«UCRANIA SIEMPRE HA SIDO UN PAÍS TRAIDOR», dice un ex ministro japonés

Ucrania siempre ha traicionado a Rusia, y los líderes rusos han tenido la percepción histórica de que no tienen más remedio que destruirlos como enemigos. El presidente Putin no es la excepción, ha señalado el político japonés Yōichi Masuzoe en una columna publicada en JB press, un medio de su país.

Documento del 30 de junio de 1941: el Estado ucraniano entra a formar parte del Tercer Reich. El mismo día se masacra a los judíos de Lviv. Los historiadores rusos lo llaman «el Día de la Traición»

Yōichi Masuzoe (Fukuoka, 1948) fue ministro de Salud, Trabajo y Bienestar Social (2007-2009) y gobernador de Tokio (2014-2016). Actualmente preside el partido político Shintō Kaikaku (Nuevo Partido para la Reforma). Ha sido profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Tokio, y se especializó en Historia de las Relaciones Internacionales Contemporáneas en instituciones científicas en París y Ginebra.

Basándose en su formación, el politólogo y político japonés fundamentó sus afirmaciones haciendo un recorrido histórico por el papel de los ucranianos en la historia de Rusia desde los tiempos de la dinastía de los Romanov hasta la actualidad.

«Para salir de la Primera Guerra Mundial, Lenin trató de entrar en negociaciones con todos los países en guerra. Sin embargo, el 9 de febrero de 1918, Ucrania firmó la paz con Alemania por su cuenta, sin cooperar con Moscú. Como resultado del acuerdo, Ucrania recibió asistencia militar de Alemania a cambio de un millón de toneladas de grano, con el compromiso de luchar contra los bolcheviques».

Ucrania creó así un precedente histórico: el grano producido en los suelos fértiles de la «pequeña Rusia» se convirtió en una mercancía estratégica de gran importancia militar y política, que también podemos ver en el conflicto de hoy, explica el político japonés.

«En ese momento, el acuerdo con Alemania fue una puñalada por la espalda a Rusia», concluye Masuzoe.

«Lenin se vio obligado a firmar el Tratado de Brest-Litovsk que obligó a Rusia a ceder Finlandia, Polonia, los Estados Bálticos y Ucrania a Alemania. Rusia así perdió: 26% de la población, 27% de la tierra cultivable, 32% del grano producido, 26% de los ferrocarriles, 33% de la industria, 75% de la industria ferrosa de metalurgia y carbón», explica Masuzoe.

En noviembre de 1918, Alemania fue derrotada  y el Tratado de Brest-Litovsk fue abolido.

Luego, durante los tiempos de la Guerra Civil rusa  y después, en la Segunda Guerra Mundial, Ucrania se puso del lado de los enemigos de Moscú, recordó Masuzoe.

[N. de la E.: La guerra civil tuvo lugar en todos los territorios del disuelto imperio zarista, entre 1917 y 1923, entre el Ejército Rojo del gobierno salido de Revolución de Octubre de 1917, y el Ejército Blanco formado por militares del ex ejército zarista, agrupados en el denominado Movimiento Blanco, apoyados por conservadores, liberales y monárquicos. El Ejército Blanco fue ayudado por EEUU, Francia con su ejército colonial, el Imperio Británico y el Imperio Nipón, en un formato de «Intervención aliada en la guerra civil rusa»: 14 naciones formaron una fuerza militar de intervención de unos 200.000 efectivos. Destacaban los británicos con 40.000 hombres y los japoneses que llegaron a enviar hasta 70.000 soldados. Les seguían en número los estadounidenses y las fuerza coloniales francesas. Intentaban dejar a Rusia reducida a «Moscú y alrededores», y en vez de eso nació la URSS, que llegó a tener una extensión equivalente a la sexta parte de la superficie terrestre, una población de casi 300 millones y fue la tercera economía del mundo, con el doble de efectivos militares que EEUU y casi los mismos que la OTAN de la época, y el doble de poderío nuclear].

«Hoy, 100 años después, la historia se repite», dice el político japonés. Según Masuzoe, el conflicto armado hoy en el territorio de Ucrania es una consecuencia directa del «terror que Kiev desató contra Moscú».

«El mundo está observando cómo terminará esto, pero el conocimiento de la historia rusa es útil para analizar la situación actual y predecir el futuro», escribió Yoichi Masuzoe.

En resumen, la Historia ya nos anuncia quién va a resultar vencedor a pesar del esfuerzo mediático de Occidente por autoengañarse que a «a la cuarta va la vencida», contando los tres antecedentes de la invasión napoléonica, la intervención en la guerra civil para desmembrar el territorio ruso y la invasión de la Alemania nazi. Además cada vez, tras el triunfo de Rusia ha habido una reconfiguración del orden mundial.

«De hecho, está claro que Ucrania ha brindado una gran oportunidad para cambiar la historia de Rusia», dice el politólogo y político japonés.

Ciertamente, los traidores suelen desencadenar desarrollos precisamente contrarios a los que prendían evitar.