ESPAÑA: La monarquía caerá a corto plazo, pronostica una periodista de investigación

Prólogo del libro, “Juan Carlos I, la biografía sin silencios” | L ...

Entrevista a la periodista gallega Rebeca Quintans, autora de la primera biografía crítica del rey emérito español Juan Carlos I

OT BOU COSTA / VILAWEB

La periodista gallega Rebeca Quintans (1964) es toda una experta sobre el rey emérito español, Juan Carlos I. De hecho, es quien hace más tiempo que se dedica a investigar su vida, los negocios y las sombras. Entrevistada hace sólo un mes por el medio digital catalán VilaWeb -cuando salió a la luz que la justicia suiza investigaba al ex rey- la crisis monárquica parecía incipiente y estaba casi ausente en buena parte de la prensa española, pero Quintans ya previó que todo se precipitaría a gran velocidad. Pronosticó que pasarían más cosas, que si Juan Carlos I se iba al exilio, sería para vivir a lo grande, como un rey, y que la monarquía estallaría a corto plazo.

En el año 2000, Quintáns publicó Un Rey golpe a golpe, la primera biografía no autorizada del monarca, que tuvo que firmar con el seudónimo de Patricia Sverlo por motivos de seguridad. En 2016 publicó otro libro que ampliaba la investigación sobre la trayectoria, Juan Carlos I: una biografía sin silencios. Después de mucho tiempo, Quintans ve una brizna de esperanza para el final de una institución que considera desfasada.

-¿Se imaginaba que Juan Carlos se iría tan pronto? ¿Qué ha acelerado su salida?

-Han aprovechado la pandemia, porque las movilizaciones en la calle podrían poner obstáculos al proceso quirúrgico que hacen para salvar la corona. Ahora todo está muy dormido. En la gira que Felipe hizo por España ya se vio que podían controlar muy bien las pocas protestas que hubo. La gente está en casa, asustada, tapados con la mascarilla. Tienen muy poca respuesta (de la calle) y eso les favorece mucho.

-¿Es exclusivamente eso, o también se afanan porque pronto saldrán más cosas?

-Saldrán más cosas y todo empeorará, sí. No creo que sea la única decisión que deberán tomar este verano. Le retirarán el título de rey emérito en cualquier momento. Soltarán lastre poco a poco, a ver cuánto necesitan. Creo que no les bastará con nada de lo que hagan, pero tratarán de alejarse de Juan Carlos progresivamente. Está no se detendrá, y las decisiones que tomen ellos mismos continuarán alimentando la maquinaria mediática.

-La decisión, ¿la tomó Juan Carlos I o Felipe VI? ¿Se imagina cómo ha sido?

-No tengo datos, pero entiendo que lo han pactado la casa real y sobre todo Pedro Sánchez, que no quiere involucrar a todo el gobierno. Supongo que a Juan Carlos se lo habrán impuesto. Porque él estaba dispuesto a mucho menos. No quería perder ningún privilegio ni salir formalmente de España por la humillación que significa. No tanto porque no quisiera salir de aquí, porque ya pasa gran parte del año fuera, sino por la humillación.

El gobierno español deja entrever que ha participado en la operación y luego no da información.

Es increíble que Pedro Sánchez dijera tantas veces «no contestaré». No sé cuánto tiempo podrá mantener esta falta de transparencia. Y Pablo Iglesias actúa con la misma falta de transparencia, porque dijo que no pensaba hablar de la conversación que había tenido con Sánchez. Quieren desplegar un manto de silencio terrible que no augura nada bueno y que, para un gobierno progresista, es bastante incoherente.

-Hace un mes y medio dijo que, si Juan Carlos I se iba de España, sería un exilio «dorado e ilegal»

-Y lo será. Vivirá como un auténtico rey. En la República Dominicana o donde sea. Y creo que es un exilio ilegal porque se va por rehuir el foco judicial. Y el mediático. Ambas cosas me parecen poco éticas, aunque en este momento la justicia española se lo consienta todo. En Suiza lo reclamarán para declarar y ya veremos si se presenta o no, porque si estuviera en la República Dominicana las leyes de extradición no lo facilitarán. (N.de la E.: y en los Emiratos Árabes Unidos, tampoco).

