DE CATALUÑA AL DONBASS: El derecho a la autodeterminación de los pueblos y la OTAN

Entrevista al profesor Iñaki Gil de San Vicente: «Como en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN»

Iñaki Gil de San Vicente

LA DIRECTA

El pasado mes de julio, Iñaki Gil de San Vicente visitó Barcelona para participar en la contracumbre organizada por la Plataforma por la paz contra las guerras OTAN no, de Cataluña. Este profesor y pensador marxista abertzale es autor de numerosos artículos y libros, el último: Del socialismo utópico hasta la teoría marxista de la crisis (Editorial Boltxe Kolektiboa, 2020). En el contexto actual de la guerra en Ucrania, habló de geopolítica, la OTAN, el papel de la izquierda y los movimientos de liberación nacional de clase.

La existencia de la OTAN en los últimos años se ha normalizado, los pocos movimientos que se oponen son muy pequeños y a raíz de la guerra en Ucrania, nuevos Estados piden entrar. ¿Por qué?

Por varias razones. Una razón es que, lo que en el Estado español llamamos «la izquierda de su majestad» y en el resto de Europa, reformismo, ha experimentado un proceso de aceptar las reglas del juego de la Unión Europea y la estructura parlamentaria europea. También, la indiferencia de las personas de clase trabajadora con respecto a lo que hace Europa, la aceptación del imperialismo europeo, de los crímenes de Europa y, por lo tanto, la OTAN. En el Estado español, en 1986 se llevó a cabo un referéndum sobre la entrada en la Alianza Atlántica, y sólo tres naciones dijeron que no: catalanes, canarios y vascos.

Ha habido una caída lenta de la movilización causada por esta normalización, que a la vez está influenciada por el giro hacia el centro de las fuerzas revolucionarias, que han aceptado la lógica de la democracia burguesa en Occidente.

La izquierda europea dejó de movilizarse contra la OTAN hace más de una década

¿Qué ha causado esta tendencia a la normalización?

De una forma u otra, muchas personas, aunque proletarias y de naciones oprimidas, entienden que la forma menos mala de vivir en Europa -respecto a Europa del Este, África del Norte, Turquía o Palestina- es creer que viven en un oasis y esto hace que los crímenes se olviden.

Se vio claro en la Guerra de Yugoslavia y su destrucción de 1991 a 1999. Además, en todos los crímenes contra Irak, independientemente de la evaluación que cada uno pueda hacer sobre el gobierno de Sadam Hussein. Las dos guerras contra Irak dejaron un saldo gigante de muerte … simplemente por el embargo socioeconómico impuesto del 91 al 93, medio millón de niños iraquíes murieron de hambre y enfermedades en medio de la pasividad europea. También lo vivimos en 2011 con la destrucción de Libia, cuando muchas personas en la izquierda europea lo aplaudieron, como en Siria.

¿Son guerras que no se perciben como propias?

Antes de la crisis de 2010, el paisaje europeo entró en una normalización en la que incluso esas naciones que dijeron no a la OTAN, apagaron la movilización. Por ejemplo, en el País Vasco se normalizó la existencia del polígono de tiro de las Bardenas, donde los aviones estadounidenses de la OTAN vienen a lanzar bombas, bombas que explotan. Un año antes de que nos metieran a golpes dentro de la OTAN, aunque habíamos dicho que no, el 70% de las bombas explosivas y cohetes que los aviones estadounidenses usaron en prácticas fueron arrojados en territorio vasco. Algunos hemos visto tirar bombas en Navarra y cómo la expansión en el aire llega un kilómetro y medio más allá … Ahora, en Andalucía, comienzan a recuperar las movilizaciones, pero la razón fundamental para no hacerlo es la aceptación de la lógica.

Durante la última década, sin embargo, la percepción de estabilidad se ha alterado.

En 2007-2008 comenzó una crisis, y algunas personas comenzaron a darse cuenta de que Europa giraba hacia un gobierno muy autoritario. Por ejemplo, debe recordarse que tanto el País Vasco como Cataluña tienen territorio dentro del Estado francés, y Francia es un gobierno nuclear, con bombas nucleares, que ha ido imponiendo medidas draconianas y duras, no sólo contra los Chalecos amarillos. A partir de 2009, cuando la crisis comenzó a afectar a Europa, estas situaciones comenzaron a radicalizarse. Con la destrucción de Libia en 2011 y lo que vino después en 2015, con el malestar social que había en muchas partes del mundo, la OTAN comenzó a aparecer como un pequeño monstruo.

Lo que la gente no sabe es que a fines del siglo XX, por presión de la derecha europea, la OTAN asumió que una vez que la URSS había hecho implosión y el Pacto de Varsovia había dejado de existir, una de sus funciones era garantizar la integridad territorial de los Estados que formaban la Unión Europea.

