ECONOMÍA MUNDIAL: Rusia y China crearán una red que eludirá al dólar estadounidense en operaciones comerciales

Putin y Xi planean liberarse del sistema SWIFT

El presidente Putin y el presidente Xi, en su encuentro por videoconferencia el 15 de diciembre de 2021

El anuncio de Rusia y China de una plataforma de comercio financiero independiente liberará a las naciones bajo las sanciones de Estados Unidos de la intrusión occidental en sus actividades comerciales.

PEPE ESCOBAR / THE CRADLE

El asistente del mandatario ruso para la política exterior, Yuri Ushakov, explicó que el presidente Putin y el presidente Xi, en su encuentro por videoconferencia del pasado 15 de diciembre, acordaron crear una «estructura financiera independiente para las operaciones comerciales que no podrían ser influenciadas por otros países». La estructura podría ser anunciada en una cumbre conjunta antes de finales de 2022.

Este es un sorprendente cambio de juego en más de un sentido. Se había discutido ampliamente en reuniones bilaterales anteriores y en los preparativos para las cumbres BRICS – principalmente centradas en aumentar la participación del yuan y los rublos en el comercio entre Rusia y China- eludir el dólar estadounidense y abrir nuevas opciones del mercado de valores para los inversores rusos y chinos.

Aprovechando un error estratégico de EEUU

Los halcones estadounidenses propusieron la idea -financieramente, como un ataque nuclear- de expulsar a Rusia del SWIFT, la amplia red de mensajería utilizada por más de 11.000 bancos en más de 200 países, así como por instituciones financieras, para transferencias rápidas de dinero en todo el mundo. (En 2020, se enviaron más de 35 millones de transferencias diarias a través de esta red). Separar a Rusia del SWIFT sería parte de un nuevo y severo paquete de sanciones desarrollado en respuesta a una «invasión» de Ucrania que nunca sucederá, principalmente porque los únicos que rezan por ella son los belicistas profesionales de la OTAN.

Una vez más, un error estratégico estadounidense ofrece a la «asociación estratégica integral entre Rusia y China» -como la definen ambos países- la oportunidad de avanzar en su coordinación.

Ushakov lo expresó de manera muy diplomática: es hora de eludir un mecanismo SWIFT «influenciado por terceros países» para formar «una estructura financiera independiente».

Eso equivale a un cambio de juego serio para todo el Sur Global, ya que decenas de naciones anhelan ser liberadas de una dictadura de facto del dólar estadounidense, con paquetes recurrentes del circo de flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal de EEUU.

Rusia y China han estado experimentando con sus sistemas de pago alternativos durante bastante tiempo: el SPFS (Sistema de transferencia de mensajes financieros) de Rusia y el CIPS (Sistema de pago interbancario transfronterizo) de China.

No será fácil, ya que los bancos chinos más poderosos están metidos en el SWIFT y han expresado sus reservas sobre el SPFS. Sin embargo, inevitablemente tendrán que integrarse antes del lanzamiento del nuevo mecanismo, posiblemente a fines de 2022.

Una vez que los bancos rusos y chinos más importantes, desde Sberbank (el mayor banco de Rusia y de Europa Oriental) hasta el Banco de China, adopten el sistema, se abre el camino para que otros bancos de Eurasia y el Sur Global se unan.

A largo plazo, el SWIFT, propenso a la interferencia política estadounidense sin parar, será cada vez más marginado o restringido a latitudes atlantistas.

Pasar por alto el dólar estadounidense, en el comercio y todo tipo de acuerdos financieros, es un pilar absolutamente central de la idea ruso-china -en constante evolución- de un mundo multipolar.

El camino será largo, por supuesto, especialmente cuando se trata de ofrecer un sólido contrapunto al sistema financiero global controlado por Estados Unidos, un laberinto que incluye las gigantescas empresas de inversión del tipo de BlackRock, Vanguard y State Street, con su participación accionaria entrelazada en prácticamente todas las grandes multinacionales.

Sin embargo, un escape al SWIFT cobrará impulso rápidamente, porque está indisolublemente vinculado a una serie de desarrollos que Putin y Xi mencionaron en su conversación, los más importantes de los cuales son:

1.El creciente alcance geopolítico y geoeconómico de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), especialmente después de la admisión de Irán en octubre.