También hay que ver quién pagará los gastos de este exilio dorado. Pedro Sánchez también se negó a explicarlo, pero quizás lo deberá terminar haciendo, porque según qué financiación sea, puede bordear la ilegalidad.

-Pero él tiene fortuna de sobra para pagarse la estancia en el extranjero.

-Claro, a él nunca le ha hecho falta una financiación especial del Estado, aunque el Estado haya cargado con muchos gastos. Por ejemplo, pagar el chantaje para que Bárbara Rey (una antigua relación sentimental de Juan Carlos) estuviera callada. Esto lo pagó el Estado, y él tenía dinero de sobra para pagarlo, por supuesto. Tiene dinero de sobra para vivir como un rey el resto de su vida. Ahora, seguro que preferirá que el Estado español se lo pague todo. Es una práctica habitual de los Borbones. Que les paguemos las vacaciones, los vicios, la seguridad en viajes privados que no tienen nada que ver con el Estado …

Aparte de la causa abierta en Suiza, la justicia española también le investiga.

-Yo no tengo muchas esperanzas de que esto progrese. Tienen muchos argumentos: las fechas, «esto ya ha prescrito», «cuando pasó él aún era impune». La fiscalía del Supremo dará muchas vueltas y seguro que acaban decidiendo que no. Y las investigaciones de la Audiencia Nacional no se centran en Juan Carlos sino, curiosamente, en Corinna Larsen (la última relación sentimenal conocida de Juan Carlos, y su socia de negocios). Todo depende de la fuerza de las pruebas que se presenten y de los testigos. Corinna está obligada a declarar como encausada en la Audiencia y hay que esperar a ver si lo declarado hace que se abran más expedientes o no. Este proceso será largo y pueden pasar muchas cosas. El Supremo quiere cerrar tan pronto como pueda, pero va muy a remolque de cómo evolucione el proceso en Suiza, y ese proceso sí continuará.

-Según varios medios, como El País y La Vanguardia, la salida de España de Juan Carlos I, es como un paréntesis. ¿Usted cree que volverá?

-Seguramente eso le han dicho a él, que será temporal, porque no les sería nada fácil convencerlo de que se fuera. No tiene ni pies ni cabeza que la casa real lo prepare como algo temporal, porque esto no tiene solución. Juan Carlos vive en un mundo de fantasía en el que se cree sus propias mentiras. Y como nadie le dice nada a la cara porque es el rey, debe de ser muy ignorante de la realidad que hay, tanto en España como en el extranjero, con las portadas (sobre su persona) que salen en Europa. Puede que a él le hayan dicho que esto son unas vacaciones y que «vuelva cuando quiera, majestad, no se preocupe», pero este no es el plan ni de (el rey) Felipe ni del gobierno.

-La prensa española ha cerrado filas con Felipe VI y se ha dedicado a ensalzar la figura de su padre.

-Es el cuento de siempre. Aparcaron a Juan Carlos para poner a Felipe y salvaguardarlo. Con las mismas técnicas de manipulación y de ocultación de la información que se siguieron con Juan Carlos. La narrativa es un poco diferente, pero la mecánica es la misma. Juan Carlos era «un hombre muy cercano», y Felipe es «un chico muy preparado y muy honrado» porque ellos lo dicen, y así construyendo una serie de tópicos, han cerrado todas las vías. Quieren un nuevo «juancarlismo» pero con Felipe. Habrá que trabajar mucho para revelar todas las mentiras en torno a la figura de Felipe, porque cuesta creer que él sea diferente y no haya aprendido de su padre.

-¿Se puede hablar de una crisis de régimen?

