una franja de tierra en el sur. Las ciudades de Ceuta (19 km2)  y Melilla (12 km2) ya estaban bajo soberanía de Madrid, [desde 1580 la primera –antes estuvo bajo soberanía portuguesa desde 1415-  y desde 1496 la segunda].

    El Sáhara Occidental había sido adjudicado a España en la Conferencia Africana de Berlín en 1884/85. Tánger se convirtió en zona internacional.

    En la Guerra del Rif [las tribus del Rif se unieron contra las autoridades coloniales del protectorado español y francés] que duró de 1911 a 1927, los rifeños comandados por Mohammed ben Abdelkrim Al-Khattabi (1882-1963) resistieron durante cinco años tras aniquilar en 1921 a todo el ejército colonial en Anoual  (N.de la E.: se conoce como el Desastre de Annual, en el cual murieron 11.500 soldados españoles, 9.000 civiles españoles, y 2.500 rifeños que luchaban del lado español. Las fuerzas españolas eran de unos 36.000 hombres –entre civiles y militares – y las tribus rifeñas, unos 18.000. Según historiadores, España dedicó en 1920 la mitad de su presupuesto nacional al gasto militar).

    La República Confederal de las Tribus del Rif 

    Bajo el liderazgo de Abdelkrim Al-Khattabi (N.de la E.: sus tácticas guerrilleras fueron estudiadas por otros líderes como Hó Chí Minh, Mao Zedong y el Che Guevara) el ejército del Rif no sólo resistió a los franceses  – que se habían apresurado a ayudar a su vecino ibérico – durante cinco años, sino que también fundó la primera República Confederal de las Tribus del Rif. (N.de la E.: A partir de 1925, los franceses intervinieron de lleno en el conflicto, con 60.000 efectivos. Las fuerzas franco-españolas bombardearon con gas mostaza tanto al ejército del Rif como a la población civil).

    La historiadora María Rosa de Madariaga describió el resultado de esta guerra despiadada con la frase: «Si hubiera ganado Abdelkrim, España se habría salvado de Franco». Franco (y otros militares golpistas) que luego se alzaron contra la Segunda República, estaban al mando de tropas españolas en la Guerra del Rif.

    Abdelkrim, a quien se venera como un héroe en Marruecos, fue deportado por Francia a la isla de La Reunión, una posesión francesa de ultramar (N.de la E: a punto de ser derrotado, prefirió rendirse a Francia, antes que ser juzgado por España, que no desistió en su intento y reclamó a Francia durante años –sin éxito – su extradición). En 1947, durante un permiso para un viaje, en una escala en un puerto egipcio, Abdelkrim logró escapar y recibir asilo político en Egipto. En El Cairo, abrió la oficina del Magreb de la Liga Árabe.  Su plan era poner fin al dominio colonial en el norte de África mediante una lucha coordinada.  

    Régimen neocolonial

    Francia pactó una paz con Túnez y Marruecos para poder mantener Argelia. Al igual que en Argelia, en Marruecos apareció un Ejército de Liberación Nacional (ALN). Mejor dicho, eran dos: uno en el norte, que operaba desde la zona española, y otro en el sur, con bases en el Sáhara Occidental. Marroquíes y saharauis lucharon juntos y a través de territorios en una guerra de guerrillas contra las potencias ocupantes francesas y españolas. Al mismo tiempo, hubo organizaciones en las ciudades que llevaron a cabo ataques contra los franceses. Pero en Marruecos todas las esperanzas descansaban en el sultán Ben Youssef, quien encabezó el movimiento nacionalista urbano. Finalmente fue destituido por Francia en 1953 y deportado a Madagascar. A partir de ese momento, su regreso fue la principal demanda del Movimiento por la Independencia (Istiqlal), organizado principalmente por el partido del mismo nombre.

    Cuando el sultán regresó en 1955, lo acompañaba Mohammed Oufkir, un oficial de las tropas coloniales francesas que se destacó en Indochina y que más tarde se convirtió en ministro del Interior bajo el mando del hijo de Ben Youssef, Hassan. En los tratados con Francia y España, la liberación de Marruecos del estatus de protectorado fue regulada mientras se salvaguardaban los intereses franceses. Lo que el movimiento nacional se había olvidado de negociar era la participación en el poder. Había un parlamento presidido por Mehdi Ben Barka, un representante de la izquierda anticolonial. Pero la Cámara de Diputados estaba en gran parte fuera de su poder. Ben Barka intentó en vano hacerse con el control del ALN. Hassan y Oufkir, en cambio, formaron las fuerzas armadas reales, que junto con los servicios secretos, la policía y otras unidades son los pilares más importantes, si no siempre seguros, de la monarquía. En vista de la creciente concentración de poder en manos del sultán, que sólo se convirtió en «rey» después de la independencia -numerosos rituales de la corte no son tan medievales como aparentan- Ben Barka optó por la «Opción Revolucionaria» – el título de uno de los sus escritos. En 1965 fue secuestrado en París y luego torturado y asesinado por Oufkir. En ese momento Barka se encontraba en proceso de organización de la Tricontinental en La Habana. (N.de la E.: La Tricontinental (abreviatura de Primera Conferencia Tricontinental de La Habana de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina) fue un encuentro político internacional realizado entre el 3 y el 15 enero de 1966 en Cuba. Asistieron más de 500 delegados de 82 naciones de África, Asia y Latinoamérica para formar una alianza contra el colonialismo y el imperialismo militar y económico. Allí se creó la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), que extendía el Movimiento de Países No Alineados, de 1955, y la Organización de Solidaridad de los Pueblos Afroasiáticos (OSPAA) de 1957).

    Los restos del ALN, que no quiso rendirse a la monarquía, fueron aniquilados por primera vez en el Sáhara Occidental con la ayuda de las fuerzas armadas españolas y francesas en la llamada Opération Ecouvillon. (N.de la E.: recomiendo leer el enlace). Mohammed V –nombre que asumió Ben Youssef desde la conversión del sultanato en reino – al igual que hizo el sultán en 1912, prefirió pedir ayuda a las potencias coloniales, antes que poner en peligro su poder. Su hijo Hassan estuvo personalmente involucrado en la guerra contra los «insurgentes» en el Rif. Sucedió a su padre en el trono en 1961 después de que su padre muriera repentinamente en una operación médica de rutina.

    El régimen de Hassan se volvió cada vez más tiránico y la izquierda en particular fue perseguida sin piedad. Se hicieron varios intentos para derrocar a Hassan. Durante el golpe de 1971, escapó por poco escondiéndose en un baño durante el asalto de los soldados a una fiesta; la segunda vez en 1972, los pilotos de combate que querían derribar su avión habían cargado las municiones equivocadas y dispararon al  Boeing pero no pudieron derribarlo. Mucho más tarde, Mohammed «Fqih» Basri, un confidente cercano de Ben Barka, reveló que la Unión Nacional de Fuerzas Populares (UNFP), socialista, que ellos cofundaron, había trabajado con el ministro del Interior Oufkir en el último golpe. El plan era  dejarle hacer el trabajo sucio a Oufkir y luego hubieran intentado tomar el poder ellos mismos.

    Los que intentaron derrocarlo, y también numerosos ciudadanos que no estaban relacionados con el golpe contra el monarca, así como los soldados rasos y la familia del general Oufkir, fueron asesinados o recluidos en mazmorras en el desierto.

    Allí sobrevivieron durante más de veinte años en condiciones inimaginables, inadvertidas por la comunidad internacional, hasta que en 1990 el periodista y escritor francés Gilles Perrault comenzó a hablar en su libro Notre ami le Roi (Nuestro amigo el rey) de los horrores de los años de plomo y el «jardín secreto de su majestad».

    Último intento  de derrocar la monarquía marroquí

    En la primavera de 1973 tuvo lugar uno de los últimos intentos de derrocar a la monarquía. El plan terminó en desastre. Fqih Basri había creado una organización armada (Tanzim) para la UNFP. Sus miembros estaban familiarizados con la lucha guerrillera en Palestina. También se había establecido una red de antiguos combatientes del ALN (Ejército de Liberación Nacional) en el Medio y Alto Atlas. Se suponía que los combatientes de Tanzim se infiltrarían a través de la frontera argelina y atacarían junto a la población local, la comisaría de policía de Moulay Bouazza. Con las armas capturadas allí, se ampliaría la guerra de guerrillas. Las células de la UNFP (Unión Nacional de Fuerzas Populares) habían preparado acciones  en las ciudades, con el objetivo de desencadenar un levantamiento que continuara extendiéndose.  Por último, pero no menos importante, hay que decir que esto fue un intento de liberación de los restos del colonialismo, un proceso que se interrumpió  al comienzo de la «independencia» cuando se estableció una monarquía.

    Pero salió mal todo lo que podría salir mal, como describe Alexander Mehdi Bennouna en su libro Héros sans gloire: Échec d’une révolution 1963-1973. (N.de la E.: Lamentablemente no está traducido al castellano. En francés pueden encontrarlo aquí. Alexander Mehdi Bennouna, nacido en Alemania Oriental es hijo del líder revolucionario marroquí Mohamed Bennouna, y de madre alemana).

    Igual que París decía que Argelia no era una colonia, sino un departamento separado de Francia, que no quería abandonar bajo ninguna circunstancia, España seguía insistiendo en que el Sáhara Occidental era territorio de ultramar y se negaba a descolonizarlo. Después de que el área fuera adjudicada a España en la Conferencia Africana de Berlín, habían pasado décadas antes de que el poder colonial  la pudiera controlar. Tradicionalmente, los nómadas de origen árabe-bereber habían vivido en esa extensión de tierra.

    Los nacionalistas marroquíes, por otro lado, justifican su reclamo de la región haciendo referencia a la Historia. El Sahara Occidental había pertenecido al sultanato en varias ocasiones, sobre todo cuando las dinastías del sur se habían apoderado de la zona. El Sáhara Occidental tiene una larga tradición de lucha de liberación anticolonial: el erudito islámico y líder partidista Ma Al-Ainain (1830-1910), por ejemplo, organizó la resistencia allí contra el poder colonial francés y fundó la ciudad de Smara, que se convirtió en el centro religioso de los saharauis. En cualquier caso, cuando el sultán firmó el Tratado de Fez, Marruecos terminó aproximadamente dentro de sus fronteras reconocidas internacionalmente. Por su membresía en la ONU y la Unión Africana, Marruecos ha reconocido las fronteras coloniales así como el derecho de los pueblos a la autodeterminación. Sin embargo, hasta el día de hoy, los marroquíes reclaman territorios no sólo en las «provincias del sur», sino también en relación con Argelia (provincia de Béchar), España (enclaves e islas hasta Canarias), Mali (provincia de Tombuctú) y, sin olvidar, toda Mauritania.

    Escapar al frente de guerra

    Los acontecimientos de Moulay Bouazza fueron una réplica tardía de la lucha anticolonial. La lección que se aprendió del fracaso tan obvio, casi grotesco, fue que el levantamiento en Marruecos ya no tenía ninguna posibilidad. Fue diferente en el Sáhara Occidental. Los españoles habían sofocado un movimiento de liberación inicial. Pero el Polisario, fundado en 1973, se fortaleció. También creció la presión internacional sobre España para que liberara la colonia. Marruecos y Mauritania jugaron un papel decisivo en la inclusión del Sáhara Occidental en la lista recién creada de áreas no autónomas que se descolonizaron a principios de la década de 1960. Los residentes tendrían que poder determinar su suerte ellos mismos a través de un referéndum. Al mismo tiempo, sin embargo, el reino había encargado al Tribunal de Justicia de La Haya que emitiera una opinión sobre sus reclamaciones en el Sáhara Occidental.

