NORUEGA: Las autoridades abaten una morsa porque la gente no se abstenía de acercarse peligrosamente al animal

El biólogo noruego Rune Aae declaró que «es infinitamente triste que elijan sacrificar un animal tan hermoso simplemente porque no nos comportamos bien con él». El científico ya había denunciado en julio que los equipos de noticias de la televisión acosaban a la morsa desde sus botes, acorralándola para que no pudiera escapar y poder tomar buenos planos del animal. Además, los empleados del puerto deportivo la perseguían y le lanzaban chorros de agua a presión con una manguera para apartarla de los botes de recreo a los cuales trepaba la morsa para descansar y tomar el sol, tal vez por no tener tierra firme disponible, perdida lejos de su hábitat nativo, o buscando la compañía de la especie humana a falta de sus congéneres con los cuales vive en manadas. Nunca lo sabremos: los simios humanos la ejecutaron.

La especie humana se supera a diario en ruindad

La morsa dormía siestas y tomaba el sol en los botes deportivos de los noruegos para disgusto de los propietarios

FUENTES abc.net.au dw.com y otros

Este domingo a primera hora las autoridades noruegas han matado a una morsa que desde el mes de julio había ganado notoriedad internacional, por merodear en la Bahía de Frognerkilen de Oslo y atraer a una gran cantidad de espectadores.

La morsa bautizada Freya -nombre de la diosa nórdica de la belleza y el amor- era una hembra muy joven, de unos 5 años (tal vez recién separada de su madre cerca de la cual pasan los primeros 5 años de los cuarenta que una morsa puede llegar a vivir), de entre 600 y 900 kg de peso, que apareció por primera vez en las aguas de la capital noruega a mediados de julio.

El mamífero se hizo popular al aparecer en los medios de comunicación filmada trepando a bordo de botes e inflables de recreo, a lo largo de la costa nórdica, para descansar al sol: las morsas pueden dormir hasta 20 horas diarias. En este enlace se puede ver un video

«La decisión de sacrificar la morsa se tomó en base a una evaluación general de la continua amenaza para la seguridad humana», dijo el funcionario de la Dirección de Pesca Noruega en un comunicado.

Además, causaba preocupación «porque estaba dañando los botes», según los partidarios de aplicar «la solución final» a la morsa, que es un animal protegido por convención internacional.

Las morsas son nativas del círculo ártico, pero parece que Freya era un animal viajero: antes de llegar a la costa noruega, había sido avistada en las costas de Dinamarca, de Alemania, de los Países Bajos y de Escocia. Al parecer en estos países no hubo problemas con el público ni con sus botes de recreo. Hasta había dormido siestas sobre un submarino holandés.

Las autoridades noruegas habían advertido repetidamente a los ciudadanos que se abstuvieran de acercarse demasiado y posar para fotografiarse con el animal. A pesar de las instrucciones un gran número de personas hasta se bañaban cerca del mamífero, muchas veces con niños.

El tema de la morsa fue gestionado por la Dirección de Pesca de Noruega, lo cual ya indica el enfoque que le dio el país a la cuestión. La Dirección de Pesca argumentó que sus expertos creían que la morsa «estaba angustiada» [por la presencia humana] y no veían ninguna otra salida que poner fin a la vida del animal. Ante esta perspectiva el Partido Verde de Noruega lanzó una campaña llamada «Let Freya Live» (Dejen vivir a Freya) proponiendo que la morsa fuera sedada y trasladada lejos de áreas pobladas o llevada de regreso a su hábitat nativo, e instaba a las personas a «dejarla sola». Pero las autoridades de la Dirección de Pesca, dijeron que esto «no era una opción viable» debido a su complejidad.

Las morsas no atacan a las personas, pero según las autoridades noruegas pueden atacar si se sienten amenazadas por la presencia humana no deseada. El comunicado del responsable de la Dirección de Pesca Noruega señaló que tras «considerar cuidadosamente todas las soluciones posibles» no habían hallado otra solución viable que matar al animal.

Los críticos con la decisión de las autoridades noruegas no están de acuerdo con estos argumentos. La portavoz del grupo de defensa de los animales NOAH, Siri Martinsen, dijo al canal noruego de televisión TV2, que podrían haberse impuesto multas para disuadir al público que no cumplía con las recomendaciones de no acercarse a la morsa. «Es muy impactante -dijo Martinsen- porque estábamos en una situación que nos daba oportunidad de mostrar consideración con los animales salvajes».

El biólogo Rune Aae, dijo a una agencia local, que «es infinitamente triste que elijan sacrificar un animal tan hermoso simplemente porque no nos comportamos bien con él». Runa Aae, investigador de la Universidad del Sureste de Noruega, ya había denunciado en julio que los equipos de noticias de la televisión acosaban a la morsa desde sus botes, acorralándola para que no pudiera escapar y poder tomar buenos planos del animal. Además, los empleados del puerto deportivo la perseguían y le lanzaban chorros de agua a presión con una manguera para apartarla de los botes.

Aae señaló que la última vez que se documentó una morsa tan al sur de su hábitat original fue en 2013. «Normalmente, las morsas aparecen en algunas islas, pero pronto se van porque tienen miedo de la gente» – explicó el científico- pero Freya «no le tiene miedo a la gente». «De hecho, creo que le gusta la gente, por eso no se va», dijo el biólogo antes de que la morsa fuera sacrificada, paradójicamente por gustarle la compañía de la especie humana. Un error que la llevó a la muerte. El científico pedía paciencia y esperar a que la morsa se fuera sola como ya lo había hecho de otras localidades.

El grupo Blue Planet Society, que hace campaña para proteger los océanos del mundo, calificó la decisión de «completamente vergonzosa». Y exactamente, eso es lo que es.

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