BUSH 2003: Irak tiene armas de destrucción masiva/TRUMP 2020:China creó el coronavirus

Las acusaciones lanzadas desde el gobierno de EEUU, y secundadas por sus aliados incondicionales, responsabilizado a China por el origen del nuevo coronavirus hacen retroceder en el tiempo hasta la campaña de la administración Bush sobre las (inexistentes) armas de destrucción masiva de Irak, que fueron la excusa para invadir el país y enviarlo a la Edad de piedra.

Hay más similitudes entre ambas campañas: desde EEUU se desacredita a la institución internacional que no se sume a su juego. En el caso de Irak, la administración Bush desacreditó cuanto pudo al diplomático sueco Hans Blix quien dirigía la Comisión de Control, Verificación e Inspección que por mandato de la ONU buscaba sobre el terreno las armas de destrucción masiva y no las encontraba. Al informar en este sentido al Consejo de Seguridad de la ONU, EEUU acusó a Blix de no buscarlas realmente. Blix y su equipo tuvieron que abandonar apresuradamente Irak ante el inminente bombardeo de EEUU, que precedió a la invasión. Hoy, es la OMS la organización internacional que sufre los embates de la Casa Blanca, por no plegarse al relato de EEUU sobre los orígenes del nuevo coronavirus y la gestión que hizo China del brote.

Aparte de las consideraciones que se pudieran hacer sobre los gobernantes de Irak de 2003, lo indiscutible es que aquel país sufrió una invasión ilegal. Por si alguien no lo tuviera presente o fuera muy joven para recordarlo, vale la pena señalar que ese fue el comienzo de la desestabilización de Oriente Medio cuyas secuelas se extendieron por el mundo y permanecen hasta la actualidad. Cabe la misma reflexión ante esta campaña lanzada desde EEUU contra China sobre el nuevo coronavius. Por más lejano que alguien pueda ver el modo de vida y la gobernanza del país asiático, no se justifica de ningún modo sumarse -muchas veces irresponsablemente- a una campaña de desinformación y mentiras, cuya finalidad debe preocuparnos a todos siendo ya bien conocido el modus operandi de los gobiernos estadounidenses.

La embajada de China en Alemania ha publicado un informe, cuya traducción pueden leer a continuación, que replica las argumentaciones de los principales rumores de la campaña de desinformación lanzada por EEUU. No es cuestión de creer o no creer. Se trata de pensar, razonar, y sobre todo de ser honesto.

COVID- 19 y los rumores sobre China

CHINA DAILY

A medida que el COVID-19 causa estragos en todo el mundo, ha habido mucha información errónea en torno al relato sobre el origen y la transmisión del virus del COVID-19 (también llamado SARS-CoV-2). Mentiras, rumores y teorías de conspiración han circulado ampliamente en las redes sociales y en algunos medios corporativos.

Los motivos detrás de estas acciones son variados, algunos apuntan a calumniar a opositores políticos e ideológicos, otros apuntan a países, etnias y religiones específicas. China suele estar en el extremo receptor de esta «infodemia» de información errónea.

Los siguientes son los rumores más comunes sobre la epidemia de COVID-19 relacionada con China, recientemente compilada y publicada por la embajada china en Alemania. Todos estos rumores fueron desacreditados uno por uno en base al conocimiento y a los hechos científicos, con la esperanza de hacer que el discurso público sobre el tema sea más informado, honesto y veraz. La versión original fue publicada en chino y alemán.

Rumor 1: «El virus de COVID-19 fue diseñado en un laboratorio chino»

Hecho: Toda la evidencia apunta a que el SARS-CoV-2 se originó en la naturaleza.

El SARS-CoV-2 es un nuevo tipo de coronavirus, los cuales son una familia de virus que pueden causar enfermedades en animales y humanos.

