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  • mesmontse 2:35 pm el 27 October, 2021 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: Austria, Energía,   

    CRISIS ENERGÉTICA: Austria se prepara para una caída indefinida del sistema eléctrico en Europa 

    En su informe anual sobre amenazas estratégicas, el ejército de Austria considera que una caída generalizada, en toda Europa, del suministro de energía -y el siguiente colapso de las infraestructuras- es un «riesgo realista y al mismo tiempo subestimado». Tal evento se produciría en cualquier momento en los próximos cinco (sí, 5) años. El ministro del Interior ya firmó un acuerdo sobre prevención de apagones y el gobierno ha comenzado una campaña de preparación de la población recomendando aprovisionarse de combustible, velas, baterías, agua potable y alimentos en conserva. El ejército, hace un año y medio que ya ha estado haciendo maniobras para ser capaces de responder ante tal emergencia.

    Austria prepara a la población para un apagón eléctrico indefinido

    «¿Qué hacer si todo está parado?» reza el cartel de la campaña gubernamental austríaca


    El gobierno comienza una campaña de información para concienciar a los ciudadanos de los peligros del apagón y les recomienda acumular provisiones. Las medidas de prevención de los grandes apagones eléctricos en Europa son claramente insuficientes

    VILAWEB

    El gobierno de Austria ha empezado a preparar a la población para una crisis eléctrica que implique un apagón indefinido y generalizado en Europa. De este modo, el ejecutivo que comanda Alexander Schallenberg quiere concienciar a los ciudadanos de un peligro cada vez más real. «La cuestión no es si habrá un gran apagón, sino cuándo», ha declarado la ministra de Defensa, Klaudia Tanner. Según la agencia EFE, existen varias causas que podrían desembocar en este apagón continental, pero las principales podrían ser problemas técnicos o sobrecargas por picos de demanda que desestabilizen el sistema.

    El gobierno ha comenzado una campaña de información, tanto en medios de comunicación como en las calles, que recomienda a los austríacos proveerse de los productos necesarios para “sobrevivir” al apagón. Entre los materiales y productos de supervivencia se encuentran combustible, velas, baterías, agua potable y alimentos en conserva. El Ministerio de Defensa ha señalado que tener reservas suficientes equivale a tener material para dos semanas de camping. Además, el ejército resaltó la importancia de cooperar con los vecinos y familiares para evitar que ningún ciudadano quede desprotegido o vulnerable.

    Los peligros del apagón

    En una sociedad cada vez más digitalizada y tecnológica, un apagón generalizado condicionaría prácticamente cualquier actividad, de la circulación en las calles a la conservación de comida o el uso de cualquier medio de comunicación como ordenadores, teléfonos o internet. Por tanto, el impacto económico, pero también en el día a día de la gente, es casi incalculable.

    Por eso el gobierno ultima las medidas para hacer frente a esta crisis y se ha propuesto preparar y adaptar los cuarteles militares antes del 2025. El plan prevé que sean autosuficientes y, según ha declarado a Efe el teniente coronel Pierre Kugelweis, estos espacios militares servirían de base de apoyo a organizaciones civiles como bomberos y sanitarios.

    En los últimos dieciocho meses, el ejército ha hecho maniobras en las que ha ensayado la respuesta a situaciones como un apagón generalizado, poniendo especial énfasis en mejorar la coordinación con la policía y más organizaciones.

    “Un apagón es una amenaza con un gran impacto en la sociedad. Y es importante que todos los servicios de emergencia, como la policía, las ambulancias o los bomberos sigan funcionando. En caso de apagón, la labor principal de las fuerzas armadas es proveer y apoyar a las demás organizaciones de emergencia”, concluye el militar.

    Los motivos del gobierno austríaco

    El gobierno austríaco ha decidido alertar a la población sobre el posible apagón después de haber valorado varios incidentes recientes. Por un lado, la caída a nivel mundial de las redes sociales vinculadas a Facebook y, por otro, el aumento del precio de la electricidad y la escasez de combustible en Reino Unido. Además, monitorizan más variables como los problemas en ciertas cadenas de abastecimiento, como las relacionadas con los microchips y el encarecimiento de las materias primas.

    El documento del Ejército austríaco sobre amenazas estratégicas

    Efectivamente, el ejército de Austria ha hecho público el reporte anual sobre las amenazas estratégicas. Está escrito en lengua alemana y se puede descargar en la versión pdf .

    Es un documento muy completo e interesante que incluye posibles amenazas futuras a la estabilidad y la seguridad de Austria y de la Unión Europea. Ha llamado especialmente la atención la explicación detallada que se hace de la posibilidad de que la red eléctrica europea no resista y esto origine un apagón generalizado e indefinido, posibilidad que se explica a partir de la página 313.