    El laudo arbitral de La Haya se dictó en otoño de 1975 y fue desfavorable para Marruecos, algo que a menudo se mantiene en secreto dentro del país. Pero un poco después surgió una oportunidad única para que el rey marroquí pasara por alto la debacle y al mismo tiempo intentara limpiar el estigma de la monarquía, de haber traicionado al Sáhara Occidental al comienzo de la independencia.

    El dictador español Franco estaba en su lecho de muerte. Al igual que su padre antes, Hassan II se presentó como un héroe nacional y lanzó una enorme campaña de propaganda. Cientos de miles de marroquíes fueron llevados a la frontera con el Sáhara Occidental. Armados con banderas marroquíes y el Corán, se suponía que debían avanzar hacia el Sáhara Occidental en una «marcha verde» para «reunir» simbólicamente con el reino las «provincias del sur» perdidas.

    Antes de la muerte de Franco, Hassan II llegó a un acuerdo con su sucesor designado, Juan Carlos. En noviembre de 1975 se firmó el ilegal «Tratado de Madrid» entre Mauritania, Marruecos y España. En consecuencia, el Sáhara Occidental debería dividirse entre los dos primeros países. Los militares españoles se retiraron, pero se debían preservar los intereses de la antigua potencia colonial.

    El ejército marroquí llegó tras la «marcha verde» con bombas de napalm y fósforo. Numerosos saharauis huyeron a Tinduf, en Argelia, donde 170.000 viven en campos de refugiados hasta el día de hoy. Están bajo la administración del Polisario, que había logrado unir a gran parte de los saharauis detrás de ellos desde 1973. El movimiento revolucionario gozó de una amplia simpatía y se implementaron elementos de su programa de izquierdas. El Polisario inició una guerra de guerrillas contra los ocupantes. Después de unos años, el ejército mauritano fue expulsado. Había sufrido grandes pérdidas, hubo un golpe de Estado en Mauritania  y el nuevo líder firmó un tratado de paz con la República Árabe Democrática Saharaui (DARS).

    Marruecos intentó entonces ocupar la parte del Sahara Occidental reclamada anteriormente por Mauritania. Finalmente, con la ayuda de países como EEUU, Israel y Alemania Occidental, el reino comenzó a construir un gran muro para separar las áreas ocupadas por Marruecos del Sahara Occidental –especialmente las zonas costeras y las minas de fosfato de Bou Crâ – de las áreas liberadas por el Polisario para evitar su acceso a la zonas mineras.

    Este muro se extiende  2.700 kilómetros a través del desierto, desde el sur de Marruecos hasta el Atlántico cerca de la llamada zona de amortiguamiento de Guerguerat, donde el ejército marroquí rompió recientemente el acuerdo de alto el fuego celebrado en 1991 bajo la mediación de la ONU en noviembre. (N.de la E.: Guerguerat es un puesto fronterizo no reconocido internacionalmente  – una aduana junto a un muro en medio del desierto – que conecta el Sáhara Occidental con Mauritania.  Según el Acuerdo Militar firmado entre la ONU con Marruecos y el Frente Polisario, en la franja de Guerguerat no puede haber hombres armados de ninguno de los actores del conflicto. En 2017, Marruecos empezó a asfaltar el paso, que es fundamental para las exportaciones marroquíes a  África a través de Mauritania. El Polisario paralizó la carretera, instaló la bandera de su República y su propio punto de control. Marruecos envió a sus fuerzas armadas. Ante los llamamientos de la ONU, el Polisario se retiró para no incumplir los acuerdos firmados).

    A principios de la década de 1990, Hassan II estuvo bajo presión. Notre ami le Roi, el libro de Gilles Perrault, había sacudido su reputación. Marruecos se había hundido socialmente. Los disturbios eran brutalmente reprimidos  y hasta se desplegó la fuerza aérea en la ciudad de Tetuán, cuando la gente protestaba por el aumento de los precios del pan. La oposición fue eliminada en gran medida.

    En 1975, el mismo año en que comenzó la ocupación del Sáhara Occidental por parte de Marruecos, uno de los últimos grandes combatientes de la resistencia, el cofundador de la UNFP, Omar Benjelloun – ingeniero, abogado, periodista y sindicalista – fue asesinado por un comando de la “Juventud Islámica”, al que pertenecía el ministro Abdelillah Benkirane.  Un preludio siniestro años antes de Afganistán: los islamistas fueron manipulados por el «Estado profundo» para acabar con la izquierda. Luego se volvieron contra el propio Estado.

    Pueblos Potemkin

    Al final, Hassan II decidió dar un paso sorprendente: entregó el gobierno de la llamada Alternancia, al político de la USFP (Unión Socialista de Fuerzas Populares, organización sucesora de la UNFP) Abderrahmane Youssoufi. Cuando murió Hassan II en 1999 y Mohammed VI le sucedió, un Marruecos democrático parecía a su alcance. Pero lo que sucedió en cambio fue el establecimiento de aldeas Potemkin. (N.de la E.: Un «pueblo Potemkin» es una construcción falsa cuyo propósito es proporcionar una fachada para ocultar que las cosas van mal. El término proviene de una supuesta aldea portátil falsa construida por el ministro ruso Potemkin en 1787 para impresionar  a la emperaztriz Catalina II en un viaje por Crimea. Aunque los historiadores sostienen que el relato es ficticio y Potemkin sólo hizo engalanar los pueblos).

    En Marruecos hoy en día hay grandes centros comerciales, autopistas de Tánger a Casablanca y también hay un TGV (tren de alta velocidad). Al mismo tiempo, las aldeas rurales quedan aisladas en invierno y se las deja libradas a su suerte. Además de los oasis de lujo, unos pasos más allá hay pura miseria.  No hay elecciones libres y democráticas, como tampoco hay un poder judicial independiente. Sus ciudadanos tienen que temerlo todo de este Estado.

    Los puntos en los que todos deben creer están pintados en las cadenas montañosas para ser recordados permanentemente: Allah, Al-Malik, Al-Watan ( Dios, Rey, Patria). Esto naturalmente también incluye el Sáhara Occidental, del que es mejor no hablar en absoluto, así como uno debe guardar silencio sobre esa trinidad antes mencionada. En este sistema opresivo, ni siquiera los islamistas se atreven –actualmente, al menos nominalmente forman parte del gobierno –  a cuestionar decisiones gubernamentales que les resultan desagradables, como el reconocimiento diplomático de la ocupación israelí. Porque no son ellos los que tienen voz en el país, sino el gabinete real. La reforma constitucional surgida por revueltas populares del 2011 no hizo nada para cambiar eso.

    Estas informaciones  se pueden encontrar en numerosos artículos y libros de valientes periodistas como Omar Brouksy: El rey es el propietario de la OCP, la Office Chérifien des Phosphates (la minería productora de fosfatos) y gana dinero de la extracción de fosfatos en el Sáhara Occidental. De hecho, la mayoría de las empresas marroquíes le pertenecen al monarca de una forma u otra. A veces estas empresas reciben subsidios del Estado, de la misma forma que el Estado paga constitucionalmente el mantenimiento del soberano. El aparato de poder del rey determina a quién se le permite en última instancia abrir un negocio y cómo terminan las elecciones. El rey dirige personalmente a los militares. El servicio secreto tiene hoy a su disposición todo un arsenal de programas de espionaje en Internet para poder detectar y eliminar oponentes. Los partidos resultan ser títeres de la monarquía y periodistas e intelectuales son el blanco del aparato estatal. Uno de ellos es el profesor universitario Maâti Monjib, que fue arrestado porque  se había atrevido a tratar con imparcialidad la Historia de Marruecos y a tender puentes con los fragmentados restos de la oposición. (N.de la E: Maâti Monjib, es un profesor universitario, historiador  y escritor marroquí, que apoya al periodismo de investigación. En diciembre de 2020, fue arrestado acusado falsamente de “lavado de dinero y fraude” por el gobierno de Marruecos. Tras una huelga de hambre y la protesta internacional, fue puesto en libertad condicional en marzo de 2021).

    Si bien Marruecos se presenta al mundo exterior como un país progresista y muestra un rostro amistoso en ciudades como Rabat, como muestran las «filtraciones de Coleman» de documentos de diplomáticos marroquíes, hace todo lo posible para mejorar su propia imagen y la prensa Influir en consecuencia, se presenta sin rodeos en los territorios ocupados como la potencia colonial que es. (N.de la E.: Las Filtraciones de Coleman son un Wikileaks magrebí. Bajo la identidad de Chris Coleman, un internauta anónimo empezó en 2014 a divulgar cientos de documentos y correos de la diplomacia, la inteligencia y la Defensa de Marruecos, con gravísimas revelaciones. Las autoridades marroquíes no desmintieron la autenticidad de esas filtraciones, y en un primer momento acusaron veladamente a Francia de estar detrás de las mismas, más tarde acusaron a Argelia).

    Los saharauis, que han estado esperando su referéndum desde 1991, iniciaron una intifada, seguida de las protestas de Gdeim Izik en 2010. La respuesta siempre ha sido la represión, aunque los colonos marroquíes también han sido utilizados como matones durante años. En los juicios, los activistas son condenados a décadas de prisión con confesiones obtenidas mediante tortura y luego colocados en confinamiento solitario.

    En diciembre de 2020, poco antes del final del mandato del presidente de Estados Unidos Donald Trump, el reino aceptó un acuerdo: Reconocimiento de la ocupación israelí a cambio del reconocimiento de la ocupación marroquí en el Sahara Occidental.

    La operación militar en Guerguerat contra manifestantes saharauis el 13 de noviembre fue una violación deliberada del acuerdo de alto el fuego de 1991. Las consecuencias eran previsibles. Desde entonces, el Polisario ha estado atacando posiciones del ejército marroquí detrás del muro protector. Oficialmente, la guerra en Marruecos todavía está silenciada. Argelia ha demostrado su disposición a la guerra, realizando maniobras. Vale la pena recordar que poco después de la independencia de Argelia, Marruecos creyó que podía derrotar a los argelinos durante la Guerra de las Arenas (1963-1964) y fracasó.

     
  • mesmontse 5:26 pm el 19 October, 2021 Enlace permanente | Responder
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    ESPAÑA – CORONAVIRUS: Detectado un brote en una granja de visones 

    La granja, situada en la población de Viver, en la Comunidad Valenciana, a 70 km de Valencia, tiene más de 19.000 ejemplares de visón americano, un mustélido originario de América del Norte, criado en cautividad por la industria peletera. A lo largo del año 2020 se detectó la presencia del virus SARS-CoV-2 en criaderos de visones de los Países Bajos, Dinamarca, EEUU, Canadá, Suecia, Francia, Italia, Polonia, Lituania, Grecia y España. En España han sido confirmados 17 focos hasta la fecha: uno en Teruel (Aragón), 14 en A Coruña (Galicia); uno en Ávila (Castilla y León) y uno en Valencia. Al principio de la pandemia, se sacrificaban todos los animales de la explotación peletera afectada. Esta nueva situación hizo albergar la esperanza de que, si no lo hacía la ética, tal vez serían los riesgos de pérdidas económicas monumentales, los que acabaran con esta cruel e innecesaria actividad, pero ya se ha perdido el miedo al coronavirus y al parecer todo va a seguir como siempre.