La Organización Mundial de la Salud señaló que toda la evidencia disponible sugiere que el virus tiene un origen animal y no ha sido manipulado ni creado en un laboratorio o en otro lugar. La posible fuente animal del COVID-19 aún no se ha confirmado, y sólo se especula que posiblemente esté relacionada con el murciélago y el pangolín.

Christian Drosten, el principal virólogo del hospital Charite de Berlín, y otros 26 científicos de renombre publicaron una declaración en la revista Lancet en febrero refutando la teoría de la conspiración de que el virus está hecho artificialmente.

Kristian Andersen, profesora asociada de inmunología y microbiología del Instituto de Investigación Scripps de Suecia, y otros investigadores publicaron un documento sobre el origen del virus en Nature Medicine a mediados de marzo. El documento señaló que el SARS-CoV-2 no es una construcción de laboratorio o un virus manipulado a propósito.

En una entrevista con Faces of Peace, Gunnar Jeremias, profesor de la Universidad de Hamburgo en Alemania, también refutó dicha teoría de la conspiración y dijo que incluso el mejor laboratorio del mundo no podría crear este virus de la nada.

Rumor 2: «El SARS-CoV-2 es el resultado de un accidente de laboratorio en el Instituto de Virología de Wuhan»

Hecho: El Instituto de Virología de Wuhan no tiene nada que ver con el origen del virus.

Establecido en 1956, el instituto es la principal agencia de investigación de virología en China y el hogar del laboratorio de bioseguridad de más alto nivel de Asia. El laboratorio de bioseguridad P4 del instituto puede manejar los patógenos más mortales del mundo. El laboratorio está a unos 30 kilómetros del centro de Wuhan. Es imposible que un virus se filtre desde un laboratorio de tan alta seguridad, dijo Yuan Zhiming, investigador del Instituto de Virología de Wuhan, en una entrevista con CGTN el 18 de abril. Dijo que no hay forma de que el virus se haya originado en el Instituto. Antes de aceptar el primer lote de muestras de prueba de pacientes con COVID-19 el 30 de diciembre, los laboratorios del Instituto no tenían el nuevo coronavirus. A partir de entonces, nadie en el instituto ha contraído COVID-19. Es comprensible que la gente especule sobre el Instituto, dijo. Pero si algunas personas intentan engañar deliberadamente al público, su comportamiento es repugnante.

EcoHealth Alliance es una organización sin fines de lucro con sede en Nueva York. El presidente de la alianza, Peter Daszak, es responsable de estudiar las enfermedades infecciosas emergentes en todo el mundo y ha estado cooperando con el Instituto de Virología de Wuhan durante 15 años. En una entrevista con el sitio web de noticias estadounidense DemocracyNow el 16 de abril, Dashyak dijo que la afirmación de que el nuevo coronavirus escapó del laboratorio era pura tontería. No hay cultivos de virus relacionados con el nuevo coronavirus en el laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan, por lo tanto, la llamada fuga de laboratorio es imposible.

Los periodistas estadounidenses Max Blumenthal y Ajit Singh escribieron un informe en Grayzone el 20 de abril de que la teoría de la conspiración sobre el virus que escapa del Instituto de Virología de Wuhan en China es el arma de información falsa de la administración Trump.

Recuerda la exitosa campaña de desinformación lanzada por los neoconservadores en la administración de George W. Bush acerca de que Iraq tenía armas de destrucción masiva. Aunque nunca se encontraron tales armas de destrucción masiva, Estados Unidos las usó como excusa para invadir Irak.

Rumor 3: «El nuevo coronavirus es un virus chino porque proviene de Wuhan»

Hecho: El nombre oficial del virus es SARS-CoV-2. Wuhan es donde se informó por primera vez de un caso de COVID-19, pero no es necesariamente el lugar donde se originó el virus.

