OPERACIÓN MILITAR RUSA EN UCRANIA: Qué ocurrió en el frente de Kharkov

El representante permanente de la Federación de Rusia en la ONU, Vasily Nebenzya, dijo en una reunión del Consejo de Seguridad: «Por lo que sabemos, incluso el liderazgo de las fuerzas armadas de Ucrania se opuso a esta locura, pero el líder de Ucrania, habiendo hablado con sus colegas británicos y estadounidenses, fue inflexible. Como resultado, los campos cerca de Nikolaev y Zaporizhia, y los bosques cerca de Kharkov, están salpicados de miles de cadáveres de soldados ucranianos, que fueron enviados a una muerte segura y que no se retirarán. Se tomaron varias aldeas periféricas, pero no hay ningún avance», informa Tass. Nebenzya enfatizó que el régimen del presidente ucraniano Vladimir Zelensky intentó crear la apariencia de que Ucrania podría avanzar.

Operación militar especial, Temporada 2

Río Oskil

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El 9 al 11 de septiembre pasará a la historia como un período de gran importancia en la guerra ruso -ucraniana. Ambas partes beligerantes cruzaron umbrales muy importantes, lo que tomado en conjunto sugiere que la guerra está entrando en una nueva fase. Los días 9 y 10, Ucrania logró su primer éxito concreto de la guerra retomando todo el territorio controlado por la fuerzas rusas al oeste del río Oskil, incluida la orilla occidental de Kupyansk y el nodo de tránsito de Izyum, en la provincia de Kharkov.

Mientras tanto, el presidente ruso Vladimir Putin convocó una reunión de emergencia del  Consejo de Seguridad Nacional, que precipitó la escalada de Rusia el día 11 cuando la infraestructura ucraniana bajo ataques de misiles, dejó a gran parte del país en la oscuridad.

Parece claro que la guerra está entrando en una nueva fase, y parece muy probable que ambas partes intenten tomar medidas decisivas. Por ahora, intentemos analizar los desarrollos de la semana pasada y ver hacia dónde se dirige la guerra.

La contraofensiva de Kharkov

La contraofensiva de Ucrania en el este de la provincia de Kharkov es una excelente demostración de las dificultades para evaluar las operaciones militares. Todos están de acuerdo en los puntos básicos de lo que sucedió: Ucrania despejó todo el oeste del río Oskil de las fuerzas rusas. Sin embargo, nadie está de acuerdo en lo que esto significa.

Se han visto las siguientes interpretaciones:

1. Rusia ha atraído a Ucrania a una trampa y pronto contraatacará

2. Rusia se retiró voluntariamente de Kharkov para priorizar otros frentes

3. Rusia sacó a los ucranianos para golpearlos con artillería

4. Rusia sufrió un fracaso de inteligencia masivo y no vio venir ni respondió a la ofensiva de Ucrania

5. Rusia sufrió una derrota en la batalla y se vio obligada a retirarse

Hagamos un análisis metódico:

Lo primero que queremos tener en cuenta es que la disparidad de las fuerzas en este frente era absolutamente ridícula. Ucrania reunió un grupo de ataque de al menos cinco brigadas completas, y se dirigió a una línea de contacto que no tenía tropas regulares rusas.

Las defensas de primera línea en la región estaban a cargo de las milicias del Donbass y la policía popular de la República. Al parece sólo hubo un grupo táctico del Ejército ruso en Izyum, pero poco más.

Es innegable, incluso para los ucranianos que tanto celebran el avance, que la provincia de Kharkov había sido casi completamente desprovista de tropas del ejército ruso, dejando poco más que una fuerza de guardia.

Dos cosas importantes se desprenden de esto. Primero, que el grupo de choque ucraniano en la mayoría de los lugares avanzó contra una resistencia prácticamente inexistente. En segundo lugar –y esto es más vergonzoso para Ucrania – los cuerpos rusos no militares que quedaron con funciones de vigilancia pudieron oponer una buena resistencia contra los ucranianos: los hombres de la Rosgvardiya (Guardia Nacional de Rusia, equivalente en funciones a la Gendarmería francesa o la Guardia civil española), lucharon tenazmente en Balakliya durante varios días antes de evacuar a través de un corredor. [N. de la E.: hablando claro,  el ejército ucraniano luchó contra policías, que además hicieron un papel muy digno].

Esta no fue una trampa operativa de Rusia, pero tampoco fue una victoria de Ucrania en la batalla, por la simple razón de que no había mucha batalla en absoluto. Rusia ya había vaciado estas posiciones y retiró las fuerzas de vigilancia restantes muy rápidamente.

Ucrania cubrió mucho terreno, pero no pudieron destruir ninguna unidad rusa, porque realmente no había ninguna allí.

Ucrania logró armar un grupo de choque de buen tamaño y dirigirlo a una parte débil del frente y recuperar un buen terreno. Teniendo en cuenta la demoledora falta de éxitos para Ucrania en esta guerra, están tratando de obtener hasta la última gota de moral y propaganda de esto.

Sin embargo, las pérdidas territoriales en Kharkov no cambiarán el cálculo final de la guerra.