    Detectan un foco de coronavirus en una granja de visones americanos en Valencia


    La granja de Viver contiene 19.196 ejemplares de visón. El Ministerio de Agricultura no ha dado datos de afectaciones, mientras que el propietario dice que sólo hay un animal infectado.


    VILAWEB

    El Ministerio de Agricultura española ha confirmado la existencia de un foco de SARS-CoV-2 en una granja de visones americanos, que son reservorios del virus. La explotación está ubicada en Viver (provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana). El virus ha sido detectado por el Laboratorio Central de Veterinaria de España, situado en la Comunidad de Madrid.

    La granja contiene un total de 19.196 ejemplares. El ministerio no revelado la cifra de animales afectados, mientras que el propietario de la explotación, consultado por VilaWeb, dijo que sólo se ha detectado la presencia del virus en un visón.

    Según ha podido saber VilaWeb, la granja de Viver se confinó el 8 de octubre a raíz de la presencia del coronavirus. El foco ha sido notificado oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Comisión Europea. Al inicio de la pandemia, el protocolo de actuación comportaba sacrificar todos los animales si se detectaba un caso de infección. Sin embargo, el protocolo actual sólo dicta el confinamiento de la instalación.

    Fuentes del gobierno valenciano han explicado a VilaWeb que el protocolo es muy estricto, ya que estos animales son un reservorio del virus. Por eso, cuando hay indicios de un caso de infección, aíslan completamente la explotación, incluido todo el material, comida, pieles y residuos. En cuanto a los trabajadores, el propietario de la granja ha asegurado a VilaWeb que todos han dado negativo en las pruebas PCR. Un extremo que no ha confirmado Sanidad.

    Teniendo en cuenta el brote de Viver, en España se ha detectado presencia del virus en 17 visiones americanos en diferentes explotaciones. En el caso de una granja de Teruel, las autoridades sanitarias ordenaron el sacrificio de todos los animales, casi 93.000 ejemplares. En otros países, como Dinamarca, se optó por vías aún más drásticas y se sacrificó directamente a toda la población de visones (17 millones).

    Hace un año, la organización WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) alertó que la granja de Viver corría el riesgo de desencadenar un brote del coronavirus y reclamó medidas específicas de control.

    El riesgo de los reservorios

    A medida que avanza la vacunación aumenta la protección de la población contra el coronavirus. Sin embargo, los científicos han demostrado que hay varias especies de animales, como los mustélidos, que se pueden infectar. Estos reservorios pueden mantener la circulación del coronavirus y desarrollar nuevas mutaciones. Asimismo, existe el riesgo de causar nuevas infecciones de origen zoonótico, que afecten a las personas.

     
  • mesmontse 3:20 pm el 19 August, 2021 Enlace permanente | Responder
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    ESPAÑA: El encarecimiento especulativo de la electricidad, estrategia de las élites contra el gobierno 

    El precio de la luz en España registra las subidas más altas de la historia y ya es una de las preocupaciones principales de los ciudadanos. Desde ayer miércoles a hoy, ha subido el 7,60%, situando a España, junto a Portugal, como los países con el precio de electricidad más alto de la UE. Concretamente, es un 13,63% más caro que en otros Estados de la Unión. Esto, unido a que los salarios en España están por debajo de la media de la UE, y con un índice de pobreza general que no para de aumentar, hace que el 10 % de la población esté en situación de pobreza energética. Ya el pasado invierno (enero de 2021), un millón y medio de hogares no podían permitirse poner la calefacción ni una hora al día. Y en verano, con unas temperaturas diurnas disparadas y noches tropicales (cuando la temperatura nocturna no baja de 20 grados) cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático, especialmente en el sur y el este de España, tampoco pueden conseguir refrescar las viviendas para lograr descansar.

    Hay que señalar que en Portugal el IVA de la electricidad es del 6% desde 2019 y en España es del 21%, si bien el gobierno de Sánchez lo ha reducido temporalmente al 10% hace un mes y hasta fin de año, en un intento por frenar el coste de la factura de la luz para los ciudadanos. Pero todos los intentos del gobierno son infructuosos y según las organizaciones de consumidores, la factura de la luz de un usuario medio en agosto será “la más cara de la historia” en España. Por su parte, las empresas eléctricas, en el mes de junio pasado han registrado un aumento de ingresos del 43,3% con respecto al mismo periodo del 2020.

    Como era de esperar, la subida del precio de la electricidad ha causado el aumento de otros sectores. El más perjudicado ha sido el rubro de la alimentación: el precio del aceite se ha increcementado un 20%, el del agua mineral y los zumos de frutas, el 7,4% y la fruta fresca, el 4,4%.

    Mientras tanto, los expertos en economía dicen que el encarecimiento de la factura eléctrica se debe al incremento del precio internacional del gas que utilizan las centrales eléctricas en España para la producción, o de los derechos de emisión del CO2. Pero las organizaciones de consumidores señalan que las plantas que usan energía hidroeléctrica han inflado sus precios aunque no les afecta el precio del gas.

    Hay analistas políticos que ven en esta escalada de la factura de la luz una maniobra de desestabilización por parte de las élites españolas contra el gobierno de Pedro Sánchez, al estilo de las vistas en Latinoamérica en los años 70 del siglo pasado, y más recientemente, contra gobiernos como el de Néstor o el de Cristina Kirchner en Argentina.

    El recibo de la luz como estrategia de desestabilización

    XAVIER DIEZ / VILAWEB


    En Historia, como en política, no existen las casualidades, sino causalidades sospechosas. La subida estratosférica del recibo de la luz, que en este último año ha subido a máximos históricos, no se debería pensar aisladamente como culminación de un cúmulo de fatalidades climatológicas o de mercado, sino como algo vinculado a unas relaciones de poder conflictivas dentro del Estado español, en un momento de crisis de régimen.

    Ciertamente, cualquier experto a quien se consulte podrá exponer cuestiones relativas al impuesto por emisiones, el IVA, el complejo sistema de compra -y especulación- de la energía … Sin embargo, lo esencial es que la privatización del monopolio energético -y la conversión en un oligopolio posaznariano con la colaboración entusiasta de servidores del Estado- tiene mucho que ver.

    Hay elementos que no deberían pasar desapercibidos. La revelación periodística -aunque era un secreto a voces- de grupos como El Corte Inglés detrás de organizaciones como Hazte Oír, al parecer, uno de los principales financiadores de Vox, es la punta del iceberg de unas élites españolas post imperiales, dispuestas a romper las reglas del juego democrático no sólo para acabar con el independentismo, sino también, contra el espacio de Podemos y todo su conjunto de cuerpo ideológico que representa una enmienda a la totalidad de la arquitectura reaccionaria de una derecha española antidemocrática.


    Otros elementos a considerar también, es que esta subida del precio de la electricidad coincide con algunas medidas de la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda del gobierno de Sanchez, Yolanda Díaz, sin duda la ministra más brillante de Podemos. (N.de la E. Yolanda Díaz, nacida en 1971, en Galicia, abogada de formación, es militante del Partido Comunista de España y miembro de Podemos). Entre estas medidas hay que citar, la entrada en vigor de una ley sobre los repartidores que obligaría a las grandes plataformas como Glovo, Deliveroo, y otros, a contratar a sus trabajadores, y éstas no han escondido mucho su voluntad abierta de desobedecer la ley. También hay que citar el envío de inspectores de trabajo a los «cortijos feudales» del sur -donde las formas esclavistas flirtean con las relaciones laborales de las plantaciones- que está generando un disgusto profundo ante los elementos más reaccionarios del empresariado. Este grupo social, que ha disfrutado de impunidad durante la totalidad del Régimen del 78, y que abastece de dinero, de votos y complicidades a la ultraderecha, ha tenido la fuerza suficiente para sabotear cualquier intento de corregir la reforma laboral del PP, a menudo con el apoyo tácito de una propia Unión Europea que, fundamentada en el principio de la especialización geográfica de la producción, asigna a España este frágil y precario papel del turismo, servicios, y economía de casi plantación, esclavismo incluido.

    Si bien, mi opinión es escéptica sobre el papel de Podemos como fuerza política, ya que es una especie de cruce de la que se ha valido Pedro Sánchez para imponerse internamente a su propio partido, el cual forma parte de este régimen autoritario posfranquista. El impacto de las políticas de este gobierno español de «centro izquierda» -por ponerle una etiqueta fácil- resulta más bien limitado a efectos prácticos. Sin embargo, a partir del momento en que, el 3 de octubre (de 2017), el monarca español hizo un pronunciamiento, los sectores franquistas de la economía, la judicatura, la cultura y el periodismo, han protagonizado un golpe de Estado que ha declarado una guerra abierta, incluso en contra de su gobierno.

    Cualquiera que tenga la paciencia de mirar las televisiones públicas y privadas españolas, y especialmente sus informativos, puede llegar a ser consciente de esta guerra abierta y las estrategias de desestabilización al gobierno. La campaña contra los indultos (a los políticos catalanes independentistas encarcelados), las movilizaciones negacionistas de la pandemia -si hay un ejemplo de gestión pésima de la pandemia, lo encontraremos en la Comunidad de Madrid (gobernada por el trifachito), y no en Valencia o Barcelona-, la exageración de episodios violentos (la delincuencia ha caído en las últimas décadas, a pesar de que se dibuje un clima de inseguridad permamente) y, finalmente, un encarecimiento especulativo de la energía. Todo junto es una maniobra clásica de desestabilización.

    La estrategia no es demasiado diferente de la vivida en Latinoamérica. Salvando las distancias, podríamos hacer paralelismos con las maniobras contra Allende, en Chile, o contra el matrimonio Kirchner, en Argentina. Se busca un clima de crispación, enemigos internos, y una manipulación a conciencia de la opinión pública, adobada, además, con los errores, incompetencias, e impotencias de unos gobiernos que se han dejado tomar buena parte del poder a manos de las grandes fortunas, en pleno proceso globalizador.

     
  • mesmontse 10:21 pm el 21 June, 2021 Enlace permanente | Responder
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    ESPAÑA: El Consejo de Europa aprueba un demoledor informe contra la persecución al independentismo catalán 

    La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Eurorpa ha aprobado hoy por amplia mayoría, el informe titulado «¿Deberían ser enjuiciados los políticos por declaraciones hechas en el ejercicio de su mandato? en el cual se trata la persecución por parte de los tribunales españoles de los políticos independentistas catalanes.

    A principios de 2019 miembros de varios países y grupos políticos, expresaron su preocupación por la cantidad de políticos nacionales, regionales y locales electos procesados en España por declaraciones efectuadas en el ejercicio de su mandato. En octubre del mismo año el Comité de Asuntos Legales y DDHH de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, aprobó en un documento iniciar una investigacion para determinar cómo usa España la justicia para perseguir a los políticos. El informe inicial ponía en duda la neutralidad de los tribunales españoles en el juicio contra los líderes políticos independentistas catalanes, por el abuso de la prisión preventiva, y las denuncias de violaciones del derecho de defensa. El relator de aquel primer documento de trabajo fue el mismo ponente que hoy ha conseguido su aprobación por aplastante mayoría: el diputado de Letonia Boriss Cilevics. El diputado letón, un físico y matemático de formación – con un impresionante currículum científico- nació en 1956, en la entonces URSS. Fue un activista social desde su juventud. Es miembro del partido socialista letón, y tiene una larga experiencia en la protección de las minorías nacionales y la situación de los refugiados en el mundo. Desde 2009 es Presidente del subcomité de elección de jueces del Tribunal Europeo de DDHH.