En diciembre de 2019, Wuhan informó el primer caso de COVID-19, que entonces se llamó «neumonía de causa desconocida». Pero los científicos hasta ahora no conocen el origen exacto del virus. Históricamente hablando, el lugar donde se informa por primera vez de un virus, a menudo no es donde se originó. Por ejemplo, los casos de infección por VIH se informaron inicialmente en los Estados Unidos, pero su origen más probable fue en África occidental. El virus de Marburg se descubrió por primera vez en Marburg, Hesse, Alemania, pero probablemente se originó en Uganda.

Para evitar la estigmatización, la OMS emitió recomendaciones sobre la denominación de enfermedades infecciosas humanas y patógenos en 2015, desalentando el uso de regiones, países, individuos y animales en el nombramiento. El nuevo coronavirus fue nombrado oficialmente SARS-CoV-2 el 11 de febrero.

La reconocida revista científica Nature publicó un editorial el 7 de abril, diciendo que es irresponsable y estigmatizante asociar el COVID-19 con ubicaciones específicas.

De hecho, la pandemia de COVID-19 ha exacerbado el racismo y la discriminación, especialmente contra chinos y asiáticos en general. Como resultado, el número de ataques contra personas asiáticas en Alemania está aumentando.

Rumor 4: «A mediados de noviembre, China conocía el brote de COVID-19, pero retuvo la información durante 45 días»

Hecho: Las autoridades chinas recibieron por primera vez un informe de un caso de neumonía de causa desconocida el 27 de diciembre y publicaron su primer aviso de brote el 31 de diciembre.

El 27 de diciembre de 2019, Zhang Jixian, director del Departamento de Medicina Respiratoria del Hospital Provincial de Medicina China y Occidental Integrada de Hubei, informó tres casos de neumonía de causa desconocida al Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades en el distrito de Jianghan en Wuhan. Esta fue la primera vez que las autoridades chinas obtuvieron información sobre la enfermedad. Zhang compartió el proceso de presentación de informes en una entrevista reciente.

Basado en la investigación epidemiológica de las pruebas de ácido nucleico, un equipo de científicos chinos realizó un estudio retrospectivo sobre el primer lote de pacientes con COVID-19 en Wuhan en diciembre de 2019. Los resultados de la investigación se publicaron en la revista médica autorizada The Lancet el 24 de enero.

Después de tres días de investigación epidemiológica, la Comisión de Salud Municipal de Wuhan publicó un informe en su sitio web sobre la neumonía de causa desconocida en la ciudad el 31 de diciembre, confirmando 27 casos y diciéndole al público que no acudiera a espacios públicos cerrados ni celebrara reuniones. Sugirió usar máscaras faciales al salir al exterior.

El invierno es la temporada de resfriados, gripe y neumonía, y el COVID-19 es un nuevo tipo de enfermedad infecciosa con síntomas similares a la gripe. Wuhan tiene 11 millones de residentes, por lo que no es fácil detectar y diagnosticar rápidamente a los pacientes. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y el científico en jefe Soumya Swaminathan escribieron en un artículo en Lancet, elogiando a los médicos y departamentos de salud chinos por su rápido descubrimiento del nuevo coronavirus durante la temporada de gripe.

Rumor 5: «China ha ocultado información clave sobre la epidemia, lo que ha llevado a una pandemia mundial»

Hecho: China notificó al mundo lo antes posible y recurrió a las medidas más estrictas de control de epidemias, que dieron al menos seis semanas para que otros países se prepararan para el brote.

China notificó a la OMS en una etapa temprana.

1. El 31 de diciembre, la Oficina de la OMS en China fue informada de casos de neumonía de causa desconocida detectados en Wuhan.

2. A partir del 3 de enero, China comenzó a compartir datos epidémicos con las Regiones Administrativas Especiales de la OMS, Hong Kong y Macao y otros países, incluido Estados Unidos.

3. El 8 de enero, el panel de expertos de la Comisión Nacional de Salud emitió un juicio inicial de que un nuevo coronavirus causó el brote.

