MEDITERRÁNEO: Francia y Grecia realizan ejercicios navales conjuntos en adverencia a Turquía

Un helicóptero y dos aviones franceses de combate Rafale llegaron a Creta desde la base aérea de Paphos, se dirigieron a Grecia, y sobrevolaron el área que Turquía ha bloqueado con el NAVTEX ilegal. Los cazas franceses Rafale sobrevolaron al buque explorador turco Oruc Reis que opera en aguas territoriales griegas. El presidente francés envió un mensaje de apoyo a Grecia. El ejercicio contó con la presencia de fragatas griegas y un grupo de barcos franceses formado por el portahelicópteros francés FS «Tonnerre» y la fragata FS «La Fayette». El objetivo del ejercicio conjunto greco-francés fue elevar el nivel de preparación operativa, capacidad de combate y cooperación de los participantes en un contexto aliado.

El enfrentamiento se endurece en el Mediterráneo oriental



FABIEN PERRIER / MARIANNE


Escalada. La palabra, más que nunca, se utiliza en el Mediterráneo oriental. Desde el lunes 10 de agosto, la región sufre un aumento de las tensiones, junto con una importante militarización, en el contexto de la batalla por los hidrocarburos y los acuerdos económicos entre los países del Mediterráneo. Todo comenzó cuando el buque sísmico turco Oruç Reis, escoltado por una imponente armada de buques militares, emprendió una investigación en aguas de soberanía griega. Este buque zarpó varias veces hacia las aguas de la isla de Chipre, dividida entre una parte griega y otra turca desde 1974, antes de regresar a la zona helénica. En reacción, las autoridades griegas desplegaron inmediatamente su armada, su fuerza aérea y pidieron a los reservistas de la isla que se movilizaran.

Una señal de que las tensiones son preocupantes, es que el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis (Nueva Democracia, derecha conservadora), pronunció un discurso a la nación el pasado miércoles, elogiando el «orgullo nacional» y señaló haber «puesto en alerta a las fuerzas armadas» y «activado la diplomacia».

Francia apoya militarmente a Grecia

El primer apoyo que Grecia obtuvo fue militar. Vino de Francia, que reforzó su presencia armada en la región con el envío de dos aviones de combate Rafale y dos buques de la Armada francesa (el portahelicópteros Tonnerre y la fragata La Fayette). De inmediato, Turquía reaccionó a través de su Ministro de Relaciones Exteriores, acusando al presidente Emmanuel Macron de «jugar a los caciques». En cuanto al presidente turco, Recep Tayep Erdogan, advirtió que un ataque al Oruç Reis tendría un «precio alto» … al tiempo que sugirió que ya había ocurrido un incidente, del que varios sitios cercanos al ejército y a los nacionalistas griegos, como ArmyVoice, también informan.

Ante esta escalada y el riesgo de que un incidente degenere en un conflicto abierto, Alemania, que actualmente ostenta la Presidencia de la UE, está intentando hacer de mediador. (N.de la E.: A Alemania, a nivel nacional, en realidad le importa poco lo que pase en el Mediterráneo, donde tienen litoral los países del sur de Europa. El mundo fue testigo de la crueldad con que trató a Grecia durante la crisis de 2018, por lo tanto no sería sorprendente que a Alemania le importe poco o nada, que Turquía explote ilegalmente aguas territoriales griegas). La canciller Angela Merkel se reunió el jueves pasado con el jefe de Estado turco y con el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis. También pidió a París, Atenas y Ankara que eviten la «escalada». (N.de la E.: La política exterior alemana siempre queda atrapada bajo el peso de la Historia: Turquía fue su aliado en la I Guerra Mundial y en la II Guerra Mundial, a pesar de declararse «neutral» los turcos mantuvieron un pacto de amistad y coooperación militar con la Alemania nazi).

Francia saca pecho, Alemania pide diálogo

En el contexto de una militarización extrema, la iniciativa francesa genera temores. «Para defender los intereses franceses en el Mediterráneo Oriental, o en África, Emmanuel Macron está dispuesto a la militarización para disuadir el comportamiento agresivo de Turquía. En este contexto, puede estallar un conflicto», explica Panayiotis Tsakonas, profesor de Relaciones Internacionales e investigador del centro Eliamep. En su opinión, «Angela Merkel busca, por el contrario, desescalar y llamar a las dos partes al diálogo». (N.de la E. Grecia y Chipre son países pequeños de la UE y si están siendo avasallados en sus derechos por un Estado de fuera de la Unión, lo natural sería que sus socios de la UE lanzaran una seria advertencia al agresor, como por ejemplo, ponerle sanciones económicas. Tan presta y diligente que es la UE para unirse a las sanciones a Rusia que pide EEUU -siendo que la UE no tiene ningún problema real con Rusia, más allá de la paranoia de Polonia y los países bálticos- llama la atención la tolerancia que muestra con los chantajes -y ahora agresión a dos pequeños Estados de la Unión- del presidente turco).

¿Encontrará la UE una voz unitaria para responder a Turquía? Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea lo debatieron el viernes pasado durante un consejo convocado urgentemente por el ministro de Exteriores de la UE. Inicialmente, la cuestión de Bielorrusia (N.de la E.:¿qué hace la UE ocupándose de Bielorrusia mientras mira para otro lado, ante los innumerables desmanes de larga data del Estado turco, desde la persecución a la oposición política dentro del país, hasta su injerencista política externa, desestabilizando todos los puntos cardinales del Mediterráneo, desde Oriente Medio (Siria) al norte de Africa (Libia) y ahora Europa (Grecia, Chipre, sin contar la invasión de refugiados que envió sobre Europa), estaba en el orden del día, propuesta por la presión de los Estados bálticos y Polonia. Pero Atenas insistió en poner en la agenda las tensiones en el Mediterráneo oriental. “No se trata de algo bilateral, sino europeo e internacional”, subraya el investigador.

Detrás de la batalla por los hidrocarburos, hay una verdadera redefinición del equilibrio de poder que se está desarrollando en el Mediterráneo oriental. Todo a su alrededor está desestabilizado: Siria está en guerra; en el Líbano, el gobierno ha dimitido; continúa el conflicto entre Israel y Palestina. Se han firmado muchos acuerdos entre Grecia, Chipre, Líbano, Italia y Egipto para la explotación de espacios marítimos. Por su parte, Turquía ha firmado con el gobierno de Trípoli (una parte de los bandos beligeranten en la guerra civil de Libia, en la que Turquía interviene militarmente) un acuerdo considerado contrario al Derecho internacional. Pero Erdogan está decidido a posicionarse en la región.

«La Turquía de Erdogan se basa en un régimen de un sólo hombre. Tiene la sensación de que le excluyen de los acontecimientos en la región. Por lo tanto, reacciona. Quiere que Turquía desempeñe un papel central y hegemónico», explica el investigador Panayiotis Tsakonas. Sia Anagnostopoulou, ex ministra griega de Asuntos Europeos, ahora diputada de Syriza y profesora de Historia en la Universidad Panteion en Atenas, añade: «Erdogan busca construir un imperio marítimo. También los está militarizando a todos. Este es un problema real en un región cada vez más desestabilizada «.