    Entre los representantes españoles de la Asamblea el informe ha sido votado a favor por los catalanes de ERC (Esquerra Republicana de Cataluña), los vascos del PNV y por Unidas Podemos. Han votado en contra los representantes del PSOE, PP Y y VOX.

    La aprobación del duro informe contra España ha ido celebrada por la izquierda en la Asamblea del Consejo de Europa, también por socialistas europeos. Por su parte, el gobierno del Estado español ha rechazado el informe y los medios conservadores españoles se han apresurado a desligitimar al Consejo de Europa y a calificar al letón Boriss Cilevics, de «prorruso».

    Derrota estrepitosa de España: el Consejo de Europa exige la libertad de los presos, el regreso de los exiliados y el fin de la represión

    Estados Miembros del Consejo de Europa

    La Asamblea Parlamentaria ha aprobado el informe con 70 votos a favor y 28 en contra, y ha tumbado una a una y por amplia mayoría las enmiendas del PSOE y del PP que querían rebajar su contenido crítico

    VILAWEB

    La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa ha aprobado el informe crítico con el Estado español por haber encarcelado y perseguido en el exilio dirigentes independentistas, y también por haber condenado el presidente Quim Torra y perseguido altos cargos de la Generalitat (gobierno de Cataluña). El texto exige la liberación de los presos políticos, que no se persiga más a los exiliados y que acabe la represión. Además, el pleno ha tumbado una a una y por una amplia mayoría todas las enmiendas del PSOE y del PP que pretendían rebajar el contenido del reporte, que se ha aprobado también con un gran apoyo: 70 votos a favor, 28 en contra y 12 abstenciones.

    Los dos partidos españoles (PSOE y PP) pretendían eliminar la referencia a la despenalización de la convocatoria de referendos; suprimir la recomendación de abandonar la persecución contra los exiliados con las euroórdenes; sacar el punto que hace referencia a los juicios contra ex altos cargos de la Generalitat y la condena contra el presidente Torra, entre otros. El debate ha sido intenso y la mayoría de los representantes que han intervenido han criticado la desproporción de las condenas del Tribunal Supremo español contra los políticos catalanes presos.

    El informe recoge esta desproporción en el castigo penal, recomienda al gobierno español que libere a los presos políticos, que deje de perseguir a los exiliados con las euroórdenes y que reforme la sedición en el código penal español para «evitar sanciones desproporcionadas en transgresiones no violentas». También se ha incorporado la enmienda 18, que habla de la necesidad de que España adopte el compromiso de resolver las diferencias políticas. Por el contrario, no se ha añadido la mención a la amnistía como opción junto con los indultos.

    Los partidos españoles habían presentado enmiendas al texto y han intentado rebajar la crítica demoledora contra España, que ha sido comparada con Turquía y la represión contra los kurdos. Las asociaciones conservadoras de los jueces españoles también habían presionado contra la aprobación del informe, que puede tener una gran importancia en las demandas contra España en el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos.

    El ponente del informe, Boris Cilevics, dijo que las penas contra los presos eran «claramente desproporcionadas» y que no mostraban a España como una «democracia viva». Cilevicis ha admitido que el referéndum del Primero de Octubre fue «ilegal» y que los dirigentes catalanes «desobedecieron» a los tribunales. Por otra parte, el letón ha defendido que hay que reformar el delito de sedición porque el Tribunal Supremo español había «interpretado la violencia de manera muy amplia». «¿Puede el ejercicio de un derecho fundamental convertirse en un delito grave simplemente porque muchas personas aplican este derecho a la vez? Tengo muchas dudas», ha dicho.

     
    • Alberto Espejo 4:34 pm el 22 junio, 2021 Enlace permanente | Responder

      Alegra ENORMEMENTE saber que la GUERRA jurídica, Lawfare de poderes JUDICIALES con JUECES empolvados a lo LuisXIV y XV, haya sufrido un gran REVÉS contra el pensamiento «RESTAURADOR» de PRIVILEGIOS contra la libertad e independencia política de Catalunya. Pero esta noticia amplía su comunicación continental, muestra la falla histórica, social, económica y política de ese mapa virtual que armaron EU, UK y Alemania. Ningún sistema político, menos «DEMOCRACIAS» reales, coronadas por crímenes que no se pueden ocultar, como los males de Pandora, recordando de paso que hace más de 2.300 años Atenas rechaba la inteligencia política de Macedonia, más cerca que todas las sociedades a la justicia de los dioses y de los hombres planteada por Hesíodo, ¿Y no avergüenza a seres humanos europeos las «nuevas» ideas hollywoodenses que loan tanto televisiones públicas y empresas editoriales dueñas del lenguaje social con tantos principitos y marquesitos? Están «naturalizando» los PRIVILEGIOS para pocxs y carcomiendo neuronas jóvenes tan peligrosas en el futuro como las manipulaciones genéticas del virus Covid 19. Felicitaciones PUEBLO libre y líderes de la independencia de Catalunya!!!

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  • mesmontse 8:32 pm el 10 May, 2021 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España   

    ESPAÑA: Una década después del 15-M 

    ¿Qué queda del 15-M?

    fotos | Público


    Como un círculo que se cierra, ahora sí, Pablo Iglesias deja la política diez años después de que los ‘indignados’ llenaran plazas y calles, y en medio de una crisis económica profunda


    VILAWEB


    La gran recesión de 2008 había llevado el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a aprobar la subida de impuestos y el recorte de inversión pública más drásticos de la historia de España. Una combinación hiriente para el Estado del bienestar, que hacía aguas por todas partes. La tasa de desempleo juvenil era del 43%. La deuda pública española había pasado del 36% al 60% del PIB en tan sólo tres años. (N.de la E.: 2020 cerró con la deuda pública española situada en el 117,1% del PIB, un máximo en 118 años). Y el rescate bancario se abría como un acantilado. Este era el paisaje, entonces. (N.de la E.: desde 2009 se inyectaron más de 66.000 millones de euros de dinero público a los bancos españoles, el 8% del PIB; sólo se ha recuperado un 10% y el 73% se da por perdido).

    En 2004, no hacía tanto, la victoria por sorpresa de Zapatero había sido un soplo para buena parte de la izquierda que ahora, en cambio, se sentía decepcionada. El PSOE era visto como el brazo ejecutor de la política de austeridad de Bruselas que limpiaba los bolsillos de los ciudadanos para rescatar a los bancos, considerados a su vez responsables de la crisis. La confianza en la política languidecía hasta el vacío, y la calle estalló.

    El 15 de mayo de 2011, una multitud convocada por «Democracia Real Ya», una plataforma creada expresamente, salió a las calles en Barcelona, ​​Valencia y Palma y una cincuentena de ciudades de España, en contra de la clase política, contra la corrupción, contra la gestión de la crisis.

    Resistieron acampados en las calles, el paso de los días y tomaron el nombre, «indignados», del título de un libro de Stéphane Hessel, uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En Barcelona, ​​el bastión más multitudinario junto con Madrid, los indignados hicieron un programa de mínimos en el que proponían un paquete de medidas contra la crisis: revertir los recortes, auditar la deuda pública, derogar la reforma laboral, crear una banca pública y aprobar la dación en pago de las hipotecas.

    No eran las únicas propuestas. Había más: la despolitización del poder judicial español, la desmilitarización de la Guardia Civil, la supresión de los antidisturbios y un referéndum sobre la monarquía. La defensa del derecho de autodeterminación de los pueblos tardó dos semanas, tres debates y dos votaciones en ser incluida en el manifiesto de mínimos, a raíz de la fuerte oposición de un grupo minoritario en la asamblea de la plaza de Cataluña de Barcelona. El movimiento no se consideraba «apolítico», porque concretaba propuestas alternativas, pero sí que se llamaba «apartidista», precisamente por el componente de revuelta contra los dirigentes de todo el espectro. De hecho, en las más de doscientas asociaciones que se adhirieron a «Democracia Real Ya» no se permitió la entrada de ningún partido para evitar que nadie se apoderara del contenido de la protesta.

    Y este apartidismo no era solamente nominal. Era, en cierto modo, una reformulación del eje ideológico. Eslóganes como «los de abajo contra los de arriba» o «lo llaman democracia y no lo es», muy clamados entonces, dibujaban el programa del movimiento: una reforma del sistema democrático más ética que política, un fenómeno que el antropólogo Manuel Delgado llamó «ciudadanismo», o «radicalismo democrático».

    De la asamblea a la organización: Podemos nace «contra la casta»

    En junio de 2011, con la protesta aún viva, el apoyo al movimiento era muy alto. Según los sondeos, el 79% de los ciudadanos del Estado español consideraban que los indignados tenían razón, y buena parte de esta transversalidad se debía a esta reformulación: de abajo hacia arriba, más allá de izquierda y derecha. Pero el ciclo electoral que justamente se abría en esas fechas, apenas lo notó. Si bien en las elecciones municipales del 22 de mayo, los socialistas españoles perdieron un 19,1% de los votos, que se transfirió casi directamente a Izquierda Unida, quien se llevó la victoria fue igualmente el Partido Popular, que en noviembre obtuvo una mayoría absoluta aplastante en las elecciones españolas y Mariano Rajoy alcanzó la presidencia.

    Una de las razones era este apartidismo fundacional del 15-M: el tiempo pasaba y habían nacido y revivido asociaciones que estiraban el hilo de las reivindicaciones concretas. La plataforma Marea Blanca para defender la sanidad pública; el colectivo Cerramos los CIE (Centros de Internamiento de Extranjeros) ; la plataforma xnet por los derechos digitales -que ya existía y recibió un empuje-; los Yayoflautas (abuelos jubilados que protestaban) por las pensiones. Asociaciones, plataformas, pero ningún partido. La cosa cambió con las elecciones europeas de 2014, tres años después, que se presentaban como una opción para responder a la austeridad impuesta por Bruselas los años anteriores. Entonces llegó el momento: el Teatro del Barrio, una pequeña sala cooperativa en el barrio madrileño de Lavapiés fundada por unos ‘indignados’ que querían un lugar donde continuar las asambleas una vez disueltas las acampadas, un grupo de profesores universitarios y activistas fundaron Podemos .

    La iniciativa, que rechazaba describirse como partido político, se nutría tan directamente del espíritu del 15-M que incluso lo incluyó en el título de su manifiesto: «Mover ficha: convertir la indignación en cambio político «. Rechazaba, de entrada, el viejo eje izquierda-derecha y recuperaba la lucha «de los de abajo contra los de arriba» para combatir «la casta». «Movimientos de indignación política como el 15-M -decía su manifiesto- conectaron con una clara voluntad popular: no sacrificar más derechos al altar de unos mercados guiados por la especulación y la rapiña.» El grupo, encabezado por el profesor Pablo Iglesias, que se había hecho un nombre en las tertulias mediáticas madrileñas y más tarde, en la cadena de televisión La Sexta, proponía la creación de un espacio político porque «las demandas de la mayoría social que ya no se reconoce en esta Unión Europea ni en un régimen corrupto sin regeneración posible, pasaran de las plazas a los escaños». Y la primera parada era Estrasburgo (el Parlamento Europeo).