¿Como la integridad territorial del Estado español, frente al 1 de octubre en Cataluña?

A partir de 2014, fui testigo de la esperanza que una gran parte del pueblo catalán tenía en que la UE impulsara el proceso catalán, pero aquellos que ya éramos críticos con la OTAN y con la Unión Europa advertíamos que no se hicieran ilusiones. Estas ilusiones estaban prohibidas de raíz porque la OTAN había asumido ser garante de la unidad territorial de Francia, España y todos los Estados. Y así fue: Europa dijo que nada de nada, porque estaba la OTAN detrás. Los Mossos d’Esquadra, la Ertzaintza en las tierras vascas, la Policía Foral en Nafarroa o la Policía Francesa en Iparralde o Perpignan, son fuerzas controladas por la OTAN, una estructura que va penetrando.

En la medida en que la crisis de 2008-2010 mostró que había una situación insoportable y que aumentaba el poder represivo, las naciones oprimidas se dieron cuenta de que no sólo se enfrentaban a los poderes tradicionales, sino también a una estructura europea. Esto explotó en Siria, y también en Kazajistán, Bielorrusia y finalmente en Ucrania.

A partir de ahí, las posiciones categóricas del Estado francés y español, Alemania o Gran Bretaña, fueron que los ucranianos se mataran si querían, pero que la OTAN prohibiera de todas las formas que pudiera haber un referéndum de autodeterminación de las Repúblicas Populares del Donbass. Aunque ya lo habían hecho y ganado con un 91% en 2014, la OTAN lo prohíbe mientras ya tenían 14.000 muertos y un millón de exiliados. Rusia advirtió que ya no se podía retroceder más, que se estaban poniendo cohetes y misiles nucleares a diez minutos de Moscú y cinco minutos de Minsk con la entrada de Finlandia y Suecia a la OTAN. Además, Leningrado- San Petersburgo, está a 130 kilómetros de los cohetes nucleares de la OTAN y es por eso que Rusia ha dicho basta.

Al igual que en el Donbass, el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán y vasco está prohibido por la OTAN, que es quien garantiza al Estado español que llegue petróleo y gas relativamente baratos, también comida y, con respecto al Sáhara, alianzas con Marruecos que controla la migración que Europa ha causado con su saqueo sistemático.

Están resurgiendo algunas plataformas llamadas «por la paz y contra la OTAN». De hecho, precisamente la contracumbre de la OTAN es el motivo de su visita a Barcelona. ¿Qué utilidad tienen estas plataformas?

Creo que es tarde, ha habido demasiados años de pasividad.

En Andalucía, las manifestaciones contra las bases estadounidenses se han abandonado, incluso por parte del Partido Comunista e Izquierda Unida, que ahora ni las convocan. Es la izquierda independentista andaluza y sectores de la izquierda internacionalista española quienes salen a exigir el desmantelamiento de las bases estadounidenses. Esto sucede en todas partes, también en el País Vasco con el polígono de tiro. También es interesante analizar la función del puerto de Valencia y el de Barcelona en el eje mediterráneo y de Cataluña en toda la composición actual. Por un lado, ha habido dejadez y normalización. Por otro lado, ha penetrado la ideología del pacifismo contra una máquina tremenda que ha causado una montaña de muertos en el mundo. Contra este monstruo, pedir la paz puede servir en algún momento para sectores muy ingenuos, con una conciencia muy baja, con muchos miedos, que no han querido estudiar la Historia, o no se preocuparon por las contradicciones de fondo. En el País Vasco, cada vez somos más los que decimos que el pacifismo no vale contra la OTAN y que el eslogan ‘por la paz’ no tiene sentido.

Lo que se necesita es defender el derecho de las Repúblicas Populares del Donbass y de Rusia a defenderse de la OTAN; el derecho del pueblo Saharaui a resistir porque han sido vendidos y traicionados por exigencia estadounidense.

No hay que reclamar una paz abstracta sino una paz justa, lograda después del derecho a la resistencia.
La reivindicación «no a la guerra, paz» les conviene a ellos y esto es lo que tenemos que explicar a las personas que aún se mueven a este nivel de duda e inexactitud.
¿Alguien piensa que las bases estadounidenses en España permitirían una república en Cataluña? Es necesario que el Ejército de los Estados Unidos abandone las bases que ocupa en Andalucía, en el País Vasco y en Cataluña. Los barcos deben abandonar este territorio como condición sine qua non. Después de que todas sus tropas se vayan, comenzando con la Guardia Civil, que es un cuerpo sujeto a las órdenes de la OTAN, hay que darle la palabra a los pueblos.

