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  • mesmontse 4:25 am el 1 June, 2022 Enlace permanente | Responder
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    REPÚBLICAS DEL DONBASS: Confesiones a sus abogados de los militares y mercenarios ucranianos que esperan ser juzgados 

    Qué les dicen a sus abogados los prisioneros de las fuerzas armadas ucranianas y los mercenarios que esperan ser juzgados en los tribunales   

    El Comité de Investigación de Rusia (TFR) se está preparando para enviar el primer caso penal al tribunal contra un soldado ucraniano capturado durante la Operación especial en Ucrania. La persona involucrada en el caso se llama Ruslan Maistruk de la Unidad Militar No. A3814 de las Fuerzas Armadas de Ucrania, acusado de volar el puente sobre Prosyana – Markovka [en la República Popular de Lugansk]. Ahora, Maistruk y otros ucranianos y mercenarios extranjeros capturados son defendidos por dos abogados de Moscú, Igor Vagin y Dmitry Yershov, quienes voluntariamente fueron a trabajar en Donetsk. Los defensores esperan que otros colegas de Rusia se unan pronto. Los abogados  hablaron con LENTA RU sobre su trabajo con los prisioneros de guerra ucranianos.

    Igor Vagin: En la legislación rusa no se proporciona el equivalente a un “abogado militar», pero para acciones de investigación, interrogatorios o cargos, se requiere la asistencia de abogados. En las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, (RPD y RPL) los investigadores militares y los funcionarios del Comité de Investigación trabajan en paralelo con sus colegas locales, pero se dedican a los casos que se investigan de acuerdo con el Código Penal y el Código de Procedimiento Penal de la Federación Rusa. En estos casos participan abogados colegiados en Rusia, por lo que los abogados de la RPD y la RPL no pueden participar en ellos.

    Nos ofrecieron trabajar en el Donbass, y nosotros ya estábamos dispuestos a ir allí. Dmitry y yo somos graduados de la Facultad Militar del Instituto Bandera Roja del Ministerio de Defensa de la URSS. Hasta ahora sólo estamos aquí nosotros dos, pero espero que pronto se unan los abogados de Crimea. Somos especialistas en casos de extranjeros con casos penales abiertos en una investigación rusa, incluido crímenes contra extranjeros en territorios de Estados extranjeros, cuando se trata de crímenes contra la humanidad, porque en tales casos, la ciudadanía del acusado ya no juega ningún papel.

    Dmitry Ershov: Desde el comienzo de la Operación especial, Igor y yo hemos hablado ampliamente de la importancia de una defensa legal de los prisioneros de guerra que permanecían en la zona de conflicto y serían procesados.

    Aquí, en el Donbass, simplemente hacemos nuestro trabajo: todos los acusados, incluso los maníacos más crueles deben tener una defensa legal. Ahora estamos trabajando con personal militar con el que Rusia tiene una confrontación. Pero los soldados enemigos, independientemente de la gravedad del acto por el cual los incriminen, no pueden ser privados de una defensa legal durante el enjuiciamiento penal. Por lo tanto, nuestro trabajo aquí no es diferente del trabajo en Rusia.

    Igor Vagin: Ahora tengo cinco o seis clientes, incluido el teniente principal de las Fuerzas Armadas de Ucrania, ex comandante del grupo de ingenieros zapadores, Dmitry Kornyukhin. Está acusado bajo el Artículo 356 -Aplicación de medios prohibidos y métodos de guerra [contra civiles]- del Código Penal de la Federación Rusa, que comporta una pena máxima de hasta 20 años de prisión.

    Kornyukhin es un zapador que destruyó puentes cerca de Volnovakha del 25 al 26 de febrero. Pero ya el 26 de febrero, se rindió junto con sus subordinados, prácticamente sin combatir. Kornyukhin vivió en Moscú durante mucho tiempo: trabajó como ingeniero, construyó grandes instalaciones. Es un hombre muy inteligente, pero resulta que vino a trabajar a la Fuerzas Armadas de Ucrania.

    Mi cliente dice que se rindió porque las circunstancias eran así, en ese momento había confusión en el mando de las Fuerzas Armadas, y se acercaron las tropas rusas, y Kornyukhin y sus subordinados decidieron que sería mejor rendirse. Voluntariamente les dijo a los investigadores lo que estaban haciendo [volando puentes]; nadie lo obligó a hacerlo.

    Kornyukhin dijo que estaba minando el puente por órdenes de un comandante llamado Dorosh; ahora se ha abierto un caso también contra él. Según el zapador, el equipo no estaba completamente preparado para volar el puente, y que en el momento del trabajo estaban cubiertos por sus propios misiles pero estaban asustados y huyeron. Como resultado, el minado del puentes se detuvo.

    El teniente ucraniano Sergey Batynsky: violó a una mujer frente a su esposo

    En el centro, el detenido: teniente ucraniano Sergey Batynsky, acusado de violación y asesinato en Mariupol

    Mi otro cliente es el teniente principal Sergey Batynsky, comandante adjunto para el Trabajo Educativo en la Compañía de Bomberos (Oficial Político) de la 36ª Brigada separada del Cuerpo de Marina de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Es acusado de los casos penales más resonantes con los que trabajo.

    Batynsky es un ex policía, padre de un niño pequeño. Se graduó en la Academia del Ministerio de Asuntos Internos de Ucrania, trabajó como oficial de policía de distrito y voluntariamente se incorporó a las Fuerzas Armadas ucranianas. Él, como Kornyukhina, está acusado bajo el artículo 356 del Código Penal de la Federación Rusa. Pero también se investiga que Batynsky mató a un residente de Mariupol y violó a su esposa.

    Según los investigadores, el 5 de abril en Mariupol, Batynsky ordenó a sus subordinados que detuvieran a un matrimonio que pasó en bicicleta por un punto de control: el teniente principal los acusó de «separatistas» [es decir, que estaban a favor de la República Popular de Donetsk] y los detuvo. Ambos fueron recluidos en el territorio de la planta metalúrgica Azvostal donde se habían desplegado los marinos ucranianos.

    El 6 de abril, Batynsky, que había bebido vodka, comenzó a violar a la mujer frente a su esposo, y cuando el hombre quiso defenderla, le disparó. Batynsky, admitió este crimen después de que sus mismos subordinados informaran de los hechos a los investigadores rusos.

    Todavía no ha sido acusado formalmente de asesinato y violación, porque los investigadores no pueden encontrar a las víctimas. Los testigos, de entre los marinos ucranianos, dicen que Batynsky sacó a la mujer del calabozo y abusó de ella, pero su destino posterior es desconocido.

    El comandante de la compañía recordó que la había visto después de la violación: la mujer estaba sentada llorando en el calabozo, y él le trajo agua. Uno de los prisioneros, por el contrario, afirma que los cuerpos de la mujer asesinada y su esposo fueron dejados en algún lugar de la planta de Azovstal, pero es imposible encontrarlos hasta que se todo se haya extraído de allí.

    Batynsky me dijo que estaba «atormentado por el remordimiento», pero no se puede defender su posición de «que violó a la víctima, porque la tomó por separatista».[N. de la E.: al parecer el «remordimiento» de Batynsky es por haberse «confundido» sobre la ideología de la víctima, no por el crimen en si mismo]. Y Batynsky, entre otras cosas, quiere caer bien, me preguntó si pueden enviarlo a alguna prisión rusa para ex miembros de fuerzas de seguridad, ya que él era ex policía. Sinceramente, le dije que no lo sé.

    Los militares ucranianos que bombardearon a los civiles alegan «obediencia debida»

    Entre mis otros clientes se encuentran los de artillería: el jefe de artillería, teniente coronel Roman Shostak; el comandante de la segunda división de artillería autopropulsada, teniente coronel Alexander Plotnikov, así como comandantes de unidades, los tenientes pricipales Denis Nazarov y Sergey Paliychuk.

    Casa destruida en Oktyabr por artillería ucraniana

    Los cuatro sirvieron en la unidad militar A-2802. El Comité de Investigación los acusó en virtud del Artículo 356 (Aplicación de medios prohibidos y métodos de guerra [contra población civil]) del Código Penal de la Federación Rusa. Según los investigadores, el 24 de febrero, el teniente coronel Shostak ordenó disparar artillería contra los civiles de Oktyabr (en la República de Donetsk). El teniente principal Nazarov cumplió con la orden, como resultado de la cual hubo muertos y heridos civiles.

    Y del 25 al 10 de marzo, Shostak dio la orden a sus subordinados de bombardear nueve aldeas, áreas residenciales de Mariupol y la pensión “Donetska” en la RPD. El teniente principal Paliychuk y sus subordinados obedecieron la orden, dejando víctimas entre la población. Uno de los acusados, Alexander Plotnikov, dio testimonios detallados sobre lo que sucedió.

    La posición de todos los acusados ​​se reduce a decir que recibieron órdenes de disparar, aunque entendían que habría víctimas civiles. Estos artilleros usaron obuses de gran calibre, que dan tal dispersión que si caen en una casa, entonces todos los vecinos vuelan.

    Mis clientes son militares profesionales con una formación especializada, el ejército es para ellos un trabajo.  Ahora, hablando de la ejecución de órdenes, están tratando de reducir su culpa. Cada uno de estos artilleros quiere dar a entender que no decidió por sí mismo que el ataque fuera contra los edificios residenciales civiles. Esto simplemente no es aceptable.

    Un proceso análago al de Nuremberg en marcha

    Todos los prisioneros ucranianos quieren ser juzgados bajo la legislación rusa, y no bajo las leyes de la RPD y la RPL, en las que hay pena de muerte para estos delitos.

    Ahora estamos esperando el pleno de la Corte Suprema de Rusia, que deberá aclarar la jurisdicción de los asuntos militares.

    La dificultad es que hay víctimas que no son ciudadanos de Rusia. Los acusados mismos pueden tener ciudadanía legal ucraniana, de las RPD y RPL, o de la Federación de Rusia. Y los crímenes se cometen en el territorio de Estados  extranjeros,  aunque reconocidos por Rusia. Por lo tanto, se necesita algún consenso general para el marco legal de la investigación y la instauración del tribunal, porque de hecho se prepara un análogo del proceso de Nuremberg.

    El mercenario marroquí

    Ibrahim Saadun, mercenario marroquí

    Dmitry Ershov: Asistimos legamente  no sólo a los prisioneros de guerra ucranianos, sino también a los mercenarios. Uno de mis clientes es el marroquí Ibrahim Saadun y mi colega defiende al británico Sean Pinner. Ambos son acusados ​​en virtud del artículo 359 («mercenarios») del Código Penal de la Federación Rusa. Cuántos mercenarios están en manos de la investigación rusa, es difícil decir: yo sólo sé de tres.

    Con el marroquí de 21 años, Saadun, hablamos mucho, es bereber y tiene un muy buen idioma ruso, aunque los investigadores le proporcionaron un traductor francés. El marroquí ama comer manteca (mantequilla) y maldecir en ruso: dijo que aprendió esto en la residencia de estudiantes donde vivía, cuando estudiaba idioma ruso en Poltava (Ucrania). Saadun ingresó a la Facultad de Tecnologías Aerodinámicas y Espaciales del Instituto Politécnico de Kiev, pero no pudo seguir el aprendizaje, y decidió seguir los pasos de su padre, que había sido mercenario. Se alistó en la 36ª Brigada Separada de Marina, y a fines de 2021 firmó un contrato de tres años con las Fuerzas Armadas de Ucrania.

    [N. de la E.: es de suponer que los investigadores rusos no se conformarán con la versión de su caso que da el mercenario marroquí y se preguntarán muchas cosas. Como por ejemplo, ¿qué hacía un marroquí estudiando Tecnologías Aerodinámicas y Espaciales en Kiev? ¿Por qué no lo hizo en un país donde no tuviera además que aprender un idioma nuevo, o fuera más afín a su cultura? En Turquía, por ejemplo, podría haber hecho estos estudios, o en Francia, donde hubiera podido desempeñarse en francés, y existe una gran comunidad magrebí. Inclusive España, hubiera sido una posibilidad más sencilla que irse a Ucrania a estudiar. ¿Con qué finalidad se puso a estudiar idioma ruso, si estaba en Ucrania, y en una época que el gobierno de Kiev ya perseguía a los hablantes de ruso del país? Además, los estudios universitarios que pretendía realizar son de las carreras más difíciles y exigentes -ramas de Ingeniería Aeronáutica o Aeroespacial- y no dejan tiempo para ponerse a estudiar lo que no se necesita obligatoriamente. Luego está el tema económico: ¿quién lo financiaba? No parece provenir de una famlia con posibilidades económicas (dice que su padre fue mercenario). Las becas, no se dan a extranjeros ni es probable que el Reino de Marruecos pague a sus súbditos carerras en Ucrania. Por otra parte, para conceder becas, todas las instituciones exigen un rendimiento académico previo muy alto y no parece el caso del mercenario (dice que no pudo seguir el aprendizaje). Y en caso de que sus capacidades fueran ciertamente muy altas y fue por otro motivo que no pudo seguir en la facultad, no se hubiera alistado como mercenario, porque hubiera podido conseguir trabajos mejores y sin arriegar la vida, sólo con primer año de esa carrera. Conclusión: no sería raro que ese muchacho haya sido reclutado previamente por algún Estado poderoso enemigo de Rusia (¿tal vez de los que financian el yihadismo dentro de territorios de la Federación Rusa?) que lo envió con la tapadera de estudiante, quién sabe con qué mision futura. Vamos a ver hasta donde llegan los investigadores rusos].

    El mercenario británico: fue francotirador pero dijo que era el cocinero

    Mercenario británico británico Sean Pinner

    Otro mercenario, el británico Sean Pinner, junto con otros marinos, se rindió en abril en la planta de Azovstal. Dijo a los investigadores rusos que firmó voluntariamente un contrato de tres años con las fuerzas armadas. Por su servicio, el británico recibió un buen salario y dijo que se dedicó a la capacitación de combate del ejército ucraniano y a hacer de cocinero. Sin embargo, sus propios compañeros explican una versión diferente: Pinner era francotirador y participó activamente en las hostilidades.

    Igor Vagin: los investigadores militares rusos son extremadamente respetuosos con los prisioneros ucranianos de las fuerzas armadas regulares. Hasta les compran comida del exterior del centro donde están recluidos.

    Por supuesto, que si estos acusados ​​estuvieran en la RPD, no tendrían tanta amabilidad. En las fuerzas de seguridad del Donbass, hay ira contenida, que se acumuló durante largos ocho años. Pero no maltratan a los prisioneros.

    Después de unos días de entrevistas de investigación, los prisioneros ucranianos ya se comunican de forma más relajada con los investigadores rusos, dicen que pensaron «que serían ejecutados».

    Rendición del Batallón Azov en la planta de Azovstal. Mariupol, 20 de mayo

    Sin embargo, es poco probable que tengamos la misma relación con los «Azovitas» (los miembros del batallón Azov), que vienen con ideología. Por cierto, los marinos capturados de las fuerzas armadas dicen: «No somos nazis», pero los ciudadanos dicen que los obligaron a gritar el saludo nazi de Stepan Bandera. Sin embargo, esto no los priva del derecho a una defensa legal y un trato humanitario.

    Estuvimos en el campamento donde alojan a los ucranianos capturados, entre la ciudad de Donetsk y Mariupol. Hay un gran patio, los prisioneros se dividen en destacamentos, pero salen y entran (al patio) con calma y hablan entre ellos. Pero algunos prisioneros están aparte del resto, encerrados en celdas.

    Los prisioneros en el campamento reciben alimentos y pueden lavar. Llegan a las entrevistas de investigación afeitados, y está claro quiénes son los oficiales, porque cuidan su aspecto. Los soldados comunes de las fuerzas armadas, no están preocupados por su aspecto.

    Mariupol cobra vida gradualmente

    Tranvía explotado en Mariupol

    La investigación militar rusa está instalada en la ciudad de Donetsk, y probablemente pronto se desplazará a Mariupol un gran grupo de funcionarios del Comité de Investigación, y se ubicará allí, ya que hay muchas víctimas. Pero técnicamente todavía es difícil trabajar en Mariupol: la ciudad no tiene electricidad, agua, ni viviendas donde alojarse.

    Sin embargo, tanto los investigadores como los abogados han estado trabajando allí sin tomarse ni un día libre durante un mes y medio. El único fin de semana libre fue el 9 de mayo (Día de la Victoria, contra los nazis en la II Guerra Mundial) pero no se puede caminar de manera segura por las calles de Mariupol, y no se recomienda moverse por la ciudad sin el apoyo de los zapadores, y a pesar de eso, uno de los abogados dice que casi pisó una mina en un par de ocasiones.

    «Nuestros investigadores no están muy preparados en términos de precauciones de seguridad; y si  nadie murió es por pura casualidad. De todo el contingente de investigadores militares que trabajan en Ucrania, tres cuartos son graduados de Universidades militares donde recibieron entrenamiento militar. Pero los investigadores civiles del Comité de investigación, no tienen esta preparación».

    En Mariupol, ahora se están retirando de todos lados escombros y restos de explosiones. Yo mismo soy de esta ciudad y la conozco perfectamente, así que tengo que informar a los conductores de servicios públicos que no son locales y no saben por dónde ir. Mi padre salió de Mariupol el 26 de marzo, donde pasó un mes bajo bombardeo, y ahora está en Crimea.

    Un ex compañero de clase de Mariupol trabajó en la oficina del fiscal ucraniano. Se graduó de la Universidad de Kazan (en la Federación de Rusia), trabajó en la oficina del fiscal de Donetsk, y después de 2014 se fue a Mariupol. Se las arregló para abandonar la ciudad cuando abrió el corredor humanitario, y se fue a Odessa, aunque su madre es de Donetsk, y él mismo está a favor de la República Popular. Este amigo, me llamó después de dejar Mariupol, y le pregunté por qué fue a Odessa y no vino con nosotros. Resultó que temía que su trabajo en la oficina del fiscal fuera considerado en Rusia como ilegal. Le expliqué que todos los funcionarios ucranianos [que han estado a las órdenes de Kiev] realmente pasan por el filtrado, pero las agencias rusas de aplicación de la ley no están dedicadas a la verificación, sino que lo hacen las Repúblicas Populares. Los ucranianos permanecen en un campamento durante 3-4 días, mientras se investiga y si la persona no ha cometido ningún delito, se le da documentos y se puede ir libremente. Ahora mi ex compañero de clase sueña con regresar a casa.

    Mientras tanto, Mariupol cobra vida gradualmente. Hay obras en todas partes, los edificios destruidos se van a restaurar. Encontré la casa donde vivía en la infancia y reconocí a los vecinos, que están indignados, «¡cómo los nuestros [el gobierno de Kiev] pudieron dispararnos!». No he visto saqueos: la gente vigila cuidadosamente que no haya extraños en su barrio. Cocinan la comida en la calle y regresan a sus casas por la noche.

    Los intercambios de prisioneros

    El tercer intercambio de prisioneros de guerra entre Rusia y Ucrania no tuvo lugar. 700 militares rusos esperan un gran intercambio. No se sabe qué decisión política se tomará, pero es imposible intercambiar a los Azovitas por los militares rusos, se tienen que intercambiar por las fuerzas armadas regulares de Ucrania.

    Hubo un caso en la República Popular de Lugansk, en que el mismo tanquista ucraniano fue capturado dos veces allí. Al principio fue intercambiado, y luego se lo volvió a encontrar en el frente. Tal vez volvió por convicción ideológica o tal vez fue movilizado nuevamente.

    Pero es importante entender que el castigo amenaza sólo a aquellos ucranianos cautivos que sean declarados culpables de crímenes

    Si una persona es inocente, entonces esperará a la finalización de la Operación especial o a un intercambio de prisioneros, para ser puesta en libertad.

     
  • mesmontse 12:31 am el 22 April, 2022 Enlace permanente | Responder
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    UCRANIA – TERRORISMO DE ESTADO: Zelensky aplica el modelo represor de las dictaduras que asolaron Latinoamérica en los años 70 

    Zelensky supervisa la campaña de asesinato, secuestro y tortura de la oposición política

    El 3 de marzo, aparecieron imágenes del cuerpo visiblemente torturado del alcalde Strok

    MAX BLUMENTHAL -ESHA KRISHNASWAMY / THE GRAYZONE

    Mientras afirma defender la democracia, el presidente Volodymyr Zelensky ha prohibido la oposición política, ordenó el arresto de su rival, y dirige la desaparición y el asesinato de los disidentes en todo el país.

    El presidente ucraniano Volodymyr, Zelensky ha enmarcado la guerra de su país contra Rusia como una batalla por la propia democracia. En una alocución cuidadosamente coreografiada al Congreso de EEUU el 16 de marzo, Zelensky declaró: «En este momento, se está decidiendo el destino de nuestro país. El destino de nuestra gente, si los ucranianos serán libres y si pueden preservar su democracia».