    Para contextualizar este documento, es necesario tener en cuenta qué ha pasado con el coronavirus. La pandemia ha originado una situación en el mundo, y concretamente en Europa, inesperada y con importantes consecuencias para todos. Y esto ha hecho abrir los ojos a los responsables de seguridad, especialmente de países como Austria, cuya tradición es muy sólida en cuanto a la relación con el ejército.

    Visto de la perspectiva española, se hace difícil entender que el ejército se preocupe de algo así, pero en Austria el ejército ha sido tradicionalmente una especie de columna vertebral del país cuando hay dificultades, como ha ocurrido durante la pandemia. Y prevenir situaciones complicadas socialmente desde una perspectiva profesional y apolítica es una de las tareas que realiza habitualmente.

    De ahí el análisis sobre el apagón eléctrico. Pero sobre todo de ahí la decisión –que es en realidad de donde proviene el impacto de la noticia– de convertir rápidamente las bases militares en espacios autosuficientes que puedan sostener una parte de la infraestructura crítica, no sólo militar sino también civil, del país, en caso de apagón. Concretamente, como explica Der Standard, el diario de referencia de Viena, a más tardar en 2025 habrá cien cuarteles completamente autosuficientes gracias a la inversión urgente de noventa millones de euros. Estos cien cuarteles serán autosuficientes en suministro de energía, comida, calefacción, combustibles, agua y provisiones médicas.

    La ministra de Defensa ha dicho: «La cuestión no es si habrá un apagón general, sino cuándo llegará.» Sus cálculos, los cálculos del informe, es que pasará durante los próximos cinco años.


    Eso es lo que explica el documento, que detalla punto por punto, que el cierre de muchas fuentes de energía europeas coincidirá con la apertura de las conexiones eléctricas transfronterizas en 2025 y, por tanto, con una mayor dependencia eléctrica del exterior.

    En los próximos meses y años, las últimas seis centrales nucleares alemanas y buena parte de las francesas –al menos, 13 reactores de los 57 existentes– se habrán apagado y Polonia habrá cerrado la mayor parte de las centrales de carbón. También se analizan posibles sabotajes o incidentes como el que hubo hace poco en una línea de alta tensión suiza y se tienen muy en cuenta los episodios cada vez más frecuentes de clima extremo, que originan sobrecargas muy repentinas en el sistema, como todos hemos comprobado.

    Pero la parte más interesante del informe es la descripción que hace del impacto real de un posible gran apagón. Porque, partiendo de experiencias de apagones parciales, el ejército austríaco avisa: “Las medidas de prevención de los grandes apagones en Austria y en Europa son claramente insuficientes.” Porque la electricidad ha invadido espacios donde antes no estaba. Por ejemplo, ahora hay muchos edificios con puertas con códigos o alarmas que no se pueden abrir si se va la luz. O grandes instalaciones de transporte y reparto de agua que no funcionan sin electricidad, por lo que habría suministro de agua pero el agua no llegaría a donde debe llegar. Ni habría calefacción eléctrica. Y la fragilidad de la energía de emergencia en los edificios es muy grande.

    La previsión que hacen en Austria es que esto ocurra estos próximos cinco años. Algunos se preguntan si no es demasiado alarmista, pero la mejor respuesta a esta pregunta es este fragmento del informe, delimita muy bien el porqué de esa preocupación y que parece un buen ejemplo de honestidad y de responsabilidad pública:

    “La crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto lo que llevan años advirtiendo los expertos: la sociedad moderna apenas está preparada para crisis de gran alcance en la red e interrupciones del suministro. No sólo faltan equipos de protección y medidas de preparación realistas, sino sobre todo falta una comunicación de seguridad adecuada a la vida cotidiana que vaya más allá de la gestión inmediata de las crisis y aborde repetidamente las medidas preventivas y de autoaprovisionamiento necesarias para afrontar mejor los imprevistos y las incertidumbres. […] Si, como se prevé, ocurren nuevas crisis graves en los próximos años, podría haber trastornos sociales. Para evitarlo, sería necesaria una comunicación de seguridad abierta y honesta: la verdad es razonable para el pueblo.

    «Las crisis que se pueden esperar requieren una gran autoeficacia y capacidad de autoorganización descentralizada porque nadie puede atender de urgencia a millones de personas. La estabilidad social, pues, sólo se puede mantener o reconstruir de abajo a arriba.”

     
  • mesmontse 3:20 pm el 19 August, 2021 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: Energía, ,   

    ESPAÑA: El encarecimiento especulativo de la electricidad, estrategia de las élites contra el gobierno 

    El precio de la luz en España registra las subidas más altas de la historia y ya es una de las preocupaciones principales de los ciudadanos. Desde ayer miércoles a hoy, ha subido el 7,60%, situando a España, junto a Portugal, como los países con el precio de electricidad más alto de la UE. Concretamente, es un 13,63% más caro que en otros Estados de la Unión. Esto, unido a que los salarios en España están por debajo de la media de la UE, y con un índice de pobreza general que no para de aumentar, hace que el 10 % de la población esté en situación de pobreza energética. Ya el pasado invierno (enero de 2021), un millón y medio de hogares no podían permitirse poner la calefacción ni una hora al día. Y en verano, con unas temperaturas diurnas disparadas y noches tropicales (cuando la temperatura nocturna no baja de 20 grados) cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático, especialmente en el sur y el este de España, tampoco pueden conseguir refrescar las viviendas para lograr descansar.