    La iniciativa triunfó enseguida. En las elecciones europeas, marcadas por un fuerte descenso del PP y el PSOE, Podemos obtuvo cinco escaños, con Pablo Iglesias, Teresa Rodríguez (profesora andaluza, militante de Izquierda Anticapitalista, grupo que concurrió con Podemos a las elecciones europeas; fue secretaria general de Podemos Andalucía con un apoyo de las bases superior al 75% en 2016; en 2020 Iglesias se deshizo de todo el sector proveniente de Izquierda Anticapitalista, con lo cual Podemos perdió 8 diputados en el parlamento andaluz) y Carlos Jiménez Villarejo (ex fiscal anticorrupión cesado durante la presidencia de Aznar, conocido por su lucha contra los paraísos fiscales y el lavado de dinero) en los tres primeros lugares. En las municipales de un año más tarde, las candidaturas que se habían creado al abrigo del movimiento lograron las alcaldías de varias grandes ciudades, como Barcelona; y en las autonómicas, Podemos fue la pieza clave para echar al PP de unos cuantos gobiernos. En los años siguientes, Podemos se expandió por el territorio a base de sellar coaliciones con Més per Mallorca, Anova-Irmandade Nacionalista (Renueva- Hermanadad Nacionalista, de Galicia) , Compromís (coalición formada por Bloc Nacionalista Valencià; Iniciativa del Poble Valencià; Esquerra Ecologista-Verds, de Valencia) o Izquierda Castellana. Y en las elecciones españolas de 2016, obtuvieron 71 escaños, y el PSOE quedó en mínimos históricos.

    Un objetivo inconcluso

    Pero algo se rompió. El partido está, finalmente, en el gobierno español, pero la maniobra no ha salido gratis. Las grandes demandas de los primeros años han sido rápidamente desmenuzadas a raíz del pacto con el PSOE, el mismo partido contra el que también nacieron los ‘indignados’. La entrada de Podemos al gobierno, ya hace un año y medio, no ha traído la derogación de la reforma laboral, ni de la ley ‘mordaza’, ni la regulación del precio de los alquileres, que ha sido fuente de discusiones continuas con los socialistas. La auditoría de la deuda y la creación de una banca pública también han sido objetivos barridos o devaluados. La situación de Podemos es bien incómoda: si en una coalición de gobierno con los socialistas los objetivos no se alcanzan, ¿qué falla? Y una mayoría absoluta del partido parece tan improbable como antes.


    El debilitamiento, además, no es solamente programático. Es estructural. El núcleo fundador del partido se ha desintegrado, hasta se escindió Íñigo Errejón, antigua mano derecha de Iglesias, creando el partido Más País; y el arraigo del partido en la periferia peninsular ha sido un proceso sistemáticamente problemático. Las tensiones internas y un puñado de desavenencias de las direcciones de todo el Estado español con Iglesias, han sembrado un mosaico de nombres, filiales y coaliciones que, en la mayor parte de parlamentos autonómicos ha condenado a Podemos y sus satélites a la marginalidad .

    Los ayuntamientos del cambio han sido desmantelados, en Cataluña y en Valencia ha habido bailes de siglas y una serie de crisis internas; en Galicia ya es una fuerza extraparlamentaria; en el País Vasco, minoritaria, y en el resto del Estado español generalmente residual.

    ¿Qué queda de los indignados?

    El derrumbe del partido es muy acentuado en pocos años. En una entrevista reciente en el diario español El Mundo, tres de los portavoces más destacados del movimiento de los ‘indignados’ declaraban: «Creíamos que Podemos duraría veinte años, y en cinco ya ha sido liquidado.» De ser el partido referente en España de la izquierda alternativa, con un gran apoyo, ha pasado casi a desaparecer en Galicia y en el País Vasco, y en Cataluña ha quedado con un 6,77% de los votos, por detrás de la CUP (Candidatura de Unidad Popular). No tiene representación en el Ayuntamiento de Valencia y el último gran bastión que conserva es Barcelona -aunque no ganaron las elecciones- gracias al apoyo de Manuel Valls (el ex primer ministro de Francia que creó un partido liberal conservador para presentarse a las elecciones municipales de Barcelona) . Los recientes resultados en la comunidad de Madrid, donde ha sido quinta fuerza a pesar de la candidatura de Pablo Iglesias mismo -que dejó el puesto de vicepresidente del gobierno español-, ha sido una última estocada que ha dejado un partido totalmente integrado en el sistema y con una fuerza moderada.

    El partido, en coalición estable con Izquierda Unida (IU), ya ocupa el espacio de esta formación con un discurso contrapuesto a la derecha, pero sin proponer una enmienda a la totalidad del sistema y al régimen del 78, cuando años atrás planteaba derribar el régimen de la transición. El mejor resultado de IU había sido del 10,54% en 1996, y en las últimas elecciones generales del 10 de noviembre de 2019, en coalición con Podemos, quedaron con un 12,86% de los votos. El derrumbe de Podemos ha impulsado el retorno de las fuerzas de cambio independentistas y soberanistas, ERC (Cataluña), Compromís (Valencia), EH Bildu (Euskadi) y la CUP (Cataluña) obtienen mejores resultados que nunca. El BNG, después de ser casi residual, superó los socialistas y es el referente en Galicia. En esta misma línea, Más Madrid ha tomado fuerza, como se ha visto en las elecciones de esta semana; y han salido formaciones como Teruel Existe, Unión del Pueblo Leonés, o Para Ávila.

    Iglesias deja la política en un momento de resurgimiento de la derecha «trumpista», según sus propias palabras, y en medio de una nueva profunda crisis económica. Las reformas de ajuste dictaminadas, nuevamente, por Europa, que la socialista Nadia Calviño (ministra de Economía y vicepresidenta segunda del gobierno de Sánchez) ha conseguido aplazar hasta 2022, se ciernen como la sombra de un águila encima de un espacio que nació, precisamente, con una sazón muy parecida. Si empieza otro círculo, no tardará en crecer.

     
  • mesmontse 10:01 pm el 6 May, 2021 Enlace permanente | Responder
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    ESPAÑA – ELECCIONES MADRID: La legitimación de la extrema derecha 

    Dos periodistas expertos en extrema derecha analizan los resultados de las recientes elecciones en la Comunidad de Madrid, en sendas entrevistas en el medio catalán Vilaweb.

    «Ayuso ha sabido conectar con las pulsiones de la extrema derecha»


    Entrevista con Alba Sidera, periodista experta en extrema derecha y corresponsal en Italia del diario catalán Punt Avui, sobre el triunfo del PP y Vox en las elecciones madrileñas

    OT BOU COSTA / VILAWEB

    Alba Sidera es corresponsal del Punt Avui en Italia desde hace nueve años. Es autora del libro Feixisme persistent («Fascismo persistente», Saldonar Ediciones), y ya hace tiempo que alerta sobre esta sazón que ha acelerado el crecimiento de la extrema derecha en Europa: las medias verdades, la legitimación en los medios, el marketing calculadísimo de los cerebros grises de los ultras. Hablamos con motivo del resultado de las elecciones en la comunidad de Madrid, en la que el PP de Isabel Díaz Ayuso y Vox han arrasado.

    -Matteo Salvini, dirigente de la Liga, fue uno de los primeros en felicitar Díaz Ayuso por la victoria.

    -Salvini es un oportunista. Se sube al carro de quien gana. Tiene sus aliados naturales: Marine Le Pen, que fue su gran madrina, Viktor Orbán, Bolsonaro. Pero en la Liga hay una corriente interna, encabezado por Giancarlo Giorgietti, que ahora es ministro del gobierno Draghi, muy ligado a los empresarios, sobre todo del norte de Italia. Y empuja a Salvini para que tenga buena relación con el Partido Popular Europeo, aunque él se resiste un poco. Ayuso es el punto común perfecto. Es esta derecha populista que puede caer muy bien en Italia, pero forma parte de la familia popular europea.

    -Hay una afinidad sobre la gestión de la pandemia, además.

    -Ayuso ha hecho bandera de que hay que priorizar la economía por delante de la salud. Es el mensaje que va repitiendo Salvini, y lo que ha aplicado su partido que gobierna en algunas regiones del norte, que fueron las más afectadas por la pandemia: la Lombardía, el Véneto. Pusieron por delante el eje económico y hubo una enorme mortalidad. Que Ayuso haya ganado revalida esta opción. Salvini se hace suyo el éxito. Y la prensa italiana cercana a Salvini ha ayudado, exlicando muy positivamente lo que pasaba en Madrid.

    -Hay quien se ha esforzado a menudo para vincular Salvini con el independentismo catalán, pero a quienes él felicita es a Ayuso (PP) y a Abascal (Vox).

    -Salvini era ‘autonomista’ del norte de Italia, y aprovechó que Berlusconi flaqueaba y que la extrema derecha europea se organizaba para reconvertir la Liga. Pasó de ser «nacionalista» del norte a ultranacionalista italiano. Todas sus declaraciones a favor del independentismo son anteriores a este cambio de rumbo. También mostraba apoyo a los escoceses y a los vascos. Quería legitimar un proyecto que no tenía ni pizca de sentido, porque la «Padania» es una realidad inventada. Acercar la Liga a movimientos de emancipación nacional reales le daba prestigio. Salvini quería aprovecharse para limpiar su imagen.

    -Este punto común que dice que representa Ayuso, al PP le va muy bien para reunificar bajo sus siglas todo el espacio que va del centro-derecha a la extrema derecha: la estrategia de Aznar.

    -No tengo claro si Ayuso funciona sólo en Madrid o funcionaría también en el resto del Estado. Pero es así, es el proyecto y las maneras de Aznar. Este modo puramente hedonista de entender la libertad. «A mí nadie me tiene que decir cuántas copas de vino me he de beber» (N.de la E.: célebre frase con la cual el ex presidente Aznar replicó a una campaña del gobierno de Zapatero para evitar muertes en carretera por conducir bajo los efectos del alcohol). No es ninguna novedad.

    -De todas formas, no parece que el PP pueda comerse a Vox tan fácilmente como lo ha hecho con Ciudadanos.

    -Vox hace que Ciudadanos ya no sea necesario. El discurso principal de Ciudadanos, que era crear crispación contra el independentismo (catalán) ya fue el mismo de Vox cuando aún éstos no eran nada. Y los medios los inflaron, y también fueron acusación popular en el juicio contra los líderes independentistas catalanes. Y la ola de extrema derecha que hay en el mundo sopla a favor de Vox y del discurso del odio. Pero si no ha crecido tanto como podía crecer es porque Ayuso ha sabido conectar con las pulsiones de la extrema derecha, que se presenta como transgresora. Ayuso ha recogido votos de Vox, que a su vez ha recogido votos de Ciudadanos, que ya no tiene razón de existir.

    -Bea Fanjul, la presidenta de las juventudes del PP, dijo que había que votar a Ayuso porque «era mejor malo conocido que bueno por conocer».

    La gente se ríe de este tipo de discursos, pero olvidan a quien van dirigidos. Fanjul se dirigía claramente a los jóvenes que hablan y piensan como ella. No es una oradora brillante, pero lo que les quería decir es claro: «Sé que están seducidos por Vox, que es muy atractivo, pero vale más que voten a Ayuso, que es un valor seguro». Les decía que el PP es el padre de Vox y que por tanto se dejaran de experimentos y los votaran directamente.

    -Ayuso también ha dicho que está muy contenta porque dice que la apoyan muchos jóvenes. ¿Qué ocurre para que haya tantos jóvenes que se sientan atraídos por el extrema derecha?

    -Todo esto ya viene de la nueva derecha francesa que salió de Mayo del 68. Un grupo de intelectuales de derechas se dieron cuenta de que las ideas de izquierda eran mucho más atractivas para los jóvenes, y que la extrema derecha quedaba anticuada y destartalada. Pusieron mucho dinero y muchos estudiosos a resolverlo. Fusionaron pensadores de extrema derecha clásica, incluso próximos al nazismo, con pensadores de izquierda como Gramsci. Y definieron una estrategia: hay que conquistar la hegemonía cultural. Todo está muy bien calculado.