    Los medios corporativos estadounidenses han respondido bañando a Zelensky con la adulación, dirigiendo una campaña para su nominación al Premio Nobel de la Paz e inspirando un homenaje musical extravagante para él y los militares ucranianos durante la ceremonia de los premios Grammy 2022, el 3 de abril.

    Sin embargo, los medios de comunicación occidentales miran para otro lado cuando Zelensky y los principales funcionarios de su administración llevan a cabo una campaña de secuestro, tortura y asesinato de legisladores locales ucranianos acusados ​​de colaborar con Rusia. Varios alcaldes y otros funcionarios ucranianos han sido asesinados desde el estallido de la guerra, y muchos -según informes- lo han sido después de participar en conversaciones para desescalar el conflicto con Rusia.

    «Hay un traidor menos en Ucrania», dijo el asesor del ministerio de Asuntos Internos Anton Geraschenko, aprobando el asesinato de un alcalde ucraniano acusado de colaborar con Rusia.

    Zelensky ha aprovechado la guerra para prohibir una variedad de partidos de la oposición y ordenar el arresto de sus principales rivales. Sus decretos autoritarios han desencadenado la desaparición, la tortura e incluso el asesinato de una serie de activistas de derechos humanos, militantes comunistas y de izquierda, periodistas y funcionarios gubernamentales acusados ​​de simpatías «pro-rusas».

    Los Servicios de Seguridad ucranianos (SBU) se han desempeñado como el brazo ejecutor de la campaña de represión autorizada oficialmente. Con la capacitación de la CIA y la coordinación cercana con los paramilitares neonazis respaldados por el Estado de Ucrania, el SBU ha pasado las últimas semanas llenando sus numeros centros de tortura con disidentes políticos.

    En el campo de batalla, mientras tanto, el ejército ucraniano ha participado en una serie de atrocidades contra las tropas rusas capturadas y con orgullo mostraron sus actos sádicos en las redes sociales. Aquí también, los perpetradores de abusos contra el trato debido a los prisioneros de guerra, según el Convenio de Ginebra [N. de la E.: son varios Convenios, el III Convenio de Ginebra es el relativo al trato debido a los prisioneros de guerra], parecen haber recibido la aprobación desde los más altos niveles del gobierno ucraniano.

    Mientras Zelensky dice trivialidades sobre la defensa de la democracia ante las embelesadas audiencias occidentales, está usando la guerra como un teatro para promulgar una purga de rivales políticos, disidentes y críticos.

    «La guerra se está aprovechando para secuestrar, encarcelar e incluso matar a los miembros de la oposición que expresan críticas al gobierno», comentó un activista de izquierda perseguido por los servicios de seguridad de Ucrania, este mes de abril. «Todos debemos temer por nuestra libertad y nuestra vida».

    Torturas y desapariciones forzadas: prácticas comunes del SBU de Ucrania

    El gobierno respaldado por Estados Unidos que tomó el poder en Kiev después de la operación de cambio de régimen del Euromaidan de 2013-14, se embarcó en una purga nacional de elementos políticos que se consideraron «pro-rusos» o «insuficientemente nacionalistas». Las leyes de «descomunización» del Parlamento ucraniano activaron aún más la persecución de los elementos izquierdistas y la represión del discurso político de los activistas.

    El régimen post-Maidan centró su ira en los ucranianos que han abogado por un acuerdo de paz con los independentistas del este del país, contra aquellos que han documentado los abusos contra los DDHH por parte de los militares ucranianos, y contra los miembros de las organizaciones comunistas. Los elementos disidentes se enfrentaron a la amenaza constante de violencia ultranacionalista, encarcelamiento, e incluso asesinato.

    El servicio de seguridad ucraniano conocido como SBU ha servido como el principal ejecutor de la campaña del gobierno posterior a la represión política interna.

    Hasta observadores pro-occidentales, incluida la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los DDHH (ACNUR, por sus siglas en castellano) y Human Rights Watch han acusado al SBU de torturar sistemáticamente a los opositores políticos y a los disidentes ucranianos con impunidad casi total.

    El ACNUR encontró en 2016 que «la detención arbitraria, las desapariciones forzadas, las torturas y malos tratos de los detenidos relacionados con los conflictos fueron una práctica común del SBU … un ex oficial de la SBU de Kharkov explicó: ‘Para la SBU, la ley virtualmente no existe ya que todo lo que es ilegal puede ser clasificado o explicado como necesidad del Estado».

    Yevhen Karas, el fundador de la infame unidad Neo-Nazi C14, ha detallado la estrecha relación que su banda y otras facciones de extrema derecha, han disfrutado con el SBU. El SBU «nos informa no sólo nosotros, sino también a Azov, a Sector Derecho, etc.», se jactó Karas en una entrevista en 2017.

    Kiev respalda oficialmente el asesinato de alcaldes ucranianos por negociar con Rusia

    Desde que Rusia lanzó su Operación militar dentro de Ucrania, el SBU ha cazado a los funcionarios locales que decidieron aceptar suministros humanitarios de Rusia [para la población] o negociaron con las fuerzas rusas para organizar los corredores para evacuar a los civiles.

    [N.de la E.: Desde el punto de vista del derecho internacional para situaciones de guerra, Kiev ni siquiera hubiera podido acusar formalmente a estos funcionarios de «cooperación con el enemigo» por aceptar la ayuda para la población civil, porque los Convenios de Ginebra establecen que cuando una fuerza militar (en este caso el ejército ruso) se hace cargo de un territorio, tiene la obligación de proporcionar a la población civil lo necesario para su sustento, hacer que funcionen los suministros básicos, etc. Pero el gobierno de Kiev, o es profundamente iletrado, o todos faltaron a clase cuando debían estudiar el siglo XX].

    El 1 de marzo, Volodymyr Strok, el alcalde de la ciudad de Kreminna, en el lado controlado por Ucrania de Lugansk, fue secuestrado por hombres en uniforme militar, y le dispararon en el corazón, según su esposa.

    El 3 de marzo, aparecieron imágenes del cuerpo visiblemente torturado de Strok. Un día antes de su asesinato, Struk habría instado a sus colegas ucranianos a negociar con los funcionarios pro-rusos.

    Anton Gerashchenko, asesor del Ministerio de Asuntos Internos de Ucrania, celebró el asesinato del alcalde, declarando en su página de Telegram : «Hay un traidor menos en Ucrania. El alcalde de Kreminna en la región de Luhansk, ex diputado del Parlamento de Lugansk fue encontrado muerto».
    Según Geraschenko, Strok había sido juzgado por un «Tribunal Popular». Así, Gerashchenko, envió un mensaje escalofriante a cualquiera que elija buscar la cooperación con Rusia: va a perder la vida si lo hace.

    El 7 de marzo, el alcalde de Gostomel, Yuri Prilipko, fue encontrado asesinado. Según informes, Prinipko había negociado con el ejército ruso la organización de un corredor humanitario para la evacuación de los residentes de su ciudad, algo a los cual se negaban los ultranacionalistas ucranianos que durante mucho tiempo habían estado en conflicto con el alcalde.

    El pasado 24 de marzo, Gennady Matsegora, el alcalde de Kupyansk, en el noreste de Ucrania, lanzó un video [que puede verse subtitulado en inglés en el enlace a The GrayZone al principio de esta nota] apelando al presidente Volodymyr Zelensky y su administración por la liberación de su hija, que había sido secuestrada por los agentes del SBU.

    Luego tuvo lugar el asesinato de Denis Kireev, uno de los miembro más importante del equipo de negociación de Ucrania, que fue asesinado a plena luz del día en Kiev después de la primera ronda de conversaciones con Rusia. Kireev fue posteriormente acusado en los medios locales ucranianos de «traición».

    La declaración del presidente Volodymyr Zelensky de que «habría consecuencias para los colaboradores» indica que estas atrocidades han sido aprobadas por los más altos niveles de gobierno.

    A fecha de hoy, faltan once alcaldes de las diversas ciudades de Ucrania. Los medios de comunicación occidentales han estado dando la versión de Kiev sin excepción, alegando que todos los alcaldes fueron arrestados por el ejército ruso. El Ministerio de Defensa de Rusia ha negado estas acusaciones, y además, existe poca evidencia que confirme la línea de Kiev sobre los alcaldes desaparecidos.

    Zelensky proscribe a los políticos disidentes, autoriza el arresto de rivales y censura la información

    Cuando la guerra estalló en febrero, Volodymyr Zelensky emitió una serie de decretos que formalizan la campaña de Kiev contra la oposición política y los disidentes.

    En una orden ejecutiva del 19 de marzo, Zelensky invocó la ley marcial para prohibir a 11 partidos de la oposición.

    Los partidos prohibidos son todo el espectro de izquierda, socialistas, o contrarios a la entrada de Ucrania en la OTAN: incluye el Partido de la Vida; Oposición de Izquierda; el Partido Socialista Progresista de Ucrania; el Partido Socialista de Ucrania; la Unión de Fuerzas de Izquierda; los Socialistas; el Partido de Shariy [fundado por el bloggero político Anatoly Shariy, de ideología libertaria]; Nashi [«Lo nuestro», partido considerado de centro, que promueve el desarrollo industrial del país, la descentralización y el regionalismo], State; Bloque de la Oposición y Saldo Bloc [regionalista].

    Sin embargo, los partidos abiertamente fascistas y pro-nazis, como el Cuerpo Nacional Azov, se dejaron intactos en el decreto presidencial.

    «Las actividades de los políticos dirigidas a la división o al pactismo no tendrán éxito, y recibirán una respuesta dura», declaró el presidente Zelensky.

    Mientras borraba a la oposición política, Zelensky ordenó una campaña de propaganda interna sin precedentes para poner bajo el control del Estado todas las noticias que se transmiten por televisión, uniendo a todos los canales en un solo canal de 24 horas llamado «United News» para «decir la verdad sobre la guerra».

    El 12 de abril, Zelensky anunció el arresto de su principal rival político, Viktor Medvedchuk, a manos del SBU de Ucrania.

    Medvedchuk, con signos de haber sido golpeado y vestido con ropas militares que no son suyas y que pueden estar escondiendo huellas de tortura

    El fundador del segundo partido más grande en Ucrania, ahora ilegalizado, Medvedchuk, es el representante de facto de la población étnica rusa del país. Aunque el Partido se considera «Pro-Rusia», el nuevo Presidente del Partido ha condenado «la agresión de Rusia contra Ucrania».

    Los miembros del Batallón neonazi Azov, patrocinado por el Estado, ya habían atacado la casa de Medvedchuk en marzo de 2019, acusándolo de traición y exigiendo su arresto. En agosto de 2020, el Azov abrió fuego contra un autobús que llevaba a militantes del partido de Medvedchuk, hiriendo a varias personas con balas de acero recubierto de goma.

    La administración de Zelensky aumentó el acoso a su mayor oponente en febrero de 2021, cuando se quedó con varios medios de comunicación controlados por Medvedchuk.

    El Departamento de Estado de EEUU respaldó abiertamente la medida del Presidente, declarando que los Estados Unidos «apoyan los esfuerzos ucranianos para contrarrestar la influencia maligna de Rusia …»

    Tres meses después, Kiev encarceló a Medvedchuk y lo acusó de traición. Zelensky justificó encerrar a su principal rival porque era necesario «luchar contra el peligro ruso en el terreno de la información». Medvedchuk escapó del arresto domiciliario al inicio de la guerra, pero ha sido detenido una vez más, y al parecer Kiev quiere usarlo para un intercambio de prisioneros con Rusia.[N. de la E.: El Kremlin ha respondido a estas pretensiones de Kiev diciendo que Medvedchuk no tiene nacionalidad rusa y no entraría en el intercambio de prisioneros. La esposa de Medvedchuk ha pedido al presidente turco y al presidente ruso que intercedan por su libertad].

    Desde que las tropas rusas entraron en Ucrania el 24 de febrero, el SBU ha desatado una intensa represión contra cualquiera y contra todas las ramas de la oposición política interna. Los activistas ucranianos de izquierda se enfrentan a un tratamiento particularmente duro, incluyendo el secuestro y la tortura.

    El 3 de marzo, en la ciudad de Dnipro, los oficiales del SBU acompañados por los neonazis del Azov allanaron la casa de activistas de la organización Livizja («Izquieda»), que se formó contra los recortes sociales y el poder de los medios de derecha. Una activista dijo que un miembro del Azov «me cortó el cabello con un cuchillo», y otros procedieron a torturar a su esposo, Alexander Matjuschenko, presionando el cañón de un arma en la cabeza y obligándolo a a ponerse de pie y hacer repetidamente al saludo fascista de Stepan Bandera: «¡Slava Ukraini!»

    El Azov y el SBU registraron la sesión de tortura a Matjuschenko y publicaron en internet las imágenes

    «Luego nos pusieron bolsas sobre la cabeza, nos ataron las manos con cinta y nos llevaron al edificio del SBU en un automóvil. Allí continuaron interrogándonos y amenazádonos con cortarnos las orejas», dijo la esposa de Matjuschenko a la publicación alemana Junge Welt [Nota que ya publicamos]
    Los miembros del Azov y los agentes del SBU registraron la sesión de tortura y publicaron en internet las imágenes de la cara ensangrentada de Matjuschenko.

    Matjuschenko fue encarcelado acusado de que estaba «realizando una guerra u operación militar agresiva», y ahora enfrenta de 10 a 15 años de prisión. A pesar de tener varias costillas rotas de la paliza que le dieron los neonazis respaldados por el Estado, se le ha negado la libertad bajo fianza. Docenas de otros izquierdistas han sido encarcelados con cargos similares en Dnipro.

    Entre los detenidos por el SBU están Mikhail y Aleksander Kononovich, miembros de la Unión Juvenil Comunista Leninista de Ucrania. Ambos fueron arrestados y encarcelados el 6 de marzo y acusados ​​de «propagación de opiniones pro-rusas y pro-bielorrusas».

    Oleg Novikov, activista discapacitado y padre de 3 niños, que defiende los derechos de su colectivo, fue secuestrado en Jarkov, el 5/04/22 por el SBU y permanece desaparecido. La foto es de una detención anterior.

    En los días siguientes, el SBU arrestó: al periodista de televisión Yan Taksyur y lo acusó de traición; a la activista de DDHH Elena Berezhnaya; a la abogada de DDHH Elena Viacheslavova -cuyo padre, Mikhail, murió quemado en la Cámara de Sindicatos de Odessa durante el ataque de bandas neonazis el 2 de mayo de 2014-; al periodista independiente Yuri Tkachev, quien fue acusado de traición; al activista de los derechos de los discapacitados, Oleg Novikov, quien fue condenado a tres años este abril por apoyar el «separatismo».

    La lista de los encarcelados por los servicios de seguridad de Ucrania crece cada día y es demasiado extensa para reproducirse aquí.

    Posiblemente el incidente de represión más espantoso fue cuando los neonazis respaldados por el gobierno ucraniano secuestraron a Maxim Ryndovskiy, un luchador profesional de MMA (siglas de Artes Marciales Mixtas), y lo torturaron brutalmente por «el crimen» de haber sido entrenador de luchadores rusos en un gimnasio en Chechenia. Ryndovskiy también era judío, y llevaba la estrella de David tatuada en su pierna. En las redes sociales había hablado contra la guerra [de Kiev]en el este de Ucrania.

    Secuestro de opositores políticos en el extranjero

    El SBU incluso ha cazado miembros de la oposición en el extranjero, como informó el periodista Dan Cohen: Anatoly Shariy, del recientemente prohibido Partido de Shariy dijo que fue objeto de un intento de asesinato del SBU. Shariy ha sido un oponente abierto al régimen de Maidan respaldado por Estados Unidos, y se ha visto obligado a irse al exilio después de sufrir años de hostigamiento por parte de los ultranacionalistas. En el mes de marzo, el político libertario y activista en las redes sociales, recibió un correo electrónico de un amigo, Igor, que le pedía organizar una reunión. Posteriormente, se enteró de que Igor estaba detenido por el SBU en ese momento, y lo estaban usando para conseguir que Shariy revelara su ubicación.

    Shariy ha sido puesto en la lista negra pública de «enemigos del Estado» creada por Anton Geraschenko, el ministro de Asuntos Internos de Ucrania. Varios periodistas y disidentes ucranianos, incluido el prominente columnista Oles Buzina, fueron asesinados por los escuadrones de la muerte respaldados por el Estado después de que aparecieran sus nombres en la lista.

    Castigos públicos a sospechosos de ser simpatizantes pro-rusos, y gitanos «por ladrones»

    Los ciudadanos ucranianos comunes también han sido sometidos a tortura desde el inicio de la guerra este febrero. Innumerables videos han aparecido en las redes sociales, mostrando a civiles atados a los postes de las farolas, a menudo con sus genitales expuestos o sus caras pintadas de color verde. Estos actos de humillación y tortura, realizados por los voluntarios de Defensa Territorial «encargados de hacer cumplir la ley y el orden durante el tiempo de guerra», han tenido por objeto a los sospechosos de ser simpatizantes pro-rusos, y también contra los gitanos a los que acusan de «ladrones».

    El SBU de Ucrania aprendió a torturar y asesinar con la CIA

    Vassily Prozorov, un ex oficial del SBU que se exilió en Rusia después del golpe de Euromaidan, detalló el uso sistemático de la tortura por parte de los servicios de seguridad ucranianos post-Maidán, para aplastar a la oposición política e intimidar a los ciudadanos acusados ​​de simpatías pro- rusas.

    Según Prozorov, los servicios de seguridad ucranianos han sido asesorados directamente por la CIA desde 2014. «Los funcionarios de la CIA han estado presentes en Kiev desde 2014. Residen en apartamentos clandestinos y casas suburbanas», dijo. «Sin embargo, con frecuencia van a la oficina central del SBU para mantener reuniones específicas u organizar operaciones secretas», señaló.

    El periodista Dan Cohen entrevistó a un empresario ucraniano llamado Igor que fue arrestado por el SBU por sus relaciones financieras con empresas rusas y detenido este mes de marzo, en la sede principal del servicio de seguridad en el centro de Kiev. Igor dijo que escuchó cómo los prisioneros rusos eran golpeados con tuberías por los voluntarios de Defensa Territorial, que han sido entrenados por los oficiales del SBU. Aporreados mientras sonaba el himno nacional ucraniano, los prisioneros rusos fueron torturados hasta que les obligaban confesar «su odio a Putin».

    El empresario relató su propia tortura: «Usaron un encendedor para calentar una aguja, luego la pusieron debajo de mis uñas», le dijo a Cohen. «Lo peor fue cuando me ponían una bolsa de plástico sobre la cabeza, y cuando apretaron la boca de un rifle Kalashnikov contra mi cabeza y me obligaban a responder sus preguntas».

    Valentyn Nalyvaichenko, el primer jefe del SBU después de la operación de cambio de régimen en el Euromaidan de 2013-14, había creado vínculos cercanos con Washington cuando se desempeñó como cónsul general en la Embajada de Ucrania en EEUU, durante el gobierno de George W. Bush. Durante ese tiempo, Nalyvaichenko fue reclutado por la CIA, según contó su predecesor en el SBU, Alexander Yakimenko, quien sirvió bajo el gobierno del presidente Viktor Yanukovych.

    En 2021, Zelensky nombró a una de las figuras de inteligencia más notorias de Ukrania, Oleksander Poklad, para liderar la División de Contrainteligencia del SBU. Poklad es apodado «El estrangulador», en referencia a su reputación como torturador, y proporcionó todo tipo de trucos sucios para que los rivales políticos de sus jefes, pudieran ser acusados de traición.

    Este mes de abril, una ilustración vívida de la brutalidad del SBU salió a la luz en los videos que muestran a sus agentes golpeando a un grupo de hombres acusados ​​de simpatías pro-rusas en la ciudad de Dnipro.

    «Nunca tomaremos prisioneros a los soldados rusos»: los militares de Ucrania ostentan sus crímenes de guerra

    Mientras que los medios de comunicación occidentales se han centrado en presuntos abusos rusos, los soldados ucranianos y las cuentas pro-ucranianas en las redes sociales han exhibido con orgullo crímenes de guerra sádicos, desde ejecuciones de campo hasta la tortura de soldados prisioneros.

    Este marzo, un canal de Telegram pro-ucraniano llamado White Lives Matter («Las vidas blancas importan») subió un video de un soldado ucraniano llamando a la novia de un prisionero de guerra ruso, que se veía a continuación, burlándose de ella con promesas de castrar a los cautivos.