Rusia entregó terreno, pero pudieron moler a las fuerzas ucranianas mientras avanzaban, con artillería implacable y ataques aéreos. Los canales ucranianos informan ampliamente que los hospitales están desbordados.

El ministerio ruso de Defensa habla de 4.000 muertos y 8.000 heridos para Ucrania durante su avance. Esta es una cifra alta, incluso si reducimos los números en un 50% (dejándolos en 6.000 bajas totales ucranianas, un número razonable dada la cantidad de artillería que Rusia descargó) es muy claro de que las pérdidas en esta operación se acumulan contra Ucrania, como siempre ocurre.

Ucrania hasta ahora no ha podido explotar [militarmente] su ofensiva alcanzando profundidad operativa. Han sido totalmente incapaces de proyectar fuerzas a través del río Oskil. Con el avance hacia el este firmemente culminado, buscan mantener su impulso, o al menos en apariencia.

El avance exitoso de Ucrania en la provincia de Kharkov ha sido aumentado con un bombardeo de falsificaciones y propaganda diseñada para simular un cambio total en la dinámica de la guerra. Esto incluye falsificaciones relacionadas con la política interna rusa, como los supuestos llamados a la destitución de Putin y la información errónea sobre lo que ocurre en el frente como afirmaciones de que el ejército ucraniano ha traspasado las fronteras de la República Popular de Lugansk o que asaltó la ciudad de Donetsk. También han circulado videos fuera de contexto (el más popular muestra un depósito de vehículos rusos en Crimea) que pretenden mostrar que los rusos abandonaron cientos de equipos en Izyum.

La falsificación no es importante. Sin embargo, Ucrania también intentará aprovechar la operación de Kharkov con contraofensivas adicionales. Continúan intentando cruzar el río Donets para asaltar a Lyman, sin éxito. También continúan sus ataques en dirección de Kherson, haciendo pocos progresos y sufriendo altas bajas.

Sin embargo, el desarrollo más importante es la afirmación de que un segundo grupo de choque ucraniano se ha reunido en Zaporizhia. Esta es un área donde la geografía realmente permitiría a Ucrania lograr la explotación operativa. Un impulso exitoso hacia Melitopol o Mariupol comprometería el puente terrestre a Crimea y amenazaría con desmoronar toda la posición de Rusia en el sur.

Sin embargo, a diferencia de Kharkov, esta no es una porción hueca del frente. El recién formado Tercer Ejército ruso se concentra en el sur, y los convoyes rusos han sido vistos recientemente moviéndose a través de la región de Mariupol. Ucrania puede muy bien intentar otra operación ofensiva en esta dirección, pero dada la fuerza de la agrupación rusa aquí, los resultados se parecerán más a lo que ocurrió en Kherson que lo de Kharkov. [N. de la E.:el Tercer Ejército ruso pertenece a las fuerzas terrestres, se creó en junio de 2022, con una fuerza que irá de 15.000 a 60.000 efectivos, y pertenece al distrito militar occidental. Las milicias de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk están operacionalmente designadas como Primer y Segundo Ejército, respectivamente.]

Durante los primeros meses de la guerra, expliqué que las ofensivas en masa son difíciles, y que Ucrania aún no había demostrado capacidad de organización para organizar un nivel operativo más alto que el nivel de brigada. Toda la acción de ataque de Ucrania que vimos desde el principio tomó la forma de una sola brigada, o más a menudo, los comandantes de un solo batallón, tomando iniciativa.

Ahora Ucrania logró presentar al menos dos (en Kherson y Kharkov) y quizás tres grupos de choque de múltiples brigadas (Zaporizhia), y lanzar operaciones coordinadas. Esto fue posible porque Ucrania es un pseudo-Estado, suministrado, financiado y cada vez más administrado por la OTAN.

Las agencias occidentales no se pueden resistir de alardear: Gran Bretaña se identificó como responsable de planificar y organizar la operación de Kherson, mientras que Estados Unidos reivindica la organización del ataque más exitoso de Kharkov.

Es difícil exagerar la medida en que Ucrania está sostenida únicamente por Occidente. Los soldados ucranianos están capacitados por oficiales de la OTAN, armados con armas de la OTAN, acompañados en el campo por voluntarios extranjeros ex soldados de la OTAN, y el pseudo Estado ucraniano se mantiene funcionando por inyecciones de efectivo desde el Occidente. En los videos del frente de Kharkov abundan los soldados hablando inglés y las armas extranjeras.

El punto no es sólo señalar, una vez más, que Ucrania es un Estado fallido, un cadáver al que se le da la ilusión de vida con actores externos que mueven sus extremidades. El punto es que Rusia entiende esto y entiende acertadamente que es un choque con Occidente. Con ese fin, debemos entender que la escalada rusa está en marcha y pensar en lo que eso significa.

Escalada y movilización

En este punto, la idea de que Rusia debe llamar a la movilización general se ha convertido en un viejo meme repetido. Ciertamente, es cierto que Rusia debe escalar, pero saltar directamente a la movilización (poner la economía en estado de guerra y llamar a los reclutas) sería un grave error. Rusia tiene otras y mejores formas de escalar. El reciente avance ucraniano en Kharkov es una señal obvia para elevar el despliegue de la fuerza.