4. El 12 de enero, China presentó a la OMS la secuencia del genoma del nuevo coronavirus, que fue publicado por Iniciativa Global para Compartir Todos los Datos de Influenza, y compartido a nivel mundial.

5. El 16 de enero, China optimizó el reactivo de diagnóstico de PCR

6. El 20 de enero, la Comisión Nacional de Salud notificó que el nuevo coronavirus podía transmitirse entre humanos, según la evidencia clínica.

La cronología fue confirmada por la OMS en su sitio web.

El pretexto con que se acusa a China de retener información es que China sabía que el virus es peligroso y no quería reconocerlo, lo cual no es cierto. Para un virus completamente nuevo, había evidencia científica limitada que indicara que el patógeno podría conducir a una pandemia.

Además, cuando luego se confirmó que el virus era transmisible entre los humanos y que era potencialmente más peligroso que la gripe estacional, China adoptó las medidas de control más estrictas y completas, incluido el cierre de la ciudad de Wuhan el 23 de enero y la restricción de movimiento de los 60 millones de residentes en la provincia de Hubei dos días después. Un último artículo publicado en Science dijo que la cuarentena de Wuhan tuvo un efecto marcado a escala internacional, donde los casos importados se redujeron en casi un 80 por ciento hasta mediados de febrero.

Cuando Wuhan fue puesta en cuarentena, habían sido reportadas 571 infecciones domésticas en China continental y 9 casos totales en el extranjero , ninguno de ellos en Europa, según la Comisión Nacional de Salud. Cuando China suspendió todos los viajes de ida el 27 de enero; China continental tenía 2.744 infecciones, Hong Kong, Macao y Taiwán tenían 17 infecciones. El resto del mundo reportó 33, tres de ellas en Europa. Para el 23 de febrero, un mes después del cierre de Wuhan, el recuento global fue de 78.811, de los cuales sólo el 2.2 por ciento se encontraban fuera de China. Entre este período, sólo un puñado de países, a excepción de las naciones del este asiático, habían adoptado alguna forma de medidas de prevención efectivas.

La administración Trump había estado minimizando la gravedad y el peligro del COVID-19 hasta principios de marzo. El aumento de casos confirmados en China durante un mes y medio, así como el bloqueo sin precedentes de la ciudad de Wuhan, no podrían haber enviado una advertencia más clara y más fuerte. El New York Times ha publicado un artículo de investigación el 11 de abril sobre este tema.

Rumor 6: «China intentó suprimir información sobre la epidemia arrestando a los médicos que denunciaron irregularidades»

Hecho: Ningún médico ha sido arrestado por denunciar. Por el contrario, los médicos que informaron la enfermedad a sus superiores fueron recompensados ​​por las autoridades centrales.

El 30 de diciembre, el oftalmólogo de Wuhan, Li Wenliang, compartió una tomografía computarizada de pulmón y otros registros médicos en el grupo privado WeChat (una popular aplicación de mensajería instantánea en China) con sus compañeros de la facultad de medicina. Li afirmó que se confirmó que siete personas habían contraído el SARS y recordó a los miembros del grupo que no difundieran más esa información.

Sin embargo, las capturas de pantalla se compartieron ampliamente en Internet. El 3 de enero, la policía de Wuhan reprendió a Li y le pidió que no difundiera rumores relacionados con el SARS, ya que podrían causar pánico social. Li no fue multado ni arrestado, y regresó a su puesto sin sanciones. A mediados de enero, Li se infectó mientras trataba a un paciente con COVID-19, y dio positivo para COVID-19 el 31 de enero. Murió el 7 de febrero después de arduos esfuerzos por salvarlo. El mismo día, la Comisión Nacional de Salud envió condolencias por su muerte.

El doctor Li no es un «denunciante» en el sentido definido por los medios de comunicación occidentales. Nunca había denunciado la situación a las autoridades sanitarias, ni había advertido abiertamente al público. De hecho, el 27 de diciembre, Zhang Jixian, otro médico en Wuhan, ya notificó a las autoridades locales sobre una neumonía desconocida, y el gobierno había estado investigando la situación durante tres días antes de que Li lo publicara en WeChat. Zhang fue recompensado más tarde por sus acciones.