    El uso de los soldados ucranianos de los teléfonos celulares de los soldados rusos muertos para burlarse e intimidar a sus familiares parece ser una práctica común. De hecho, el gobierno ucraniano comenzó a utilizar tecnología de reconocimiento facial notoriamente invasiva de Clearview AI, una compañía de tecnología de EEUU para identificar a los caídos rusos y burlarse de sus familiares en las redes sociales.

    El canal de Telegram pro-ucraniano llamado Fckrussia2022 publicó un video donde aparece un soldado ruso con uno de sus ojos vendados, al parecer como consecuencia de la tortura, y se burlaban de él llamándole «cerdo tuerto».

    Quizás la imagen más espantosa que ha aparecido en las redes sociales en las últimas semanas es la foto de un soldado ruso torturado que tenía uno de sus ojos arrancado. En la siguiente imagen aparece asesinado acompañado del subtítulo burlesco «buscando nazis» al lado del dibujo de un ojo. [N.de la E.: la cinta roja que lleva el jovencísimo soldado asesinado lo identifica como de la milicia de la República Popular de Donetsk. Este y otros videos de las atrocidades explicadas, pueden verse entrando al artículo original de The GrayZone, en el enlace al principio de esta nota, pero advierto que algunas imágenes son demasiado duras. En algún caso recuerdan a las torturas de Abu Ghraib contra prisioneros iraquíes].

    Otro video, también surgido este abril muestra a soldados ucranianos disparando en las piernas a prisioneros rusos indefensos fuera de la ciudad de Jarkov.

    Un video publicado por los mercenarios de Legión de Georgia que apoyan a Kiev, con respaldo de EEUU, muestra a sus combatientes realizando ejecuciones de cautivos rusos heridos cerca de un pueblo a las afueras de Kiev. Es probable que estos mercenarios hubieran estado autorizados por sus superiores. Mamula Mamulashvili, el comandante de la Legión de Georgia, que participó en las ejecuciones de prisioneros de guerra rusos, se jactó de que su unidad se involucra libremente en crímenes de guerra: «Sí, les atamos las manos y los pies a veces. Hablo por la Legión Georgiana, nunca hacemos prisioneros».

    De manera similar, Gennadiy Druzenko, el jefe del servicio médico militar de Ucrania, declaró en una entrevista con Ucrania 24 que «emitió una orden para castrar a todos los hombres rusos porque eran subhumanos y peores que las cucarachas».

    Funcionarios ucranianos presentan a una mujer torturada y asesinada por el Azov como víctima de Rusia

    Mientras que los medios de comunicación occidentales buscan violaciones de los DDHH por parte de los rusos, dentro y fuera de Ucrania, el gobierno ucraniano ha autorizado una campaña de propaganda conocida como «guerra total» que incluye la plantación de imágenes falsas e historias falsas para acusar aún más a Rusia.

    En un ejemplo especialmente cínico de esta estrategia, Ucrania 24, un canal de televisión donde los tertulianos han llegado a pedir el exterminio genocida de los niños rusos, publicó una foto este mes de abril del cadáver de una mujer con una sangrienta esvástica marcada en su estómago. Ucrania 24 afirmó que se encontró a esta mujer en Gostumel, en la provincia de Kiev, de donde los rusos salieron el 29 de marzo.

    La foto del cadáver fue publicada en las redes sociales, por Lesia Vasylenko, miembro ucraniano del Parlamento, y por Oleksiy Arestovych, asesor principal del presidente Zelensky. Mientras que Vasylenko dejó la foto en línea, Arestovych la eliminó ocho horas después de publicarla cuando se enfrentó al hecho de que la información era falsa.

    De hecho, la imagen había sido registradas por Patrick Lancaster, un periodista de Estados Unidos con sede en Donetsk, que había filmado el cadáver de una mujer torturada y asesinada por los miembros del batallón de Azov ucraniano en un sótano escolar de Mariupol donde tenían su base. [N: de la E.: el cadáver fue descubierto por el corresponsal de URA RU en el primer recorrido por Mariupol tras la liberación de gran parte de la ciudad. El medio ruso no publicó ninguna foto, pero describió que estaba mutilada, y que era una joven menor de edad].

    A medida que los Estados miembros de la OTAN envían armas a Ucrania y la guerra se intensifica, las atrocidades casi seguramente se irán acumulando, y con la bendición del liderazgo de Kiev. Como Zelensky proclamó durante una visita a la ciudad de Bucha este abril, «si no encontramos una salida civilizada, ya conocen a nuestra gente, encontrarán una salida incivilizada».

    Max Blumenthal, editor jefe de The GrayZone, es un galardonado periodista estadounidense y autor de varios libros que han sido éxito de ventas: Gomorra republicana: Dentro del movimiento que rompió el Partido (2009); Goliat: La vida y el odio en el Gran Israel (2013); La guerra de los 51 días: Ruina y resistencia en Gaza; (2015); La administración del salvajismo: Cómo el estado de seguridad nacional de EEUU impulsó el surgimiento de Al Qaeda, el Isis y Donald Trump (2019). Ha  sido columnista de una serie de publicaciones y autor de varios documentales.

     
  • mesmontse 5:47 pm el 19 January, 2022 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: DDHH, ,   

    FRANCIA – COVID: Persecución a los no vacunados 

    El analista político francés y profesor de la Escuela Francesa de Comunicación y Periodismo de la Universidad de la Sorbona, Mathieu Slama, es una de las pocas voces críticas que se escuchan contra la deriva autoritaria de varios gobiernos europeos -en su caso el objetivo es el gobierno de Macron- imponiendo la obligatoriedad de vacunarse contra Covid-19 para obtener el pase de vacunación, sin el cual se pierde hasta la posibilidad de desplazarse al trabajo en transporte público. No estamos hablando de máscaras protectoras y distanciamiento social, que son medidas totalmente lógicas y de probada efectividad. Ni de exigir una prueba de antígenos o PCR para demostrar que no se está contagiado. Es un tema mucho más grave, y en Francia y Alemania está adquiriendo tintes preocupantes, porque en Europa hay amargas experiencias de lo que ocurre cuando a un grupo de ciudadanos se los elige como chivo expiatorio en tiempos difíciles. Hoy son los no vacunados, mañana puede ser cualquier otro grupo que tenga una condición diferente. Y cuando se trata de la salud, se entra en un terreno muy tenebroso.

    Que Francia haya caído en esta política autoritaria de gestión de la pandemia, que Macron ha definido -sin sonrojarse- como de «sociedad de vigilancia», es un indicador más de la peligrosa deriva en que está inmersa Europa a todos los niveles. Que lo hayan hecho Alemania, Austria e Italia, no es demasiado sorprendente si se tiene en cuenta su afición histórica a recurrir al autoritarismo (por llamarlo de una manera suave) cuando la sociedad se enfrenta a tiempos difíciles.

    La otra sorpresa, ésta en sentido positivo, la está dando España. En el Estado español la vacunación contra Covid-19 no es obligatoria y el pase Covid para ingresar a los espacios que lo exigen (cuya normativa es diferente en cada Comunidad Autónoma, y algunas ya lo están eliminando a la vista de su inutilidad para detener los contagios ante Ómicron) también se puede obtener mostrando una prueba diagnóstica (PCR o antígenos) realizada en los días previos, si no se está vacunado. Esta es la posibilidad que ha eliminado el gobierno francés, y que hace levantar la voz al profesor Slama.

    El pase de vacunación entierra definitivamente a la sociedad de la libertad

    Si el gobierno está en condiciones de sostener un discurso autoritario tan asumido y radical es porque sabe que existe, en la opinión pública, una demanda muy fuerte de autoridad y coerción frente a las personas no vacunadas que se han convertido, a lo largo de los meses, en los chivos expiatorios de la crisis sanitaria, acusados ​​de todos los males por un poder que ha optado, de forma muy cínica, por entregarlos a la condena popular y señalarlos como únicos responsables de la crisis.

    MATHIEU SLAMA / MARIANNE

    Adiós al pase sanitario, bienvenido al pase vacunal. Esta transición, en última instancia previsible, es sin embargo muy grave y significativa: lo que se suponía que era algo sólo muy temporal ahora se refuerza y ​​endurece, los no vacunados ya no tienen la posibilidad de recurrir a hacerse una prueba para hacer una vida normal.

    Llama la atención, en primer lugar, el carácter totalmente asumido de esta política autoritaria, que ya ni siquiera se esconde tras el argumento del mal menor, como si hubieran desaparecido definitivamente los últimos vestigios del superyó democrático que quedaba en este gobierno. Durante su discurso, el primer ministro Jean Castex tuvo esta impactante frase: «No es aceptable que la negativa de unos pocos millones de franceses a ser vacunados ponga en riesgo la vida de todo un país y afecte la vida cotidiana de una gran mayoría de franceses que han mostrado responsabilidad desde el inicio de esta crisis «. (N. de la E. : no hay ninguna evidencia científica para decir que los no vacunados pongan en riesgo la vida de nadie y menos de los vacunados, ¿no han dicho por activa y por pasiva que la vacuna los protege? Por otra parte, ninguno de estos gobiernos occidentales que tanto llaman a la responsabilidad vacunatoria, ha dicho una sola palabra -y mucho menos ha hecho por cambiar algo- sobre el cuestionable modo de vida que nos ha llevado a esta crisis sanitaria global, largamente anunciada por ambientalistas, ecólogos, biólogos, etc).

    Es, que sepamos, la primera vez que un gobierno pone en la lista negra, de manera tan asumida y frontal, a millones de franceses y asume la exclusión de una categoría de ciudadanos de la vida social. Al día siguiente, el portavoz del gobierno, Gabriel Attal, defendió el pase de la vacuna en términos sorprendentes: “Para que los vacunados vivan casi normalmente, los no vacunados deben vivir en un confinamiento virtual». La exclusión social de una categoría de ciudadanos, por lo tanto, se asume plenamente aquí. Y para terminar este cuadro, así es como un miembro de la mayoría parlamentaria justificó el uso de tal coerción: “La libertad debe ser colectiva y no individual (sic). Asumimos presionar a los que no están vacunados frente a los que han hecho la elección de la responsabilidad. «

    Con estas palabras de una gravedad sin precedentes, el gobierno y su mayoría entierran definitivamente la sociedad de la libertad para llevarnos a una sociedad de orden y disciplina, traicionando así toda nuestra herencia política y nuestros ideales humanistas y republicanos.

    Hay razones para preocuparse tanto, hasta más que por el virus y sus sucesivas “olas” que estamos viviendo desde hace dos años. También es motivo de preocupación la forma en que la idea misma de un pase, ya sea sanitario, de vacunación o de otro tipo, se ha normalizado, banalizado, y la forma en que es defendida por demócratas, «moderados», republicanos y liberales, mientras que es criticado por una minoría de opositores a menudo considerados como extremistas o radicales. ¿Qué pasó para que una medida tan grave, tan alejada de nuestra concepción de ciudadanía y libertad, se haya convertido, en el espacio de unos meses, en objeto de un consenso casi nacional? ¿Cómo es que la defensa de las libertades se ha vuelto tan difícil hoy, cuando ayer era evidente?

    Es una gran revolución legal y política: el pase es una medida que no tiene equivalente en nuestra historia política contemporánea. Actúa como una herramienta disciplinaria que permite activar y desactivar los derechos de cualquier ciudadano en función de su comportamiento.

    En su misma lógica, contradice dos principios republicanos esenciales. Primero, contradice el principio de la inalienabilidad de la libertad, que no es algo que el poder otorgue o deje de otorgar a los ciudadanos según su buena conducta. La libertad es consustancial a la ciudadanía. «Los hombres nacen y permanecen libres»: este es el punto de partida filosófico de la aventura revolucionaria y republicana francesa.

    El pase contradice otro principio fundamental, que es el de la indivisibilidad de la ciudadanía, que había sido muy acertada y valientemente recordado en su tiempo por el ex Defensor de los Derechos Jacques Toubon con motivo de los debates en torno a la pérdida de la nacionalidad [otorgada en un plazo de cinco años anteriores]. “El Defensor de los Derechos ha manifestado su desaprobación porque este proyecto equivale a grabar en el mármol de nuestro estandarte superior una división fundamental del ciudadano francés en dos categorías, contra el espíritu y contra la letra de la Constitución. La ciudadanía es tan indivisible como la República. Su principio fundamental es que los ciudadanos son iguales y que no hay ciudadanos que sean menos ciudadanos que otros. La República no está dividida, tampoco la ciudadanía».

    Ahora bien, ¿qué es el pase de vacunación, sino la institución de la pérdida de la ciudadanía de los no vacunados, que ya no pueden acceder a los lugares de sociabilidad, a los lugares de cultura, a los medios de transporte como el tren y quizás incluso a su lugar de trabajo, como mencionó el Ministro de Salud Olivier Veran? ¿Cómo no ver en esto una ruptura importante con nuestra concepción de ciudadanía tal como la heredamos de nuestros ilustres antepasados ​​en 1789?

    El carné de vacunación es la idea de que el acceso a la ciudadanía plena ahora está determinado por una vacuna, y que nuestras relaciones sociales están condicionadas por la presentación de un Código QR que los ciudadanos se encargan de comprobar, mientras que la propia policía realiza los controles. Tal sociedad no sólo es incompatible con toda nuestra herencia republicana: es inaceptable.

    Sociedad de vigilancia

    Durante su entrevista televisiva emitida unos días antes del anuncio del primer ministro Jean Castex, el propio Emmanuel Macron dio un nombre a esta tarea: «sociedad de vigilancia». En esta misma entrevista, el Jefe de Estado afirmó, en tono de evidencia, que ser francés implicaba «ante todo un deber». Esto es olvidar que la República se construyó primero sobre la idea de que el ciudadano ante todo tenía derechos.

    Sin una oposición real o controles y equilibrios para enfrentarlo, el gobierno tiene las manos libres para hacer lo que quiera. Si es capaz de sostener un discurso autoritario tan asumido y radical es porque sabe que existe, en la opinión pública, una demanda muy fuerte de autoridad y coerción frente a las personas no vacunadas que se han convertido, a lo largo de los años, en meses, los chivos expiatorios de la crisis sanitaria, acusados ​​de todos los males por un poder que ha optado, de forma muy cínica, por entregarlos a la condena popular y señalarlos como únicos responsables de la crisis. Nuestro inconsciente perseguidor, que tan bien analizó René Girard en su momento, resucitó así de la peor manera posible durante la pandemia.

    Esta complicidad de la opinión pública es motivo de preocupación, porque alienta a este gobierno, y a los que le seguirán, a continuar con su labor de socavar nuestro Estado de derecho y debilitar continuamente nuestras libertades en nombre de la reivindicación de la seguridad.

    La libertad nunca ha estado tan mal como ahora. Aquellos que, durante los debates en torno a la lucha contra el terrorismo, repitieron (con razón) que no debemos renunciar a nada sobre nuestros valores son los mismos que, para luchar contra el virus, están dispuestos a renunciar a todos nuestros principios. Una democracia que renuncia tan fácilmente a sus principios más fundamentales es una democracia enferma.

    Es en tiempos de crisis que debemos mantenernos firmes en nuestros principios. Lo que perdemos hoy, podemos recuperarlo una vez que termine la crisis, pero ahora sabemos que podemos perderlo nuevamente con un chasquido de dedos.

    Los no vacunados se han convertido en un reclamo para los políticos pirómanos

     ¿Cómo hemos llegado hasta aquí ? El alcalde de Niza quisiera cortarles a los no vacunados el acceso al seguro de desempleo. Las crisis revelan el verdadero rostro de una sociedad, y el espectáculo que está dando Francia no es agradable.

    Desde marzo de 2020 y el primer confinamiento, todos los diques se han reventado uno tras otro. Lo que pensábamos que era inimaginable sucedió. Se han normalizado medidas impensables. Se ha instalado un clima de orden y coerción. Luego se soltó la palabra, hasta el clímax de la inédita entrevista del Jefe de Estado en Le Parisien, entrevista en la que insulta y amenaza a millones de sus propios conciudadanos.

    Ya se habla, de no tratar a los no vacunados en caso de ingreso en cuidados intensivos. Llegamos incluso a proponer, como hicieron un abogado y un médico en una columna reciente publicada en Le Parisien, penalizar a quienes no han sido vacunados por poner en peligro la vida de otros. (N. de la E.: Este punto trae inevitablemente el recuerdo que durante el nazismo, miles de «buenos ciudadanos» alemanes enviaban cartas a su Führer sugiriéndole la eliminación de los enfermos crónicos y personas con minusvalías físicas o mentales por la carga económica que representaban. De hecho, Hitler tomó la idea de eliminar a los niños con minusvalías de la sugerencia de un granjero alemán padre de un niño con discapacidad que le escribió una carta).

    Una encuesta reciente reveló que casi uno de cada dos franceses estaba a favor de cobrar por el cuidado de los no vacunados. (N. de la E.: la evidencia muestra que los vacunados enferman, que muchos necesitan ingreso hospitalario, que hasta requieren ingresos a la UCI y hasta mueren. Siguiendo la lógica de quienes proponen cobrar a los no vacunados si ocasionan gastos médicos, entonces, las corporaciones farmacéuticas productoras de las vacunas aplicadas, deberían pagar los gastos médicos de los vacunados que han enfermado e indemnizaciones a los familiares de los vacunados muertos por Covid. Pero esto no va a ocurrir porque las autoridades europeas han firmado contratos con las corporaciones farmaceúticas que son auténticas patentes de corso que los eximen de toda responsabilidad en todos los órdenes, pase lo que pase).

    Furia perseguidora

    Este clima de odio y persecución nace de la irrefrenable necesidad de encontrar un culpable de la crisis sanitaria. “Los perseguidores siempre terminan por convencerse de que un pequeño número de individuos, o incluso uno sólo, puede volverse extremadamente dañino para la sociedad en su conjunto, a pesar de su relativa debilidad”, escribió el filósofo René Girard.

    Una parte de la sociedad es presa de una furia perseguidora, alentada por un gobierno incendiario que sabe que el picoteo a los no vacunados sirve a sus pequeños intereses electorales. La figura del no vacunado se ha convertido en un espantapájaros, una especie de criatura mitológica culpable de todos los males de la sociedad, un criminal en potencia al que hay que castigar y evitar que cause daño.

    Los ‘buenos ciudadanos’ se jactan de ser buenos ciudadanos, se enorgullecen de tener sus pases sanitarios, disfrutan de sus nuevas libertades mientras arrollan a los ‘malos ciudadanos’.

    Las crisis a menudo revelan el verdadero rostro de una sociedad. Y la nuestra no es una vista bonita. En lugar de permanecer firmes, unidos, manteniendo la calma, sucumbimos al resentimiento, el miedo y el odio. Los «buenos ciudadanos» se jactan de ser buenos ciudadanos, se enorgullecen de tener su pase sanitario, disfrutan de sus libertades recuperadas mientras arrollan a los «malos ciudadanos», aquellos que se niegan a vacunarse y que así se sitúan «afuera de la sociedad».

    Nuevos higienistas puritanos

    Como si la ciudadanía ahora se definiera por obtener una vacuna. “Debemos ser responsables y unidos”. Pero, ¿son ellos, todos vacunados, responsables y unidos en su vida cotidiana? ¿Es este el criterio que ahora determina nuestra capacidad para ser ciudadanos o no? ¿Deberíamos realizar encuestas de moralidad a todos los franceses para determinar quién es un buen ciudadano y quién no, quién tendrá derecho a un permiso de ciudadanía?

    ¿Y qué decir de este gobierno que de pronto se erige en paladín de la solidaridad y el altruismo cuando es responsable de las peores regresiones sociales en décadas? ¿Es tan responsable y solidario este gobierno?

    En cuanto a Christian Estrosi (N. de la E.: Estrosi, alcalde de Niza, es hijo de imigrantes italianos, ex corredor de carreras de moto, y político conservador; pretendía prohibir en las playas el traje de baño Burkini que usan algunas mujeres musulmanas y fue desautorizado por los tribunales franceses), que ahora da lecciones de educación cívica a los franceses y pretende poner en vereda a los malos ciudadanos, ¿es él mismo tan cívico y ejemplar? Nada es menos seguro. Los que persiguen en nombre de una supuesta pureza moral suelen ser los más hipócritas. “Pruebe su virtud o vaya a la cárcel”, dijo Saint-Just. “Pruebe su virtud, o pierda su ciudadanía”, dicen hoy los nuevos higienistas puritanos.

    No se gobierna un país halagando sus instintos de rebaño y sus impulsos malsanos

    El ciudadano ejemplar no existe. Y no hay razón para serlo, excepto para considerar que una sociedad deseable es una sociedad donde los deberes preceden a los derechos, donde el orden es la condición de la libertad y donde la moral reemplaza a la ley. El ciudadano es un ciudadano, punto. Su único deber es respetar la ley, no tiene otro. Por otra parte, su ciudadanía le confiere derechos que son inalienables e innegociables. No hay ciudadano bueno o malo: cada ciudadano es igual a su conciudadano.

