EEUU – PANDEMIA: Trump oculta los informes que advierten de 3000 muertos diarios para junio

«Un homicidio por negligencia a gran escala»

Updated May 2020 - Coronavirus (COVID-19) Resource Center | JAMA ...

Trump insta a la reapertura de la economía, conociendo el informe de los CDC que advierten sobre el aumento de las muertes por Covid-19. El documento interno de los CDC estima que las muertes por coronavirus en los EEUU podrían llegar a 3.000 por día para el 1 de junio, casi el doble del número actual de muertes diarias.

JAKE JOHNSON / COMMON DREAMS

A medida que el presidente Donald Trump alienta públicamente a los Estados a reabrir sus economías contra el consejo de expertos en salud pública, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman en privado que las muertes por Covid-19 en los Estados Unidos podrían alcanzar la asombrosa cifra de 3.000 por día para el 1 de junio, casi el doble del número actual de muertes diarias, de más de 1.700.

The New York Times obtuvo un documento interno de los CDC (entrando en el enlace a la nota original se puede obtener el pdf que Trump oculta a la opinión pública) que pronostica alrededor de 200.000 nuevos casos de coronavirus diarios a fines de mayo, en comparación con alrededor de los 25.000 nuevos casos por día en la actualidad.

«Las proyecciones confirman el temor principal de los expertos en salud pública: que una reapertura de la economía volverá a colocar a la nación donde estaba a mediados de marzo, cuando los casos aumentaban tan rápidamente en algunas partes del país que los pacientes morían en las camillas, en los pasillos de los hospitales, con casos que aumentan tan rápidamente que el sistema de atención médica está sobrecargado «, informó el Times.

La proyección de los CDC salió a la luz pocas horas después de que Trump afirmó durante una entrevista virtual con Fox News que Estados Unidos ha tenido «éxito» en limitar el número de muertos por el virus. El virus ha matado al menos a 1.000 personas en todo el país todos los días desde el 2 de abril.

«La administración debería ser juzgada por crímenes contra la humanidad», escribió el periodista Mairav ​​Zonszein en respuesta a los datos de los CDC.

El periodista de Mother Jones, Dan Friedman, criticó a Trump por instar públicamente a los Estados a reabrir sus economías incluso cuando su administración predice un aumento masivo de muertes por coronavirus aun manteniendo las medidas de cierre. Georgia, Texas, Florida, Oklahoma y otros estados han comenzado a levantar las restricciones de distanciamiento social en los últimos días a pesar de su falta de equipos de prueba adecuados.

«Mantener ocultas las terribles proyecciones internas mientras se empuja públicamente a los Estados a ‘reabrir’ debido a consideraciones electorales es como un homicidio negligente a gran escala», tuiteó Dan Friedman.

Si bien varios Estados han iniciado la reapertura de sus economías, un nuevo análisis publicado el lunes por el Center for American Progress encontró que ninguno de los cincuenta Estados de la nación ha bajado al número de casos que los expertos en salud pública dicen que serían necesarios para hacerlo de manera segura.
Según los umbrales basados en la evidencia sobre la incidencia de casos y las pruebas realizadas, ningún estado está listo para relajar sustancialmente la orden de quedarse en casa «, escribieron Topher Spiro y Emily Gee, los autores del análisis.

EEUU no ha sido capaz de fabricar pruebas fiables y suficientes para detectar el virus

Trump admitió que no estaba interesado en las pruebas, porque «nos hacen quedar mal».

El fiasco del test para Covid-19

Trump presenta las pruebas para COVID-19


EVE OTTENBERG / COUNTERPUNCH

Desde el principio, las pruebas de Covid-19 en los EEUU han sido pésimas. Los expertos coinciden en que sin una prueba adecuada, la enfermedad no se puede detener. Las pruebas deficientes no permiten saber cuántas personas están infectadas o cómo rastrear y poner en cuarentena a sus contactos o cómo evitar que los hospitales colapsen.

Se ha especulado que la desconcertante reticencia de la administración Trump a las pruebas se deriva de su deseo de ocultar el número de enfermos y muertos. Bueno, esa reticencia precisamente es la que convirtió a los Estados Unidos en el epicentro de la plaga. Hay más infecciones por Covid-19 que en cualquier otro país, y los muertos se acumulan rápidamente. Trump admitió que no estaba interesado en las pruebas, porque «nos hacen quedar mal». Entonces él ha hecho lo contrario y los resultados hablan por si mismos.

Mientras tanto, sin inmutarse por la carnicería del Covid-19, a principios de mayo, cinco gobernadores republicanos -de Wyoming, Nebraska, Arkansas, Iowa y Missouri- se jactaron en un editorial del Washington Post de cómo sus Estados permanecieron abiertos durante la pandemia. Hay una palabra para ellos: ignorantes.

El lanzamiento original de las pruebas por parte de los CDC (Centros de Control de Enfermedades) fracasó. Las pruebas fueron inexactas y estaban probablemente contaminadas.

