CORONAVIRUS Y CHINA: El periodismo de Occidente es el verdadero enfermo

Muy dolida, y con razón, está la sociedad china, por el relato que hacen los medios de Occidente un día tras otro, de la epidemia del COVID-19 que afecta ese país. Catedráticos y científicos occidentales que viven y trabajan en China, han criticado públicamente a los medios, especialmente anglosajones. La prensa en lengua castellana de ambas orillas del Atlántico no se queda atrás ni mucho menos, en la calumnia y el ataque al país, su cultura o su forma de organización política, a cuenta de la epidemia. Infobae, de Argentina, escribe auténticas barbaridades. Los medios del Estado español también contribuyen lo suyo a esta falta de ética informativa y a los golpes bajos. No hay ni uno solo que no aproveche para lanzar una puñalada trapera a China cada vez que tocan el tema. Por otra parte, hay quien cree que hace un servicio informativo alternativo difundiendo rumores -que deben haber salido de la misma usina que promueve el ataque mediático- y dicen que el COVID-19 es un virus que se creó en un laboratorio, que es un arma de guerra biológica o que hace años que está patentado. Las autoridades chinas, piden encarecidamente que no se difundan estas falsedades. Honestamente, al ver el enorme esfuerzo que está haciendo la sociedad china y la gestión de la epidemia que hacen las autoridades, no cabe otra reacción que asombro y admiración. Ahora el COVID-19 ha llegado a EEUU, y sus medios deberían estar advirtiendo a los ciudadanos estadounidenses lo que puede ocurrir al no tener un sistema de sanidad pública, sabiendo que ningún seguro privado de salud del mundo cubre las epidemias. Además, ya lo han advertido todas las compañías de seguros médicos de EEUU: no financiarán la atención médica relacionada con el nuevo coronavirus. En EEUU, una prueba de detección del COVID-19 se le factura al paciente a 3.200 dólares. Por otra parte, los responsables de salud de EEUU ya han anunciado que no tienen equipos ni fondos para hacer frente ni a la mínima parte de lo que ha afrontado China. No hace falta ser Confucio para comprender las tragedias que habrá en EEUU, pero la pregunta es si sus medios las van a contar.

Los titulares en The New York Times son engañosos

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PHILIP J. CUNNINGHAM / CHINA DAILY

Con decenas de miles de enfermos y más de dos mil vidas perdidas, entre ellas un número creciente de trabajadores médicos de primera línea, la lucha por contener el coronavirus ha puesto a China al límite.

Es comprensible que los nervios de las personas estén a flor de piel en un momento como este. Es por eso que el titular «China es el verdadero hombre enfermo de Asia» del Wall Street Journal provocó una fuerte reacción tanto de ciudadanos anónimos como de las autoridades .

Muchos miembros del personal de redacción de WSJ tampoco estaban contentos con esa elección «hostil y desafortunada» de las palabras «hombre enfermo», y lo dijeron, pero los editores no la cambiaron. Las autoridades chinas pidieron una disculpa que no llegó. Desafortunadamente, la reacción fue expulsar a tres reporteros decentes cuando la mano responsable del titular ofensivo estaba en la oficina central de WSJ en Nueva York.

Los estadounidenses se toman muy en serio la libertad de prensa, incluida la libertad de insultar, y la mayoría de las veces es un valor que vale la pena defender. Sin embargo, el insulto gratuito diseñado para patear a alguien cuando está caído no es fácil de defender u olvidar.

Es instructivo mirar los titulares de The New York Times sobre China en los últimos dos meses, teniendo en cuenta que la redacción central, no los reporteros en el terreno, escriben los titulares en cuestión que también incluyen varias opiniones y artículos editoriales.

Los titulares son generalmente mucho menos ofensivos que el sorprendente titular «hombre enfermo» del WSJ que sacudió las relaciones con los medios, pero los toques editoriales de la base NY son distantes, insensibles y a veces arrogantes.