    Un gobierno no tiene por qué juzgar y sancionar la conducta de un ciudadano: sólo un juez tiene potestad para hacerlo. En una República no hay permiso de ciudadanía posible: los derechos no se otorgan de acuerdo a nuestro comportamiento, sino que son inalienables, consustanciales a nuestra ciudadanía. Recordar tales evidencias hoy es correr el riesgo de ser acusado de ser un «provirus»: aquí es donde estamos.

    Para concluir, recordemos otro hecho evidente: no se gobierna un país halagando sus instintos de rebaño y sus impulsos malsanos. No se gobierna en un país contra sus propios ciudadanos. No se gobierna un país insultando, amenazando y castigando. No se gobierna un país, finalmente, traicionando sus principios fundacionales y sacrificando la cohesión nacional.

    No se gobierna un país como lo hace Emmanuel Macron.

     
  • mesmontse 2:46 pm el 12 December, 2021 Enlace permanente | Responder
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    JULIAN ASSANGE: No hay garantías de EEUU de no someterlo a un régimen de aislamiento 

    Terror de Estado contra Assange

    Nuevamente es posible la extradición de periodistas perseguidos políticamente: un tribunal británico concede la apelación de Estados Unidos. La defensa sigue luchando


    INA SEMBDNER / JUNGE WELT


    El gobierno de Estados Unidos continúa con sus tácticas de desgaste en el caso de Julian Assange. El objetivo: desconectar al periodista de forma permanente. El viernes, el Tribunal Superior de Londres confirmó el recurso presentado de Estados Unidos por la extradición del fundador de la plataforma Wikileaks, que fue rechazado en enero.

    El caso ahora se lleva de vuelta al Tribunal de Magistrados de Westminster con órdenes de remitirlo también al Ministro del Interior del Reino Unido, para una decisión final.

    Según Wikileaks, a Assange no se le permitió comparecer ante el tribunal, como en la audiencia de apelación de dos días en octubre. Si Estados Unidos finalmente tiene éxito en condenar a este hombre de 50 años en suelo estadounidense, el australiano podría enfrentar hasta 175 años de prisión por publicar documentos sobre crímenes de guerra estadounidenses en Irak y Afganistán.

    La apelación fue admitida porque la parte estadounidense había dado garantías de que Assange no sería recluido en régimen de aislamiento en los Estados Unidos y sería tratado adecuadamente.

    La jueza Vanessa Baraitser citó el principal argumento en contra de la extradición en enero de que existía una alta probabilidad de que Assange fuera expuesto a las llamadas medidas administrativas especiales (SAM) –aislamiento y control casi completo del prisionero– en la prisión de máxima seguridad ADX de Florencia, en Colorado, si es declarado culpable. Esto aumentaría el riesgo de suicidio para él hasta tal punto que consideró que la extradición no era posible.

    Sin embargo, en el recurso de extradición no se escucharon «garantías» de la fiscalía estadounidense.

    En justificación de su veredicto, los jueces Ian Burnett y Timothy Holroyde ahora citaron: “No hay ninguna razón por la que este tribunal no deba aceptar las representaciones por lo que dicen. No hay razón para creer que Estados Unidos no hizo las declaraciones de buena fe ”. Como recordatorio, estos compromisos contienen dos salvedades importantes:

    Assange aún podría ser trasladado a una prisión de ADX «si, después de recibir esta promesa, comete algún acto futuro que signifique que califica para tal designación». Con respecto a las condiciones de aislamiento, EEUU declaró que conservaba la autoridad para «imponer SAM al Sr. Assange si, después de hacer esta promesa, comete un acto en el futuro que califique para un SAM».

    La pareja y abogada defensora de Assange, Stella Moris, anunció que «apelaría esta decisión lo antes posible». Continuó explicando: «¿Cómo puede ser justo, cómo puede ser correcto, cómo puede ser posible extraditar a Julian al país que planeó su asesinato?», por parte de funcionarios estadounidenses bajo la presidencia de Donald Trump.

    Es particularmente macabro que el veredicto se conoció en el Día Internacional de los Derechos Humanos y el día en que se otorgó el Premio Nobel de la Paz a dos periodistas en Oslo.

    La ministra federal alemana de Relaciones Exteriores, Annalena Baerbock (Die Grünen/Los Verdes), dijo de manera sucinta que aún no conocía los motivos del veredicto y no podía decir nada más. Cuando estaba en oposición, hace muy poco, Baerbock se unía a quienes piden la liberación inmediata de Assange.

     
  • mesmontse 3:11 pm el 1 September, 2021 Enlace permanente | Responder
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    EXILIO – TESTIMONIOS: Proyecto para argentinos residentes en Francia 

    El Colectivo argentino en Francia convoca a los argentinos que se hayan exiliado en Francia -y a sus descendientes y amigos- a participar con el testimonio de su experiencia, en la elaboración de un libro colectivo.

    El proyecto consiste en la publicación del libro que se titulará «Exilios» y agrupará los testimonios de los participantes; y en una exposición sobre el tema.

    La inauguración de la exposición será el 24 de marzo de 2022 a las 11 a.m., hora local, en la Embajada de la República Argentina en Francia.

    Los textos y las producciones, que pueden ser en castellano o en francés, se admitirán hasta el 31 de enero de 2022.

    Para participar hay que enviar un mail a :

    exilios.francia@gmail.com

     
  • mesmontse 4:23 pm el 31 May, 2021 Enlace permanente | Responder
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    EEUU: Arizona ejecutará a los condenados a muerte con el gas que usaron los nazis en Auschwitz 

    El Estado de Arizona -en la región oeste de EEUU- con poco más de 7 millones de habitantes y una superficie similar a la de Italia, es el sexto más extenso del país, y el tercero en cuanto a población de nativos americanos (el 10% de los pueblos originarios de EEUU viven en Arizona). El nivel de salarios es de los más bajos de EEUU. Los afroamericanos son el 5% de la población de Arizona, pero constituyen el 18% de la población penitenciaria. Desde 1970, la población carcelaria total ha aumentado un 695%. Desde 1983, el aumento es del 507%.

    Según el informe de noviembre de 2019 del Departamento de Correccionales de Arizona, había 42.562 hombres y mujeres en las cárceles del Estado. Cada 100.000 habitantes, en Arizona hay 877 en la cárcel: la tasa de encarcelamiento más alta del mundo, y superior a la de EEUU en su totalidad que es de 714/100.000 habitantes. En España, la tasa es de 126 personas por cada 100.000 habitantes y está por encima de la media europea, que se sitúa en 116. Las tasas más bajas de encarcelamiento corresponden a los países escandinavos (Noruega, Dinamarca, Suecia y Finlandia, con el 73, 59, 57 y 56, respectivamente). No es causal que éstos sean precisamente países con una distribución de ingresos de las más igualitarias del mundo, y con buenos sistemas de protección social.


    Otras cifras de las prisiones de Arizona muestran que:
    El 49% de todos los presos están cumpliendo su primera pena de prisión en Arizona.
    El 47% de todos los reclusos están actualmente encarcelados por delitos no violentos.
    El 29% de todos los reclusos requieren servicios continuos de atención de salud mental.
    218 personas están en prisión por posesión de marihuana.

    Arizona reacondiciona su cámara de gas para retomar las ejecuciones

    Arizona "reformó" su cámara de gas para realizar ejecuciones y adquirió componentes para producir el mismo gas letal que se utilizó en Auschwitz
    Cámara de ejecución del Estado de Arizona (EEUU)

    El Estado de Arizona se está preparando para ejecutar a los presos condenados a muerte utilizando cianuro de hidrógeno, el mismo gas letal que se utilizó en Auschwitz.

    ED PILKINGTON / THE GUARDIAN

    Los documentos obtenidos por The Guardian revelan que el Departamento de correccionales de Arizona ha gastado más de 2.000 dólares en la adquisición de ingredientes para producir gas cianuro. El Departamento compró un bloque sólido de cianuro de potasio en diciembre por 1.530 dólares. También compró gránulos de hidróxido de sodio y ácido sulfúrico destinados a generar el gas letal. La propia cámara de gas, construida en 1949 y en desuso durante 22 años, ha sido desempolvada y, según el departamento, «reformada».

    En los últimos meses, el Estado controlado por los republicanos se ha movido activamente para reiniciar su sistema de ejecución profundamente defectuoso. La pena de muerte ha estado en suspenso en Arizona durante siete años después de la horrible ejecución por inyección letal de Joseph Wood en 2014.


    El mes pasado, The Guardian reveló que Arizona gastó la asombrosa cantidad de 1,5 millones de dólares en un lote de pentobarbital en octubre, un sedante que ahora espera usar como su principal método de inyección letal. Los documentos que The Guardian, obtuvo a través de solicitudes de registros públicos, muestran que los funcionarios también han hecho todo lo posible para revivir la cámara de gas inactivada del Estado, ubicada en ASPC-Florence. El pasado mes de agosto se realizaron una serie de pruebas para valorar su “operatividad”.

    Se revisaron los sellos en las ventanas y la puerta para asegurar la hermeticidad, y se limpiaron los desagües de obstrucciones. En las pruebas se utilizó agua en lugar de los productos químicos mortales, y se encendió una granada de humo para simular el gas. Algunas de las técnicas utilizadas para probar la seguridad de la cámara eran asombrosamente primitivas, revelan los documentos. Los funcionarios de la prisión revisaron con una vela las filtraciones de gas. La llama de la vela se acercó a las ventanas y puertas selladas y si su llama permanecía estable y no parpadeaba, la cámara se consideraba hermética. En diciembre, el personal declaró que la cámara estaba «operativamente lista».

    La preparación de las ejecuciones con gas cianuro dará a los presos condenados a muerte de Arizona la elección entre dos formas cuestionables de morir. Si optan por la cámara de gas, deben tener en cuenta lo qu eocurrió la última vez que el Estado gaseó a alguien: Walter LaGrand, un ciudadano alemán, fue condenado a muerte por un fallido robo a un banco a mano armada en 1982 en el que murió un hombre. El Tucson Citizen publicó el relato de un testigo ocular de su ejecución en 1999, en la cual mostró “angustiosos atragantamientos y arcadas” y tardó 18 minutos en morir. “La sala de testigos se quedó en silencio cuando se elevó una niebla de gas, muy parecido al vapor en una ducha, y Walter LaGrand quedó envuelto en una nube de vapor de cianuro”, informó el Tucson Citizen. «Comenzó a toser violentamente, tres o cuatro golpes fuertes, e hizo un sonido de arcadas antes de caer hacia adelante». El periódico registró que durante muchos minutos la cabeza y los brazos del recluso temblaron y sus manos estaban «rojas y apretadas».

    Si un recluso elige la muerte por inyección letal, el método de pena de muerte ampliamente utilizado entre los Estados, como alternativa supuestamente científica y humana al gas, la silla eléctrica o el pelotón de fusilamiento, también sabrá que la última vez que se usó en Arizona fue cualquier cosa menos humana. .

    El condenado Joseph Wood tardó casi dos horas en morir cuando Arizona experimentó con él con 15 dosis de una mezcla de drogas inyectables letales que entonces se usaba poco. Un testigo le dijo a The Guardian que contó que Wood jadeó y tragó 660 veces.

    En su actual apuro por reiniciar las ejecuciones, Arizona ha seleccionado a dos presos como posibles candidatos para salir primero de una población actual de 115 personas en el corredor de la muerte. Se trata de Frank Atwood, de 65 años, condenado a muerte por matar a una niña de ocho años, Vicki Lynne Hoskinson, en 1984; y Clarence Dixon, de 65 años, condenado por el asesinato en 1978 de una estudiante universitaria, Deana Bowdoin.

    El abogado de Atwood dijo a The Guardian que es inapropiado que el Estado se apresurara a fijar una fecha de ejecución cuando la pandemia había impedido la investigación de la posible inocencia de su cliente durante más de un año. En cuanto a la elección de Atwood entre inyección letal o gas, el abogado dijo: «Ninguna opción es defendible», y señaló que existe una discrepancia entre el cianuro de potasio que ha obtenido el Departamento correccional y el protocolo de ejecución del Estado que estipula que se debe utilizar cianuro de sodio. «Este no es un pequeño detalle, el compuesto específico es de vital importancia», dijo. El abogado agregó que el condenado está dispuesto a morir, «pero no quiere ser torturado y sometido a una ejecución fallida «.

    Los reclusos que eligen la cámara de gas son sujetos a una silla en el centro del recinto. Luego, mediante diferentes palancas se deja caer el cianuro de sodio en una olla de ácido sulfúrico situada debajo de la silla, liberando el mortal cianuro de hidrógeno en el aire. Una vez que el prisionero está muerto, el gas se neutraliza con amoníaco hasta que es seguro ingresar a la cámara. “Como método de precaución”, dice el protocolo de la cámara de la muerte, “se recomienda que el equipo que retira el cuerpo use máscaras de gas y guantes de goma y que el cabello del recluso fallecido sea cepillado para permitir que escape cualquier gas residual atrapado. «

    Los documentos registran que el personal penitenciario participó en una simulación durante las pruebas del año pasado. Los guardias actuaron como reclusos que se resistían a ir a la muerte, gritando: «Esto es un asesinato», «Soy inocente», «Me estás humillando como a un animal» y «Esto va en contra de todo lo que Estados Unidos representa».

    A pesar de los esfuerzos de Arizona para presentar su cámara de gas como una institución respetable, los horrores del pasado pesan sobre ella. Los nazis utilizaron cianuro de hidrógeno con el nombre comercial de Zyklon B para matar a más de 1 millón de personas en cámaras de gas en Auschwitz y otros campos de exterminio. Robert Dunham, director ejecutivo del Centro de Información sobre Pena de Muerte, dijo: “Hay que preguntarse qué estaba pensando Arizona al creer que en 2021 es aceptable ejecutar a personas en una cámara de gas con gas cianuro. ¿Hicieron que alguien estudiara la historia del Holocausto? «

     
  • mesmontse 7:30 pm el 28 November, 2020 Enlace permanente | Responder
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    GUERRA DE COREA: La injerencia que EEUU comenzó con un relato sesgado 

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    En 1950, el presidente de Corea del Sur, sostenido por tropas de EEUU, ordenó el asesinato de entre 100.000 y 200.000 personas por «comunismo»

    Las lecciones olvidadas de la Guerra de Corea sobre la perversidad de la injerencia

    Este año es el 70 aniversario del inicio de la Guerra de Corea, un conflicto del que los responsables políticos de Washington no aprendieron nada. Casi 40.000 soldados estadounidenses murieron en ese conflicto que debería haber vacunado permanentemente a la nación contra la locura y la maldad de la intervención en el  extranjero. En cambio, esa guerra se redefinió retroactivamente como una victoria, como declaró Barack Obama en 2013: “En esa guerra no tuvo empate. Corea fue una victoria».

    JAMES BOVARD / COUNTERPUNCH

    La guerra comenzó con lo que Harry Truman dijo que fue una invasión sorpresa el 25 de junio de 1950 por parte del ejército de Corea del Norte cruzando la línea divisoria con Corea del Sur que se ideó después de la Segunda Guerra Mundial. Pero el gobierno de Estados Unidos tenía amplia información de antemano. Según el fundador de antiwar.com, el conflicto en realidad comenzó con una serie de ataques de las fuerzas surcoreanas, con la ayuda del ejército estadounidense: “De 1945 a 1948, las fuerzas estadounidenses ayudaron al presidente surcoreano Syngman Rhee en una ola de asesinatos que se cobró decenas de miles de víctimas. La campaña causó víctimas en Kwangju y en la isla de Cheju-do, donde unas 60.000 personas fueron asesinadas por las fuerzas de Rhee respaldadas por Estados Unidos”.

    El ejército de Corea del Norte rápidamente derrotó a las fuerzas de Corea del Sur y de Estados Unidos y  sólo se evitó una debacle completa porque el general Douglas MacArthur planeó el desembarco de las tropas estadounidenses en Inchon. Después de derrotar a las fuerzas norcoreanas, MacArthur estaba decidido a seguir avanzando hacia el norte sin importarle el peligro de provocar una guerra mucho más amplia.

    Para cuando las fuerzas estadounidenses hicieron retroceder al ejército norcoreano hasta detrás de la frontera entre las dos Coreas, ya habían muerto unos 5.000 soldados estadounidenses.  El Pentágono estaba bien informado de que China intervendría si el ejército de Estados Unidos se acercaba demasiado a su frontera. Pero la euforia que estalló después del desembarco en Inchon destruyó todo sentido común y ahogó las voces militares que advirtieron de una catástrofe. Un coronel del ejército de los Estados Unidos irrumpió en una sesión informativa sobre la situación de Corea, en Tokio en 1950,  y declaró «Están viviendo en un maldito país de ensueño».

    El ataque militar chino originó la retirada más larga en la historia de las fuerzas armadas de Estados Unidos, una debacle que se trató en la película de Clint Eastwood de 1986, Heartbreak Ridge. En 1951, la Guerra de Corea se había vuelto intensamente impopular en Estados Unidos, más impopular de lo que nunca fue la Guerra de Vietnam. La guerra, que Truman insistió en etiquetar erróneamente como una “acción policial”, destruyó la presidencia del hombre que la lanzó. Para cuando se firmó un alto el fuego a mediados de 1953, casi 40.000 estadounidenses habían muerto en un conflicto que terminó con fronteras similares a las del comienzo de la guerra.

    El mayor desastre: redefinir la guerra como una victoria de EEUU

    Quizás el mayor desastre de la guerra de Corea fue que intelectuales y expertos en política exterior lograron redefinir el conflicto coreano como una victoria estadounidense.

    Como señaló el profesor Derek Leebaert, de la Universidad de Georgetown, en su libro Magic and Mayhem, “Lo que se había considerado un sangriento estancamiento se transformó a los ojos de Washington: diez años más tarde se había convertido en un ejemplo de una guerra limitada exitosa. Ya a mediados de la década de 1950, la opinión de la élite comenzó a suponer que había sido una victoria». Leebaert explicó: «Las imágenes de la victoria en Corea dieron forma a la decisión de la escalada bélica en 1964-65 y ayudaron a explicar por qué Estados Unidos persiguió una guerra de desgaste». Peor aún, la noción de que Estados Unidos nunca ha perdido una guerra siguió siendo parte del mito nacional, y la noción de haber prevalecido en Corea se convirtió en una justificación para lanzarse a lo grande en Vietnam. Pero como señaló Leebaert, «en Vietnam, el ejército de los Estados Unidos también había olvidado todo lo que había aprendido sobre la contrainsurgencia en Corea».

    Cuando los medios estadounidenses señalaron el 70 aniversario del inicio de la guerra en junio pasado, prestaron poca o ninguna atención al lado oscuro de la guerra. Los medios ignoraron quizás la lección más importante de la guerra: el gobierno de Estados Unidos tiene un poder casi ilimitado para ocultar sus propios crímenes de guerra.

    Durante la Guerra de Corea, los estadounidenses se vieron inundados de pronunciamientos oficiales de que el ejército estadounidense estaba tomando todas las medidas posibles para proteger a civiles inocentes. Debido a que los males del comunismo eran evidentes, surgieron pocas preguntas sobre cómo Estados Unidos estaba luchando contra el avance rojo. Cuando un subcomité del Senado de los Estados Unidos designado en 1953 por el senador Joseph McCarthy investigó las atrocidades de la Guerra de Corea, el comité declaró explícitamente que «los crímenes de guerra se definieron como los actos cometidos por naciones enemigas».

    En 1999, cuarenta y seis años después del alto el fuego en Corea, Associated Press expuso una masacre de refugiados coreanos en 1950 en No Gun Ri.

    Las tropas estadounidenses expulsaron a los coreanos de su aldea y los obligaron a permanecer en un terraplén del ferrocarril. A partir del 25 de julio de 1950, los refugiados fueron ametrallados por aviones y ametralladoras estadounidenses durante los tres días siguientes. Cientos de personas, en su mayoría mujeres y niños, murieron.

    La historia de AP de 1999 fue ampliamente denunciada por políticos estadounidenses y algunos medios de comunicación, como una calumnia sobre las tropas estadounidenses.

    El Pentágono prometió una investigación exhaustiva. En enero de 2001, el Pentágono publicó un informe de 300 páginas que pretendía demostrar que los asesinatos  de No Gun Ri fueron simplemente «una tragedia desafortunada» causada por soldados con gatillo fácil y asustados por los refugiados que se acercaban.