2. La próxima presidencia china de los BRICS en 2022. China en 2022 invertirá profundamente en los BRICS- Plus Este club BRICS ampliado estará vinculado a un proceso de desarrollo que incluye:

  • a. La consolidación de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), un acuerdo comercial masivo de Asia Oriental que une a China, los 10 países de la ASEAN, Japón y Corea del Sur, así como a Australia y Nueva Zelanda.
  • b. La Zona de Libre Comercio Continental Africana (ACFTA) (N.de la E.: está formada por 54 de las 55 naciones de la Unión Africana, se creó en 2018 y entró en funcionamiento el 1 de enero de 2021).
  • c. Los memorándums de entendimiento firmados entre la EAEU y el MERCOSUR y entre la EAEU y la ASEAN (Asociación de Naciones de Asia Sudoriental, formada por: Indonesia, Filipinas, Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam, Brunei, Camboya, Laos y Myanmar. Su objetivo es acelerar el crecimiento económico y fomentar la paz y la estabilidad regionales.Sostiene un foro conjunto con Japón y un acuerdo de cooperación con la Unión Europea. Es socio principal de la Organización de Cooperación de Shanghái).

Anclaje de Asia Occidental

Yaroslav Lissovolik, uno de los principales expertos mundiales en BRICS -Plus, sostiene que ha llegado el momento del BRICS-Plus 2.0, operativo en un sistema que abre “la posibilidad de acuerdos bilaterales y plurilaterales que complementen la red central de alianzas regionales formadas por los países BRICS y sus respectivos vecinos regionales”. (N.de la E.: BRICS -Plus fue propuesto por China en 2017, con el objetivo de que los BRIC establezcan y mejoren la cooperación científica y tecnológica con varios de los principales países en desarrollo, principalmente del Sur Global).

Entonces, si estamos hablando de un salto cualitativo importante en términos de desarrollo económico en el Sur Global, la pregunta es inevitable. ¿Qué pasa con Asia Occidental?

Todas estas interconexiones, más un escape del SWIFT, sin duda beneficiarán al Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), posiblemente al proyecto insignia BRI, al que Beijing planea incorporar a Afganistán.

El CPEC se conectará progresivamente al futuro corredor Irán-China a través de Afganistán, como parte del acuerdo estratégico de 20 años entre Irán y China en el que los proyectos del BRI destacarán de manera sobresaliente. Irán y China ya comercian con yuanes y riales, por lo que los acuerdos entre Irán y China en un mecanismo no SWIFT serán un hecho.

Lo que le sucedió a Irán es un ejemplo clásico de cómo el SWIFT se ha convertido en rehén de la manipulación política imperial.

Los bancos iraníes fueron expulsados ​​del SWIFT en 2012, debido a la presión de los sospechosos habituales. En 2016, se restauró el acceso como parte del Acuerdo Nuclear (JCPOA) firmado en 2015. Sin embargo, en 2018, bajo la administración Trump, Irán fue una vez más aislado del SWIFT.

Nada de eso volverá a suceder si Irán se une al nuevo mecanismo creado por Rusia y China.

Y eso nos lleva a la interconexión de la expansión del BRI de China en Irán, Irak, Siria, Líbano y Yemen. La reconstrucción de Siria puede financiarse en gran medida a través del mecanismo que no es SWIFT. Lo mismo ocurre con China que compra energía iraquí. Lo mismo ocurre con la reconstrucción de un Yemen que posiblemente albergue un puerto de propiedad china, parte del llamado «collar de perlas» (la ruta marítima formada por una cadena de bases militares y puertos controlados por China)

Arabia Saudita, los Emiratos e Israel pueden permanecer en la esfera de influencia financiera de EEUU o no estar en ella. E incluso aunque no haya una nación del BRICS anclada en Asia Occidental, y no haya un acuerdo económico de integración regional en el horizonte, el papel de integrador económico será eventualmente desempeñado por China. China jugará un papel similar al de Brasil como ancla del MERCOSUR, Rusia como ancla de la Unión Económica Euroasiática (UEEA) y Sudáfrica como ancla de la SADC (Comunidad para el Desarrollo de África Austral, formada por Angola, Botwuana, Islas Comoras, Suazilandia, Mauricio, Lesoto, Madagascar, Malawi, Mozambique, Namibia, República Democrática del Congo, Seychelles, Sudáfrica, Tanzania, Zambia y Zimbabue), y la SACU (Unión Aduanera de África Austral, integrada por Botwuana, Lesoto, Namibia, Sudáfrica y Suazilandia).

Tanto la Ruta de la Seda (BRI) como la Unión Económica Euroasiática (EAEU) obtendrán un tremendo impulso al salir del SWIFT. BRI, EAEU y los acuerdos de desarrollo económico entrelazados, combinados con la tecnología digital, integrarán a miles de millones de personas en el Sur Global.

Simplemente, el mundo no puede volverse multipolar si opera con la -devaluada- moneda de curso legal imperial.

Piense en un futuro posible y auspicioso basado en las telecomunicaciones baratas que brindan servicios financieros y acceso al mercado mundial, en un entorno no monetario, para todos aquellos que hasta ahora han estado aislados de una economía verdaderamente globalizada.