EEUU – ELECCIONES 2024: Si Trump decide presentarse es muy posible que vuelva a ser presidente

Los líderes políticos republicanos reconocen que nunca ha habido tanto interés y tan pronto en unas primarias presidenciales. Pero, por más que algunos candidatos republicanos – como Mike Pompeo, Mike Pence o Ron Desantis, por nombrar a quienes pueden ser más conocidos fuera de EEUU- ya están en campaña, todos ellos, más los donantes y medios afines al Partido Republicano, están expectantes de un solo punto fundamental: si Donald Trump vuelve a presentarse. Lo cierto es que la mayoría de contendientes republicanos con posibilidades reales, sólo entrarán en la carrera por la candidatura presidencial si Trump decide no hacerlo.

No es lo habitual en EEUU, que presidentes que pierden un segundo mandato, se presenten nuevamente, pero probablemente ninguno tenía entre sus votantes la fuerza de Donald Trump. Una muestra de ello, es la peregrinación de los posibles candidatos republicanos a la residencia de Trump, y las posteriores fotogafías junto al ex presidente que publican como prueba de que los ha recibido. Porque Trump no recibe a todos: quienes lo criticaron por su actuación en los disturbios del Capitolio -bajándose a último momento de un barco que creían que se hundía para siempre – y ahora le solicitan reunirse con él, son rechazados.

El regreso de Donald Trump


Por increíble que parezca Donald Trump podría volver a presentarse en el 2024

ANDREU BARNILS / VILAWEB

Este verano en EEUU llamaban la atención dos cosas: el número de carteles -en cantidad nada despreciable- pidiendo que Donald Trump se volviera a presentar (“Trump 2024”) y el pesimismo que expresaban algunos demócratas . “Hemos ganado, sí. Pero los republicanos buscan, y encuentran, formas de ganar sabiendo que en votos no pueden. Ya se han puesto ahora», decían. Estas dos ideas -el regreso de Donald Trump y las formas de ganar al margen del voto- han ido ganando bastante terrenos estos últimos meses en la opinión publicada.

El propio Donald Trump, en una entrevista en la cadena de televisión Fox News de la semana pasada, alimentaba su posible regreso: “Es algo que efectivamente voy pensando [presentarme en el 2024]. Ya veremos. Y francamente, creo que mucha gente estará muy contenta con la decisión que probablemente anunciaré después de las midterm“. Las midterm son las elecciones que se celebrarán el 8 de noviembre del 2022 y que pueden dar la vuelta a la mayoría del Congreso (demócrata) y del Senado (republicana).

Trump no tiene rivales dentro de su partido

La influencia de Trump en el Partido Republicano es tal que los candidatos republicanos se retirarían si Trump diera el paso, con la excepción, de momento, de Ron Desantis, (N.de la E.: Desantis, abogado, nacido en 1978, es el actual gobernador de Florida, ha sido abogado defensor de la marina de EEUU para las fuerzas desplegadas en Guantánamo y en Irak) según la revista Politico. Es decir, Trump se fue, pero el trumpismo ha permanecido; y Trump, que muchos daban por terminado, controla el partido, que le apoya y alimenta la idea del regreso. Tras los hechos del asalto al Capitolio puede parecer increíble que Trump pueda volver a presentarse a las presidenciales. Pero puede hacerlo, porque recordemos que el Senado, de mayoría republicana, absolvió a Trump de los hechos del Capitolio, pocas semanas después. Ahora bien, en caso de presentarse, habrá que ver si la justicia reactiva el caso vía Tribunal Supremo.

De todos los pocos rivales internos de Trump dentro del Partido Republicano, quien resulta más interesante es Liz Cheney, ex líder del partido. Cheney, conservadora de pura cepa (hija del halcón Dick Cheney, vicepresidente con Bush), criticó duramente a Trump y su papel durante los hechos del Capitolio. Unos meses después, los pro-Trump la echaron del frente del partido. Pero ahora es la vicepresidenta de la comisión de la Cámara de Representantes, que aún investiga los hechos del Capitolio. Según las conclusiones a las que llegue, la justicia podría reactivarse. Cheney no ha descartado presentarse ella a las elecciones de 2024.

En cuanto al pesimismo de los demócratas es perfectamente resumido en un reciente artículo de Amy Siskind que destaca que: seis de cada diez votantes republicanos todavía hoy creen que Trump fue el ganador de las elecciones; Trump ha eliminado a los rivales del partido, que cada vez es más autoritario; 17 Estados estadounidenses de mayoría republicana han cambiado recientemente leyes que perjudican a los votantes demócratas más que a los republicanos (es mucho más difícil votar por correo, como hacen a menudo los demócratas; se puede votar por adelantado en zonas rurales republicanas , pero no en grandes ciudades demócratas, etc.). Otro objetivo, según el detallado artículo de Siskind, son los Estados de Michigan, Wisconsin y Pensilvania, Estados donde la diferencia entre demócratas y republicanos es de muy pocos votos. Estos Estados dentro de un año también votarán al fiscal general y al secretario de Estado, figuras clave a la hora de dar por válido un resultado electoral.

El objetivo final sería ganar dentro de un año la mayoría en la Cámara de Representantes (ahora hay 221 demócratas, 211 republicanos y 3 vacantes). Y cuando Trump se presente a las elecciones del 2024, aunque pierda, se puede repetir un asalto al Capitolio, o denuncias de cuentas de votos fraudulentos, nuevos recuentos y, esta vez, la mayoría en la Cámara de Representados sería republicana. La del Senado, también. Y posiciones clave encargadas del recuento, también. Es decir, las maniobras de Trump tendrían poca oposición.