    Bill Clinton, por su parte, dijo  «lamento que los civiles coreanos perdieran la vida en No Gun Ri». En una entrevista, se le preguntó por qué lo lamentaba en lugar de pedir disculpas. Clinton respondió: “Creo que las personas que lo investigaron no pudieron concluir que hubo un acto deliberado, decidido en un nivel lo suficientemente alto en la jerarquía militar, para reconocer que, en efecto, el Gobierno había participado en algo que era terrible.» Clinton dijo que no había evidencia de “irregularidades lo suficientemente altas en la cadena de mando del Ejército como para decir que, en efecto, el gobierno era responsable”.

    Pero las atrocidades cometidas contra civiles eran de conocimiento común entre las tropas estadounidenses 50 años antes. Como Charles Hanley, Sang-Hun Choe y Martha Mendoza señalaron en su libro de 2001, The Bridge at No Gun Ri, el Pentágono en 1952 “retiró el respaldo oficial de One Minute to Zero de RKO, una película de la Guerra de Corea en la que un coronel del ejército interpretado por el actor Robert Mitchum ordena fuego de artillería sobre una columna de refugiados». El Pentágono se preocupó de que «esta secuencia podría utilizarse para propaganda antiestadounidense» y prohibió que la película se mostrara en las bases militares de EEUU».

    En 2005, Sahr Conway-Lanz, estudiante de doctorado de la Universidad de Harvard, descubrió una carta en los Archivos Nacionales del embajador de Estados Unidos en Corea, John Muccio, enviada al subsecretario de Estado Dean Rusk el día que comenzó la masacre de No Gun Ri.  Muccio resumió la política surgida de una reunión entre el ejército de los Estados Unidos y los funcionarios de Corea del Sur: «Si aparecen refugiados desde el norte de las líneas de los Estados Unidos, recibirán disparos de advertencia, y si luego persisten en avanzar, recibirán disparos». La nueva política fue enviada por radio a las unidades del Ejército en toda Corea en la mañana en que comenzó la masacre de No Gun Ri. El ejército estadounidense temía que estuvieran escondidas tropas norcoreanas  entre los refugiados. El Pentágono afirmó inicialmente que sus investigadores nunca vieron la carta de Muccio, pero estaba en el archivo de investigación específico utilizado para su informe.

    Masacres de civiles

    El libro de Conway-Lanz de 2006 Collateral Damage: Americans, Noncombatant Immunity, and Atrocity after World War II (Daño colateral: los estadounidenses, la inmunidad de los civiles y las atrocidades después de la Segunda Guerra Mundial) citó un registro oficial de la Marina de los EEUU de los primeros seis meses de la Guerra de Corea que indica que la política de ametrallar  civiles era «totalmente defendible». El registro oficial del Ejército señaló: «Finalmente, se decidió disparar a cualquiera que se moviera de noche». Un informe del portaaviones USS Valley Forge justificaba atacar a civiles porque el Ejército insistía en que «los grupos de más de ocho a diez personas debían considerarse tropas y debían ser atacados».

    En 2007, el Ejército recitó su negativa original: «Nunca se difundió a los soldados en el terreno ninguna política que pretendiera autorizarlos a disparar contra los refugiados». Pero Associated Press encontró más suciedad en los archivos estadounidenses. Más de una docena de documentos, en los que oficiales estadounidenses de alto rango les dicen a las tropas que los refugiados no son “juego limpio”,  y les ordenan “disparar a todos los refugiados que crucen el río” , fueron encontrados por  AP en los propios archivos de los investigadores  después de la investigación del Pentágono de 2001. Ninguno de esos documentos fue revelado en el informe público de 300 páginas del Ejército.

    Un ex piloto de la Fuerza Aérea dijo a los investigadores que su avión y otros tres ametrallaron a los refugiados al mismo tiempo durante la masacre de No Gun Ri; pero el informe oficial afirmó que «ninguno de los pilotos entrevistados … sabía nada sobre tales órdenes». También surgieron pruebas de otras masacres como No Gun Ri. El 1 de septiembre de 1950, el destructor USS DeHaven, ante la insistencia del Ejército, “disparó contra un campamento de refugiados junto al mar en Pohang, en Corea del Sur. Los sobrevivientes dicen que murieron entre 100 y 200 personas».

    La matanza de civiles en masa se convirtió en un procedimiento de rutina después de que el ejército chino interviniera en la guerra de Corea a fines de 1950. MacArthur habló de convertir el territorio controlado por Corea del Norte en un «desierto». El ejército de EEUU «amplió su definición de objetivo militar a cualquier estructura que pudiera albergar tropas o suministros enemigos». El general Curtis LeMay resumió los logros: «Quemamos todas las ciudades de Corea del Norte … y algunas de Corea del Sur también«.

    Es posible que un millón de civiles murieran durante la guerra. Una Comisión de la Verdad y Reconciliación del gobierno de Corea del Sur descubrió muchas atrocidades no denunciadas anteriormente y concluyó que “las tropas estadounidenses mataron a grupos de civiles surcoreanos en 138 ocasiones distintas durante la Guerra de Corea”, informó The New York Times.

    La verdad retrasada es una verdad desactivada

    La estrategia del Pentágono sobre las atrocidades de la Guerra de Corea tuvo éxito porque dejó los hechos a los historiadores, no a los políticos. La verdad sobre No Gun Ri finalmente se escapó, diez presidencias después. Algo aún más dañino es que las reglas de combate para matar a civiles coreanos fueron encubiertas para cuatro guerras más de Estados Unidos. Si la política de EEUU para matar  refugiados coreanos, hubiera sido expuesta durante esa guerra, podría haber reducido asesinatos similares en Vietnam (muchos de los cuales no fueron revelados hasta décadas después del final de la guerra).

    El ex congresista y veterano condecorado de la Guerra de Corea Pete McCloskey  advirtió: «El gobierno siempre mentirá sobre asuntos vergonzosos». Estas mismas fechorías impregnan otras guerras estadounidenses. El secretismo y el engaño que rodean la guerra en Estados Unidos ha tenido consecuencias catastróficas en este siglo. La administración Bush aprovechó los ataques del 11 de septiembre para justificar el ataque a Irak en 2003, y no fue hasta 2016 que el gobierno de Estados Unidos reveló documentos que exponen el papel del gobierno saudí en la financiación de los secuestradores del 11 de septiembre (15 de los 19 eran ciudadanos sauditas). El Pentágono encubrió la gran mayoría de los asesinatos de civiles iraquíes por parte de Estados Unidos hasta que Manning y WikiLeaks los expusieron en 2010. Es muy probable que haya una gran cantidad de evidencia de engaños y masacres intencionales de civiles en los archivos del gobierno de Estados Unidos sobre su interminablemente confusa y contradictoria intervención en Siria.

    Cuando los políticos o los generales parecen ansiosos por llevar a Estados Unidos a otra guerra exterior, recuerden  que la verdad es habitualmente la primera víctima. Es ingenuo esperar que un gobierno que mata imprudentemente a masas de civiles se investigue honestamente a sí mismo y anuncie su culpabilidad al mundo. El autogobierno es un espejismo si los estadounidenses no reciben suficiente información para juzgar los asesinatos cometidos en su nombre.

     
    • xuxuyoc450 5:57 pm el 29 noviembre, 2020 Enlace permanente | Responder

      La mentalidad de una colonia inglesa que pasa pronto con base de armas, invasiones y actos bélicos, culturales, estéticos, psicológicos a mostrarse como «emperador» de otros países comenzó en el siglo XIX, durante la lucha por la independencia americana contra Gran Bretaña y España, fundamentalmente, sin restarle importancia al ejercicio de saqueos portugueses y franceses en el «nuevo» continente, con civilizaciones mayores y más antiguas que las de la Europa occidental decimonónica, resumen de los griegos y romanos, las mismas prácticas y mañas, con instrumental, éste sí, nuevo. Por ejemplo los medios, las redes, el cine, sobre todo el hollywoodense, la televisión y la creación de «héroes» -mucho después las «heroínas», sustantivo tomado de la raíz griega de héroe y del sufijo, latino inus y pasado como nombre de la droga derivada del opio y sintentizada a fines del XIX por la empresa farmacéutica Bayer y, a la vez, para denigrar a una mujer héroe, la que da la vida por los otrxs compatriotas, siempre la misoginia necesaria para impedir una sociedad más JUSTA e IGUALITARIA- en revistas de lectura masiva, la «educación» formal en todos sus niveles, las religiones, etc., DESINFORMARON al sujeto social de lo que verdaderamente venía ocurriendo en los países americanos y sus correctas valoraciones. La violencia de EEUU, aliada a la de Gran Bretaña fueron únicas, peor que la del Tercer Reich, si es posible comparar historias vacías de humanidad. Las guerras estadounidenses de Corea, de Vietnam, de Irak, Afganistan y hoy la de Siria, prestada a Netanyahu y al sionismo neoliberal son algunos ejemplos de genocidio en sus países y de su ciudadanxs, obligadxs guerrerxs, eso sí, sin «daños colaterales» para sus «patrias» bélicas y eternamente saqueadoras. EEUU y hoy la UE -Gran Bretaña, Francia, Alemania y otros depredadores más chicos- se encargaron de hacer eco a las MENTIRAS de «victoria» de esas guerras Rambos, con respecto a Corea, a MacArthur, un asesino de prisioneros de guerra y civiles, en la Ivy League se lo venera como al contemporáneo «prometeo», nunca vencedor de nada, igual fabulan de y con sus otras guerras, cada vez más atroces, lo que signfica tallar su propio ocaso como sociedad y «modelo» de «democracia», Ámerica para los americanos», oh MG ese emperador!

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    • pepe 2:30 am el 4 diciembre, 2020 Enlace permanente | Responder

      vean el cuadro de Picasso sobre la guerra de Corea que está en el Museo Picasso de París y se darán cuenta de lo que fue.

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  • mesmontse 5:30 pm el 27 November, 2020 Enlace permanente | Responder
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    AUSTRALIA – CRÍMENES DE GUERRA EN AFGANISTÁN 

    Los oficiales no sabían

    El 19 de noviembre se publicaron los resultados de la investigación llevada a cabo durante 4 años, por el Inspector General de las Fuerzas de Defensa Australianas sobre las prácticas ilegales en las cuales están involucrados miembros de sus fuerzas especiales destacadas en Afganistán.

    Australia es firmante del Estatuto de Roma y puede ser sujeto de investigación de los fiscales de la Corte Penal Internacional (CPI) sobre presuntas violaciones del Derecho de los conflictos armados.

    La CPI ya inició su propia investigación en noviembre de 2017 sobre todos los crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos en suelo afgano, por todos los actores del conflicto. Esto significa que las acciones de las fuerzas especiales australianas en Afganistán están dentro de la investigación de la CPI. Pero al mostrar Australia su disposición a investigar los hechos y procesar a los responsables, éstos sólo deben responder ante los tribunales australianos, debido al principio de complementariedad (Artículo 17 de Estatuto de Roma). Australia mantiene así su jurisdicción nacional sobre los hechos investigados, salvo que el fiscal general australiano renunciara a seguir adelante con el caso.

    El informe destapa la conducta criminal de las fuerzas especiales australianas en Afganistán, que formaron parte de la coalición militar liderada por Estados Unidos, entre 2001 y 2016. En el escenario afgano hubo 39.000 soldados australianos. Uno de los miembros vivos más condecorados de las fuerzas especiales, y considerado «un héroe» está siendo investigado. Según medios australianos, el ex soldado habría tirado a un afgano por un acantilado, el cual, herido, luego habría sido ejecutado de un tiro. También estaría implicado en la ejecución de dos prisioneros afganos.

    Los pocos detalles visibles al público en el informe, incluyen asesinatos de civiles y enemigos desarmados; torturas a prisioneros; enfrentamientos simulados para encubrir ejecuciones; maltrato a cadáveres; y rituales de iniciación criminal para introducir a los soldados nuevos en el asesinato. El ritual, que se conocía con una palabra que podríamos traducir como «mancharse de sangre», consistía en la exigencia de los comandantes a los soldados jóvenes, de disparar a un prisionero, con el fin de tener la primera muerte en su haber.

    El informe recogió más de 400 testimonios de hechos sucedidos entre 2005 y 2016, y examinó 20.000 documentos y 25.000 imágenes. El inspector general recomienda procesar a 19 miembros de las fuerzas especiales identificados, (la mayoría de los autores aparecen como «miembros no especificados»); y descarta extender las responsabilidades a la cadena de mando, y mucho menos a los gobiernos que enviaron tropas a Afganistán basándose en el falso relato de que «los afganos nos invitaron».

    En 2019, uno de los soldados que testificó en la investigación del Inspector General, apareció muerto; y otro de los testigos está recluido en una institución psiquiátrica. Esto permite pensar que no será fácil al llegar los juicios, que todos los testimonios se mantengan ante el tribunal.

    Cuando se consigue entrar a la página de internet del gobierno de Australia donde está publicado el informe, en medio de páginas censuradas, se pueden leer cosas como éstas (en párrafos con más líneas tachadas que legibles):

    Junio 2006

    • Incidente durante una patrulla de exploración, en el que la patrulla aborda y mata a un observador desarmado, posiblemente un insurgente. La patrulla informa que el incidente involucra a una milicia armada anti-coalición.
    • … sin motivo …un miembro identificado mató ilegalmente a un nacional local herido y desarmado durante una acción …

    Julio 2007

    • ..asalto sin motivo y asesinato de personas locales desarmadas
    • ..información creíble del asesinato de un insurgente que estaba fuera de combate (herido y bajo control), por un miembro identificado..

    2007 – 2008

    • Julio :Trato cruel sin motivo, (agresión) a una persona bajo el control de miembros no identificados
    • Agosto: Maltrato infundado de personas bajo control

    2008- 2009

    • Incidente tachado en su totalidad
    • Septiembre: Confrontación indiscriminada sin motivo con nacionales locales no identificados positivamente (como insurgentes), por miembros no identificados
    • …civiles fueron detenidos y asesinados…

    2012

    • Diciembre :….en el curso de un interrogatorio táctico, fue sometido a una agresión ilegal con la culata de un rifle, amenazaron los genitales con un cuchillo y le practicaron submarinos, por miembros identificados.
    • información creíble que el comandante de la tropa sabía que TQ excedía los límites permitidos…
    • información creíble del asesinato (tiroteo) de una persona bajo control por un miembro identificado, con la complicidad del comandante de patrulla especificado, y uso de armas plantadas para ocultar (los hechos).

    Desvío de responsabilidades: crímenes de guerra australianos en Afganistán

    Dr. BINOY KAMPMARK / COUNTERPUNCH

    La investigación del Inspector General de las Fuerzas de Defensa Australianas sobre Afganistán fue una lectura espantosa, y esa era sólo la versión editada. Los resultados de la investigación de cuatro años, dirigida por el General de División del Ejército Paul Brereton y la Corte de Apelaciones de Nueva Gales del Sur, apuntan a «pruebas creíbles» de que 39 civiles y prisioneros afganos fueron asesinados por personal de las fuerzas especiales australianas, y otras dos personas fueron tratados con crueldad. El Informe recomienda remitir 36 casos para investigación criminal a la Policía Federal Australiana. Se remiten 23 incidentes y 19 personas, a la recién creada Fiscalía Especializada.

    El Informe detalla varias prácticas adoptadas por las fuerzas especiales de Australia en Afganistán. Los ritos de iniciación para los soldados jóvenes considerados como «bautismo de sangre» – la primera matanza iniciada con el disparo a un prisionero- son dignos de mención: «Esto sucedía después de que se hubiera asegurado el perímetro objetivo, y se hubiera asegurado a los ciudadanos locales como ‘personas bajo control’. A continuación, se colocarían sobre el cuerpo equipos como radios o armas, y se escribiría una historia de encubrimiento que se incluiría en los informes operativos para desviar la investigación».

    Al igual que con cualquier revelación de crímenes de guerra, las partes acusadas a menudo expresan desconocimiento, desconcierto e incluso horror. La regla del juego es asumir siempre que el enemigo es terrible y capaz de lo peor, mientras que los soldados propios son capaces de una conducta infinitamente mejor. «Nunca hubiera imaginado que un australiano hubiera estado haciendo esto en la era moderna», afirmó el general en jefe de las Fuerzas de Defensa de Australia, Angus Campbell.

    El Informe Brereton también incluye mucho lavado de manos en la medida en que limita la responsabilidad de la institución dentro del ejército mismo. «Los eventos descubiertos por esta Investigación ocurrieron dentro de las Fuerzas de Defensa Australianas, por miembros de la Fuerzas de Defensa Australianas, bajo el mando de las Fuerzas de Defensa Australianas».

    En el Informe, los comandantes de tropas y de escuadrones, junto con los oficiales superiores, son librados de responsabilidades.

    El Informe “no encontró evidencia de que hubiera conocimiento o indiferencia imprudente hacia la comisión de crímenes de guerra, por parte de los comandantes a nivel de tropa / pelotón, escuadrón / compañía o del Cuartel General del Grupo de Trabajo, y mucho menos en niveles superiores como el Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta 633, el Comando de Operaciones Conjuntas o el Cuartel General de Defensa Australiano «.

    Un hallazgo así parece aventurero y confiado. Si es exacto, sugiere un grado de profundo desconocimiento dentro de la estructura de mando de las Fuerzas de Defensa Australianas. Por su parte, Campbell reconoció que “hay muchas, muchas personas, en todo tipo de niveles en las fuerzas involucradas en operaciones en Afganistán o en apoyo de esas operaciones, que se preguntan qué no vieron, qué pasaron por alto, qué no comprendieron, para no poder prevenir esto «.

    El Informe también presenta una ausencia flagrante. El contexto político, en términos de decisiones tomadas por los gobiernos australianos, es totalmente deficiente. Tales omisiones dan una cualidad forzada a los hallazgos, que, en ese sentido, resultan engañosos y manifiestamente inexactos. No obstante, el Informe insiste en que “no se alertó al gobierno de los asesinatos ilegales. Los ministros fueron informados que la tarea era controlable. La responsabilidad recae en las Fuerzas de Defensa de Australia, no en el gobierno de la época «.

    Se exime de responsabilidad al primer ministro y al gobierno, muy favorecido por la persistente ficción, reiterada por el general Campbell, de que los soldados australianos se encontraron en Afganistán porque los afganos habían «pedido nuestra ayuda».

    Puede que la Historia no sea el fuerte del jefe de las Fuerzas de Defensa Australianas. Dado que el gobierno en ese momento eran los talibanes, acusados de dar refugio a Osama bin Laden, no hace falta decir que no hubo ninguna invitación de ningún tipo a las tropas de las fuerzas especiales para que fueran al país. La misión a Afganistán se convirtió en una ostentación de poder, y el papel de Australia se justificó, en palabras del sitio web del Departamento de Defensa, para «ayudar a contener la amenaza del terrorismo internacional».

    También es exacto afirmar que los funcionarios del gobierno australiano desconocían las actividades entusiastas y, a veces, incompetentes y asesinas de las fuerzas especiales en el país. El 17 de mayo de 2002, las tropas especiales australianas fueron responsables de la muerte de al menos 11 civiles afganos. Habían sido identificados erróneamente como miembros de Al-Qaeda. El ministro de Defensa en ese momento, Robert Hill, le dijo al periodista Brian Toohey por fax que las fuerzas especiales tenían «matrices de identificación de personas bien definidas» que incluían «comportamiento táctico», armas y equipo. Estos sugirieron que los asesinados no eran «afganos locales». Esto resultó ser una tontería: los muertos eran de tribus afganas opuestas a los talibanes.

    John Howard, el primer ministro responsable del despliegue de tropas de operaciones especiales en Afganistán en 2001, está comprensiblemente dispuesto a adoptar una postura aberrante, ante los hallazgos del Informe. Según Howard, las Fuerzas de Defensas Australianas se caracterizaron por su «valentía y profesionalidad» y las atrocidades y la mala conducta podrían limitarse a «un pequeño grupo de personal de las fuerzas especiales que, según se afirma, entre otras cosas, fue responsable de la matanza ilegal de 39 ciudadanos afganos». Decir esto es forzar mucho el relato de los hechos, aunque resultará aceptable para la mayoría de los políticos australianos.

    En Canberra, hay pocas voces que defiendan una extensión de responsabilidades. El único es el senador de los Verdes de Australia Occidental Jordon Steele-John, que declaró en su twitter que “los políticos que enviaron las fuerzas especiales a Afganistán y las mantuvieron allí durante más de una década deben rendir cuentas, al igual que la cadena de mando, que no sabía lo que debería haber sabido, o no actuó».