    Hay que señalar que en Portugal el IVA de la electricidad es del 6% desde 2019 y en España es del 21%, si bien el gobierno de Sánchez lo ha reducido temporalmente al 10% hace un mes y hasta fin de año, en un intento por frenar el coste de la factura de la luz para los ciudadanos. Pero todos los intentos del gobierno son infructuosos y según las organizaciones de consumidores, la factura de la luz de un usuario medio en agosto será “la más cara de la historia” en España. Por su parte, las empresas eléctricas, en el mes de junio pasado han registrado un aumento de ingresos del 43,3% con respecto al mismo periodo del 2020.

    Como era de esperar, la subida del precio de la electricidad ha causado el aumento de otros sectores. El más perjudicado ha sido el rubro de la alimentación: el precio del aceite se ha increcementado un 20%, el del agua mineral y los zumos de frutas, el 7,4% y la fruta fresca, el 4,4%.

    Mientras tanto, los expertos en economía dicen que el encarecimiento de la factura eléctrica se debe al incremento del precio internacional del gas que utilizan las centrales eléctricas en España para la producción, o de los derechos de emisión del CO2. Pero las organizaciones de consumidores señalan que las plantas que usan energía hidroeléctrica han inflado sus precios aunque no les afecta el precio del gas.

    Hay analistas políticos que ven en esta escalada de la factura de la luz una maniobra de desestabilización por parte de las élites españolas contra el gobierno de Pedro Sánchez, al estilo de las vistas en Latinoamérica en los años 70 del siglo pasado, y más recientemente, contra gobiernos como el de Néstor o el de Cristina Kirchner en Argentina.

    El recibo de la luz como estrategia de desestabilización

    XAVIER DIEZ / VILAWEB


    En Historia, como en política, no existen las casualidades, sino causalidades sospechosas. La subida estratosférica del recibo de la luz, que en este último año ha subido a máximos históricos, no se debería pensar aisladamente como culminación de un cúmulo de fatalidades climatológicas o de mercado, sino como algo vinculado a unas relaciones de poder conflictivas dentro del Estado español, en un momento de crisis de régimen.

    Ciertamente, cualquier experto a quien se consulte podrá exponer cuestiones relativas al impuesto por emisiones, el IVA, el complejo sistema de compra -y especulación- de la energía … Sin embargo, lo esencial es que la privatización del monopolio energético -y la conversión en un oligopolio posaznariano con la colaboración entusiasta de servidores del Estado- tiene mucho que ver.

    Hay elementos que no deberían pasar desapercibidos. La revelación periodística -aunque era un secreto a voces- de grupos como El Corte Inglés detrás de organizaciones como Hazte Oír, al parecer, uno de los principales financiadores de Vox, es la punta del iceberg de unas élites españolas post imperiales, dispuestas a romper las reglas del juego democrático no sólo para acabar con el independentismo, sino también, contra el espacio de Podemos y todo su conjunto de cuerpo ideológico que representa una enmienda a la totalidad de la arquitectura reaccionaria de una derecha española antidemocrática.


    Otros elementos a considerar también, es que esta subida del precio de la electricidad coincide con algunas medidas de la ministra de Trabajo y vicepresidenta segunda del gobierno de Sanchez, Yolanda Díaz, sin duda la ministra más brillante de Podemos. (N.de la E. Yolanda Díaz, nacida en 1971, en Galicia, abogada de formación, es militante del Partido Comunista de España y miembro de Podemos). Entre estas medidas hay que citar, la entrada en vigor de una ley sobre los repartidores que obligaría a las grandes plataformas como Glovo, Deliveroo, y otros, a contratar a sus trabajadores, y éstas no han escondido mucho su voluntad abierta de desobedecer la ley. También hay que citar el envío de inspectores de trabajo a los «cortijos feudales» del sur -donde las formas esclavistas flirtean con las relaciones laborales de las plantaciones- que está generando un disgusto profundo ante los elementos más reaccionarios del empresariado. Este grupo social, que ha disfrutado de impunidad durante la totalidad del Régimen del 78, y que abastece de dinero, de votos y complicidades a la ultraderecha, ha tenido la fuerza suficiente para sabotear cualquier intento de corregir la reforma laboral del PP, a menudo con el apoyo tácito de una propia Unión Europea que, fundamentada en el principio de la especialización geográfica de la producción, asigna a España este frágil y precario papel del turismo, servicios, y economía de casi plantación, esclavismo incluido.