Primero, me gustaría comentar por qué estoy en contra de la movilización. Una de las dimensiones más importantes de esta guerra es el frente económico. Europa está siendo llevada al límite por la crisis energética. The Wall Street Journal se convirtió en lo que creo que es el descriptor más acertado de la crisis, advirtiendo de una «nueva era de desindustrialización en Europa».

Una movilización completa sería muy costosa para la economía de Rusia, arriesgando la ventaja que actualmente tiene en la confrontación económica con Europa. Esta, creo, es la razón principal por la que el gobierno ruso se apresuró a anular los rumores de movilización. Hay otros pasos en la escalera de escalada antes de ir a la guerra total.

Rusia probablemente le dará a la operación de Ucrania la misma designación que sus operaciones en Siria, aflojando las reglas de compromiso y comenzando a apuntar a los activos ucranianos en serio.

Vimos un anticipo de esto el 11 de septiembre, cuando Rusia borró más de la mitad de la generación de energía de Ucrania con algunos misiles. Hay muchos más objetivos que pueden buscar: más nodos en la red eléctrica, instalaciones de bombeo y filtración de agua, y estaciones de mando de nivel superior. Existe al menos, cierta probabilidad de que Rusia comience a atacar las instalaciones de comando con el personal de la OTAN en ellas. La negación plausible funciona en ambos sentidos:  debido a que la OTAN no reconoce estar oficialmente en Ucrania, y sólo hay «voluntarios», apuntar a su personal no es un acto abiertamente agresivo.

Rusia también tiene muchas formas de impulsar su despliegue de fuerza en Ucrania que no alcanzan la movilización completa. Tiene un grupo de soldados profesionales desmovilizado que puede llamar, así como un grupo de reservistas que puede reclutar con una movilización parcial. [N. de la E.: Entre las voces que piden una «declaración del estado de emergencia y movilización total»-así lo ha escrito en su canal de Telegram- se encuentra el presidente de la República de Chechenia, Kadirov, que ha adquirido gran popularidad en la operación especial; algunos militares retirados; y ciudadanos rusos que expresan en las redes sociales su desacuerdo con la «guerra amable» que está llevando a cabo Rusia. Algunos han escrito que si vivieran sus abuelos ya hubieran llegado a Berlín otra vez].

La línea rusa se está endureciendo. El 11 de septiembre el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo que «no había posibilidad de negociaciones» con Ucrania, y el presidente Putin dijo que «las fuerzas hostiles nos están atacando, y debemos tomar la iniciativa para tener éxito en enfrentarlos». Medvedev fue aún más lejos: “Zelenskyy dijo que no tendrá un diálogo con quienes emiten ultimátums. Los «ultimátums» actuales son una vista previa de las demandas que van a hacer en el futuro. Él los conoce: la rendición total del régimen de Kiev en los términos de Rusia”.

Quien piense que el gobierno ruso es completamente incompetente y ambiguo, puede ver estas declaraciones como bravuconerías. Pero dado el tiro de advertencia a las fuentes energéticas ucranianas el pasado día 11, la sensación es que Rusia se está preparando para ir a un mayor nivel de intensidad, que Ucrania no puede igualar con sus recursos propios. El único otro jugador en la escalera de la escalada es Estados Unidos.

El otro Frente Sur

Siria y Ucrania son dos frentes en la misma guerra. Esto es muy importante de entender. En Siria, Estados Unidos ha intentado destruir al aliado más importante de Rusia en Medio Oriente, y crear caos para absorber los recursos rusos. En Ucrania, la OTAN ha armado un Estado kamikaze para lanzar contra la frontera occidental de Rusia. En la mente rusa, estas guerras están intrínsecamente vinculadas.

Después de la contraofensiva de Kharkov, es de suponer firmemente que Rusia buscará una forma de devolverle la jugada a Estados Unidos, sin cruzar líneas rojas que podrían conducir a una confrontación más directa. Siria es el lugar donde esto sucedería.

Estados Unidos mantiene varias bases ilegales en suelo sirio, que Rusia podría atacar utilizando a sus aliados sirios de la misma manera que Estados Unidos está usando a Ucrania.

Rusia está en la etapa final de entrenamiento de una nueva división aérea siria. Con la cobertura aérea rusa, sería posible un ataque contra una de las bases estadounidenses en Siria: Estados Unidos se vería obligado a elegir entre derribar aviones rusos y coquetear con la guerra nuclear, o aceptar humildemente la pérdida de una base ilegal. Dada la total falta de entusiasmo entre el público estadounidense por otra guerra en Medio Oriente, parece que Estados Unidos simplemente tendría que tragarse la pérdida.

Posibilidades

1. Escalada rusa de ataques contra la infraestructura ucraniana y los centros de comando.

2. Despliegue de fuerzas rusas sin movilización completa.

3. Intensificación de los esfuerzos rusos para recuperar territorio de la República Popular de Donetsk

4. Posible escalada en Siria, probablemente en forma de ataques del ejército sirio a las bases estadounidenses.