    El Dr. Binoy Kampmark es profesor titular de Ciencias Sociales en la RMIT University, de Melbourne (Australia)

     
  • mesmontse 1:38 am el 11 September, 2020 Enlace permanente | Responder
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    VATICANO – ARCHIVOS SECRETOS: La apropiación de huérfanos judíos en la posguerra europea 

    El pasado 2 de marzo por decisión del Papa Francisco, se abrieron a todos los investigadores los archivos vaticanos, incluidos «los archivos secretos», del pontificado de Pio XII (1939-1958), sobre el cual quedó el estigma de no haber levantado la voz ante los crímenes del nazismo. Algunos investigadores pensaban que la apertura de los archivos limpiaría definitivamente la figura de Pio XII. Nada más lejos de la realidad. Los documentos ahora desclasificados, parte de los cuales ya ha investigado el prestigioso antropólogo e historiador David Kertzer, revelan algo peor que permanecer en silencio ante un genocidio. Pio XII y la más alta jerarquía vaticana, no sólo decidieron guardaron silencio «para no incomodar» a Hitler. Aprovechando el caos en que los nazis sumieron a Europa, recuperaron una antigua práctica –delictiva en cualquier sociedad– avalada por la doctrina de la Iglesia: el secuestro de menores judíos para convertirlos al catolicismo y apartarlos para siempre de su familia biológica. Los hechos que pueden leer a continuación tuvieron un desenlace con el triunfo de la justicia del Estado laico en 1953, porque quedaron sobrevivientes biológicos que lucharon por recuperar a los menores secuestrados para ser convertidos a la fuerza en católicos. Es imposible dejar de relacionar esta actividad –delictiva e inmoral–de la Iglesia católica en la posguerra europea, con la implicación que tuvieron en el robo de niños a “los rojos” durante el franquismo, o los niños robados a “los subversivos” en la dictadura genocida de los 70 en Argentina.  

    El Papa, los judíos y los secretos de los archivos vaticanos

    Los documentos revelan las discusiones privadas detrás del silencio del Papa Pío XII sobre la deportación nazi de los judíos de Roma en 1943 y el apoyo de posguerra del Vaticano al secuestro de dos niños judíos cuyos padres habían muerto en el Holocausto.

    DAVID I. KERTZER / THE ATLANTIC

    David I.Kertzer (Nueva York, 1948) es antropólogo e historiador especializado en Historia política, demográfica y religiosa de Italia. Es profesor de ciencias sociales de la Universidad de Brown, en Rhode Island (EEUU). Entre  autor de numerosos libros, entre ellos The Pope y Mussolini, obra ganadora del Premio Pulitzer de Biografía 2015.

    A principios de 1953, la fotografía de la detención de una destacada monja apareció en las portadas de los periódicos franceses. Durante las semanas siguientes otros clérigos franceses, monjes y monjas, también fueron arrestados. El cargo: secuestrar a dos niños judíos, Robert y Gérald Finaly, cuyos padres habían muerto en un campo de exterminio nazi. El caso provocó una intensa controversia pública. Le Monde, el principal diario de Francia, dedicó 178 artículos durante 6 meses a la historia de los hermanos, bautizados en secreto por decisión de la mujer católica que los había cuidado, y a los intentos desesperados de los sobrevivientes de la familia biológica para recuperar los menores. Fue una lucha que enfrentó a la comunidad judía de Francia, tan recientemente devastada por el Holocausto, contra la jerarquía católica romana del país, que insistía en que los niños ahora eran católicos y no debían ser criados por judíos.

    Lo que no se sabía en ese momento – y que no se podía saber hasta la apertura a principios de este año, de los archivos del Vaticano que cubren el papado de Pío XII- es el papel central que el Vaticano y el Papa mismo, desempeñaron en el drama del secuestro.

    El Vaticano ayudó a dirigir los esfuerzos de las autoridades de la Iglesia local para resistirse a los fallos de los tribunales franceses y mantener a los menores ocultos, mientras que al mismo tiempo ocultaba cuidadosamente el papel que Roma estaba desempeñando entre bastidores.

    En el centro de este drama estaba un funcionario de la curia del Vaticano que, como ahora sabemos por otros documentos recientemente revelados, ayudó a persuadir al Papa Pío XII de que no protestara después de que los alemanes arrestaran y deportaran a los judíos de Roma en 1943, a  «los judíos del Papa”, como se mencionaban a menudo a los judíos en Roma. El silencio de Pío XII durante el Holocausto ha engendrado durante mucho tiempo debates amargos entre la Iglesia Católica Romana y los judíos.

    Los memorandos, llenos de lenguaje antisemita, involucran discusiones al más alto nivel sobre si el Papa debería presentar una protesta formal contra las acciones de las autoridades nazis en Roma. Mientras tanto, los sectores conservadores de la Iglesia, hoy continúan presionando por la canonización de Pío XII.

    Los documentos del Vaticano recientemente disponibles, ofrecen nuevas perspectivas sobre cuestiones más amplias de cómo el Vaticano pensó y reaccionó ante el asesinato en masa de los judíos de Europa, y sobre la mentalidad que mantuvo Roma inmediatamente después de la guerra,  sobre el Holocausto, los judíos, y el papel y las prerrogativas de la Iglesia Católica Romana como institución.

    La familia Finaly

    Fritz Finaly, médico, tenía 37 años y su esposa, Anni, 28 cuando los alemanes fueron a buscarlos. Habían escapado de Austria, después de que ésta fuera anexada por la Alemania nazi en 1938, y  esperaban huir a Sudamérica, pero como a tantos judíos desesperados en ese momento, les resultó imposible encontrar un salvoconducto para llegar allí. Estableciéndose en 1939 en una pequeña ciudad a las afueras de Grenoble, en el sureste de Francia, hicieron todo lo posible para ganarse la vida, aunque Fritz no podía practicar la medicina por las leyes antisemitas impuestas por el gobierno colaboracionista de Vichy, establecido después de la conquista alemana de Francia en 1940. En 1941, nació Robert, el primer hijo de los Finaly, seguido de Gérald 15 meses después. A pesar de la creciente campaña oficial contra los judíos en Francia, los Finalys hicieron que ambos niños fueran circuncidados, de acuerdo con la tradición judía, ocho días después del nacimiento.

    En febrero de 1944, conscientes de la intensificación de las redadas de judíos que hacía la Gestapo en su área, los Finaly colocaron a sus dos niños pequeños en una guardería en un pueblo cercano. Confiaron el paradero de los niños a su amiga Marie Paupaert y le pidieron que cuidara de los niños en caso de que los arrestaran. Cuatro días después, los alemanes se llevaron a Anni y Fritz.

    La pareja fue transportada a Auschwitz, para no ser vista nunca más.

    Aterrada por lo que les había sucedido a sus amigos, y temiendo que los alemanes vinieran a buscar a los niños, Marie Paupaert llevó a Robert y Gérald al convento de Notre-Dame de Sion, en Grenoble, con la esperanza de que las monjas los escondieran. Al considerar que los niños eran demasiado pequeños para hacerse cargo de ellos, las monjas los llevaron a la escuela infantil municipal local, cuya directora, Antoinette Brun, de mediana edad y soltera, accedió a cuidarlos.

    Familiares biológicos supervivientes intentan recuperar a los niños

    Poco menos de un año después, a principios de febrero de 1945, con Francia ya  bajo el control de los aliados, la hermana de Fritz Finaly, Marguerite, que había encontrado refugio en Nueva Zelanda, escribió al alcalde de la ciudad en las afueras de Grenoble, donde Fritz había vivido, para conocer el destino de su hermano y su familia. Cuando se enteró de lo que había sucedido, inmediatamente obtuvo una visa permanente de inmigración para que sus sobrinos se reunieran con ella en Nueva Zelanda. Marguerite le escribió a Brun, la directora de la escuela infantil, para agradecerle por cuidar de sus sobrinos y pedirle ayuda para organizar su viaje. Para consternación de Marguerite, la respuesta de Brun fue evasiva y no dio indicios de que ayudaría a devolver a los niños a su familia. Al mismo tiempo, ocultando su conocimiento de la existencia de algún pariente de los niños Finaly, Brun consiguió que un juez local la nombrara tutora provisional de los niños, que ahora tenían 3 y 4 años.

    Al año siguiente, la familia hizo otro intento para que los niños Robert y Gérald fueran devueltos, esta vez enfrentándose a Brun en persona. Además de Marguerite, Fritz tenía otras dos hermanas: una, Hedwig Rosner, que vivía en Israel y la otra, Louise, como Marguerite, vivía en Nueva Zelanda. Fritz también había tenido un hermano mayor, Richard, que se quedó en Viena y murió en el Holocausto. Pero la esposa de Richard, Auguste, había escapado a Gran Bretaña. Auguste, viajó a Grenoble  en busca de sus sobrinos y, la mañana del 25 de octubre de 1946, apareció en la puerta de Brun. Le dijo que Fritz había deseado que si algo les pasaba a él y a Anni, sus hermanas cuidaran de los niños. Le suplicó a Brun que mostrara compasión por una familia que había sido destrozada tan recientemente. Para sorpresa de Auguste, Brun se volvió hostil. «A todos mis ruegos y súplicas», recordó más tarde la tía de los niños, «ella sólo tuvo una respuesta despiadada, y repetía constantemente: ‘Los judíos no son agradecidos’ y dijo que ella «nunca devolvería a los niños».

    Los niños habían sido bautizados en secreto  

    Durante muchos meses más, Marguerite intentó todas las vías que pudo para recuperar a sus sobrinos.

    Envió sus ruegos al alcalde local,  al ministro de Asuntos Exteriores francés y a la Cruz Roja. A instancias de Marguerite, el obispo de Auckland (Nueva Zelanda) envió una solicitud a través del arzobispo de Westminster (Reino Unido) al obispo de Grenoble, pidiéndole que investigara el asunto. En su respuesta, en julio de 1948, el obispo explicó que había tenido una larga conversación con Brun, pero ella se mantuvo firme en su negativa a entregar a los niños a su familia. Él mismo no hizo ninguna oferta de ayuda, tal vez influenciado por el hecho de que había descubierto lo que nadie de la familia sabía todavía: cuatro meses antes, Brun había bautizado a los dos niños, lo que significa que, según la ley canónica, ahora serían considerados por la Iglesia Católica Romana como católicos, y bajo la doctrina de la Iglesia Católica no podían ser devueltos a sus parientes judíos. Cuando la familia se enteró del bautismo, pidieron ayuda a un amigo de la familia que vivía en Grenoble, Moïse Keller. Frustradas por la dificultad de luchar eficazmente contra su causa desde el otro lado del mundo, las hermanas de Nueva Zelanda decidieron que sería mejor que la hermana de Fritz en Israel, Hedwig Rosner, tomara la iniciativa.

    La Iglesia católica desobedece a los tribunales franceses y esconde a los niños

    Con la ayuda de Keller, la familia Finaly llevó el caso a los tribunales, pero durante los años siguientes, Brun siguió negándose a obedecer una serie de órdenes judiciales que le daban a Rosner la custodia de sus sobrinos. Aunque la prensa católica presentaría más tarde a Brun como madre sustituta de los niños, a lo largo de estos años los niños no vivieron con ella sino en una variedad de instituciones católicas. Robert y Gérald contaron más tarde que veían a Brun solo un par de veces al año, en visitas breves. Para ocultar a los niños de las autoridades, en 1952 las monjas que ayudaban a Brun habían acordado colocarlos bajo nombres ficticios en una escuela católica en Marsella. Para entonces, los niños tenían 10 y 11 años.

    Un documento del Vaticano recién descubierto proveniente de fuentes de la Iglesia en Grenoble ofrece información sobre estos meses, y señala que en julio de 1952 un tribunal local confirmó la tutela de sus sobrinos a Hedwig Rosner,  y ordenó a Brun que entregara a los niños al representante de Rosner, Moïse Keller. Brun se negó nuevamente.

    El documento del Vaticano señala: “Su actitud, motivada por su conciencia del hecho de que los niños son cristianos, es aprobada por Su Excelencia el Cardenal Gerlier”, el arzobispo de Lyon, la arquidiócesis de la que Grenoble forma parte. También en este momento, la Madre Antonina, superiora del internado asociado al convento de Notre-Dame de Sion, asumió el papel principal en la ocultación de los niños. Ella fue apoyada, según el relato proporcionado por Grenoble al Papa, «por las directivas de Su Excelencia el Cardenal Gerlier».

    En noviembre de 1952, el tribunal francés local decidió suspender su orden de que Brun presentara a los niños Finaly, a la espera de una decisión del Tribunal de Apelaciones de Grenoble programada para enero de 1953. En ese momento, el cardenal Gerlier estaba cada vez más inquieto por la posición en la que se encontraba. La prensa se había hecho con la noticia. Ahora, mientras le escribía al Papa a mediados de enero de 1953, en una carta encontrada en los archivos del Vaticano recién abiertos, temía la reacción de la prensa. “La gravedad del problema resulta notablemente del hecho de que se está creando y creciendo una profunda agitación de la opinión pública en torno a este asunto.

    “La prensa judía, la prensa anticristiana y muchos de los principales periódicos neutrales se están ocupando de esta cuestión. Los comunistas de Grenoble también se están involucrando «, escribió.

    Luego, el arzobispo se dirigió al Papa y al Santo Oficio en busca de orientación: “En estas condiciones, si se le aconseja a uno que se niegue, pase lo que pase, a devolver a los niños, que pertenecen a la Iglesia por su bautismo y cuya fe, con toda probabilidad, difícilmente sería capaz de resistir la influencia del medio judío si regresaran… El asunto, concluyó el arzobispo, es «extremadamente urgente».

    La Inquisición cambió de nombre pero no de doctrina

    El Santo Oficio, una de las principales congregaciones que conforman la curia romana, fue fundada como Congregación de la Inquisición Romana y Universal en el siglo XVI como parte de la batalla de la Iglesia contra la herejía. A principios del siglo XX, cuando se lo conocía simplemente como el Santo Oficio, continuó funcionando como el organismo del Vaticano responsable de garantizar la adhesión a la doctrina oficial de la Iglesia. Cambiaría su nombre una vez más en 1965 y ahora se conoce como la Congregación para la Doctrina de la Fe.

    Durante siglos, una de sus funciones había sido asegurar que los niños judíos que fueron bautizados no cayeran en el pecado mortal de la apostasía al regresar a su fe judía.

    Aunque en circunstancias normales se consideraba ilícito bautizar a un niño en contra de los deseos de los padres, una vez que un niño era bautizado, ya fuera lícita o ilícitamente, el bautismo se consideraba válido y había que seguir la doctrina de la Iglesia.

    El antecedente de 1858: el secuestro del niño judío Edgardo Mortara por el Papado

    Un siglo antes, otro caso de ese tipo había llamado la atención del mundo. En 1858, el Santo Oficio y el Papa en ese momento, Pío IX, se enteraron de que un niño judío de 6 años en Bolonia, Italia, había sido bautizado en secreto por la niñera cristiana adolescente analfabeta de la familia, quien dijo que temía que el niño muriera. Instruyeron a la policía de los Estados Pontificios, de los que entonces formaba parte Bolonia, para que se apoderara del niño, cuyo nombre era Edgardo Mortara.

    El niño fue enviado a una institución de la Iglesia en Roma establecida para la conversión de judíos y musulmanes.

    Si bien los judíos de todas las tierras en las que el Papa gobernó como jefe de Estado habían vivido durante mucho tiempo con el temor de que sus hijos corrieran ese destino, los tiempos estaban cambiando y el secuestro de Edgardo provocó una protesta mundial. A pesar de la presión, el Papa se negó a que liberaran al niño. Finalmente, Edgardo Mortara se convirtió en monje, viajó por Europa y América mientras predicaba en varios idiomas e intentaba convertir judíos. (Esta historia se narra en un libro de 1997, «El secuestro de Edgardo Mortara»).

    Sorprendentemente, la posición de la Iglesia sobre el bautismo permanece sin cambios incluso ahora: “Es lícito bautizar un bebé de padres católicos o incluso de padres no católicos, si se considera que está en peligro de muerte, incluso en contra de la voluntad de los padres «.

    El caso de Finaly no fue diferente al de Edgardo Mortara. Ambos involucraron el bautismo de niños judíos pequeños sin conocimiento familiar. Ambos involucraron la doctrina de la Iglesia de larga data de que esos niños, ahora considerados católicos, no deben ser criados por familias judías. Sin embargo, en la Europa de mediados del siglo XX, tras el Holocausto, muchas cosas habían cambiado. Casi dos tercios de los judíos de Europa acababan de ser asesinados. Miles de huérfanos judíos estaban esparcidos por todo el continente. Muchos de ellos habían estado escondidos en conventos, monasterios e iglesias, así como con familias católicas.

    En junio de 1945, la principal organización francesa de ayuda a los niños estimó que sólo en Francia unos 1.200 niños judíos permanecían en familias o instituciones no judías. Se estimó que un número mucho mayor se encontraba esparcido por Polonia, los Países Bajos y otros países europeos. El historiador canadiense Michael Marrus ofreció una buena descripción general de la situación en un artículo de la revista Commonweal de 2006, «Los desaparecidos: el Holocausto, la Iglesia y los huérfanos judíos».

    El recuerdo de casos como el de Edgardo Mortara había inculcado un sentido especial de sospecha hacia una Iglesia cuyas mismas doctrinas se interponían en el camino del regreso a sus familias biológicas judías de los niños que habían sido bautizados.

    Para el Papa Pío XII, que leyó la petición de orientación del cardenal Gerlier en enero de 1953, el tema no era nuevo. El 21 de septiembre de 1945, el secretario general del Congreso Judío Mundial, Léon Kubowitzki, había ido a verlo para hacerle dos solicitudes. Primero, Kubowitzki le había pedido al Papa que emitiera una declaración pública denunciando el antisemitismo. “Lo consideraremos”, había respondido el Papa, aunque al final no hizo ninguna declaración. La segunda solicitud, fue pedir la ayuda del Papa para garantizar que los huérfanos judíos del Holocausto que vivían en países católicos fueran devueltos a su comunidad». “Le daremos toda nuestra atención”, había dicho el Papa, y le pidió que le enviara “algunas estadísticas” al respecto.

    Varios meses después, el 10 de marzo de 1946, el Papa recibió a otro distinguido visitante,  el rabino principal de Palestina, nacido en Polonia, Isaac Herzog. La visita de Herzog se produjo como parte de una misión para ayudar a localizar a los huérfanos judíos desaparecidos del Holocausto. Sería de gran ayuda, dijo el rabino, que el Papa hiciera una petición pública a los sacerdotes de Europa pidiéndoles que revelar la ubicación de los niños judíos huérfanos que quedaron en manos de familias e instituciones católicas. Expresando empatía por el desastre que había ocurrido a los judíos de Europa, el Papa dijo que haría que se investigara el asunto y le pidió al rabino que le proporcionara un memorando detallado sobre el tema.

    Lo que hizo el Papa a continuación no se ha sabido hasta la apertura de los archivos del Vaticano este año. Herzog regresó al Vaticano el 12 de marzo con el memorando que el Papa había solicitado y fue dirigido a la Secretaría de Estado. Tras la muerte, en 1944, de su primer secretario de Estado, el cardenal Luigi Maglione, Pío XII había dado el paso inusual de no designar un sucesor, sino que dividió el trabajo entre sus dos principales adjuntos, Domenico Tardini y Giovanni Battista Montini. Fue Montini, el futuro Papa Pablo VI, a quien el Papa confiaría más tarde la gestión del caso Finaly. A los ojos tanto de Montini como del Papa, había un hombre considerado el experto de la Secretaría de Estado en todas las cuestiones judías. Este era monseñor Angelo Dell’Acqua, y era Dell’Acqua con quien el rabino debía reunirse.

    El Papa decidió no incomodar a Hitler por la deportación de los judíos italianos

    Ahora podemos conocer las actitudes de Dell’Acqua hacia los judíos gracias a los documentos de los archivos. Lo más revelador es un notable par de memorandos escritos mientras el Papa consideraba si debía tomar alguna medida, o hacer alguna declaración, luego de la redada de la Gestapo, el 16 de octubre de 1943, de mil judíos de Roma para su deportación a Auschwitz. A partir del mes de septiembre, gran parte de Italia estaba bajo control alemán, con la ayuda de un gobierno títere liderado por Mussolini establecido en el norte. El cerco por parte de los alemanes del antiguo gueto de Roma y el levantamiento de los aterrorizados judíos durante horas había sido traumático para los romanos y planteaba un problema al Papa. Aunque tenía una visión difusa de Adolf Hitler, como se explica en el libro «El Papa y Mussolini», también se había esforzado por evitar enojarlo y estaba ansioso por mantener relaciones cordiales con los alemanes que ocuparon Roma y cuya buena voluntad ayudó a mantener la Ciudad del Vaticano sin daños. Mientras tanto, más de mil judíos, principalmente mujeres, niños y ancianos, estuvieron detenidos durante dos días en un complejo de edificios justo al lado del Vaticano, a la espera de ser deportados. El Papa era muy consciente de que su silencio podía verse como una abdicación de su responsabilidad moral.