    Si bien, mi opinión es escéptica sobre el papel de Podemos como fuerza política, ya que es una especie de cruce de la que se ha valido Pedro Sánchez para imponerse internamente a su propio partido, el cual forma parte de este régimen autoritario posfranquista. El impacto de las políticas de este gobierno español de «centro izquierda» -por ponerle una etiqueta fácil- resulta más bien limitado a efectos prácticos. Sin embargo, a partir del momento en que, el 3 de octubre (de 2017), el monarca español hizo un pronunciamiento, los sectores franquistas de la economía, la judicatura, la cultura y el periodismo, han protagonizado un golpe de Estado que ha declarado una guerra abierta, incluso en contra de su gobierno.

    Cualquiera que tenga la paciencia de mirar las televisiones públicas y privadas españolas, y especialmente sus informativos, puede llegar a ser consciente de esta guerra abierta y las estrategias de desestabilización al gobierno. La campaña contra los indultos (a los políticos catalanes independentistas encarcelados), las movilizaciones negacionistas de la pandemia -si hay un ejemplo de gestión pésima de la pandemia, lo encontraremos en la Comunidad de Madrid (gobernada por el trifachito), y no en Valencia o Barcelona-, la exageración de episodios violentos (la delincuencia ha caído en las últimas décadas, a pesar de que se dibuje un clima de inseguridad permamente) y, finalmente, un encarecimiento especulativo de la energía. Todo junto es una maniobra clásica de desestabilización.

    La estrategia no es demasiado diferente de la vivida en Latinoamérica. Salvando las distancias, podríamos hacer paralelismos con las maniobras contra Allende, en Chile, o contra el matrimonio Kirchner, en Argentina. Se busca un clima de crispación, enemigos internos, y una manipulación a conciencia de la opinión pública, adobada, además, con los errores, incompetencias, e impotencias de unos gobiernos que se han dejado tomar buena parte del poder a manos de las grandes fortunas, en pleno proceso globalizador.

     
  • mesmontse 12:06 am el 16 August, 2021 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: , , Energía,   

    TRANSICIÓN ENERGÉTICA – BATERÍAS : China crea baterías que prescinden del litio 

    El pasado 29 de julio el gigante chino de baterías  Contemporary Amperex Technology Co Ltd (CATL)  presentó una de las primeras baterías de iones de sodio del mundo. Según el Instituto de Investigación de CATL, su primera batería de iones de sodio puede alcanzar una densidad de energía de 160 Wh / kg, actualmente el nivel más alto del mundo, y es capaz de cargarse al 80 % a temperatura ambiente en 15 minutos. Y ya tienen en vista una segunda generación de baterías de iones de sodio con una densidad energética de 200Wh/kg. Estas baterías pueden llegar a sustituir por completo las baterías de litio. China ve un gran potencial en las baterías de sodio e incluye esta tecnología en su plan nacional de la energía. «Una de las razones importantes por las que CATL desarrolla baterías de iones de sodio es que existe un alto riesgo de seguridad en la cadena de la industria de baterías de iones de litio debido a la alta dependencia del país de fuentes extranjeras», señalaron analistas chinos.

    Una nueva generación de baterías ya permite hacer la transición energética



    China se pone al frente de la carrera por una de las tecnologías fundamentales en la revolución energética

    MARC BELZUNCES / VILAWEB


    La tecnología de baterías de litio actual ya permite hacer la transición energética con renovables y prescindir del uso de combustibles fósiles. Sin embargo, las baterías actuales se basan en las que se inventaron los años noventa para los ordenadores portátiles y más tarde para los teléfonos móviles y algunos electrodomésticos. Empresas como Tesla las usaron para los coches porque eran disponibles y más baratas. Sin embargo, algunas empresas y centros de investigación académica tratan de mejorar sus características.
    Las esperanzas están puestas en las baterías de estado sólido, que ya funcionan en los laboratorios, pero que no consiguen llevarlas por el momento a una escala industrial debido a algunas dificultades en la fabricación y los costes derivados. Asimismo, estos últimos meses se han anunciado nuevas baterías con mejoras muy destacables. Desde utilizar elementos más comunes para la fabricación hasta precios más bajos, pasando por una vida útil más larga y una velocidad de carga más rápida. A continuación repasamos las principales alternativas que disputarán la hegemonía de las actuales baterías de litio.

    La principal alternativa: baterías de litio y hierro

    No todas las baterías de litio son iguales. Presentan composiciones químicas diferentes que les dan propiedades diferentes. Las tradicionales y más utilizadas por las empresas automovilísticas occidentales son las llamadas NMC. Las siglas hacen referencia a los elementos, aparte del litio, del que son compuestas: níquel (hasta el 80% de la batería), molibdeno y cobalto. En general, las automovilísticas usan este tipo de química porque es la que ofrece una densidad energética más grande -más allá del precio. Este es un aspecto primordial en los coches y las motos, porque el espacio para la batería es limitado y reducido. A mayor densidad energética -más electricidad cargada por unidad de volumen- más autonomía tendrá el vehículo.