Por supuesto. Es una crisis muy importante. Muy importante. La monarquía representa, sobre todo, el régimen del 78, que no es sino una continuidad del régimen franquista, por eso el término «régimen» es tan adecuado. Hay continuidad en estructuras de poder, en privilegios de clases oligárquicas, en todos los frentes de poder: el policial, el judicial, el económico …

Y el puntal que sostiene todo esto es el sistema monárquico, que como buen representante de lo que defiende tiene ramificaciones y corruptelas en todos estos ámbitos, está muy involucrado en todo el organigrama de poder del régimen. Y esto es una crisis en toda regla para el régimen. Evidentemente intentarán salvarlo como sea, y los partidos políticos lo están haciendo para conseguirlo. Pero la crisis es muy profunda y es muy posible que no lo logren si hay una fuerza de oposición bastante potente y decidida, que quiera cambiar las cosas.

-¿ Usted mantiene su pronóstico de que esta crisis pondrá fin a la monarquía a corto plazo?

Sí. Y cada vez veo más corto el plazo. Todo se acelera, por mucho que lo quieran retrasar, y cada nueva decisión será un nuevo escándalo que intentarán neutralizar. Esto se ha tomado como una fuga y tienen que dar muchas explicaciones.

La conferencia de prensa de Pedro Sánchez fue muy reveladora, intentó hablar de todo menos de eso, pero todas las preguntas de los periodistas eran sobre el rey. La insistencia continuará y él se encontrará con que debe continuar respondiendo.

-¿Felipe VI está en condiciones de resistir? ¿Tiene suficiente apoyo de la familia?

-La familia real está muy desestructurada. El matrimonio de Juan Carlos y Sofía hace décadas que en la práctica no es un matrimonio. Una parte de la familia, Urdangarin y Cristina, ya había sido expulsada. Las relaciones personales entre Felipe y Letizia son muy malas y están al umbral del divorcio, según la prensa extranjera … Esta crisis no hará sino alimentar las distancias que había entre todos ellos, y no ayudará a que el entorno se mantenga unido. No creo que sus cenas familiares sean agradables.

-¿Cómo cree que se defenderán?

-Eso me intriga mucho, porque están en una situación francamente complicada. Es una crisis muy difícil de gestionar. Acaban de sacrificar el rey y pretenden continuar la partida.

Me imagino que (la defensa) será reprimir mucho, pero deben medir muy bien, porque no creo que sea buen momento. Ahora estamos pendientes de si encarcelan (al cantante de rap) Pablo Hasel (por sus letras contra los borbones). Imagínese como caería la noticia de la detención de Pablo Hasel. Si son inteligentes, esperarán un poco. Pero tampoco son tan inteligentes. Y Felipe está enojado y con ganas de venganza.

-¿Enojado con quién?

Con los republicanos en general, y con todo el mundo que es crítico. La cabeza visible (de la gente que no le gusta) es Podemos, pero también la gente que salió a silbarlo en esos recorridos que hizo por España. Arrogante como es, todo esto lo digiere muy mal. Y puede que influya en las respuestas que vaya dando. Tiene muchas ganas (de vengarse).

Quitarles el tercer grado penitenciario (que les permitía salir de la prisión durante el día para trabajar) a los independentistas catalanes fue una respuesta airada y de venganza. Con las armas que tienen, lucharán, y en los juzgados tiene muchos aliados. Han puesto al juez Marchena a decidir si admite la querella de (la asociación civil catalana) Òmnium a trámite o no. Será que no, claro.

¿Está preparado el gobierno y toda la estructura estatal por si se acaba la monarquía?

-Yo creo que no. No hay nadie preparado. Ni siquiera lo están los republicanos más convencidos para saber cuáles son los pasos que hay que dar para que no haya otra falsa transición. Los partidos no están preparados para asumir un proceso constituyente. Aguantarán dónde están, por el momento. Todo esto les trastoca y les molesta. Pero deberían prepararse.