    Al final, el Papa consideró imprudente levantar la voz. Los judíos fueron llevados en un tren a Auschwitz, donde murieron casi todos. 

    A raíz de este evento traumático, y en medio de una redada continua de judíos en toda la Italia controlada por los alemanes, el antiguo emisario jesuita del Papa ante el régimen fascista italiano, el padre Pietro Tacchi Venturi, propuso que se hiciera algún tipo de protesta en el Vaticano. Lo que sugirió fue presentar un escrito a las autoridades alemanas, en el contexto de una reunión privada, no emitido como documento público, pidiéndoles que pusieran fin a su campaña homicida contra los judíos de Italia. Dos meses después de la deportación de los judíos de Roma, llegó a escribir un borrador de lo que debería decir la declaración oficial. El texto que escribió, recién descubierto en los archivos y reimpreso fielmente en la traducción al final de esta nota, se tituló «Nota verbal sobre la situación judía en Italia».

    La esencia de la súplica estaba lejos de ser pro-judía. La declaración propuesta por el Vaticano argumentó que las leyes raciales de Mussolini, instituidas cinco años antes, habían logrado mantener a los judíos en el lugar que les correspondía y, como resultado, no había necesidad de que se tomaran medidas violentas contra ellos. Los judíos de Italia, argumentó Tacchi Venturi, no presentaron motivos de seria preocupación para el gobierno como claramente lo hicieron en otros lugares. Tampoco habían engendrado la misma hostilidad de la parte mayoritaria «aria» de la población,  que los judíos despertaban en otros países. Esto se debió en parte a que había muy pocos judíos italianos y en parte a que muchos de ellos se habían casado con cristianos. Las nuevas leyes que confinan a los judíos de Italia en campos de concentración, insistió el jesuita, ofendían el «buen sentido del pueblo italiano», que creía que «la ley racial sancionada por el gobierno fascista contra los judíos hace cinco años es suficiente para contener a la minoría judía dentro de sus límites adecuados «.

    Tacchi Venturi escribió: «Por estas razones, uno alimenta la fe firme de que el gobierno alemán querrá desistir de la deportación de los judíos, tanto la que se hace en masa, como sucedió en octubre pasado, o que se realice individualmente». Volvió de nuevo a su argumento anterior: En Italia, con la citada ley racial de 1938, observada con rigor, ya se resolvieron los incuestionables inconvenientes que provocaba el judaísmo a la hora de dominar o gozar de gran crédito en una nación. Pero como en la actualidad esto no está sucediendo en Italia, no se comprende por qué y qué necesidad hay de volver a una cuestión que el Gobierno de Mussolini consideró ya resuelta.

    El Vaticano no intercede ni por los judíos conversos italianos 

    ¿Podría el Papa permanecer en silencio si continuaba la deportación de los judíos italianos a los campos de exterminio? Al considerar esta cuestión, el mensaje propuesto a las autoridades alemanas, nuevamente, para ser entregado sólo verbalmente, terminó planteando la posibilidad de que el Vaticano pudiera hablar públicamente en algún momento: “Si uno renueva las duras medidas contra la minoría judía mínima, que incluye un número notable de miembros de la religión católica «, es decir, judíos que se habían convertido al catolicismo pero que las autoridades alemanas e italianas todavía consideraban judíos», ¿cómo podrá la Iglesia permanecer en silencio y no lamentarse en voz alta antes el mundo entero el destino de hombres y mujeres no culpables de ningún crimen hacia los cuales no puede, sin dejar de cumplir su misión divina, negar su compasión y todo su cuidado maternal? ”

    Al recibir la protesta propuesta, el cauteloso Pío XII se dirigió a Dell’Acqua en busca de consejo. Dell’Acqua respondió rápidamente, enviando al Papa una larga crítica, recién descubierta, dos días después, desaconsejando el uso de la declaración verbal de Tacchi Venturi, sobre todo porque, en opinión de Dell’Acqua , era demasiado comprensivo con los judíos. “La persecución de los judíos que la Santa Sede deplora con justicia es una cosa”, aconsejó Dell’Acqua al Papa, “especialmente cuando se lleva a cabo con ciertos métodos, y otra muy distinta es tener cuidado con la influencia de los judíos: esto puede ser bastante oportuno «.

    De hecho, la revista jesuita supervisada por el Vaticano, La Civiltà Cattolica, había estado advirtiendo repetidamente sobre la necesidad de leyes gubernamentales para restringir los derechos de los judíos a fin de proteger a la sociedad cristiana de sus supuestas depredaciones.

    Tampoco, pensó el monseñor, era prudente que el Vaticano dijera, como había propuesto Tacchi Venturi, que no existía un «ambiente ario» en Italia que fuera «decididamente hostil hacia el medio judío».

    Después de todo, escribió Dell’Acqua, «no faltaron en la historia de Roma las medidas adoptadas por los pontífices para limitar la influencia de los judíos». También hizo un llamamiento al afán del Papa por no enemistarse con los alemanes. “En la Nota se destaca el maltrato al que supuestamente están siendo sometidos los judíos por parte de las autoridades alemanas. Esto incluso puede ser cierto, pero ¿es el caso decirlo tan abiertamente en una nota? Era mejor, concluyó, que se abandonara toda la idea de una presentación formal del Vaticano. Mejor, aconsejó, hablar en términos más generales con el embajador alemán ante la Santa Sede, «recomendándole que no se agrave aún más la ya grave situación de los judíos».

    Dell’Acqua, quien durante el caso Finaly, sería elevado al rango de sustituto de la Secretaría de Estado, uno de los cargos más prestigiosos del Vaticano, y luego se convertiría en vicario cardenal de Roma, terminó su largo memorando al Papa con consejos para los judíos que seguían haciendo tanto ruido sobre los peligros que enfrentaban y los horrores que ya habían experimentado: “También se debe hacer saber a los señores judíos que deben hablar un poco menos y actuar con gran prudencia. «

    Fue este prelado quien se reunió con Isaac Herzog, el rabino principal de Palestina, poco más de dos años después. En un largo memorando que ahora se encuentra en los archivos abiertos del Vaticano, Dell’Acqua habló de la reunión y revisó los argumentos del rabino para que el Papa ayudara a que los niños judíos regresaran. “Los niños en cuestión”, dijo el rabino, “son  huérfanos, sus padres fueron asesinados por los nazis, como casos que se encuentran especialmente en Polonia; hay otros en Bélgica, Holanda y Francia ”. El rabino, según informó Dell’Acqua, pidió al Santo Padre —o, si no al pontífice personalmente, al Vaticano— que hiciera un llamado público para la liberación de los niños. «Eso», le dijo el rabino, «facilitaría enormemente nuestra tarea».

    Después de informar sobre la solicitud del rabino, Dell’Acqua ofreció su consejo sobre cómo debería responder el Papa a lo que llamó este «problema bastante delicado». Comenzó descartando cualquier declaración pública del Papa o del Vaticano. “Tampoco sugeriría responder con un documento de la Secretaría de Estado dirigido al Gran Rabino porque ciertamente sería explotado por la propaganda judía”. En lugar de eso, lo  mejor, aconsejó Dell’Acqua, era simplemente dar instrucciones al delegado papal en Jerusalén para que ofreciera una respuesta verbal genérica, diciendo que sería necesario examinar cada caso individualmente. No se debe poner nada por escrito, le aconsejó al Papa.

    “Por estar bautizados, los niños le pertenecen a la Iglesia católica”

    El 17 de enero de 1953, Pío XII envió el pedido urgente de instrucciones del Cardenal Gerlier sobre el asunto Finaly, al Santo Oficio para recabar su opinión. Una nota del Santo Oficio descubierta en los archivos ofrecía algunos antecedentes históricos: “Según la práctica del Santo Oficio hasta la supresión de los Estados Pontificios en 1870, los niños judíos que se bautizaban sin el permiso de sus padres no fueron devueltos «.

    La Iglesia, aconsejaron los consultores, debería hacer todos los esfuerzos posibles para evitar que los niños Finaly fueran devueltos a su familia judía.

    En el caso de que la corte francesa decidiera contra Antoinette Brun (la apropiadora) y concediera la tutela a la tía biológica de los niños, «hay que retrasar la ejecución de la decisión durante el mayor tiempo posible, apelando al Tribunal de Casación y utilizando todos los demás medios legales». Si el fallo final de la corte fuera entonces en contra de la Iglesia, escribieron los consultores, «aconseje a la mujer que se resista … a menos que la mujer sufra daños personales graves y se teman mayores daños para la Iglesia».

    A continuación, el cardenal secretario del Santo Oficio escribió directamente, en francés, al cardenal Gerlier, dictando el fallo del Santo Oficio:

    «Los peligros para su fe, si fueran devueltos a su tía judía, requieren una consideración cuidadosa de las siguientes consecuencias: por derecho divino, estos niños pudieron elegir, y han elegido la religión que asegura la salud de su alma;  el Derecho Canónico reconoce a los niños que han alcanzado la edad de razón [7 años] el derecho a decidir su futuro religioso;   la Iglesia tiene el deber inalienable de defender la libre elección de estos niños que, por su bautismo, le pertenecen».

    Llevados a la España franquista con nombres falsos

    Mientras tanto, en Francia,  la Madre Antonina -la superiora del internado asociado al convento de Notre-Dame de Sion, donde estaban los niños-  temerosa de que el próximo fallo judicial fuera en su contra, hizo que una monja llevara a los niños Finaly a un internado católico a más de 500 kilómetros de Grenoble, en Bayona, cerca de la frontera española, y los registrara bajo nombres falsos. Sus miedos demostraron ser proféticos. El 29 de enero de 1953, el tribunal ordenó que arrestaran a Brun por no presentar a los niños. Brun permaneció en prisión en Grenoble durante las seis semanas. Informada de que la policía estaba buscando a los niños Robert y Gérald, la Madre Antonina temiendo que no estuvieran seguros mientras permanecieran en Francia, se dirigió a Bayona para discutir el asunto con el obispo local. Dos días después de esta visita, los chicos desaparecieron.

    Poco tiempo después la Madre Antonina  fue acusada de secuestro, y  encarcelada. La fotografía de su arresto y el misterio de lo que les había sucedido a los niños Finaly dio inicio a lo que serían muchos meses de intenso interés público en el caso, en Francia y más allá. Durante las próximas semanas, más monjes y monjas fueron arrestados y encarcelados, acusados ​​de participar en una red clerical clandestina que había llevado a los niños a cruzar la frontera española hacia el corazón del País Vasco español.

    “Los judíos están vinculados con los masones y los socialistas”

    El 24 de febrero, a raíz de la decisión de la corte francesa y el arresto de Antoinette Brun y la Madre Antonina, el Santo Oficio informó al Papa que había enviado al Cardenal Gerlier una nueva carta con la directiva de “esperar el mayor tiempo posible, que depende de cuándo otras razones más serias podrían aconsejar una línea de conducta diferente «.

    El Santo Oficio, utilizando uno de los temas antisemitas habituales dentro de la Iglesia Católica Romana durante muchos años, continuó informando al Papa que «los judíos, vinculados con los masones y los socialistas, han organizado una campaña de prensa internacional» en torno al caso. Frente a esta campaña, se quejó, la reacción entre los católicos de Francia había sido lamentablemente débil, y sólo dos de los periódicos católicos habían «alzado enérgicamente su voz en defensa de los derechos de la Iglesia».

    Desde las detenciones, el cardenal Gerlier había aceptado negociar con Jacob Kaplan, rabino jefe de París, para encontrar una salida a la crisis. En su informe del 24 de febrero, el Santo Oficio agregó su propio apoyo cauteloso a la negociación. Dada la situación en la que se enconraban ahora, con la Iglesia recibiendo una paliza en la prensa y un número cada vez mayor de clérigos católicos encarcelados, los cardenales aconsejaron que se hiciera  algo para poner fin al caso.

    Al mismo tiempo, insistió el Santo Oficio, cualquier acuerdo que requiera el regreso de los niños a Francia tendría que cumplir con dos condiciones. Primero, Robert y Gérald tendrían que ser colocados en una institución educativa «neutral»,  «de tal manera que no obstaculizaran la práctica de la religión católica por parte de los niños». En segundo lugar, debían darse garantías de que Brun, la Madre Antonine y todos los demás acusados ​​de secuestro fueran absueltos de los cargos o amnistiados. Finalmente, advirtió que en cualquier gestión que realizara el cardenal francés Gerlier, no mencionara que recibía instrucciones del Vaticano entre bastidores, “para no comprometer a la Santa Sede en una disputa tan delicada y sensacional”.

    El Vaticano estaba en un cambio de nuncios en París en ese momento. Justo cuando el nuncio interino recibió las instrucciones fue visitado por el embajador de Israel en Francia. El embajador vino en nombre de su gobierno para pedirle al Papa que hiciera un llamado público a todos los buenos católicos para que ayuden a encontrar a los niños de los Finaly y que se desvincularan de los monjes y monjas que los habían escondido. “Observé -escribió el emisario papal al informar de la conversación al Vaticano-   que se atrevía a preguntar demasiado. La Santa Sede podría apoyar un acuerdo, pero sólo si se dan ciertas garantías con respecto a la Fe de los pequeños. Nunca se disociaría y condenaría públicamente a aquellos que, debe suponerse, actuaron por rectitud de conciencia”.

    Los días siguientes fueron testigos de intensas negociaciones entre el sacerdote delegado para representar al cardenal Gerlier y la Iglesia por un lado,  y el rabino Kaplan por el otro. Al recibir un borrador del acuerdo propuesto a principios de marzo, el Papa pidió a su experto en asuntos judíos, Dell’Acqua, que preparara un análisis. El asunto Finaly, advirtió Dell’Acqua, había provocado una feroz campaña de prensa contra las autoridades de la Iglesia en Francia, por lo que encontrar la manera de ponerle fin era crucial. Y sin embargo, concluyó, el acuerdo propuesto no brindaba las garantías que la Iglesia estaba buscando.

    “Con toda probabilidad – escribió monseñor Dell’Acqua, el experto del Vaticano en Asuntos judíos- el proceso judicial en curso terminará a favor de la tesis judaica y los dos jóvenes terminarán en manos de los judíos que, con una obstinación cada vez mayor y despiadada, forzarán una educación ‘judía’ sobre ellos, con la consiguiente humillación (al menos a los ojos de una parte del público en general) de la Iglesia Católica «.

    Cualquier acuerdo, pensó el monseñor, tenía que garantizar la capacidad de los niños para continuar su educación católica. “Si, entonces, los judíos no cumplen el compromiso que asumieron” —agregó Dell’Acqua entre paréntesis, “lo cual es probable” – la culpa será entonces de ellos y la Iglesia siempre podrá, con razón, acusarlos a ellos de hipocresía «.

    El Papa también estaba descontento con el acuerdo que habían alcanzado los negociadores en Francia. El cardenal Alfredo Ottaviani, consejero del Santo Oficio, había traído el texto a mediados de marzo para mostrárselo al pontífice. «No se puede dar una aprobación positiva», se lee en la nota manuscrita del cardenal con lo que le dijo el Papa, con el sello púrpura que marca una decisión papal oficial. El acuerdo, pensó el Papa, no ofrecía suficientes garantías de que los niños no caerían bajo la influencia judía y volverían a la religión de sus padres. Dicho esto, y reconociendo el desastre de relaciones públicas que enfrentaba la Iglesia si no se llegaba a un acuerdo, el Papa trató de responsabilizar del trato al cardenal Gerlier.

    Como resultado de estas discusiones con el Papa, el 16 de marzo Montini (futuro Pablo VI) volvió a escribir al nuncio interino en París. Tras señalar el descontento de la Santa Sede por la falta de garantías suficientes previstas en el proyecto de acuerdo, Montini añadió: “Sin embargo, si el cardenal, considerando las circunstancias, cree que puede asumir la responsabilidad de la ejecución del acuerdo, el Santo Oficio no se opone y dará el apoyo prometido para encontrar a los niños ”.

    Al mismo tiempo, el jefe de la rama liberal del judaísmo en Francia, el rabino André Zaoui, fue a Roma para abogar en nombre de la familia Finaly. Aunque presumiblemente estaba ansioso por ver al Papa, fue monseñor Angelo Dell’Acqua quien lo recibió, una reunión sobre la que el monseñor informó en un memorando a Pío XII. El Vaticano, le había dicho el rabino a Dell’Acqua, realizaría un acto de «caridad» si ayudara a que Robert y Gérald regresaran a sus familiares.

    “Le respondí -informó el monseñor al Papa- que no se trataba de una cuestión de caridad, sino de una cuestión de principios y, por tanto, de justicia. Los dos chicos, al ser católicos, tienen algunos derechos. La Iglesia Católica no sólo tiene derechos con respecto a ellos, sino deberes que debe cumplir ”. Cuando se levantó para irse, el rabino respondió que la comunidad judía también tenía derechos y responsabilidades. «No, son -le dijo Dell’Acqua- del mismo tipo que los de la Iglesia Católica».

    Después de escuchar del cardenal Gerlier que no podría obtener más concesiones por parte de los judíos y que prolongar el encubrimiento de los niños de los Finaly resultaría desastroso para la Iglesia católica en Francia, el Papa a regañadientes dio su aprobación al acuerdo. El 23 de marzo, Montini (futuro Pablo VI)  envió un telegrama al nuncio en Madrid informándole de la decisión y aconsejando al clero que ayudara a encontrar y devolver a los niños de los Finaly.

    La España franquista intenta no devolver los niños

    Las esperanzas de que el acuerdo condujera al rápido regreso de los niños pronto se vieron decepcionadas. Aunque el nuncio en Madrid se reunió con el cardenal primado de España para informarle del deseo del Vaticano de que los niños fueran devueltos, parecía que ni el clero español ni, por sus propias razones, el gobierno español tenían prisa por encontrarlos.  Los monjes españoles que escondían a los niños, escribió el cardenal Gerlier en Roma, seguían afirmando que el Papa no estaba ansioso por verlos regresar. En abril, esto provocó otro telegrama al nuncio en Madrid: “El cardenal Gerlier informa que las autoridades religiosas españolas locales donde se encuentran los hermanos Finaly declaran que las garantías contenidas en el acuerdo de Gerlier son insuficientes y no aceptarían la devolución de los niños sin una orden directa de la Santa Sede ”. En una nota de acompañamiento para el Papa, Dell’Acqua destacó la “importancia de que la Santa Sede no aparezca directamente. Es necesario estar atento no sólo a los efectos en Francia sino también en los demás países católicos y no católicos. Si de alguna manera parecía que los niños estaban siendo devueltos debido a la intervención directa de la Santa Sede, eso podría, al menos en algunos países, ser juzgado desfavorablemente ”. En otras palabras, los tradicionalistas de la Iglesia familiarizados con la Doctrina católica podrían estar disgustados con el Papa si se le viera pidiendo el regreso de los niños a su familia judía.

    En un esfuerzo por desviar la atención de cualquier responsabilidad de la Iglesia por el continuo ocultamiento de los niños de Finaly en España, Dell’Acqua, con la aprobación del Papa, redactó un artículo para publicarlo en un periódico suizo. Afirmó que no eran los aspectos «religiosos» del caso los que impedían el regreso de los niños, sino cuestiones políticas, «en la medida en que los dos niños pueden considerarse refugiados que han invocado el derecho al exilio». El 28 de abril, Montini envió el texto del artículo al nuncio en Berna, con la instrucción de que “examine cómo hacer que la prensa de esa nación publique las noticias contenidas en la nota, obviamente sin que conozcan su origen”.

    Aún así, no se pudo encontrar a los chicos. Como parte del acuerdo que había alcanzado con el cardenal Gerlier en marzo, el rabino Kaplan permaneció en silencio, pero a principios de junio, bajo la creciente presión de la comunidad judía de Francia, convocó una conferencia de prensa. Los altos funcionarios de la Iglesia, acusó, nunca habían condenado públicamente el bautismo de los niños de Finaly y la Iglesia no había tomado ninguna medida para averiguar su paradero ni el de los sacerdotes y monjas que sabían dónde estaban. Le habían prometido su regreso, dijo el rabino, pero ahora, casi tres meses después, el clero católico todavía los estaba escondiendo.

    “La actitud de las autoridades españolas – se quejó el embajador francés ante el Vaticano, como revela un registro vaticano de la conversación-  sigue siendo poco clara. Si bien el Ministro de Relaciones Exteriores parece estar a favor de la solución deseada, quienes están a su cargo tienen varios pretextos para evitar la conclusión ”. De hecho, la excusa que los funcionarios españoles dieron en repetidas ocasiones para su inacción fue que eran los monjes vascos españoles los que estaban escondiendo a los muchachos de los Finaly y no querían inflamar más las ya tensas relaciones con esa región. El 22 de junio, el embajador francés siguió con un memorando que entregó a Montini, que Montini a su vez remitió rápidamente al nuncio en Madrid: “El gobernador de San Sebastián [en la región vasca de España] sigue pensando … que el clero vasco español debe tener la útima palabra y que ‘sin una orden formal de Roma, los muchachos permanecerán en las sombras’ ”. El gobierno francés, informó el embajador, consideró que el incumplimiento de la Iglesia de los términos del acuerdo del cardenal Gerlier para el regreso de Robert y Gérald era un asunto de creciente preocupación.