    Hoy en día se construyen muchas fábricas de producción de baterías en todo el mundo para abastecer la industria automovilística, en pleno proceso de electrificación, y a un segundo mercado tan importante, o más: las baterías para los hogares con placas solares y para las centrales eléctricas renovables. La industria tiene dificultades para encontrar suficiente níquel. Según el Servicio Geológico de EEUU, hay suficiente níquel para cubrir las necesidades actuales y futuras. Pero con el incremento de la demanda, establecer nuevas minas no es un proceso rápido, sino que puede tardar años. Esto ha forzado a las empresas a buscar alternativas que empleen materiales disponibles fácilmente en el mercado, y han optado por las baterías LiFePo (litio, hierro y fosfato), que no usan níquel ni cobalto, un elemento caro y polémico. Un paso que seguirán muchos más fabricantes. Sin embargo, no se puede decir que sea una tecnología nueva. En concreto, hay que buscar su origen en la actual primera potencia mundial en baterías: China.

    Las baterías LiFePo presentan ventajas en relación con las NMC, aunque también inconvenientes. En primer lugar, contienen hierro, un elemento muy común y barato. Esto hace que sean más económicas que las basadas en níquel. El principal problema de las baterías LiFePo es la baja densidad energética, comparadas con las de NMC, que hace que los vehículos que las incorporan tengan menos autonomía. Por eso hasta ahora se han empleado principalmente en autobuses, donde hay más espacio disponible para poner baterías.

    China ha invertido mucho en la electrificación de la red de autobuses -el 99% de los autobuses eléctricos mundiales circulan en el país asiático. El resultado de ello es que China domina completamente esta tecnología alternativa -de hecho, no utiliza las baterías NMC-, y los países occidentales han hecho al revés: se han centrado en las NMC.

    Sin embargo, la densidad energética de las baterías de hierro y litio ha mejorado con los años, y hoy incluso empresas como Tesla, al aterrizar en China, han optado por esta química para su gama de autonomía estándar, dejando las NMC para las versiones con más autonomía.

    Un segundo mercado capital donde la densidad energética no es tan importante es el llamado almacenamiento estacionario, en contraposición mercado móvil de los vehículos. Son las baterías que se utilizan en las centrales de producción renovables y en los hogares con autoproducción solar. Aquí generalmente no hay problema de espacio, y el hecho de que las baterías ocupen más espacio para almacenar la misma cantidad de energía se compensa con un precio más bajo. De hecho, la expansión en la producción de las baterías LiFePo ha hecho que este año el precio se haya reducido prácticamente a la mitad. Es en la actualidad la tecnología preferente para los hogares con placas solares, lo que genera que muchas familias que habían descartado adquirir baterías debido al elevado coste y una dudosa amortización económica, ahora empiecen a pensar en hacerlo.


    Además, las baterías de litio y hierro presentan otra ventaja: tienen una vida útil más larga, porque resisten más ciclos de carga y descarga. Si las NMC admiten entre 1.500 ciclos y 5.000, las LiFePO pueden doblar estos valores. Por lo que son más indicadas en los hogares, donde típicamente las baterías deben hacer un ciclo entero cada día, a diferencia de los vehículos, que hacen normalmente un ciclo cada semana. Además, las últimas evoluciones de las LiFePO mejoran la gestión de la temperatura, alcanzando menos y dificultando la aparición de fuego -una de las principales preocupaciones de los fabricantes de automóviles-, en comparación con las NMC. También presentan inconvenientes: la gestión de la carga es más difícil en las baterías de litio y hierro. Mientras que con las de litio y níquel hay una relación directa entre el voltaje y el porcentaje de carga -a menos voltaje, menos carga-, las de litio y hierro presentan el mismo voltaje con cargas entre el 10% y el 90% generalmente .


    En resumen, las baterías LiFePo dominarán el mercado de las baterías durante los próximos años, tanto para coches con autonomía estándar, como para autobuses y baterías estacionarias. El desafío chino ha dado fruto mejorando la densidad y la gestión electrónica de la carga. Occidente, que ha optado por la tecnología tradicional NMC, quedará progresivamente restringido.

    Baterías de carga ultrarrápida: titanato y grafeno

    Como hemos visto, las baterías de hierro y litio hoy por hoy son las llamadas a dominar el mercado. Una situación que podría no durar mucho si una nueva tecnología tiene éxito: la del litio titanato. Es la última generación de baterías de litio disponible en el mercado. La principal ventaja es la gran velocidad de carga: entre 6 y 20 minutos, una mejora muy notable en relación con las LiFePo y NMC. Además, no afecta a su vida útil, que puede llegar a 15.000 ciclos, superior a las de las tecnologías que hemos visto. El principal inconveniente es la densidad energética, y el precio, que es más caro por ser una tecnología nueva. Hoy los nuevos autobuses eléctricos de Moscú las utilizarán, porque cargar rápidamente es fundamental en este tipo de vehículos. Si pasa como con las de litio y hierro y mejoran su densidad energética, pueden ser una de las baterías preferidas en muchos usos, dada su velocidad de carga y la vida útil. Es difícil que pueda competir en precio con las de hierro, porque el titanio es un elemento más caro.