El 7 de febrero, la Comisión Nacional de Supervisión envió una delegación a Wuhan para investigar cuestiones relacionadas con la muerte de Li. Los hallazgos se publicaron el 19 de marzo, diciendo que la investigación policial sobre el asunto se llevó a cabo de conformidad con la ley, ya que la Ley de Prevención y Tratamiento de Enfermedades Infecciosas tiene requisitos estrictos sobre la notificación, verificación y divulgación de información epidémica. Pero la acción tomada por la policía para reprender a Li fue inapropiada, y el procedimiento de aplicación de la ley tampoco estuvo a la altura. El mismo día, la policía de Wuhan revocó la carta de reprimenda a Li y se disculpó sinceramente con su familia.

Li era un buen médico y miembro del Partido Comunista de China. El 2 de abril, el gobierno chino lo consideró un mártir. Sin embargo, Estados Unidos se aprovechó de su desafortunada muerte y lo pintó como un luchador anticomunista, que no tiene fundamento.

El Independent Media Institute ha investigado el asunto.


Rumor 7: «China ha blanqueado sus casos confirmados de COVID-19 y de muertes»

Hecho: China siempre ha sido transparente en cuanto al número de casos confirmados y de fallecidos, y ha cumplido su deber de notificar al público.

Para el 20 de abril, Wuhan reportó 50.333 infecciones confirmadas y 3.869 muertes, con una tasa de mortalidad cruda del 7.69 por ciento, más alta que el promedio mundial actual.

El número relativamente pequeño de casos confirmados y de muertes en China se debió a que la nación tomó las medidas de cuarentena más estrictas, completas y oportunas, incluido el cierre de toda la ciudad. Estas medidas han evitado más de 700.000 infecciones en China, según un artículo publicado por la revista Science el 30 de marzo.

Desde el brote, el gobierno central chino ha enviado a más de 42.000 trabajadores médicos a la provincia de Hubei, construyó dos hospitales específicos para tratar la enfermedad con un total de más de 2.000 camas para pacientes graves, así como 16 hospitales de cabina móvil con alrededor de 13.000 camas para casos leves en Wuhan. Todos los pacientes sospechosos y aquellos en contacto cercano con pacientes confirmados han sido puestos en cuarentena en áreas designadas. Estas medidas cortaron la cadena de transmisión y detuvieron la propagación de la epidemia. El periódico alemán Handelsblatt elogió las medidas en un editorial.

El 17 de abril el gobierno de Wuhan revisó el número de muertes acumuladas de COVID-19 de la ciudad de 2.579 a 3.869, y los casos de infección de 50.008 a 50.333. La enmienda está en línea con las leyes y regulaciones relevantes de la nación. También es una práctica común internacional verificar y revisar las estadísticas después de que la epidemia esté bajo control. China publicó los números actualizados de manera precisa y oportuna, y fue elogiada por la OMS por no dejar ningún caso sin documentar.


Rumor 8: «China ha manipulado a la OMS para escapar de las críticas mundiales»

Hecho: La OMS es una organización internacional independiente con 194 miembros y es imposible que una sola nación se doblegue a su voluntad.

Del equipo de liderazgo de 21 personas en la sede de la OMS, 11 de ellos son de los Estados Unidos, la Unión Europea y Canadá, y sólo uno es de China. Ren Minghui se ha desempeñado como Subdirector General de la OMS para VIH / SIDA, Tuberculosis, Malaria y Enfermedades Tropicales Descuidadas desde enero de 2016 y continúa este trabajo bajo el nuevo título de Subdirector General para Enfermedades Transmisibles.