Por qué los CDC no cambiaron rápidamente a otra prueba sigue siendo un misterio. No se pueden descartar la arrogancia y el narcisimo institucional. A finales de abril, Estados Unidos había realizado aproximadamente cuatro millones de pruebas. El Dr. Anthony Fauci predijo que ese número se duplicaría en mayo y que, con suerte, cualquiera que necesitara un examen podría hacerse uno a principios de junio. El almirante Brett Giroir, subsecretario de Salud Pública, a cargo de las pruebas, estuvo de acuerdo. Pero Fauci también dijo que era necesario hacer tres millones de pruebas por semana. Un modelo de Harvard argumenta que son necesarias 20 millones de pruebas por día para reabrir la economía. La competencia y experiencia requerida para lograr realizar este número de pruebas, son simplemente inconcebibles para esta administración.

Los esfuerzos por perseverar con este enfoque desorganizado, continuan. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, anunció que las farmacias en su Estado realizarían la prueba de Covid-19, mientras que a nivel nacional CVS Farmacy, y Walgreens (las dos cadenas de farmacias más grandes de EEUU) dicen que sus tiendas ofrecerán más pruebas. El 29 de abril, el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, informó que cualquier persona en su ciudad podría hacerse una prueba. Estas son noticias esperanzadoras, pero ¿qué pasa con las personas que viven en los suburbios de Los Ángeles? ¿Pueden hacerse la prueba? Tal vez sí o tal vez no. Esa es una falla en este enfoque de mosaico local para las pruebas. Es un argumento a favor de un fuerte liderazgo nacional. Pero Trump no ha implementado un plan integral de pruebas nacionales, a pesar de su alarde de lo grandiosas que son las pruebas estadounidenses.

Corea del Sur, Alemania y China superaron la primera ola de este virus al instituir pruebas sólidas temprano. En los Estados Unidos, desafortunadamente, ese barco no ha navegado. Las pruebas han sido limitadas y tardías.

Las fallas en las pruebas del gobierno de los Estados Unidos son una amenaza no sólo para sus propios ciudadanos sino para el mundo.

«No importa que mi país se esté estabilizando y esté lidiando bien con esto», dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, Kang Kyong-wha, hace algunas semanas. «El mundo debe superar esto juntos». El éxito estelar de Corea del Sur para controlar la epidemia se debe a su enfoque centrado en las pruebas y el rastreo agresivo de contactos. Corea del Sur tiene una de las tasas de mortalidad Covid-19 más bajas del mundo. De hecho, logró celebrar elecciones el 15 de abril, en las que votaron 29 millones de coreanos. Dos semanas después, ninguno estaba infectado y el país no informó de nuevos casos locales por primera vez desde que comenzó el brote. Como señaló recientemente el senador Tim Kaine, Estados Unidos tiene «45 veces la tasa de Corea del Sur» de muertes pandémicas.

Alemania también se ha destacado en las pruebas y tiene una baja tasa de mortalidad de Covid-19 para demostrarlo. Aunque la tasa de infección de Alemania es aproximadamente igual a la del Reino Unido, Francia, España o Italia, solo ha tenido aproximadamente una cuarta parte de las muertes. La respuesta rápida y competente del gobierno alemán salvó vidas, mientras que el enfoque estadounidense lento y torpe mató a la gente. En Alemania, murieron aproximadamente 6.000 personas, un número bajo gracias a las pruebas generalizadas. Por el contrario, más de 81.000 estadounidenses han muerto.(N.de la E.: Alemania ha hecho más propaganda que pruebas y en la tasa de mortalidad real todavía está por saberse, Es posible que no contabilicen tampoco los contagios y/o fallecimientos que haya en los trabajadores extranjeros temporales, o en los masificados campos de refugiados).

A pesar de las pruebas inadecuadas, en mayo, Florida, Oklahoma, Texas, Georgia y otros estados comenzaron a eliminar las medidas de cierre. Dan Friedman, de la revista Mother Jones, informó que a pesar de promover la reducción del distanciamiento social, la administración Trump sabía que esto causaría la muerte masiva por Covid-19. Entonces, la administración Trump sabe muy bien que sus políticas matan.

El enfoque de Trump es el siguiente: primero negar que exista la pademia, luego demorar en responder, evitar que los CDC publiquen ciertas estadísticas, despedir a los funcionarios que intentan seguir las recomendaciones de la ciencia y los datos, no hacer nada, ignorar los cadáveres y esperar que los estadounidenses sean demasiado tontos para darse cuenta de lo que está sucediendo.

Es uno de los mayores fracasos en la historia presidencial estadounidense. Parece basado en la noción equivocada de Trump de que él puede intimidar a un virus. Pero al virus no le importa lo que Trump dice. Seguirá matando. Sus insultos no lo detendrán. Su jactancia no lo retrasará. Sus mentiras no lo desterrarán. Sus errores son catastróficos. Dan Friedman lo define como «homicidio negligente a gran escala».