    En cualquier caso, es una muestra de la evolución del mercado de baterías a medida que se expande el uso: pasamos de tener una química para todo, a tener varias químicas que según las características y el precio son más indicadas para unos usos concretos.

    Sin embargo, estas últimas semanas hemos visto anuncios muy prometedores. Tanto, que incluso las novísimas baterías de litio titanato pueden ser superadas rápidamente. No hace mucho, el fabricante chino GAC Aion -no olvidemos que China es la primera potencia en baterías– ha anunciado que pondrá a la venta el modelo Aion V este otoño, que con baterías de grafeno puede cargar de 0% a 80% en ocho minutos, y de 30% a 80% en cinco. Todo ello sin dañar la batería. Este tiempo es uno de los grandes objetivos de los fabricantes de vehículos eléctricos, ya que cinco minutos es el tiempo que se tarda típicamente en repostar con un coche de combustión. Además, el nuevo coche tiene una autonomía de 1.000 kilómetros, y muestra una densidad energética no vista hasta ahora. De momento, y a diferencia de las de litio titanato que ya son una realidad, las de grafeno del fabricante chino son tan sólo un anuncio. Pero habrá que esperar muy poco para saber si realmente se ha alcanzado esta meta, y conocer las características concretas de estas nuevas baterías potencialmente revolucionarias, aparte de su precio.

    Prescindir del litio: sodio y aire

    Las baterías de litio evolucionan rápidamente. El litio es un elemento muy común y fácil de extraer, pero como el níquel, actualmente hay problemas para dimensionar la industria minera y proporcionar suficiente litio debido al gran incremento de demanda. Pero ¿y si se pudiera usar un elemento más común? El 29 de julio la empresa china CATL presentaba la primera generación comercial de uno de los santos griales de la investigación de baterías: las basadas en sodio. El sodio se puede obtener de la sal común -cloruro de sodio- y es un subproducto de procesos industriales que obtienen cloro -utilizado en la lejía, por ejemplo-, y los residuos de explotaciones mineras como son las minas de potasa y las plantas desalinizadoras. Aparte de poder fabricar baterías gracias a uno de los elementos más comunes, ayudaría a reducir, reaprovechar y dar valor a unos residuos con un impacto ambiental importante.

    Esta primera generación de baterías de sodio presenta una densidad energética por debajo de las de litio, pero mejor que las de titanato. La empresa china espera mejorar estos valores las próximas generaciones. Además, puede cargar al 80% en tan sólo quince minutos, y funciona mejor a temperaturas muy bajas, uno de los grandes problemas de las baterías de litio. Falta saber más detalles, como el precio final y la vida útil -número de ciclos-, pero puede ser una tecnología revolucionaria. Puede llegar a sustituir por completo las baterías de litio en los hogares y en las centrales renovables. Un mercado que será más grande que el automovilístico, y rebajará notablemente la demanda de litio y níquel, si es que no consigue sustituirlos en este sector también. Porque, ¿qué hay más común que la sal marina?

    Baterías de hierro y aire

    Bueno, hay un elemento aún más común: el aire. A finales de julio Form Energy (una start up estadounidense creada en 2017) anunciaba la disponibilidad comercial de baterías de aire-hierro. En este caso, esta nueva tecnología se destina a las centrales de producción eléctrica, porque las baterías ocupan mucho espacio – tienen una densidad energética muy baja. Pueden producir electricidad durante cien horas seguidas (cuatro días) y con una décima parte del coste de las baterías de litio, 20 dólares / kWh. Difícilmente otra tecnología podrá competir en precio con ésta, porque hablamos de dos elementos muy abundantes. Además, el hierro se puede reciclar fácilmente. Las baterías de aire-hierro pueden representar una disrupción en un sector, el de la producción eléctrica, que requerirá baterías inmensas para alimentar ciudades enteras.

    Las baterías de aire-hierro pueden representar el paso definitivo para pasar a un sistema energético basado íntegramente en renovables, prescindiendo completamente de las centrales de gas y de la energía nuclear.