    Cuatro días después, un embajador francés muy aliviado llamó a la Secretaría de Estado y se comunicó con Dell’Acqua: Los chicos de Finaly acababan de ser entregados en San Sebastián a Germaine Ribière, la mujer que había estado cruzando la frontera de ida y vuelta en nombre del cardenal Gerlier, tratando de encontrarlos. Los chicos ya habían cruzado la frontera hacia Francia.

    A medida que la saga se acercaba a su capítulo final, la batalla por Robert y Gérald Finaly tomaría un nuevo tono. Desde la perspectiva del Vaticano, aunque había aceptado el regreso de los niños, no había aceptado que abandonaran su identidad católica. En respuesta a los informes de prensa de que la tía de los niños, cuyo marido y sus propios hijos permanecieron en Israel durante los meses que había estado en Francia, planeaba llevárselos con ella, Pío XII autorizó que se publicara una noticia  redactada por el Santo Oficio, en un periódico católico romano. Un periodista del propio L’Osservatore Romano del Vaticano se encargó de redactarlo, y el Santo Oficio editó el texto final.

    El artículo, publicado el 9 de julio, explicaba que cualquier afirmación de que el acuerdo alcanzado entre el cardenal Gerlier y la familia Finaly permitiría llevar a los niños a Israel y convertirse en judíos era errónea. “El libre albedrío de los dos niños, que han declarado su deseo de seguir siendo católicos, está protegido por el acuerdo. Por lo tanto, tienen pleno derecho a profesar y practicar el catolicismo, sin estar expuestos a ninguna presión directa o indirecta … Está claro que la perspectiva de la ‘reeducación’ de los dos niños al judaísmo contrastaría con estas premisas «. Luego, el artículo atacó a la comunidad judía de Francia. Aunque las autoridades de la Iglesia francesa habían cumplido su palabra, decía el artículo, la prensa en las últimas semanas se había llenado de comentarios sarcásticos sobre cuánto tiempo estaba tardando la Iglesia en localizar a los niños. “Incluso los principales rabinos se prestaron a estas dañinas sospechas con palabras que, aparte de cualquier otra consideración, delataban la más absoluta falta de reconocimiento de todo lo que los católicos habían hecho en estos años por los judíos, corriendo el riesgo de la más grave peligros y sin pedir nada, simplemente por caridad cristiana ”.

    El 19 de julio, monseñor Montini (futuro Pablo VI)  siguió con el tema en una carta al nuevo nuncio en París. “Algunos periódicos -escribió- informan que los hermanos Finaly pronto serán llevados a Israel para ser reeducados en el judaísmo. Eso contrasta con los acuerdos que el Cardenal Gerlier concluyó hace algún tiempo ”. Ordenó, además, al nuncio que llamara la atención del cardenal sobre este hecho y que informara sobre su respuesta.

    Los niños son devueltos a su familia biológica

    Seis días después, Hedwig Rosner, que había obtenido la tutela legal de sus dos sobrinos, abordó un avión con Robert y Gérald y voló a Tel Aviv.

    ¿Qué tenía que hacer el Papa ahora? Dell’Acqua ofreció una sugerencia. La prensa judía, escribió en un memorando para el Papa el 29 de julio, consideraba el resultado del asunto Finaly como una victoria. “Me pregunto si no es el caso -propuso monseñor Dell’Acqua- de tener un artículo preparado para La Civiltà Cattolica para desenmascarar a los judíos y acusarlos de deslealtad”. El Papa aparentemente pensó que valía la pena considerarlo, porque dos días después, Montini preparó un mensaje al nuncio en París, quejándose del cardenal Gerlier y pidiéndole su opinión sobre si seguir adelante con el artículo propuesto sería una buena idea. «La conclusión del asunto Finaly -escribió Montini- había infligido un duro golpe a los derechos de la Iglesia y también a su prestigio en el mundo». Reunido unos días después, el Santo Oficio apoyó la idea de que se requería alguna acción pública, aconsejando al Papa que instruyera al cardenal Gerlier para que presentara una protesta oficial.

    Al final, el plan fue abandonado, pero Montini (futuro Pablo VI) envió una protesta por escrito a fines de septiembre al gobierno francés a través de su embajador en el Vaticano. «La Santa Sede -escribió Montini- sólo puede expresar su gran pesar por la solución que se dio a este asunto sin tener en cuenta el interés religioso de los dos jóvenes bautizados. Expresa igualmente el temor de que la educación católica de estos muchachos se vea comprometida, contrariamente al espíritu de un acuerdo suscrito por los representantes de la familia y los de las autoridades eclesiásticas, al cual estas últimas se han mantenido fieles ”.

    El Papa Pío XII debía estar indudablemente horrorizado por la matanza, pero como Papa o, antes, como Secretario de Estado del Vaticano, nunca se había quejado de las duras medidas tomadas contra los judíos cuando una nación católica tras otra introdujo leyes represivas (Italia en 1938, y Francia en 1940). Nunca se le pasó por la mente que podría haber existido un vínculo entre los siglos de demonización de los judíos por parte del catolicismo  y la capacidad de las personas que se consideraban católicas para asesinar judíos.

    El hecho de que el régimen de Mussolini usara en gran medida los materiales de la Iglesia —sus periódicos y revistas llenos de referencias a las medidas que los Papas habían tomado durante siglos para proteger a la sociedad cristiana «sana» de la amenaza que representaban los judíos— para justificar sus leyes antisemitas llevó poco a cuestionarse la Doctrina o la práctica de la Iglesia bajo su papado.

    La Iglesia católica se consideraba por encima de la sociedad civil

    Entre las revelaciones de los documentos recientemente disponibles está el poco impacto que tuvo el Holocausto en la visión del Vaticano, a la vista de sus acciones en el caso de los chicos Finaly. Si bien los documentos muestran alusiones ocasionales del Papa y quienes lo rodeaban al sufrimiento experimentado recientemente por el pueblo judío, estas expresiones de simpatía no se tradujeron en una preocupación especial por los deseos de los padres de Robert y Gérald Finaly o por los sobrevivientes de la familia Finaly que trató de acoger a los niños.

    Lo que se ve claramente al leer los registros del Vaticano es que las prerrogativas de la Iglesia Católica Romana importaban por encima de todo: que, de acuerdo con la doctrina de la Iglesia, el bautismo -incluso dado en contra de los deseos de la familia, y a menores de edad- le daba a la Iglesia el derecho a apropiarse de los niños. Esta doctrina fue lo que motivó a los monjes y monjas que trasladaban a los niños, bajo nombres ficticios, de un escondite a otro.

    La voluntad del Papa Pío XII y de los hombres de la curia de evitar que la familia Finaly obtuviera la custodia de los niños, sólo se vio atenuada por su preocupación por la mala publicidad, una preocupación constantemente destacada por el cardenal Gerlier en sus súplicas cada vez más urgentes a Roma. Temía especialmente que la mala publicidad estuviera debilitando la posición política de la Iglesia en Francia y sus esfuerzos por conseguir que el gobierno francés de la posguerra otorgara reconocimiento estatal a las escuelas parroquiales católicas.

     
  • mesmontse 6:10 pm el 30 August, 2020 Enlace permanente | Responder
    Etiquetas: CPI, DDHH, ,   

    ÁFRICA – GENOCIDIOS: En Nigeria grupos yihadistas han asesinado a miles de cristianos y chiitas 

    Nigeria, situada en África Occidental, con una superficie de casi 1 millón de km2 y más de 200 millones de habitantes, es un Estado multinacional, con 250 etnias y 516 lenguas (además del inglés, introducido por los colonizadores británicos, son oficiales todas las lenguas regionales). Según datos de 2020, el 50,4% de los nigerianos son musulmanes (mayoritariamente sunitas), el 48,2% son cristianos (de todas las ramas del cristianismo) y el resto practican religiones tradicionales. En el norte, las etnias mayoritarias son los hausa y los fulani, musulmanes sunitas. En el sur predominan los yoruba, de los cuales la mitad son cristianos, y la otra mitad se divide entre musulmanes chiitas y practicantes de cultos tradicionales. Al sudeste, predomina la etnia igbo que es cristiana. La Constitución de Nigeria dice que es una república federal y que el Estado es laico, pero el yihadismo islamista surgió entre los musulmanes sunitas del norte del país en 2002, con el grupo terrorista Boko Haram, conocido por los secuestros de cientos de niñas y adolescentes de centros escolares. En 2014 crearon un «califato» en las áreas que controlan.

    Desde 2015 los grupos terroristas yihadistas que operan en el país –y cruzan la frontera a los Estados vecinos – se han multiplicado, existiendo en la actualidad al menos 20, según denuncia la ONG local nigeriana Intersociety, y son responsables del asesinato de miles de cristianos, y la destrucción de sus escuelas, viviendas, centros de culto, y campos de cultivo. Y también de la muerte miles de chiitas, y musulmanes que se niegan a unirse a los grupos terroristas.

    La ONG Intersociety se ha dirigido a la ONU, a la Fiscal Jefe de la Corte Penal Internacional, y a la dirección de la Commonwealth – Mancomunidad de Naciones, la organización que aglutina a 53 ex colonias británicas, en la cual está integrada Nigeria – señalando que «teniendo enormes poderes y responsabilidades a disposición de Sus Excelencias, será muy desastroso sentarse y observar, permitiendo que Nigeria, un país de múltiples etnias y religiones con una población  de más de 200 millones de personas, estalle en «emergencias humanitarias complejas» imposibles de ser manejadas si se dejan explotar».

    A quien la ONG, se dirige con palabras más duras es a la Corte Penal Internacional, que desde 2010 abrió la investigación sobre las masacres en Nigeria, y les acusa que al no hacer lo necesario “son técnicamente responsables de la pérdida de las vidas de 32.000 cristianos, de 1.300 musulmanes chiitas y de 480 judeocristianos”.  

    La ONG de DDHH nigeriana denuncia que “existe la fuerte sospecha de complicidad del actual Gobierno federal de Nigeria y de algunos gobiernos regionales en las zonas conflictivas, incluido el actual Gobierno del Estado de Kaduna”.

    En Nigeria se está llevando a cabo un genocidio silencioso

    6 Stories from the 7 Continents: Much at stake in Nigeria's March election

    KESTER KENN KLOMEGAH / MODERN DIPLOMACY

    Kester Kenn Klomegah es periodista, especializado en asuntos africanos. Estudió en el  Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú. Ha sido profesor en el Instituto de Periodismo Moderno de Moscú. En 2004 y en 2009, ganó el Golden Word Prize por sus artículos sobre la cooperación económica de Rusia con los países africanos.

    La Sociedad Internacional para las Libertades Civiles y el Estado de Derecho, una organización no gubernamental con sede en Nigeria que monitorea las violaciones de DDHH  ha pedido a las Naciones Unidas, al Secretario General de la Commonwealth, a la Unión Africana, a la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) y a otras organizaciones internacionales, que intensifiquen los esfuerzos contra el aumento de los ataques armados,  contra civiles en la República Federal de Nigeria.

    La última carta, titulada «Llamando a una intervención internacional urgente para evitar que los Fulani y otros yihadistas protegidos por el Estado eliminen a los cristianos en Nigeria», fue dirigida a Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, a Patricia Scotland, Secretaria General de la Commonwealth y a Fatou Bensouda, Fiscal Jefe de la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional, entre otros.

    La carta decía, en parte: » Nosotros, la Sociedad Internacional para las Libertades Civiles y el Estado de Derecho, somos un grupo de DDHH registrado a nivel federal en Nigeria, creado en 2008 con el objetivo de promover y hacer avanzar la democracia y la gobernanza responsable, las libertades civiles y el gobierno de la ley y la seguridad pública.»

    «Como parte central de nuestro objetivo, Intersociety, desde 2010, ha monitoreado, investigado, documentado y publicado, o expuesto la intolerancia y la violencia interreligiosa e interna, incluida las masacres de cristianos por yihadistas en Nigeria y la persecución de musulmanes chiítas por parte de actores políticos y fuerzas de seguridad musulmanas sunitas».

    «Intersociety se opone firmemente al uso de la violencia para la propagación religiosa y la adopción, ya sea en principio o en la práctica, de cualquier religión en particular como religión estatal por parte de cualquier gobierno en ejercicio o sus agencias de seguridad y aplicación de la ley».

    Como resultado de lo anterior, deseamos llamar la atención sobre los siguientes hechos:

    1. Que los cristianos corren un alto riesgo de ser aniquilados por yihadistas islámicos protegidos por el Estado, especialmente por los Pastores Yihadistas Fulani, miembros de  tres importantes asociaciones fulani (Miyatti Allah, FUNAM y Fulani Houta lHore), todas reconocidas y registradas hasta la fecha en la actualidad en el gobierno central de Nigeria. Otros grupos yihadistas que masacran a cristianos en Nigeria son: Boko Haram, ISWAP, Ansaru y “Bandidos” yihadistas.

    De los grupos yihadistas nombrados, los Pastores Yihadistas Fulani disfrutan de cobertura y protección estatal total y también dominan a otros grupos yihadistas.

    2. Que de enero a julio de 2020, los Pastores Yihadistas han sido responsables de no menos de 1.027 muertes de cristianos y la destrucción o quema de miles de casas y cientos de centros de culto y escuelas pertenecientes a cristianos.

    Desde 2009 el grupo yihadista es responsable de más de 15.000 muertes de cristianos y la destrucción o quema de al menos 1.500 iglesias y escuelas de los  cristianos de Nigeria.

    3. Eso, sumado a los asesinatos cometidos por parte de otros yihadistas, incluidos Boko Haram, ISWAP, Ansaru y los «bandidos» yihadistas, desde julio de 2009 más de 32.000 cristianos han perdido la vida,  y más de 17.000 centros de culto y escuelas cristianas han sido destruidos.

    Debido a su inacción, existe la  sospecha de que el actual gobierno central de Nigeria tiene un papel conspirativo desde mediados de 2015,  cuando el número de grupos yihadistas en Nigeria aumentó  de manera peligrosa e incontrolable, pasando de tres (BH, Ansaru y Pastores) a mediados de 2015, a no menos de 20 grupos, incluidos los grupos escindidos y autónomos.

    4. Que ahora operan, matan, mutilan, torturan, violan, masacran y convierten por la fuerza a los cristianos;  y saquean, queman y destruyen sus iglesias y otras propiedades a voluntad; con el gobierno central de Nigeria y sus fuerzas de seguridad mirando hacia  otro lado o haciendo poco o nada.

    5. Que entre enero y julio de 2020 – un período de siete meses- un total de 1.421 cristianos han sido asesinados a golpes por los yihadistas de Nigeria El desglose de la masacre cuidadosamente monitoreado por Intersociety, muestra que los Pastores Yihadistas fueron responsables de la muerte de 1.027 cristianos;  Boko Haram y el Estado Islámico en la provincia de África Occidental (ISWAP)  fueron responsables de 310 muertes,  y Ansaru Yihadistas y «bandidos» yihadistas, de más de 60 muertes.

    Los Pastores Yihadistas Fulani son respondables del asesinato de más de 9.000 cristianos desde mediados de 2015, cuando asumió el actual gobierno de Nigeria.

    6. Que sólo en el sur de Kaduna, 683 cristianos han perdido la vida en los últimos 19 meses, entre  el 1 de enero de 2019 al 31 de julio de 2020, a manos de los Predicadores Yihadistas . Los yihadistas fulani también terminaron con las vidas de no menos de 363 cristianos en los últimos siete mese, del 1 de enero al 31 de julio de 2020. Sólo en julio de 2020, fueron masacrados no menos de 175 cristianos por el mismo grupo yihadista en el Estado de Kaduna.

    7. Existe la fuerte sospecha de complicidad del actual Gobierno federal de Nigeria y algunos gobiernos regionales en las zonas conflictivas, incluido el actual Gobierno del Estado de Kaduna:

    a) Nuestro último informe, fechado el 3 de agosto de 2020: 1.421 cristianos asesinados a machetazos por los yihadistas de Nigeria entre enero-julio de 2020:

    http://intersociety-ng.org/phocadownload/2019/1421%20christians%20hacked%20to%20death%20by%20nigerias%20jihadists%20in%20jan-july%202020-converted%20new.pdf

    b) Nuestro archivo de datos estadísticos actualizado que respalda nuestros informes recientes sobre la masacre de cristianos en Nigeria, actualizado hasta el 3 de agosto de 2020

    http://intersocieng.org/phocadownload/2019/file%20containing%20statistical%20sources2-converted%20new.pdf

    c) Nuestra declaración reciente, que expone ocho indicadores principales que vinculan indirectamente y directamente al actual gobierno central de Nigeria con el yihadismo Fulani y Boko Haram en el país, con fecha del 31 de julio de 2020:

    http://intersociety-ng.org/component/k2/item/558-eight-major-indicators-vicariously-linking-the-present-government-of-nigeria-to-herdsmen–bh-jihadism

    d) Nuestra reciente carta al Inspector General de Policía de Nigeria instando al NPF a intervenir y poner fin a la incesante masacre de cristianos en el sur de Kaduna, con fecha del 22 de julio de 2020:

    http://intersociety-ng.org/component/k2/item/557-killing-of-300-christians-in-200-days-of-2020-1st-jan-20th-july-2020-in-southern-kaduna

    f) Nuestra versión actualizada de los informes revisados periódicamente sobre la masacre de cristianos en Nigeria, publicados el 12 de julio y actualizados el 24 de julio de 2020 (1.202 cristianos de Nigeria asesinados a golpes por yihadistas en enero-junio de 2020)

    http://intersociety-ng.org/component/k2/item/556-nigeria

    Nuestro escrito es un reconocimiento a los respectivos mandatos internacionales de Sus Excelencias para promover y mantener la paz, la seguridad y la estabilidad mundiales. «Teniendo enormes poderes y responsabilidades a disposición de Sus Excelencias, será muy desastroso sentarse y observar y permitir a Nigeria, un país de múltiples etnias y religiones con una población  de más de 200 millones de personas, estallar en «emergencias humanitarias complejas» imposibles de ser manejadas si se dejan explotar»

    Al Secretario General de la ONU

    Por lo tanto, instamos al Secretario General de la ONU, , Antonio Guterres, a que considere la situación en Nigeria como peligrosa y una bomba de tiempo, y adopte medidas efectivas para revertirla. Estas incluyen la investigación de la masacre de cristianos en Nigeria por parte de los yihadistas del país y el papel del actual Gobierno de Nigeria, así como hacer lo necesario informando al Consejo de Seguridad de la ONU y recomendándole que actúe sin más demoras. La totalidad de estas acciones está en consonancia con los principios y propósitos de las Naciones Unidas, incluida la paz y la seguridad internacionales. La situación en Nigeria es una seria amenaza para la paz y la seguridad internacionales bajo los Principios y Propósitos de la ONU.

    A la Secretaria General de la Commonwealth:

    Instamos a la Secretaria General del Commonwealth, Patricia Scotland, QC, para que actúe investigando los roles de los actores estatales y civiles, en las masacres anticristianas de Nigeria. Se recuerda que la Declaración de la Commonwealth de Harare (1991), afirmó que los DDHH se encuentran entre los valores políticos fundamentales de la Commonwealth. La Carta de la Commonwealth, acordada por los Jefes de Gobierno en 2012, también subraya el compromiso de los Estados Miembros con los DDHH. Nigeria, como miembro clave de la Commonwealth, no debe poder transformarse en una jungla.

    A la Fiscal Jefe de la Corte Penal Internacional:

    Instamos al Fiscal Jefe de la CPI, Excma. Sra. Fatou Bensouda a romper sus largos años de silencio e inacción con respecto a las carnicerías en curso en Nigeria.

    Los retrasos de la CPI para hacer lo necesario desde 2010, cuando «abrió sus investigaciones sobre Nigeria» son técnicamente responsables de la pérdida de la vida de 32.000 cristianos, y la destrucción de 17.000 centros de culto y de educación; de decenas de miles de casas de la población cristiana y de hectáreas de sus tierras ancestrales. Tales retrasos también son técnicamente responsables de la masacre de miles de musulmanes  por parte de fundamentalistas islamistas, incluidas las víctimas de ataques de bandidaje yihadista y la masacre por parte de actores estatales de más de 1.300 musulmanes chiítas y más de 480 judeocristianos.

     
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