TENSIÓN CHINA -INDIA: La larga mano de EEUU reaviva un antiguo conflicto fronterizo

Las causas de la tensión entre China e India

Kashmir map

ZAMIR AHMED AWUAN / THE SAKER

Las tensiones estallan de manera bastante regular entre las dos potencias regionales sobre su frontera de 3.500 kilómetros, que nunca se ha delimitado adecuadamente. Miles de soldados de estos dos países vecinos, ambos con armas nucleares, han estado involucrados en el último enfrentamiento desde mayo en la región india de Ladakh, en la frontera con el Tíbet.

El problema reciente surgió cuando India fortaleció su posición en el territorio en disputa de Ladakh, que India incluyó en su territorio de la Unión el 5 de agosto de 2019, unilateralmente.

La realidad es que era un territorio en disputa reconocido, y ambos países tenían un reclamo sobre el área. India estaba ilegalmente invadiendo y construyendo instalaciones de defensa a través de la frontera hacia territorio chino en la región del Valle de Galwan, dejando a las tropas fronterizas chinas sin otra opción que hacer los movimientos necesarios en respuesta.

India quiere construir una base aérea en el territorio en disputa. Vale la pena mencionar que, según un acuerdo de defensa, entre los EEUU y la India, ambos países pueden tener acceso a las bases militares del otro y tienen el derecho de usar en caso de cualquier situación de guerra. Es una amenaza directa para China que Estados Unidos pueda usa la base aérea de Ladakh para un ataque. Esa fue la preocupación inmediata de la parte china y que decidió detener las obras de construcción en el territorio en disputa.

En India, el enfoque se ha centrado en la carretera Durbuk-Shyok-Daulet Beg Oldi (DSBDBO) a lo largo del río Galwan, que corre más o menos paralela a la LAC (línea de control real) y mejora el acceso de la India a la autopista Karakoram, como el posible punto de activación del último brote entre China e India.

India tiene proyectos que cortan la comunicación terrestre entre China y Pakistán para dañar el CPEC (Corredor Económico China-Pakistán). Es por eso que India estaba fortaleciendo su infraestructura cerca del Paso Khunjrab que conecta China y Pakistán.

Sin embargo, China sigue mucho más preocupada por el tramo de 80 kilómetros recién construido desde Dharchula a Lipulekh (la puerta de entrada a Kailash-Mansarovar, un sitio para la peregrinación hindú al Tíbet), completado el 17 de abril e inaugurado el 8 de mayo por el ministro de Defensa indio Rajnath Singh Eso puede haber llevado a Beijing a revisar la situación en las fronteras entre China e India.

China considera que la actividad de construcción de la India en las áreas en disputa con Nepal ha afectado la seguridad fronteriza de China en el Tíbet. Al construir el tramo de 80 km (76 km se han completado recientemente, y se espera que los últimos 4 km del camino al Paso Lipulekh se completen para fin de año), India ha movido su frontera frente a China, ganando directamente acceso a la autopista asfaltada en el condado de Purang en Tibet. Por lo tanto, ha cambiado el status quo en la región. China ya tiene caminos de defensa fronterizos en el condado de Purang en la frontera media y el condado de Cona en la frontera sur con India y hay programado un aeropuerto chino en Purang que estaría finalinado en 2021. A pesar de su preparación en su lado de la frontera, China está preocupada porque India todavía tiene mucho margen de maniobra, utilizando la ventaja geográfica de Nepal para desafiar la posición dominante de China en la región.

De hecho, India tiene disputas con todos sus vecinos: China, Nepal, Pakistán, Bangladesh, Myanmar, Sri Lanka y las Maldivas.

La teoría expansionista india de la «Gran India» es la causa real de los problemas. En el pasado, India ha ocupado algunos de los estados soberanos independientes vecinos como Sikkim, Nagaland, Jammu y Cachemira, Hyderabad, Juna Garh, etc. India tiene un historial de agresión y coerción contra sus pequeños vecinos, pero puede enfrentarse a un momento difícil contra China. La lección que dejó la guerra de 1962, es que los indios no deberían desarrollar una enemistad con China. (N. de la E. entre junio y noviembre de 1962, China e India se enfrentaron militarmente por esta misma zona fronteriza en disputa, con el resultado de una impresionante victoria china).

Históricamente, las disputas fronterizas existieron desde 1947, cuando India obtuvo su independencia del dominio británico. Era la etapa de la revolución china cuando el gobierno débil y corrupto del Partido Nacionalista (Guo Ming Dang) estaba en el poder en Beijing, y el Partido Comunista de China, dirigido por Mao, estaba involucrado en la lucha. El gobierno en China en ese momento no era fuerte, estable, ni visionario y estaba luchando por su propia supervivencia. No estaban preocupados por sus fronteras internacionales, sino que estaban centrados por el control sobre la ciudad de Beijing, como símbolo del gobierno. La demarcación británica de la frontera fue injusta y unilateral. Había territorios chinos dentro del control indio y viceversa. La República Popular de China se estableció en 1949, y desde entonces, China exigió una frontera racional, pero la India se negaba y demoraba la resolución de las disputas fronterizas.