    La investigación en baterías continúa

    Casi todo el mundo tiene claro hoy en día que tendremos un sistema energético basado completamente en generación renovable. Las baterías son una tecnología clave para lograrlo, y es por eso que estos últimos años se ha hecho una fuerte inversión en investigación que ahora da frutos. Por un lado, bajar su coste, utilizando materiales más comunes. Por otra parte, mejorar sus características técnicas. Que carguen más rápidamente, que aguanten mejor las temperaturas extremas, y que sean más seguras y no causen incendios. Hasta ahora la atención se había puesto en las baterías de estado sólido, una tecnología que no acaba de llegar debido a las dificultades de fabricación y de su elevado coste. Sin embargo, estos últimos meses hemos visto el anuncio y la maduración de una serie de tecnologías que mejoran notablemente estas áreas. Estamos en el momento inicial de la expansión del mercado de baterías y la búsqueda no se detendrá aquí.

     
  • mesmontse 9:22 pm el 17 January, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: , , Energía   

    ENERGÍA- BATERÍAS: EEUU se propone prescindir de componentes extranjeros para 2030 

    Actualmente las baterías de litio son fundamentales para inmumerables dispositivos, como teléfonos móviles, computadoras, electrodomésticos y vehículos eléctricos, pero su reino tiene los días contados. IBM ha desarrollado una batería cuyos componentes se extraen del agua de mar. El prototipo ya funciona en aplicaciones industriales y ha pasado a la primera fase de comercialización. Obviamente, el diseño y los nuevos materiales son secretos y han sido patentados por la firma estadounidense. Esta innovación se enmarca dentro de las propuestas que espera el Departamento de Energía de EEUU, dentro de sus objetivos para 2030 en el campo del almacenamiento de la energía: fabricación nacional libre de suministros extranjeros de materiales críticos. Estar al día de los avances tecnológicos es básico para interpretar correctamente la lucha geopolítica por los recursos: lo que hoy puede ser un bien imprescindible, puede volverse innecesario en cualquier momento.

    Baterías con componentes extraídos de agua de mar

    Laboratorio de Investigación de Baterías de IBM

    En diciembre de 2019, IBM comunicó que su división de Investigación está diseñando un nuevo tipo de baterías cuyos componentes se extraen del agua de mar. El prototipo ya funciona bien en el laboratorio

    La  firma ya ha patentado tres materiales nuevos que nunca antes se habían combinado en una batería, logrando prescindir de materiales como el litio, el níquel o el cobalto. Los nuevos materiales pueden extraerse del agua de mar.

    La nueva batería puede superar a las baterías de litio en todos los parámetros

    En las pruebas iniciales, demostró que puede superar las capacidades de las baterías de iones de litio en una serie de categorías individuales que incluyen costos más bajos, tiempo de carga más rápido, mayor densidad de energía, alta eficiencia energética y baja inflamabilidad.

    Estas prestaciones tienen un alto interés en el caso de baterías de vehículos eléctricos, por ejemplo, donde importan aspectos como la inflamabilidad, el costo y el tiempo de carga. Las pruebas actuales muestran que en menos de cinco minutos esta nueva batería puede alcanzar un 80% de carga.  Si a eso se le suma, el costo más bajo en la obtención de los materiales, el objetivo de tener un  vehículo eléctrico de carga rápida y bajo costo podría convertirse pronto en realidad. Además, otro factor que hace destacar a esta batería es la sostenibilidad medioambiental en la obtención de los componentes.

    También es superior al nivel de potencia que puede alcanzar la tecnología de batería de iones de litio, y puede diseñarse para un ciclo de vida prolongada.

    Para trasladar esta nueva batería a la etapa inicial de desarrollo comercial, IBM se ha asociado a Mercedes-Benz; a la empresa japonesa Central Glass que es el principal proveedor mundial de electrolitos de baterías; y al fabricante estadounidense de baterías Sidus.

    EEUU aspira a prescindir de suministros extranjeros críticos en 2030

    La nueva batería en desarrollo es una de las soluciones que se espera que se presenten al mercado, especialmente con el anuncio en enero de 2020 del Secretario de Energía de EEUU sobre el «Gran reto de Almacenamiento de Energía».

    El Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE) define este reto como «un programa integral para acelerar el desarrollo, la comercialización y la utilización de tecnologías de almacenamiento de energía de próxima generación y mantener el liderazgo global estadounidense en almacenamiento de energía». El programa contempla que los EEUU puedan «contar en 2030 con una cadena de suministro de fabricación nacional segura que sea independiente de las fuentes extranjeras de materiales críticos»

     
  • mesmontse 7:49 am el 28 December, 2019 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: Energía,   

    FUKUSHIMA: Japón tirará al Pacífico el agua contaminada almacenada tras el accidente nuclear 

    Imagen relacionada
    Tanques con agua radioactiva almacenada en Fukushima

    El 11 de marzo de 2020 se cumplieron 9 años del accidente nuclear en la central de Fukushima, ocurrido tras un terremoto de magnitud 9 que provocó un tsunami con olas de hasta 40 metros de altura, en la costa noreste de Japón. El accidente provocó 3 fusiones nucleares, 3 explosiones de hidrógeno, liberación de radiación a la atmósfera, y vertido de grandes cantidades de agua contaminada al Océano Pacífico.