Si bien el uso constante del término neutral «coronavirus» es una mejora editorial sobre la «gripe china» y el «virus de Wuhan» que se puede ver en otros lugares, la epidemia fue lanzada por el NYT como algo esencialmente chino desde el principio. Algunos ejemplos:
«Para comprender el coronavirus de Wuhan, mire el triángulo epidémico»
«¿Por qué comenzó el brote de coronavirus en China?»

Hablemos de las causas culturales de esta epidemia. El mercado de Wuhan, donde había a la venta especies silvestres, todavía no ha sido confirmado como el punto cero del brote, pero los hechos no detuvieron la persistencia del «Los chinos comen cosas raras» que explotó en las redes sociales y logró encontrar su camino en los principales artículos de la prensa:
«En el coronavirus, China considera los beneficios del cuerno de búfalo y otros remedios»
«A medida que se extiende el nuevo coronavirus, los viejos hábitos de China retrasaron la lucha»

Los científicos y los periodistas serios han desmentido desde hace mucho tiempo el meme «es una arma biológica de los laboratorios en Wuhan», pero eso no impide que se repita la insinuación maliciosa.

¿Cuál es el término retórico griego para burlarse indirectamente de alguien al llamar la atención sobre la teoría «marginal» de otra persona?
«El senador Tom Cotton repite la teoría marginal de los orígenes del coronavirus»

A medida que se extiende el coronavirus, también lo hace el sentimiento anti-chino. Y hay más. La singular desgracia de China de ser la nación más afectada por un virus que no conoce nacionalidad, la convirtió en el Estado que proporcionó un día de campaña para los titulares que se burlaban de China:
«La crisis del coronavirus expone grietas en la fachada de unidad de China»
«El coronavirus expone fallas centrales y pocas fortalezas en el gobierno de China»

Naturalmente, los escritores de titulares del NYT no son exactamente expertos en ver a través de sus propios prejuicios petulantes. Sin embargo, confían en poder hacerse un lugar en los medios de comunicación de China.

«La historia del coronavirus es demasiado grande para que China le de la vuelta»

Es interesante notar que el patrón de temas que golpean a China implícitos en los titulares del NYT comenzaron a suavizarse cuando la enfermedad saltó las fronteras para extenderse a Japón, la República de Corea, Irán e Italia. Ya no era un problema exclusivamente chino, y había más culpa para todos. Los pies de arcilla de Tokio quedaron expuestos durante la debacle de la cuarentena de cruceros. Los torpes intentos de minimizar los casos de Japón al negarse a administrar pruebas muestran que la manipulación estadística no es desconocida en los países democráticos. Lo mismo ocurre con los Estados Unidos, donde hay pocos kits de prueba disponibles.

Cuando se enfrentan cara a cara con una epidemia, la fragilidad humana, el miedo irracional y las disputas burocráticas son cualidades universales, como Camus memorizó en su poderosa novela La peste.

El miedo ha golpeado el mercado de valores y la economía mundial está empezando a verse tambaleante.

El reciente llamado de atención de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU. Para preparar a la nación ante la propagación de la epidemia del virus, EEUU se ha encontrado con que carece de fondos y no está preparado para enfrentar una crisis, ni siquiera en una fracción de intensidad de la de Wuhan, provincia de Hubei. En EEUU no hay máscaras faciales o kits de prueba, y mucho menos camas y equipos especiales.

Esas malas noticias fueron contrarrestadas casi de inmediato por un tweet del presidente de los Estados Unidos que respondió:
«Noticias falsas de bajas calificaciones MSDNC (Comcast) y @CNN están haciendo todo lo posible para que el Caronavirus se vea tan mal como sea posible, incluidos los mercados en pánico … ¡Estados Unidos en excelente forma!»
(La falta de ortografía de «coronavirus» está en el tweet original).

Esperemos que The New York Times haga un mejor trabajo al cubrir el capítulo estadounidense de la tragedia del coronavirus, de lo que ha hecho hasta ahora en China.