Estados Unidos fue el mayor contribuyente financiero de la OMS antes de que decidiera cortar el aporte de fondos recientemente. China ocupa el sexto lugar en términos de financiación, con considerables donaciones voluntarias.

La OMS está formada por expertos de alto nivel del sector médico y de salud pública, veteranos experimentados en la lucha contra las enfermedades contagiosas. Su trabajo se basa en la ciencia, la evidencia y el conocimiento profesional.

Además de China, casi todos los miembros de la OMS han manifestado claramente su apoyo al trabajo realizado por el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. No tiene fundamento afirmar que fue elegido debido a la ayuda de China.

Rumor 9: «China continental impide a Taiwán entrar a la OMS, lo que ha minado la salud de la población de Taiwán».


Hecho: Taiwán, al ser parte de China, no tiene derecho a unirse a la OMS, porque el miembro de la OMS debe ser una nación soberana. A pesar de ello, el canal de comunicación técnica y cooperación entre la isla y la OMS está siempre abierto.

La OMS es un organismo especializado de las Naciones Unidas compuesto por países soberanos. Solo los miembros de la ONU pueden unirse a la OMS. Taiwán, como parte de China, no es elegible para ser miembro. Sin embargo, a través de consultas con la OMS, el gobierno central de China ha hecho los arreglos adecuados para la aplicación del Reglamento Sanitario Internacional en Taiwán. La isla tiene acceso al sistema de información de la OMS para obtener oportunamente la información sobre emergencias de salud pública publicada por la OMS. No existen barreras técnicas para que Taiwán trabaje con la OMS. Desde principios de 2019 hasta marzo de 2020, 24 expertos de Taiwán, en 16 turnos, han asistido a conferencias técnicas celebradas por la OMS, según la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado de China.

A nadie le importa más la salud de los compatriotas de Taiwán que el gobierno central. Desde que comenzó el brote, la Comisión Nacional de Salud de China notificó oportuna y activamente a la región de Taiwán sobre la situación epidémica. Hasta el 13 de abril, China continental ha informado a las autoridades relevantes de Taiwán, en 127 ocasiones. A mediados de enero, China continental organizó un estudio de campo en Wuhan para que expertos de Taiwán pudieran conocer la situación.

Hasta el 23 de abril, Taiwán había reportado 426 casos confirmados y seis muertes por COVID-19, ambos números relativamente pequeños, lo cual muestra que es irrelevante para salvaguardar la salud de las personas en la isla, el hecho de que Taiwán no sea miembro directo de la OMS.


Rumor 10: «Taiwán notificó a la OMS el 31 de diciembre sobre la transmisión de humano a humano del nuevo coronavirus, pero la advertencia no fue escuchada».

Hecho: Taiwán no notificó a la OMS. Buscó información de la OMS después de que Wuhan informara públicamente de casos de neumonía de causa desconocida.

El 31 de diciembre, después de que Wuhan anunciara que la ciudad había detectado casos de neumonía de causa desconocida, las autoridades de salud de Taiwán se comunicaron con la Comisión Nacional de Salud para solicitar información sobre la situación y recibieron una respuesta por escrito de la comisión. El mismo día, las autoridades sanitarias de Taiwán enviaron una solicitud a la OMS para obtener más información pero no mencionaron nada sobre la transmisión de persona a persona. Es evidente que China continental divulgó la información por primera vez y la autoridad de Taiwán simplemente transmitió la información, sin que hubiera habido ninguna información propia a la OMS.

La OMS ha aclarado en múltiples ocasiones que Taiwán no ha advertido a la organización, sino que simplemente ha pedido más información. Antes del correo electrónico de Taiwán, la OMS ya había recibido otros correos electrónicos de consulta. El 20 de abril, la OMS reiteró este punto en una conferencia de prensa (desde el minuto 15)

Taiwán confirmó su primera infección por COVID-19 el 21 de enero. Antes de eso, las autoridades locales no tenían ninguna evidencia clínica sobre la epidemia, por lo que les era imposible concluir si había transmisión de persona a persona. En tales circunstancias, ¿cómo puede la gente confiar en la afirmación por parte de Taiwán de que había advertido que el virus podría transmitirse entre humanos?