La importancia del Tíbet: la fuente de agua de toda la región

Vale la pena comprender la importancia del Tíbet, que es una región en el este de Asia que cubre la meseta tibetana que abarca unos 2,5 millones de kilómetros cuadrados, con una elevación promedio de 4000 a 5000 metros sobre el mar. Es la principal fuente de aguas para China, India, Pakistán, Nepal, Myanmar, Laos, Tailandia, Camboya y Vietnam. Varios ríos importantes tienen su origen en la meseta tibetana. Estos incluyen el río Yangtze, el río Amarillo, el río Indo, el Mekong, el Ganges, Salween y el río Yarlung Tsangpo (río Brahmaputra). Quien gobierne sobre el Tíbet, controlará el agua. El Gran Cañón Yarlung Tsangpo, a lo largo del río Yarlung Tsangpo, se encuentra entre los cañones más profundos y largos del mundo. Tibet es una de las civilizaciones más antiguas, con su cultura y tradiciones únicas. India patrocinó al Gobierno del Tíbet en el exilio dirigido por el Dalai Lama, con sede en Nueva Delhi, que es una causa permanente de tensión entre China e India.

India se alía con EEUU

Durante casi las últimas dos décadas, las crecientes relaciones entre Estados Unidos e India tampoco se consideraron a favor de China. Estados Unidos estuvo apoyando a India política y diplomáticamente para unirse al UNSC (Consejo de Seguridad de Naciones Unidas) , al NSG (Grpo de Proveedores de Armas Nucleares) y otras plataformas internacionales para contrarrestar a China. Estados Unidos ha estado extendiendo generosamente la asistencia económica y militar a la India, para fortalecerla y contener a China. La cooperación entre EEUU y la India en educación, ciencia y tecnología, alta tecnología y tecnologías avanzadas, especialmente en defensa, plantea muchas preguntas. India se ha convertido en un «Gran socio de defensa» de los Estados Unidos. India es un miembro activo del Tratado del Indo-Pacífico con Japón, Australia y los Estados Unidos. India se opone abiertamente a la iniciativa del Belt and Road (BRI) -Ruta de la Seda- que están incluidas en la Constitución china y en las megainiciativas del gobierno chino.

India se dedica a sabotear y dañar al Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), que es un proyecto emblemático de BRI. India se opone a China en todos los temas en las plataformas internacionales. La inclinación excesiva de los indios hacia Estados Unidos también es alarmante para China. India se ha convertido en el mayor beneficiario de la ayuda estadounidense después del Estado de Israel. Estados Unidos no ofrecerá un «almuerzo gratis» a la India, sino que le ordenará a la India «Responder a China», «Contener a China» y «Resistir el ascenso de China».

La geopolítica actual, especialmente la rivalidad entre Estados Unidos y China, puede agregarle combustible a la tensión sino-india. Hay posibilidades de que Estados Unidos pueda usar esta región como campo de batalla contra China. La región es bastante volátil y hay peligro de conflictos. Puede que no sea una guerra entre China e India, pero puede afectar a toda la región y las potencias mundiales, incluidas Rusia y los Estados Unidos. Incluso podría extenderse al Océano Índico y al Océano Pacífico también. No sería una guerra convencional, sino de alta tecnología, incluida la guerra cibernética, la tecnología espacial y la inteligencia artificial. Se utilizarían todas las armas letales, especialmente por parte de China, India y Pakistán, todos ellos Estados nucleares y con suficientes armas para destruirse mutuamente por completo. El Gobierno de India está en manos de extremistas y se están moviendo visiblemente hacia la rivalidad con todos sus vecinos.

Vale la pena mencionar que la población de China es de 1.400 millones, la de India es de 1.300 millones, la de Pakistán 220 millones y la de Bangladesh 165 millones: la población total de esta región es casi la mitad de la población mundial. Cualquier desventura puede amenazar a la mitad del mundo. La comunidad internacional puede tomar nota seriamente y puede intervenir para evitar cualquier desastre. ¡Debemos pensar, no una o dos veces, sino varias veces!

El profesor Zamir Ahmed Awan es sinólogo en el Centro de Excelencia de Estudios Chinos de la Universidad Nacional de Ciencias y Tecnología (NUST), de Islamabad, Pakistán. Fue agregado científico en la Embajada de Pakistán en Beijing entre 2010 y 2016, responsable de promover la cooperación entre Pakistán y China en Ciencia, Tecnología y Educación Superior.