    Van reproduciendo este marco mental de lo que llaman políticamente incorrecto, que ha ido cuajando con los años. Y con las redes sociales ha sido aún más fácil y rápido. Son los valores clásicos de la extrema derecha presentados como algo contracultural. E incluso en ciertos países han reformado postulados y abrazan el ecologismo o un feminismo manipulado.

    «Las cloacas del estado han sido claras ganadoras de las elecciones en Madrid»

    Elecciones Madrid: Ayuso arrasa en el 98% de los municipios de Madrid y  conquista los grandes feudos de la izquierda
    La candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso se impone en el 98 % de los municipios de Madrid

    Miquel Ramos, periodista y experto en extrema derecha analiza los resultados de unas elecciones en las que la derecha extrema y el españolismo han arrasado. En esta entrevista, Ramos advierte que el resultado de las elecciones autonómicas de Madrid ha legitimado el discurso de la extrema derecha, y ahora ya no es vista como un peligro en ciertos sectores de la sociedad.

    ESPERANÇA CAMPS BARBER / VILAWEB

    -Una de las primeras felicitaciones que recibió la noche electoral Isabel Díaz Ayuso fue la del presidente del partido de la Liga Norte italiana, Matteo Salvini.

    -Es lógico, porque Salvini ahora quiere tomar una posición algo más hacia el centro y Ayuso representa esta esencia de la derecha con tics de extrema derecha, que es el papel que quiere hacer Salvini en Italia. La campaña de Ayuso ha sido muy escorada a la derecha radical, y es lógico que se encuentren en este punto, Salvini y Ayuso. Al igual que es lógico que Vox no haya crecido más porque ya estaba Ayuso.

    ¿El votante de Vox se siente representado por Díaz Ayuso?

    -Sí. Ella representa bastante bien los valores de Vox y es bien aceptada entre el electorado. Incluso ha hecho un poco de sombra a Monasterio (la candidata de Vox). Aun así, Vox no ha tenido un mal resultado, sobre todo porque ha conseguido que la derecha del PP intentara parecerse a ellos. Y eso, para ellos, es una buena noticia, aunque sólo hayan crecido en un diputado.

    -Esta victoria de Díaz Ayuso, ¿influirá en la forma en que el gobierno español querrá resolver el conflicto con Cataluña?

    -Evidentemente. En estas elecciones, hay un componente nacionalista importante. Nacionalista madrileño, más que español. El nacionalismo es clave en todas las políticas de la derecha y sí, influirá. Quien piense que lo que pase en Madrid no tendrá consecuencias en Valencia o en Cataluña está muy equivocado.

    -¿Qué consecuencias?

    -No olvidemos que, tanto si nos gusta como si no, el marco estatal es el marco estatal, por mucho que nuestro marco mental sea otro. Es evidente que la derecha española actúa en clave estatal. Se abre una nueva etapa y, tanto en Valencia como en las Islas Baleares, el entendimiento entre las izquierdas puede hacer un poco de freno y habrá unos años de gracia para establecer determinadas políticas y armarse bien para lo que pueda venir. Ahora, esto es un mensaje contundente para el gobierno de Valencia y para el gobierno de Baleares.

    Todo lo que no se haga en los dos años que quedan (de legislatura), tardaremos mucho en poder hacerlo. Esto obliga a ser valientes y dejar la tibieza para otro día, porque la derecha viene como una apisonadora.

    -¿También en las elecciones españolas?


    Las elecciones de Madrid han sido un aviso en clave estatal. Sánchez debe reflexionar, porque no lo ha hecho bien. Ha gobernado y no ha sido valiente. Ha estado más pendiente de lo que decía la derecha, en vez de hacer sus políticas. Es incapaz de limpiar parte de las cloacas. No puede ser que envían cartas (amenazantes, con balas) al ministro de Interior, y vamos destapando casos de amenazas de la policía y de militares, y (el gobierno) sea incapaz de meter mano en las estructuras del Estado.

    Es una cobardía extrema y, además, esta complicidad con el statu quo y el pacto de no agresión con algunas estructuras del Estado como el ejército, la policía, la monarquía u otros intocables -gobierne quien gobierne-, indica que están rendidos a unas estructuras que no se pueden tocar. Esto deja a la democracia en muy mal lugar.

    -En manos de las cloacas…

    -Uno de los ganadores claros de las elecciones (madrileñas) han sido las cloacas del estado. Había un personaje molesto que era Pablo Iglesias, que en un momento sirvió para ilusionar a una parte de la izquierda y desgastar al Partido Socialista, lo digo interpretándolo desde la óptica de las cloacas, y cuando el poder ya se ha visto amenazado por algunas propuestas de Podemos lo han liquidado rápidamente de la manera más sucia posible.

    -Lo han hecho irse.

    -Hacía mucho tiempo que tenían la consigna de destruir a Pablo Iglesias. Tanto cuando era vicepresidente como ahora. El desgaste personal ha sido brutal. Se ha centrado mucho en su figura. Pero la política no se hace sólo a las instituciones, la derecha se encuentra en plena batalla cultural contra la izquierda.

    -¿Piensa que el otro resultado de estas elecciones ha sido la normalización de la extrema derecha?

    La extrema derecha sale legitimada. Es un actor que ya es permanente, ya se pacta y se convive con absoluta normalidad. Ya no es molesta ni para la derecha ni para el establishment. ¡Al contrario! Todo esto tiene la consecuencia de que en algún momento puede terminar mal. No olvidemos que el discurso de odio es combustible para la violencia. Pienso que puede haber una escalada de violencia sin precedentes dentro de poco tiempo.

    Esto de las cartas (amenazantes) puede parecer anecdótico, pero no lo es tanto. Deberíamos ver cómo lo gestionará la democracia, si el Estado español pone freno. Pero todavía no sabemos quién envió las cartas, aunque tengo la impresión de que Interior ya lo sabe.

     
    • Alberto Espejo 5:12 pm el 8 mayo, 2021 Enlace permanente | Responder

      Hay razones internas y externas para analizar cualquier fenómeno político y sus consecuencias para la sociedad, como es el caso del triunfo de un FASCISMO PEOR que el que mantenía a Franco en el siglo XX y con el que diseñó las bandas delincuentes que aún alcanzan «TRIUNFOS» electorales, siempre en política el consevadurismo es esencialmente criminal y sus instituciones iguales: creen que la política es política del genocidio, del robo de propiedades públicas y privadas, de la persecución a opositores y su encarcelamiento, la proscripción de partidos populares que se identifican con lo DEMOCRÁTICO y el autoritarismo basado en la REPRESIÓN física, social y económica., Un pueblo DEPRIMIDO, triste y paranoico, formas del miedo y el TERROR. ¿Y si es tan SINIESTRO por qué ganan elecciones? Porque MIENTEN y viven una realidad dual sobre la que operan, ¿quieren los seres sociales CAMBIOS para mejor vida en épocas de CORONA y con hambre? Pues inventemos un DISCURSO, el «POPULISMO» o «COMUNISMO» que vienen por la casa, los hijos, el automóvil y sus «DDHH». Y de tanto taladrar cerebros los votantes terminan CREYENDO al Grupo Prisa y otros MEDIOS y REDES, el cuento, la fábula que las uvas aún siguen verdes para llevárselas los «TRIUNFADORES» que serán los VERDUGOS del PUEBLO. Por otro lado, los dirigentes políticos subestimaron la militancia, y ¡¡ eso que tuvieron las luchas independentistas catalanas para darse cuenta!!, pero no, mejor dejemos para mañana lo que hay que hacer hoy. Tiraron por la borda los años de construcción de Podemos, la confianza popular y las peleas internas de jardín de infantes. Y Ayuso avanzó y Madrid se arrepentirá de haberla «UNGIDO». ¡¡¡Tiren la corona por la borda y a los jueces por la ventana!!! Muy buena entrevista.

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  • mesmontse 10:43 pm el 5 March, 2021 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España   

    ESPAÑA – PROTESTAS POR PABLO HASEL: La Revuelta de los Nadie 

    «Somos lo que ves, no hay más, no busques la bestia negra/ de la que hablará mañana toda la prensa, nos sobran motivos para protestar…Hoy no venimos de, ni vamos a, somos la mala hierba que crece / entre los que nos prohiben y nos prescriben contratos y ocio basura y ETT’s que nos exprimen….Máquina de guerra ingobernable, garra de la gente de la calle, un, dos, un dos tres, arriba, un esfuerzo más. Los coches cruzados en la calzada detendrán el paso de la banda uniformada/se oyen las sirenas, llueven las pedradas, el fuego iluminará la madrugada», dice una vieja canción de los años 90 de un grupo musical nacido en Madrid llamado Hechos contra el decoro, cuya letra completa pueden leer a continuación y que es más clara que muchos discursos sociológicos.

    Danza de los Nadie Letra : Antonio Muniz / Angelo Mancini / Eva Reina

    «Esta noche mi gente, de frente / tiene una cuenta pendiente / y la va a querer cobrar. Los callejones vomitarán su rabia en las avenidas/ va a ser interrumpida la pulcritud del mármol/ de los palacios por la estampida/De nuestras botas que ya están rotas de bailar al son del poderoso/ al compás del que atribuye la norma, esta noche les va a costar/ cazar a las sombras que emboscadas en la oscuridad atacan y escapan, clavan su aguijón/saltan de un lugar a otro y rompen el cristal del consenso que estalla si la calle no se calla

    Parecía más resistente lejos de nuestras pedradas/Adelante, adelántate, ven a ver lo que es tu propia fuerza/ míralo con tus ojos sin rostro y verás que no hay vías muertas/ así que no es real la facilidad con que nos dan la respuesta/ la proposición de los Sin Rostro es una pregunta abierta / Hoy no venimos de, ni vamos a, somos la mala hierba que crece / entre lo que nos prohiben y nos prescriben contratos y ocio basura y ETT’s que nos exprimen.

    Y tenemos miedo, claro, pero es un viejo conocido que en forma de uniformado/ o de larga cola del paro nos ha echado amenazante pero hoy nos verá de frente y también se llevará su parte / Confundimos la luna con farolas/ confundimos estrellas con espejos, sí/ Todo empezó el día que a mamá se le agrietaron los pechos / y de sus pezones tan sólo brotó veneno. Esa es la leche que nos dieron. Esa es la leche que mamamos, sí/ y baila al aire la danza de los Nadie, el ritmo de los Sin Rostro hoy se extiende calle a calle.

    Somos lo que ves, no hay más, no busques la bestia negra/ de la que hablará mañana toda la prensa, nos sobran motivos para protestar… sí, rabia acumulada bum bum bum bum!! /No es broma la que se avecina/Nos movemos rápido, calculamos el momento, la adrenalina a tope y los ojos bien abiertos/. Se colmó el vaso hace tiempo y estamos dispuestos a plantarles cara hasta quedar sin aliento.

    Piedras y carreras contra equipados matones, los siempre golpeados cansados de ser ratones, hoy son salvajes gatos enfrentados a las razones de la economía privada y sus instituciones/.Máquina de guerra ingobernable, garra de la gente de la calle, un, dos, un dos tres, arriba, un esfuerzo más. Los coches cruzados en la calzada detendrán el paso de la banda uniformada/se oyen las sirenas, llueven las pedradas, el fuego iluminará la madrugada»

    «Básicamente es una revuelta»

    ANDREU BARNILS/ VILAWEB

    Manuel Delgado (1956) es doctor en antropología por la Universidad de Barcelona y forma parte de la junta del Instituto Catalán de Antropología. A raíz de los acontecimientos de estos días, con las manifestaciones de los jóvenes en la calle desde que Pablo Hasel fue enviado a prisión, el medio catalán VilaWeb entrevista al profesor Delgado como voz académica autorizada para explicar la diferencia entre «violencia» y «revuelta», contextualizar los hechos vividos y entender por qué no hay una dirección definida en las manifestaciones.
    El Dr. Delgado es autor de más de veinte libros, pertenece al Observatorio de Antropología del Conflicto Urbano, y recientemente prologó «La danza de los nadie», que es una antropología de las manifestaciones.