Rumor 11: «China es responsable del brote y debe compensar al mundo».

Hecho: El virus es un enemigo común de la humanidad y China también es una víctima. No existe una base legal para exigir «compensación» a China.

Según el Derecho internacional, un Estado sólo puede ser acusado de tener «responsabilidad estatal» si ha cometido un «acto internacionalmente ilícito», es decir, si un Estado ha violado sus obligaciones internacionales. En la lucha contra el COVID-19, China ha tomado medidas oportunas y efectivas para cumplir con sus obligaciones internacionales (ver «Rumor 5»).

La OMS anunció el brote como emergencia de salud pública de preocupación internacional el 30 de enero, un mes después de que China notificara por primera vez a la OMS de la epidemia. Esto demuestra suficientemente que China ha cumplido sus obligaciones de notificar al mundo sin demora.

Las leyes internacionales vigentes y el Reglamento Sanitario Internacional no proporcionan ninguna base para responsabilizar a un estado por una pandemia. Algunos expertos en leyes internacionales se preguntan que, si se solicita a China que sea responsable por el COVID-19 y haga compensaciones, ¿quién será responsable de epidemias como la gripe H1N1, el SIDA y la enfermedad de las vacas locas?


Rumor 12: «China está ayudando a otros países a luchar contra el COVID-19 sólo para expandir su influencia geopolítica».


Hecho: China ayuda a otros países por espíritu humanitario y gratitud. También se deriva de la firme creencia en un futuro compartido para la humanidad. Además, China ha acumulado cierta experiencia en la lucha contra el virus que puede resultar útil para otros.

Durante el punto álgido del brote en China a fines de enero y principios de febrero, muchos países, incluida Alemania, han tendido una mano altruista para ayudar a China. El pueblo chino tiene la tradición de devolver la amabilidad con más amabilidad. Esto se ha destacado en las conversaciones telefónicas del consejero de Estado chino y el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi, con su homólogo alemán, Heiko Maas y con el jefe de política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell.

Hasta el 23 de abril, los gobiernos central y locales de China han donado 1.7 millones de máscaras y 24.000 juegos de ropa protectora a Alemania. Muchas empresas y organizaciones civiles chinas también han donado millones de máscaras, guantes, gafas y otros suministros de protección a Alemania.

El gobierno chino ha apoyado la adquisición comercial de suministros médicos por parte de Alemania. En la actualidad, se exportan diariamente por vía aérea alrededor de 25 toneladas métricas de suministros médicos desde China a Alemania.

China ha acumulado alguna experiencia útil en la lucha contra el COVID-19. Después de unos dos meses de estricta prevención y control, el brote en China está básicamente bajo control. La Oficina Europea de la OMS cree que la experiencia de China puede servir como referencia para otros países para ayudarlos a formular respuestas y tratamientos efectivos para pacientes graves.


Rumor 13: «Los suministros médicos importados de China son productos falsos y de calidad inferior.»

Hecho: China lleva a cabo estrictas pruebas de calidad en todos los productos médicos exportados. Parte del problema proviene del mal uso o de diferentes estándares de calidad.

Según la Administración General de Aduanas de China, China exportó 55 mil millones de yuanes ( casi 8.000 millones de dólares) en suministros de prevención y control de epidemias, entre el 1 de marzo y el 25 de abril.

Esto incluye 21.1 mil millones de máscaras, 109 millones de trajes protectores, 9.29 millones de termómetros infrarrojos, 110.000 monitores de pacientes, 763 millones de pares de guantes quirúrgicos y 32.94 millones de pares de gafas. Sólo en una fracción extremadamente pequeña de las exportaciones se informó de problemas de calidad.