Las burguesías europeas son pro OTAN, en contra de los intereses nacionales, para salvaguardar el capitalismo en Europa

En Cataluña, parece que a partir de octubre de 2017 no se ha sabido reaccionar. En este momento, ¿qué tienen que hacer las izquierdas independentistas para salir de la resistencia y volver a un episodio de movilización?

Lo primero que tienen que hacer es darse cuenta o analizar cómo la realidad y la opresión política, socioeconómica y nacional han cambiado desde 1986, cuando fuimos metidos a martillazos dentro de la OTAN. ¿Alguien pensó que un acuerdo con la democracia española permitiría que Cataluña, democráticamente y pacíficamente, continuara su camino? La misma burguesía catalana dijo que ni hablar, como en Canarias y en el País Vasco.

Ahora, todas las burguesías en el Estado español son netamente pro OTAN porque han visto que el capitalismo europeo sólo puede sobrevivir como capitalismo propio para ellos y sus riquezas, si obedecen a los Estados Unidos.

El capitalismo actual está en una crisis que no existía entonces, el agotamiento de muchos recursos es mucho más grave que en el 86, y sobre todo, hay poderes que están atenazando a Europa. El auge del poder en Eurasia, así como el poder representado por Rusia, China, Irán, Pakistán e India, posiblemente, o lo que sucede en América Latina, ya está desbordando a Europa y Estados Unidos.

La burguesía europea sabe que su única garantía del viejo sueño, donde Europa dirige el mundo con el permiso de Estados Unidos, sólo es posible si obedecen a los Estados Unidos.

Y Ucrania es un foco para todas estas burguesías europeas que deben estar preparadas para el frente interno dentro de Europa, este frente contra las clases trabajadoras. Todas las medidas de represión que se están tomando, de limitación de las libertades, de creciente autoritarismo, racistas, fascistas … todo está consentido por la OTAN y por las burguesías, aunque después en una situación de elecciones, el fascismo en el Estado francés sea frenado por Macron, pero estas son disputas entre la misma burgesía. Nada más que eso.

¿Le marca un límite a la extrema derecha, pero no la confronta?

Exactamente, hasta que les interese. El Estado español está un poco más avanzado porque las burguesías están entendiendo que o hay un acuerdo entre el PP y el PSOE o hay un acuerdo entre PP y VOX. Están discutiendo qué les puede interesar en 2023: si un gobierno de salvación nacional o un gobierno neofascista. Una situación que tiene lugar en toda Europa. ¿Por qué ahora van contra Rusia y Ucrania?

Contra Ucrania, porque no pueden permitir el derecho a la autodeterminación de las Repúblicas Populares, que tienen leyes sociales más avanzadas que las de Europa. Ucrania es un peligro porque si triunfa el derecho a la autodeterminación de una región con mejores leyes que las que tenemos aquí, puede extenderse a otras naciones oprimidas en Europa y esto está prohibido por la misma OTAN.

Otras razones también son que Ucrania y Rusia producen al menos el 29% del trigo en el mundo, y tal como está el panorama mundial, la comida es un arma de dominación de los pueblos. Apropiarse de las tierras fértiles de Ucrania y Rusia, y hasta de las reservas de agua que Bielorrusia tiene en las marismas del Pripet -que son enormes y tienen una importante reserva de agua dulce- en diez o quince años tendrá un gran valor. Es por eso que el imperialismo está luchando en todos los acuíferos del mundo.

Hay una transnacional francesa canadiense que compró glaciares chilenos al gobierno de Pinochet para quedarse con el agua del deshielo y llevarla en barcos, pero también para explotarlos y quedarse con los minerales de sedimentación que hay allí: oro, diamantes, minerales raros … El capitalismo sabe dónde invierte.

Además de los intereses como las tierras fértiles, tú has hablado sobre la intención de debilitar y derrotar a Rusia por parte de los poderes hegemónicos de Occidente …

El primer plan de balcanizar Rusia lo trazaron los EEUU en 1914, cuando la URSS no existía. La idea era romper el régimen zarista y crear doce gobiernos regionales controlados por Occidente. De hecho, este plan fue reactivado por un periodista de la extrema derecha, Navalny. Abogó por una Rusia nazi, regionalizada y occidental, integrada en la UE y la OTAN, pero cada vez más sectores de la burguesía rusa han ido viendo que por ese camino no iban a ninguna parte, y están tratando de hacer una alianza estratégica con China.