    -Esto que vemos estos días, ¿son disturbios o violencia? ¿Cómo lo define?

    -Es un motín, un levantamiento. En una prisión hay un motín cuando los presos se sublevan. Básicamente es una revuelta. Y punto. El término ‘violencia’ tiene una problemática porque está muy escorado ideológicamente. Los violentos son siempre los otros. El mismo hecho, objetivamente idéntico, puede tener significados diferentes, y recibir valoración moral distinta, por mucho que sea idéntico. Si la imagen de unos contenedores ardiendo, gente tirando piedras a la policía y un vehículo de policía en llamas, fuera de Caracas sería «la expresión de las ansias de libertad del pueblo venezolano». Aquí es «terrorismo urbano». Y esta es la cuestión. Las palabras que usamos parece que describan hechos naturales, y no lo son. Describen hechos con valoración no sólo moral, sino también ideológica.

    -¿Por qué han salido a la calle los jóvenes?

    -Los motivos por los que se desencadenan (las revueltas) tienen dos niveles: el explícito, inmediato, que hay un hecho particular que lo desencadena (envían un rapero a prisión) y otro, que implica la emergencia de malestares que son crónicos en una sociedad hecha de injusticias y asimetrías. No son estallidos psicóticos del populacho. Siempre hay motivos para la revuelta, en una ciudad. No quiere decir que sean justificadas todas desde un punto de vista ético, sino que son explicables. . Aparte que puedas, o no, compartir las razones que lo desencadenan, no son fenómenos irracionales. Tienen, a menudo, una cierta dimensión ritual que tiene que ver con el malestar crónico, que cuando encuentra una oportunidad, se expresa. Se entiende que el recurso a la violencia lo realizan segmentos sociales que no tienen otra manera de expresar su descontento. No lo hacen por vicio. Lo que me interesa decir es que estos eventos cuestionan la presunción de que hay una normalidad ciudadana. Y que advierten de la naturaleza intrínsecamente conflictiva de las sociedades complejas, y de la misma naturaleza de las ciudades.

    -¿Malestar crónico ligado al capitalismo solamente?

    -No creo que ninguna sociedad compleja sea justa. Es imposible. Nunca hay una sociedad suficientemente justa y bastante libre. Por lo tanto, habrá este tipo de estallidos, cuando el malestar flota. Hace pocas semanas que estallaba una revuelta urbana en Copenhague. Ni siquiera una sociedad nórdica socialdemócrata se libra de ello.

    ¿Qué opina de «todos los disturbios son por infiltrados de la policía. Los manifestantes son pacíficos, los violentos son infiltrados?

    -Cualquier explicación que simplifique el fenómeno, atribuyéndole una causa conspirativa, es tan absurda como pensar que la violencia policial es consecuencia de la presencia de psicópatas en sus filas. No. Hay segmentos sociales que están descontentos y la juventud es el brazo ejecutor. Y esto no es nuevo. Recordemos como fueron las huelgas generales de 2010 y de 2012; las luchas de los estudiantes contra el plan Bolonia; la protesta contra el desalojo de Can Vies; la «intifada» de 1990 del Besòs (un barrio), la del cine Princesa de 1996. Los acontecimientos de estos días no han sido ni remotamente de la intensidad de los octubre del 2019.

    -También recuerdo estallidos en las victorias del Barça.

    -Y también entonces había saqueos de establecimientos. No hay nada nuevo. Y menos en Barcelona. Por eso es la Rosa de Fuego. Que en Barcelona haya disturbios, debería verse como una tradición popular. (N.de la E. «Rosa de fuego» [Rosa de foc ] es el apelativo que se puso a Barcelona a raíz de los sucesos de la Semana Trágica de 1909, durante el reinado de Alfonso XIII -abuelo del emérito Juan Carlos I- cuando se movilizó a los reservistas para controlar militarmente el norte de Marruecos. Los reservistas eran padres de familia de la clase obrera. Las clases pudientes quedaban excentas de ser movilizadas, pagando una suma equivalente a los salarios de dos años de trabajo de un obrero, una cantidad inaccesible pra los trabajadores. La revuelta en Barcelona dejó casi 500 heridos, alrededor de 150 muertos, 1700 detenidos y 5 ejecutados por la monarquía de Alfonso XIII. Uno de los ejecutados fue el pedagogo anarquista Ferrer Guardia, a quien se acusó de ser «instigador» de las protestas. En casi toda Europa se protestó por la ejecución de Ferrer Guardia. En Buenos Aires lanzaron bombas contra el consulado español).

    -¿Qué elementos rituales ve usted, estos días?

    -En una sociedad con unas fuerzas de seguridad debidamente entrenadas los enfrentamientos en la calle no suelen dejar víctimas. Aquí sí que hay, como hemos visto con la chica que ha perdido el ojo (por un disparo policial de bolas de goma). Pero tienen una dimensión ritual en la medida que tienen mucho de protocolo en que la agresión es limitada. Hay unas imágenes de unos Mossos que empujan una chica, se retira, y de repente reclama unas gafas que le han caído. Y los Mossos cogen las gafas y se las vuelven. Algo no priva la otra dimensión. Cada ciudad tiene formas de protesta específicas. El uso sistemático y generalizado de cócteles molotov en Grecia, aquí no tiene tanta intensidad. Aquí la tendencia es quemar contenedores (de basura). Y que tiene una dimensión expresiva, que va más allá de la instrumental. No se trata sólo de impedir el paso de la policía.

    -¿Cuál sería el simbolismo del contenedor?

    -La idea de manipular elementos del mobiliario urbano implica, aunque parezca una paradoja, darles una dignidad que no tienen. Convertirlos en protagonistas de la Historia cuando habitualmente son residuos, elementos marginales de la vida cotidiana. Son como los adoquines que se levantan en una revuelta clásica. Aquel contenedor siempre está allí. Lo encuentras cada día. Y de repente tiene un sentido que no le habían dado sus diseñadores.

    Cuando un establecimiento es atacado, ¿se puede saber si quien ataca es un policía infiltrado o un manifestante? ¿Se puede discernir esto a través del objetivo atacado?

    -No. Recuerdo la cumbre del Banco Mundial (2001). Ese día sí había pruebas de policías infiltrados y actuando. Ahora no tengo ninguna prueba. ¿Quiere que le diga cuál es el sentido que tiene todo esto? Hay una película que se llama Battle in Seattle (Batalla en Seattle) . Como siempre, tenemos los «manifestantes buenos» y los «manifestantes malos». Y en un momento determinado unos manifestantes buenos reprochan a los malos que rompan cristales. Los malos se detienen, miran a los buenos, y dicen: «como quieras, pero estos días se recordarán por nosotros, no por ti». Y esto es objetivamente cierto: si estos días el caso de Hasel y la democracia en España ha tenido eco internacional no ha sido por el 52% de independentistas que parece que hay en la Cataluña votante, sino por las imágenes del Paseo de Gracia (una de las avenidas principales de Barcelona) en llamas . Objetivamente es así. Hay una inteligencia (colectiva) que actúa, a veces sin ser conscientes de ella ni la gente que las encarna. Hay actuaciones colectivas que no responden a ningún centro, y tienen que ver con una especie de comunicación telepática, y que la gente se mueva como un ballet, de manera coordinada, inconsciente. Esto se llama conducta colectiva.

    -¿Una especie de inconsciente colectivo?

    Lo explico siempre en clase: el inconsciente es lo colectivo. Esto diferencia a Marcel Mauss de Carl Jung. Jung dice que hay un inconsciente colectivo. Y lo que hay son acuerdos automáticos entre desconocidos, que no necesariamente tienen que responder a instrucciones ni órdenes.

    «Quisiéramos hablar con los manifestantes. Y no encontramos a nadie con quien hablar «, dicho por la policía.

    -Porque en la dirección no hay nadie. Es como una niebla a ras de suelo. No se comportan como individualidades. Es otra cosa. Es un ser que puede estar unido, fusionado, o puede ser molecular y dispersarse. Hablamos de fenómenos de masas, que no son nunca irracionales. Y tienen mecanismos internos que advierten de la presencia de inteligencias colectivas. Y que cada elemento es una terminal, pero sin centro. Estos movimientos tienen cabecillas, pero a la vez no tienen ninguno. Hay una canción que lo dice: «La gente no es capaz de ver la potencia que tiene». La idea de que son capacidades autogestionadas, endógenas, organizadas desde dentro es lo que cuesta entender. Entonces creen que debe haber alguien detrás, o la policía emboscada, o los anarquistas extranjeros. Y no aceptan, no aceptan, que hay formas de pensamiento que se ejecutan de forma colectiva y sobre la marcha. Esto hace apasionante este tipo de fenómenos.

    -También se ha dicho: «Todos estos jóvenes, y sin dirección. Nadie aprovechando ni marcando estrategia«.

    -Es que arriba no hay nadie. Ni detrás. Por eso asusta. Porque a nadie le pueden decir: «lléveme ante su jefe».

    -Entonces, la consecuencia política de todo esto puede ser nada… o todo.

    -Evidentemente habrá una lectura y una capitalización. Un aprovechamiento en un sentido o en otro. La vindicación y la fuerza contra las sentencias (judiciales, contra los líderes independentistas) afectaba a una parte de la población que se sentía rabiosa. En este caso, hay menos gente en la calle. Y aun así la repercusión política es mucho más fuerte. Básicamente por el cuadro en el que nos encontramos.

    En las manifestaciones, se ven chicos de quince años, dieciséis, diecisiete.

    -¿Qué espera? ¿Que vaya la gente mayor con dolor de caderas? Si esto es tan indignante qué se piensan que fue mayo de 1968 en París. Y ahora hay políticos que presumen de haber estado allí. No jodamos. Aquello sí que fue violencia callejera. Y mira. Ahora lo celebran.

    -Puede pasar igual ahora: estos días indignación, y dentro de unos cuantos años, elogios. Dirán «Yo estaba allí».

    -Yo a los dieciocho años estaba en la galería de menores acusado de agredir a un policía. Realmente no fui yo. Hicieron «pesca milagrosa», como pasa ahora. Y me hicieron consejo de guerra por un acto que era eso mismo que vemos ahora: violencia contra la policía. Pues hace unos años me dieron un diploma y novecientos euros por este hecho.

    -¿Quién?

    -La Generalitat (el gobierno de Cataluña). Lo debo tener por ahí, le puse un marco. Me hizo ilusión, dice: «El presidente de Cataluña, en nombre del pueblo catalán, rinde homenaje solemne al señor Manuel Delgado Ruiz en reconocimiento a su contribución a la causa de la libertad y la democracia durante la guerra civil y la dictadura franquista . Sea su compromiso durante esos años de oscuridad ejemplo de generosidad, dignidad, coraje y amor a la libertad, a la democracia, y a Cataluña para las generaciones posteriores». Firmado por el presidente de Cataluña y el consejero de Interior (de 2006). El mismo consejero de Interior, que era justamente el responsable de la represión de los estudiantes que protestaban contra el plan Bolonia. Como le decía antes: «los violentos son siempre los otros».