Desde el 2 de abril, el gobierno chino ha emitido normas para fortalecer el control de calidad de los productos médicos exportados. Se requiere que los productos exportados no sólo obtengan calificación de las autoridades de supervisión de productos médicos chinos, sino que también cumplan con los estándares de calidad del país importador.

Algunos medios promocionaron defectos en los productos médicos de China, pero después de la verificación, se descubrió que el problema se debía a los diferentes estándares de productos entre China y Europa. Además, algunas instituciones no cumplieron estrictamente con las instrucciones de uso. Aquí hay dos ejemplos populares:

El 28 de marzo, los medios holandeses informaron que más de 600.000 máscaras compradas a China tenían problemas de calidad y fueron retiradas del mercado por la autoridad de salud del país. La investigación realizada por las autoridades chinas descubrió que la compañía china había informado a la compañía de importación holandesa que las máscaras eran máscaras no quirúrgicas antes del envío. Los procedimientos de declaración de exportación también se realizaron bajo el rubro de máscaras no quirúrgicas.

El 23 de marzo, un funcionario de salud checo dijo a los medios locales que la tasa de error de los kits de prueba comprados en China era del orden del 80 por ciento. Más tarde, el viceministro de Salud checo, Roman Prymula, epidemiólogo, dejó en claro que los kits tenían una tasa de error real de entre el 20 y el 30 por ciento, y que algunos miembros del personal médico no siguieron las instrucciones de la prueba, lo que condujo al malentendido.

Rumor 14: «China usó el nuevo coronavirus para paralizar las economías occidentales».

Hecho: La economía china está estrechamente relacionada con la economía mundial. Sólo cuando la economía mundial funciona bien puede prosperar la economía china.

La economía china se ha visto gravemente afectada por la epidemia de COVID-19. El PIB de China se contrajo un 6,8 por ciento en el primer trimestre de este año, registrando su peor caída desde 1992, el primer año desde que hay datos trimestrales disponibles. La última vez que China experimentó una contracción económica fue en 1976.

Desde que China se unió a la Organización Mundial del Comercio en 2001, la economía china se ha integrado cada vez más a la economía mundial. El volumen de comercio exterior de China se situó en 31,54 billones de yuanes en 2019, con exportaciones que alcanzaron los 17,23 billones de yuanes, lo que representa el 18 por ciento de la economía total. China es interdependiente del resto del mundo y a China le interesa que la economía mundial se recupere rápidamente y crezca de manera constante.

Rumor 15: «China reabrió los mercados de vida silvestre».

Hecho: China no tiene los llamados mercados de vida silvestre. El país ha prohibido la caza ilegal, el tráfico y el consumo de vida silvestre.

La máxima legislatura de China, el Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo, impuso una prohibición total del comercio ilegal de vida silvestre y el consumo de animales salvajes el 24 de febrero de 2020. El Fondo Mundial para la Naturaleza elogió la medida.

Los mercados de agricultores reabiertos en Wuhan son para productos tradicionales y venden verduras, frutas, mariscos y productos cárnicos. Estos lugares, como los mercados europeos de mariscos, frutas o verduras, siguen estrictamente las regulaciones sanitarias en China.


Rumor 16: «Los chinos consumen sopa de murciélago, lo que hace que el virus salte de los animales a los humanos».

Hecho: Los murciélagos no son consumidos por los chinos, y además, hasta ahora no hay evidencia concreta que confirme que el nuevo coronavirus proviene de los murciélagos.

Los chinos no comen murciélagos, y éstos no se consideran un alimento en China. El mercado de mariscos de Wuhan Huanan, donde se documentó por primera vez el brote, no vendía murciélagos. Esto ya fue publicado por un sitio web alemán que combate las noticias falsas.

El video que circula en línea que muestra a una guía turística china bebiendo sopa de murciélago se filmó en 2016. El video se grabó en Palau, una isla del Pacífico, donde la guía estaba probando un manjar local con su equipo para un programa de viaje.