AUSTRALIA- REPATRIADOS POR EL BROTE DE CORONAVIRUS : De Wuhan a centros de detención en alta mar

En medio de una creciente hostilidad hacia los australianos de ascendencia china, las decisiones del gobierno de Australia no parecen ser las más acertadas. Los ciudadanos repatriados desde China, son enviados a pasar la cuarentena a uno de los tristemente célebres centros de detención en alta mar.

Los racistas oportunistas encuentran una oportunidad de oro con el brote del coronavirus

JOSEPH LAM / CHINA DAILY


Cuando un hombre de 60 años se desmayó frente a un popular restaurante tailandés cerca del barrio chino de Sydney (Australia) el martes de la semana pasada, no le hicieron intentos de reanimación. Aparentemente, sufría un paro cardíaco, pero al temer que estuviera infectado por el nuevo coronavirus, los que estaban a su alrededor no lo ayudaron, informó un periódico local.

La historia se comparó con los videos e imágenes que han aparecido mostrando a ciudadanos chinos presuntamente colapsando en la calle debido al virus.
El mismo día del hecho, la agencia AFP de Indonesia investigó una imagen de un incidente similar. El informe encontró que la imagen era de un proyecto de arte de 2014 en Frankfurt, que retrata a víctimas del campo de concentración nazi de Katzbac.

Hasta el viernes pasado, hubo 15 casos confirmados nuevos de coronavirus en Australia, cinco recuperaciones y una muerte no asociada al virus. Parece que el hombre que murió no fue víctima del virus, sino que fue victima de uno de los comportamientos sinofóbicos y temores que se han extendido en las últimas semanas.

Desde que se informó por primera vez el brote del nuevo coronavirus, las noticias falsas han viajado mucho más lejos que el virus, y sus consecuencias están resultando dañinas.

En Australia, se ha extendido en forma de comunicados de prensa falsos emitidos por departamentos gubernamentales inexistentes. Estos se han enfocado en áreas con grandes poblaciones y restaurantes chinos, lo que provocó respuestas de los departamentos de salud y política del gobierno.

Las empresas de propiedad china están sintiendo los efectos, y algunos – en su mayoría restaurantes- han decidido cerrar para evitar pérdidas financieras, mientras que otros operan con un personal mínimo ya que algunos empleados tienen miedo de regresar (de sus vacaciones en China) en medio del brote.

Desafortunadamente, no se trata sólo de noticias falsas o negocios cerrados. La periodista y escritora chino-australiano Yen-Rong Wong, escribió en Twitter, «Ésta es la primera vez que me siento físicamente insegura en Australia debido a mi raza. Pensé que habíamos superado esto … pero obviamente no «.

Wong no está sola en este temor. Los ciudadanos chinos y las personas de ascendencia china en todo el mundo han informado de una mayor hostilidad, informes de discriminación, racismo y comportamiento xenófobo en las últimas semanas en medio del brote.

Mientras tanto, desde Hong Kong, Tammy Ho Lai-Ming, editora de Asian Cha Journal, tuiteó: «Puedo entender la frustración de la gente sobre la situación actual del coronavirus (frustración y preocupación) pero esta representación de los ciudadanos de China continental como zombis es ofensiva e innecesaria. ¿Por qué no podemos resistir el impulso de generalizar y estigmatizar a toda una nación? «

El director del Instituto de Relaciones Australia-China, James Laurenceson, quien ha visto una mayor hostilidad hacia los australianos-chinos a medida que la influencia de China en Australia continúa creciendo, dijo, «estos informes no son una anécdota única».

Australia confina a los repatriados de China en centros de detención en alta mar

En tiempos de crisis, en medio del miedo y el pánico, las decisiones del gobierno de Australia y la cuestionable cuarentena de los australianos que estaban en Wuhan no han ayudado, dijo. Este lunes, un avión que transportaba a 243 australianos repatriados de Wuhan llegó a la isla de Navidad, la sede de los centros de detención en alta mar de Australia. El jueves, 35 australianos más fueron enviados allí.

Sobre esta decisión, Laurenceson señaló: «No creo que sean racistas en su respuesta política, pero no he visto a otro país hacer lo mismo».

En un momento en que las personas de ascendencia china en todo el mundo se sienten discriminadas, tratadas como extraños y culpadas por un virus, lo que hagan los dirigentes es importante para controlar los comportamientos xenófobos sin fundamento. En cambio, este trabajo se deja a periodistas, académicos y directores de institutos como Laurenceson en forma de editoriales de opinión, así como a estudiantes internacionales en China.

Una publicación de una estudiante internacional en China, escribió «Algunas personas están usando sus sentimientos personales sobre el gobierno chino para responder al brote de virus, y ésto es irracional, grosero e irrespetuoso», dijo.

Señaló que hay miles de personas en toda China, como su padre, que en lugar de pasar el Año Nuevo chino con su familia trabajaron durante largas joranadas en las fábricas para producir suministros médicos para contener el virus o tratar a las víctimas. «Tengo amigos que son médicos y que están luchando en la línea del frente en este momento», dijo.

Laurenceson reconoce que hay mucha «insensibilidad hacia las personas que se encuentran en una situación extraordinariamente difícil sin que ser culpables de ello». «En este momento parece claro que el mayor peligro en Australia no es la propagación del virus, sino el comportamiento impulsado por el miedo, no por los hechos», dijo.