Esto, Occidente lo quiere evitar para que la OTAN no tenga frontera con China, y finalmente, tener a Rusia completamente rodeada. Parece que no, pero hacen los planes con quince años de anticipación. Tienen un lugar para atacar a Rusia desde Polonia, Ucrania o Suecia y también lo tuvieron en Afganistán, donde fueron expulsados, y en Pakistán, donde falló el golpe. Tienen la India, donde se está debatiendo con una impresionante lucha de clases. Tienen Corea del Sur, tienen el Aukus (Australia, Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos) y tienen Japón, que se está rearmando hasta los dientes con un impresionante giro hacia la ideología imperial japonesa. También cuentan con Alemania y todo el nazismo que se está preparando en Ucrania. Hay una internacional nazi fortalecida tanta por el Partido Republicano de Trump como por el Partido Demócrata de Biden en los Estados Unidos. Estas son las razones que dentro de Europa los llevan a presionar a Ucrania.
Y ahora, la izquierda europea se ha encontrado que está dentro de un agujero porque durante años ha ignorado voluntariamente lo que se estaba acercando.

El País Vasco redescubre el valor del independentismo socialista histórico

Con todo, y cambiando ligeramente de tema, los cambios en la ofensiva capitalista también están comenzando a afectar la dinámica de la izquierda. Hay ciertas fracciones, que hasta ahora han sido parte de las organizaciones de liberación nacional de clase, que están creando nuevos movimientos. Por ejemplo, el surgimiento de Mugimendu Sozialista (MS) en el País Vasco. ¿Cómo se ha llegado hasta aquí?

Lo que está sucediendo en el País Vasco es que una nueva generación joven, que está experimentando un capitalismo feroz, se está dando cuenta de que las estrategias de la deriva reformista de Bildu no producen cambios. Según un informe de Caritas, sólo el 40% de la población está por encima del nivel de pobreza.

Esto está llegando a la juventud trabajadora y se está llevando a cabo una ruptura generacional. Periódicamente, cuando hay situaciones similares, hay rupturas de las generaciones trabajadoras, jóvenes, que son de composición obrera, o en menor medida, pequeño burguesa. Ahora se han dado cuenta de que sus padres, en este caso Bildu, los han dejado abandonados. Pero no sólo hay este movimiento joven, sino que también hay una tendencia a recuperar a muchos militantes de 40 o 50 años que pasaron una crisis muy fuerte al ver que se lanzaban por la borda muchos valores por los que se había luchado, y se habían hecho enormes sacrificios, literalmente, para nada. Hay otros sectores que no tienen la presencia mediática del MS, y llevan a cabo una tarea de organización y autoorganización más invisible, pero que es más importante a mediano o largo plazo.

¿En qué se concreta?

Lo que está sucediendo es un tremendo empobrecimiento social, en un contexto de creciente lucha de clases con movilizaciones de nuevas organizaciones, algunas de las cuales no tienen nombre público y actúan como grupos conectados en las redes sociales, o por la tradición tan clásica del pueblo vasco como es el movimiento popular, el movimiento cultural.

Esto se está viendo mucho en el movimiento para la recuperación de la lengua y la cultura vasca, también en la impresionante influencia de los jóvenes, especialmente las mujeres jóvenes desde 2018-2019. Pero creo que no debe centrarse exclusivamente en toda esta riqueza [de los movimientos populares], ni en la lucha de clases, ni en reflexiones y debates en el movimiento socialista, ya que es sólo una parte.

El MS es parte de un amplio movimiento que surge del impacto de la crisis, de ver cómo la vía parlamentaria española y las promesas del PSOE son un bluf. Literalmente, no se está logrando nada y lo que se está logrando es un empobrecimiento mayor, las leyes represivas aún están en vigor. Todo lo que se había prometido si se aceptaba la vía española de nuevo, no se está cumpliendo. Lo poco que se ha logrado se está magnificando para magnificar todo lo que no existe. Incluso cuando se dice que electoralmente la vieja izquierda abertzale ha aumentado los votos, se omite que los que ha subido por la izquierda, los ha sacado de Podemos e Izquierda Unida, de la izquierda española que está en caída libre, y hasta de algunos sectores vasquistas del PSOE, que están viendo que incluso votando a Bildu podrían tener un escaño en el futuro gobierno vasco, como en Navarra.

En las últimas elecciones en el País Vasco sólo votó el 49.22%. Esta es una derrota estratégica para aquellos que prometieron que llegando al Parlamento vasco, a Madrid o a las diputaciones ganaríamos. Hay diversas propuestas sobre lo que hay que hacer, la del MS es una de ellas, pero hay otras que ya están comenzando a proponer un modelo donde el independentismo socialista, la reivindicación nacional y de clase, es cada vez más urgente. Comienza a surgir una línea diferente de la que defiende el Muguimendu Sozialista, surgen textos que plantean que todo lo que está sucediendo confirma el valor del independentismo socialista histórico y propone caminos de avance de este independentismo para las naciones oprimidas que existen actualmente bajo el poder de la OTAN.

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