    En los informes de los comités establecidos por el Parlamento y el gobierno para investigar la causa del desastre nuclear de Fukushima, lo consideraron un «desastre provocado por el hombre». También señalaron que TEPCO (Compañía de Energía Eléctrica de Tokio) nunca consideró la posibilidad de que la planta de Fukushima perdiera todas las fuentes de energía eléctrica en caso de un terremoto o tsunami porque «se adhirió a un mito infundado de que la planta era segura».

    El 80% de las emisiones atmosféricas fueron a parar al Pacífico depositadas por los vientos. Además el agua contaminada que se usó para enfriar el reactor durante los trabajos de emergencia se descargó varias veces en el océano. También hubo varias fugas accidentales de los tanques de almacenamiento y descargas intencionales hasta 2013 para almacenar más agua contaminada.

    Actualmente, las instalaciones alrededor de la central contienen más de 1 millón de toneladas de agua contaminada, almacenada en 1.000 tanques, pero a mediados de 2022 ya no habrá más espacio y el ministro de Medio Ambiente de Japón, anunció en una conferencia en Tokio, que «la única opción» será lanzar esa agua, otra vez, al Océano Pacífico.

    El agua almacenada está más contaminada de lo que se esperaba porque ahorraron en filtros

    En octubre de 2018, The Asahi Shimbum -el segundo diario en importancia de Japón- publicó que el operador de Fukushima, la Compañía de Energía Eléctrica de Tokio –Tepco- había revelado que el sistema de filtrado para descontaminar el agua no había podido eliminar elementos radiactivos como el estroncio 90 y el yodo radiactivo.

    Esto significa que alrededor del 80% del agua tratada de la planta, en 2018 todavía tenía niveles de radiación superiores a los permitidos para el vertido en los océanos. Según la propia empresa TEPCO, tenían 65.000 toneladas de agua ya tratada, que continuaba con niveles de estroncio 90, cien veces superiores a los estándares de seguridad. En algunos tanques, los niveles de contaminación superaban 20.000 veces el estándar.

    Estas fallas –según explica TEPCO– se deben a que no reemplazaron con la debida frecuencia los filtros absorbentes para eliminar los radioactivos del agua, para “mantener el sistema funcionando el mayor tiempo posible”. La compañía informó de los hechos a un subcomité del Ministerio de Industria a cargo del problema del agua radiactiva y simplemente pidió disculpas.

    No hay excusa para no haber reemplazado los filtros que limpiaban el agua radioactiva: cualquiera sabe que un filtro utilizado más allá de su vida útil no cumple su función. ¿Quién puede creer que los ingenieros y técnicos operadores del proceso de limpieza de Fukushima pensaran que unos filtros ya inservibles funcionarían igual? Detrás de tal decisión, obviamente se esconden intentos de abaratar los costes de la limpieza del desastre, que han sido estimados por una agencia del gobierno de Japón, en unos 660 mil millones de dólares.

    En 2016 cuando TEPCO -que aun ocultaba a la opinión pública que no habían eliminado ni el estroncio 90 ni el yodo radioactivo- comunicó al gobierno lo que costaría filtrar el tritio (que se suponía que era el único contaminante que iba quedando), Japón consideró que el método era demasiado caro. Eliminar el tritio del agua cuesta 1.000 millones de dólares en instalaciones y cientos de millones de dólares anuales para operarlas.

    TEPCO dijo a finales de 2018 que iba a filtrar el agua contaminada nuevamente para reducir los niveles de materiales radiactivos por debajo de los estándares de seguridad. Es difícil de creer que desde 2018, hayan tenido tiempo de refiltrar correctamente toda el agua y eliminado el estroncio 90 y el yodo radioactivo -cuyos niveles superan los permitidos para lanzar el agua al mar- y sólo quede el tritio (que no piensan eliminar, no está de más repetirlo).

    El vertido del agua al Pacífico

    En medio de este escándalo -que los medios occidentales han obviado y sólo han mencionado al tritio, señalando que es «inocuo» para los humanos- llega la noticia de que a Japón se le acaba el espacio para almacenar el agua contaminada y va a usar el Pacífico como basurero. Las críticas no han tardado en hacerse oír, porque el vertido del agua contaminada con tritio -suponiendo que sólo contenga este contaminante- dañará la vida marina hasta Corea del Sur.

    Precisamente eso, que «el mar no es un basurero», delaró Jan Hakervamp, experto en energía nuclear de Greenpeace, al conocerse la noticia. Los ambientalistas señalaron que la «única opción ambientalmente aceptable» sería continuar almacenando el agua en tanques y filtrarla para ir eliminando cada contaminante, pero el gobierno japonés considera que esta opción es demasiado cara. Es «demasiado cara», siempre que se suponga que convertir al mar en basurero sale gratis.

     
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