    La protesta se dirige contra los Mossos (policía de Cataluña) y la policía española y, al final, la furgoneta que queman es la de la guardia urbana (policía municipal).

    -En septiembre del año 2010, quemaron un coche de la guardia urbana en la plaza de la Universidad. En otra oportunidad quemaron dos furgonetas de la policía nacional junto a la prefectura. La razón es sencilla: estaban allí (cosa que deberíamos preguntarnos, ¿qué papel tiene la policía urbana a la hora de reprimir manifestaciones?).
    Ya sea que se indignen o no, (ante las protestas), estos fenómenos se volverán a producir dentro de un año. Y repetiremos lo mismo. Lo que podríamos preguntarnos es por qué no pasan más a menudo, si hay tanto descontento … El nivel de descontento, tristeza, infelicidad, que nuestro sistema de vida impone a las personas les da motivos para que estén cabreadas. Y no queremos aceptar que hay una dimensión pasional que acaba emergiendo. Se quieren ciudades desapasionadas. Pues las ciudades son así. Todas. Las grandes ciudades han vivido episodios de estos constantemente: París, Londres, Nueva York, permanentemente se ven sacudidas por estos hechos.

    -Pero esta vez también Girona. ¿Girona saliendo a la calle?

    -¡Por favor! Si ha habido revuelta vecinal hasta en Burgos, con lo que ocurrió en el barrio de Gamonal (N.de la E.: en 2004 en hubo una semana de movilizaciones en un barrio de Burgos -una ciudad de Castilla muy conservadora- contra el plan municipal de invertir una desorbitada suma en remodelar una avenidad, en perjuicio de las mejoras que necesitaban los vecinos. Tras manifestaciones, quema de contenedores, ataque a las obras y a sucursales bancarias, el alcalde desistió de su plan). ¡Y el día que quemaron el Ayuntamiento de Cervera, ya hace muchos años! Hay algo de lo que no somos conscientes: siempre pasan estas cosas. ¡En Murcia quemaron el Parlamento murciano! (en 1992, los trabajadores de la industria naviera que protestaban por la reconversión industrial impuesta por la UE, tiraron un cóctel molotov que incendió el Parlamento de Murcia). ¡Y en Cartagena! Tanta sorpresa con el Capitolio, y en Murcia quemaron directamente el Parlamento.¿ Y Reinosa? (en Cantabria, en 1987, durante un mes hubo una revuelta social contra la reconversión industrial) ¿Y Rentería? (en Euskadi, en 1986, revueltas contra la reconversión industrial) ¿Y Gijón? (en Asturias, protestas mineras en los 80). Puede pasar en cualquier lugar o momento. En cualquier momento puede pasar cualquier cosa.

    Explique la expresión «violencia estructural del sistema».

    -Eso es un lugar común de los que se sublevan. Aunque pueda parecer una paradoja, esta gente no se levanta «contra el orden establecido». Se levanta contra el desorden establecido. En el fondo los que tiran piedras son la gente de orden, que aspiran a un orden. Y que entienden que el capitalismo no puede existir si no es a partir de una violencia crónica. Sorda. Constante. Que no es estructural. Es estructurante. El capitalismo funciona a partir de ejercer la dominación de una minoría sobre una mayoría. Y que no puede hacerlo sino a través de la violencia. Y que por definición actúa imponiendo, destruyendo.
    Ya lo dije antes: quemar un contenedor es un acto de «terrorismo urbano», y destruir un barrio es «hacer crecer la ciudad». El capitalismo es violencia. Y no es estructural. Es estructurante. E insisto: hablo como académico. Esto es lo que explico en clase. Este es mi tema.

     
  • mesmontse 7:36 pm el 26 February, 2021 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: España, ,   

    ESPAÑA: Las investigaciones sobre quién dirigió la operación golpista de 1981 señalan al ex rey Juan Carlos 

    Iñaki Anasagasti: VIÑETA: FRACASO DEL 23-F

    Hoy todos los relatos serios sobre el 23-F coinciden en los detalles básicos. Juan Carlos estaba detrás de la operación y movía los hilos de un puñado de golpes diversos que se cruzaron y que se estorbaron, incluso, los unos con los otros.

    El Elefante Blanco: un bar de citas eróticas de Madrid esconde la clave más oscura del 23-F


    El famoso nombre en clave que ocultaba la autoridad militar era, en realidad, el nombre del club nocturno frecuentado por Juan Carlos, en los bajos de un hotel de Madrid

    VICENT PARTAL / VILAWEB

    El pasado 23 de febrero se cumplieron cuarenta años justos. A las 06:23 del 23 de febrero de 1981 un teniente coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero, irrumpió repentinamente en el hemiciclo del congreso de los diputados español en Madrid. Las dos estrellas de ocho puntas que lleva en las mangas de la chaqueta acreditaron ante los diputados más habituados a los rangos militares que tienen ante ellos a una autoridad militar. Al tricornio, este sombrero fuera de época que aún identifica a la Guardia Civil, lo reconocieron todos. Cuando Tejero alza el brazo con una pistola no hay ninguna duda de que ha comenzado un golpe de Estado, uno más en la historia de España. Rápidamente sonarán algunos tiros dentro del Parlamento, disparados por los militares que acompañaban a Tejero. Comenzaba así el 23-F, uno de los episodios más oscuros y extraños, si no el más oscuro y extraño, de la llamada «transición española». Y también uno de los más útiles, finalmente, para el régimen.

    Cuando la situación es serena dentro del hemiciclo, después de los disparos y de alguna disputa, un capitán sube al púlpito. Se llama Jesús Muñecas y las frases que pronuncia, apresuradamente, son estas: «Buenas tardes. No pasará nada, pero vamos a esperar un momento que venga la autoridad militar competente para disponer … lo que tenga que decir y que él mismo … diga a todos nosotros. O sea, que estén tranquilos. No sé si será cuestión de un cuarto, veinte minutos, media hora … Me imagino que no será más. «

    La «autoridad competente», este concepto tan arraigadamente militar que Pedro Sánchez recuperará sin nada de vergüenza años después para justificar su actuación durante la pandemia del coronavirus, no se presentó nunca, pero el golpe de Estado acabó triunfante de la manera más imprevista posible.

    Su objetivo político, principalmente, de frenar el Estado de las autonomías y enaltecer y fortalecer acríticamente la monarquía, tuvo éxito completo. Juan Carlos, aquel heredero de Franco a quien el PCE había rebautizado con el mote de Juanito, el Breve, fue directamente santificado. Tenían que pasar décadas antes de que todas, o casi todas, las acciones reprobables del personaje que había robado la corona a su padre llegaran a la gran mayoría de la población y lo llevasen a la situación de vergüenza y oprobio que vive ahora. Sin embargo, mientras tanto, el régimen gozó de tres décadas en que se afianzó, en buena parte gracias a la falsa teoría de que Juan Carlos había salvado la democracia.

    Hoy todos los relatos serios sobre el 23-F coinciden en los detalles básicos. Juan Carlos estaba detrás de la operación y movía los hilos de un puñado de golpes diversos que se cruzaron y que se estorbaron, incluso, los unos con los otros.

    El espectáculo de Tejero con la pistola en la mano no era deseado por la mayor parte de los implicados, porque era poco presentable ante el mundo. Pero pasó y alteró completamente los planes. Unos planes que no sabremos donde acababan, pero que tenían la complicidad evidente del PSOE e incluso del PSUC -con su dirigente Jordi Solé Tura convertido oficiosamente en ministro de Trabajo del gobierno que los militares querían imponer.

    Abrirse paso en la confusión del 23-F ha sido un trabajo lento. La censura periodística, y la autocensura más aún, ha tenido un gran papel, con los medios callados o silenciando las voces que intentaban investigar cómo había ido todo. El juicio tampoco ayudó mucho, porque más que investigar parecía que querían proteger. Sin embargo, de vez en cuando se ha ido escapando algún dato importante por aquí y por allá, que ayuda a entender la dimensión de los hechos y el papel que todo el mundo tuvo.

    Una información muy sorprendente ha saltado hace muy poco en el libro del general Antonio J. Candil «23-F. El golpe del Rey».

    De todas las claves enigmáticas que se usaron aquel 23-F una destaca mucho y ha sido objeto de todo tipo de especulaciones: el Elefante Blanco. Todo el mundo ha oído hablar, pero nadie había podido identificar su significado. Había una «autoridad militar competente», que la mayoría se inclina a creer que era el general Armada, pero por encima de ellos era sabido que había un Elefante Blanco que lo controlaba todo.

    La especulación, lógica, siempre ha sido que la expresión «Elefante Blanco», muy curiosa, identificaba precisamente a Juan Carlos, como la cúpula, el vértice, del golpe de Estado. Pero hasta ahora nadie sabía explicar el porqué de aquella curiosa expresión. Había quien opinaba que había elegido para singularizar el personaje, porque de elefantes blancos hay muy pocos. Otras versiones afirmaban que cuando una manada de elefantes ataca si hay uno de blanco, este es quien encabeza la acometida. Algunos probaron incluso de buscar una pista mitológica. Pero al final todo parece ser más pedestre, improvisado, ridículo y todo.

    El Elefante Blanco era un bar de citas eróticas, frecuentado por Juan Carlos


    Candil afirma en su libro: «El Elefante Blanco no hacía alusión a ninguna divinidad ni a ningún ser superior, ni se refería a ninguna fuerza o poder especial por parte de un ser mitológico, nada de eso. […] El Elefante Blanco era el nombre de un bar de copas, de un bar de citas eróticas -situado en los bajos de lo que entonces era el cine Coliseum y que ahora ya ha desaparecido- en Gran Vía madrileña, donde [el capitán] Cortina había llevado de incógnito al monarca, siendo príncipe, antes de comenzar su reinado, en alguna de las escapadas nocturnas que solían hacer. «

    La explicación encaja como un guante en todo. Efectivamente, José Luis Cortina, entonces comandante, hombre clave de la trama de los servicios de espionaje del CESID y compañero de fiestas nocturnas de Juan Carlos, fue precisamente quien se inventó el nombre en clave y lo usó en una conversación con Tejero días antes del golpe, el 21 de enero.

    Después del juicio y de saberse la existencia de esta clave circularon todo de especulaciones sobre qué quería decir este nombre y de donde provenía. Y evidentemente sobre quién se escondía detrás. Juan Carlos mismo dijo en una entrevista a Jose Luís de Villalonga que él sabía perfectamente quién era el Elefante Blanco. Y Adolfo Suárez, en su biografía, dijo que sólo había dos personas que lo sabían y él era uno de ellos. La frase fue censurada en la edición española, pero aparece en las versiones inglesa y francesa. La censuraron porque era demasiado clara: Suárez escribió que tan sólo dos personas saben a quién se refería Cortina con aquel seudónimo y él, que no es el Elefante Blanco, es uno de los que sabían. Si el otro es Juan Carlos, como el mismo monarca había confesado … En fin, Pilar Urbano, en La gran desmemoria, afirmará más tarde que Suárez le había dicho antes de morir que el Elefante Blanco que guiaba el golpe era Juan Carlos.

    Con el nuevo dato aportada ahora por Candil, el debate toma otra volada. Del club erótico que Juan Carlos visitaba con Cortina, hay pocos datos hoy. Pero establece un enlace directo y fácil de entender entre el monarca hoy huido a Dubai y el seudónimo del dirigente de este golpe de Estado del que se han cumplido cuarenta años.

     
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